domingo, 2 de agosto de 2026

LOS TEMIDOS SÍMBOLOS DE ABELARDO

 

Por Germán Ayala Osorio

 

De la Espriella, en su tardía adolescencia therian, es una fábrica de símbolos que confirman que el diálogo, el reconocimiento del Otro, la búsqueda de consensos y el respeto a las diferencias, principios de la comunicación política y la democracia, estarán proscritos en su administración y desde el 7 de agosto serán un legítimo ejemplo a seguir por quienes se sentirán respaldados por el jefe del Estado al momento de subvalorar la opinión contraria y la vida misma de quienes osen pensar, discernir y emitir opiniones y críticas al gobierno del therian presidente. De hecho, el propio De la Espriella en plena campaña elevó a la condición de enemigos de la patria a los petristas.

El primero de esa andanada de violentos símbolos está el sentirse identificado con la vida salvaje del tigre, un depredador absoluto en las relaciones presa-depredador dadas al interior de la cadena trófica. El gran felino es un depredador superior. La conexión natural que se desprende de su identidad animal nos lleva inexorablemente a dos dimensiones: la primera, a la ambiental y ecológica; y la segunda, al ámbito cultural (ideológica) en el cual ya se anunció una “batalla cultural” liderada desde la Casa de Nariño, en cualquiera de sus sedes de Barranquilla, Medellín, Cali y Bogotá. Ya veremos si su política ambiental y la diversidad cultural-ideológica sufren los “zarpazos” de un gobierno y de un presidente con tendencias a someter a la Naturaleza y a los grupos societales que insistan en defender los derechos de la primera y la vida comunitaria de los segundos.  El solo hecho de ser negacionista del cambio climático lo hace proclive a desestimar los llamados de los ambientales y la ciencia a cuidar la biodiversidad y mitigar los efectos de las crisis climática.

El segundo de esa simbología es el saludo militar y el alarido “firme por la Patria” con el que suele empezar y terminar sus empobrecidos discursos, llenos de lugares comunes, con enormes vacíos conceptuales, inconexos e incoherentes. En un país con una historia de violaciones a los derechos humanos a manos de militares, guerrilleros y paramilitares, resulta apologético que el presidente de la República levante su mano derecha con la que desconoce su propia condición civil y participa de los procesos de heroización de una de las fuerzas militares que en el pasado participó de la comisión de crímenes de Estado, ejecuciones extrajudiciales, que la prensa eufemística llama “falsos positivos”: el Ejército nacional. En varias de sus minúsculas “alocuciones” De la Espriella usó el vocablo castrense “dar de baja” en clara referencia a los bandidos a los que conminó a someterse rápidamente a la justicia.

El tercer símbolo de esa peligrosa trilogía es el que se desprende del espíritu religioso de quien años atrás se declaró ateo. En el retiro espiritual que organizó antes de la posesión en Cali el 7 de agosto, De la Espriella le entregó a cada uno de los miembros de su gabinete biblias con sus portadas marcadas y orientadas a venerar al Sagrado Corazón de Jesús. El mensaje es claro: el Estado laico y la libertad religiosa y de culto quedaron proscritas. Está de regreso el espíritu de la Carta política de 1886, texto constitucional y confesional que inspiró la posterior veneración a ese corazón misericordioso que muestra el gran amor de Jesús.

El poder necesita producir y reproducir símbolos que lo legitimen social y políticamente, pero sobre todo que inspiren al “pueblo” a acogerlos como formas únicas de ver y pensar que por supuesto van en contravía de los disensos y la rebeldía de quienes decidan no seguirlos por no sentirse identificados con ellos.

Resulta inconveniente y peligroso que esa trilogía de símbolos con los que llega al poder presidencial Abelardo de la Espriella desate un movimiento social y político que, con visos fascistas, amenace la pluralidad, derechos y libertades. Que no vaya también a inspirar la creación criolla del Ku Klux Klan, en medio de la supremacía racial con la que Trump le ordenó al AIS perseguir a quienes con piel oscura e hispanohablantes "ensucian" al país blanco de la tierra del Tío Sam, otrora ejemplo de democracia.  No es meramente anecdótico que el presidente therian tenga la nacionalidad americana y haya jurado defender los intereses de los Estados Unidos.

La operación de esa trilogía estará atravesada por la megalomanía de un presidente narcisista fascinado por las luces que exaltan su menuda figura patriarcal y por la sumisión de sus más inmediatos colaboradores. Meter los crucifijos en la política y en los cuerpos es el primer paso que suelen dar quienes se creen los elegidos por una fuerza divina parar liderar una nación compleja y acomplejada como Colombia. Esto dijo el therian-soldado-pastor De la Espriella durante el mencionado retiro espiritual: “Debo decir que creo que estoy de alguna manera tocado por el Espíritu Santo, porque he escogido creo que a grandes colombianos que harán posible la Patria Milagro”. “En este retiro espiritual he reafirmado una convicción: para construir una gran Nación hay que poner a Dios en el centro de cada decisión”. En su cuenta de X, espetó lo siguiente: “También sé que las grandes transformaciones solo son posibles cuando uno se rodea de las personas correctas. Por eso tengo la tranquilidad de estar escogiendo a mujeres y hombres íntegros, capaces y comprometidos con una sola causa: servirle a Colombia y construir la Patria Milagro”.

Al final, quienes no adopten los tres símbolos podrán elegir entre ser destripados por un hambriento tigre, un disciplinado militar o policía o por el Dios misericordioso. Pasamos del "Ajúa" en los tiempos del insustancial Iván Duque Márquez,  al "Firmes por la Patria" de un therian; sin duda alguna, dos perversos gritos de guerra (ahora también religiosa y cultural) que nos harán aún más premodernos e incivilizados. Amén. 

 


Nota: la imagen fue tomada del portal Infobae.  

sábado, 1 de agosto de 2026

EL PAÍS QUE PETRO LE DEJA AL THERIAN PRESIDENTE




Por Germán Ayala Osorio

 

La narrativa abelardista sostiene que el 7 de agosto el primer therian en convertirse en presidente de la República recibirá un país en ruinas debido al paso del devastador “huracán Gustavo”. Los escándalos mediáticos sobre hechos de corrupción en los que aparecen un par de mujeres voluptuosas, vinculadas por el mismo relato periodístico al presidente saliente, son el correlato de ese discurso catastrofista que está usando la ultraderecha abelardista para ocultar la apuesta contrarreformista que liderará el nuevo presidente, de la mano de los partidos que harán parte de la coalición de gobierno. Ya anunciaron proyectos de ley para echar para atrás conquistas como la despenalización del aborto y la consagración del derecho de las mujeres a tomar la siempre difícil decisión de abortar en las condiciones previstas por la Corte Constitucional.

Para desmentir ese escenario catastrofista qué mejor que acudir al examen de un experto economista como José Antonio Ocampo. En un documento que publicó la revista Semana, Ocampo hace un balance de las condiciones en las que recibirá el país De la Espriella. Por supuesto que el ejercicio de arqueo que hace el reconocido economista expone los puntos negativos y positivos que deja el gobierno de Gustavo Petro.

En el texto se lee, como positivo, que “el amplio déficit en la balanza de pagos (los intercambios reales y financieros que el país hace con el resto de las economías del mundo) y el hueco en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc), un problema que pocos gobiernos se atrevieron a enfrentar. Ambos fueron corregidos durante el cuatrienio que termina”.

Como aspecto negativo, Ocampo señala el asunto de las finanzas públicas. “La deuda pública supera el 60 % del PIB, entre otros desafíos, como el aumento del gasto. Todo ello conforma una carga que no permitirá alcanzar, al menos en el corto plazo, metas de crecimiento como las que busca De La Espriella, cercanas al 7 %”.

Ocampo destaca como positivo “la reducción sostenida de la pobreza multidimensional en Colombia, como la que se produjo gracias a “mejoras en el acceso a la educación, la salud y los servicios públicos, así como en las condiciones de vivienda, aunque con una creciente brecha entre las zonas rurales y urbanas”.

Por supuesto que se trata de un balance en el que el relato catastrofista recreado por la ultraderecha abelardista se aleja de la realidad de unos avances sociales que De la Espriella estará obligado a mantener, aunque ya se advierten miedos acerca de que de forma deliberada el gobierno del therian presidente estaría interesado en echar reversa o congelar esos avances durante sus “primeros” cuatro años de administración. No ha empezado su gobierno y ya empezaron a ambientar la reelección presidencial inmediata.

A juzgar por el perfil ideológico y político de sus ministros designados, el espíritu privatizador y neoliberal guiará las decisiones que en materia de política económica tomará el nuevo gobierno, lo que supone un estancamiento o quizás un retroceso en los ámbitos en los que la administración Petro deja un balance positivo. Se da por descontado que en materia de salario mínimo el país no volverá a ver incrementos en los niveles en los que Petro los ordenó. Más bien, lo que parece que hará De la Espriella es asegurar incrementos moderados que les permita al empresariado que lo votó, “recuperar lo que perdieron o dejaron de ganar por culpa de las exageradas alzas” decretadas por Petro.

De la Espriella parece no entender aún que se avecina un verano intenso que no solo comprometería la seguridad energética, sino la alimentaria. El anuncio del presidente therian de eliminar las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA) a sabiendas de la llegada de un agresivo fenómeno del Niño podría afectar la soberanía y la autonomía alimentarias en un país rural y campesino, amenazado de tiempo atrás por la minería, el narcotráfico, la ganadería extensiva de baja producción con la que se especula con el valor de la tierra y el avance de monocultivos de caña de azúcar y palma africana en zonas consideradas óptimas para la producción de alimentos o frágiles y estratégicas por los ecosistemas naturales allí presentes para enfrentar el cambio climático en el que no creen varios de los ministros designados por De la Espriella. Huelga recordar que Abelardo, al igual que Trump, son negacionistas de esas pluricrisis ambientales y ecológicas que confluyen en eso que se conoce como el cambio climático.

Más allá de los errores cometidos por Petro en el manejo político de muchos de sus nombramientos, a partir del 7 de agosto llega al gobierno un abogado al que se le nota a leguas el poco interés por comprender sistémicamente los efectos y beneficios que deja la aplicación en el planeta y en particular en Colombia de las lógicas y dinámicas antropocentristas. No creo que De la Espriella sepa lo que significa la era del Antropoceno.

De la Espriella es tan insustancial como Iván Duque Márquez. Su pobreza lexical y su discurso básico lo hacen ver como un abogado poco leído. Se le nota a leguas que jamás desarrolló el pensamiento crítico y mucho menos inquietudes filosóficas que le permitieran o llevarán a hacerse preguntas sobre la vida humana y sus complejidades. A partir del 7 de agosto, el país verá mandar a un personaje que se parece mucho a los cientos de miles que lo votaron porque aún vive en la minoría de edad. Un hombrecillo vanidoso, violento, irascible y superficial que supo conectar con esa parte de la sociedad colombiana que deviene infantilizada. De la Espriella mandará desde cuatro sedes de gobierno con el respaldo de cientos de miles de aporofóbicos, racistas, clasistas, negacionistas del cambio climático, homofóbicos, transfóbicos, premodernos y godos retardatarios. Nada bueno saldrá de esa cofradía que rodea al primer therian presidente. 




EL CASO RAFAEL POVEDA






Por Germán Ayala Osorio

 

En el caso de Rafael Poveda, periodista acusado de acoso sexual por varias colegas, bien podría haber en el fondo una “decisión”  adoptada o una "orden cultural" dada por el sistema patriarcal y la cultura machista derivada de ese poderoso sistema de dominación:  la mujer debe ser conquistada, halagada y seducida. Esa especie de “mandato cultural” desde muy jóvenes los hombres lo asumimos como una “obligación” que, por supuesto siempre devino atada a la imperiosa necesidad de demostrar que se es un hombre para despejar cualquier duda en virtud de la homofobia imperante. Lo de encantador, detallista y caballero hace parte de ese mismo relato aceptado por las mujeres, incluso por las que hoy atacan y defienden a Poveda.

El vocablo clave aquí es “conquistar” del que se desprenden frases como “vaya conquístela”, como si la Mujer fuera un territorio en disputa y dispuesto para soportar “campañas o gestas” de varones interesados en acceder para construir relaciones de dominación en ese deseado territorio. Otra frase clave es “se la van a quitar” que, traducida al lenguaje del dominio territorial significa que alguien más podría estar interesado en apropiarse de dichos “terrenos”.

En el lenguaje habitamos todos, de ahí que la fuerza locutiva, ilocutiva y perlocutiva de “a las mujeres hay que conquistarlas” terminó validando todas las “formas de lucha” diseñadas para los hombres interesados en “atacar” esos territorios. Entonces nacieron los piropos, los halagos y toda una “caja de herramientas masculinas” para avanzar en las ya planeadas conquistas.

Interesantes me resultan los trinos de las mujeres que creen en la inocencia de Poveda; de igual manera, los de que aquellas que, sin despedazarlo, cuestionan la pulcritud de aquello de ser caballero expuesto por las primeras para salvar al periodista que fue llevado al cadalso de las redes sociales, en las que está siendo funado y sometido al escarnio público. Lo curioso del asunto es que Poveda fue víctima de las periodistas que primero publicaron la denuncia y luego buscaron la versión del implicado. 

Uno de esos trinos es el de María Castro: “La mayoría de los acosadores sexuales en ámbitos laborales son unos "caballeros encantadores", seguros gracias a su posición de poder y convicción”.

Otras usuarias de la red X se lamentan por lo que ellas llaman “rupturas en las relaciones H-M” por los miedos de los hombres a querer acercarse a una mujer con el simple deseo de entablar una conversación. Lo cierto es que, por cuenta de los escabrosos casos de feminicidios, violaciones y otras formas de maltratos contra las damas, se vienen consolidando miedos compartidos entre hombres y mujeres al momento de entablar una conversación y quizás después, una relación.

El sistema patriarcal y la cultura machista derivada tienen un poder inconmensurable que los hace casi invencibles. Recordemos el pacto patriarcal en Noticias Caracol que sirvió para ocultar por varios años las prácticas de acoso que hoy tienen en líos judiciales a dos de sus antiguos periodistas-presentadores. Y cómo olvidar a los “provida” que hoy presentan un proyecto de ley para modificar la constitución y por esa vía volver a penalizar el aborto: una clara intención de mantener los procesos de dominación sobre las mujeres que, de acuerdo con los "provida", no tiene cómo decidir sobre su cuerpo y la maternidad. 

La publicidad sexista y los reinados de belleza coadyuvan de gran manera a la extensión en el tiempo de esas dos formas de dominación masculina. También es importante recordar que detrás de todo está la condición humana, aviesa por naturaleza y malintencionada cuando aparecen toda suerte de intereses e intenciones. Y esa inevitable condición está presente en hombres y mujeres.

Adenda: días después de publicada esta columna, la abogada Ana Bejarano Ricaurte escribió un texto en Cambio, en el que desmiente a Poveda. Sobre esto último, la abogada Ana Bejarano escribió una columna en Cambio que desmiente lo dicho por Poveda. De acuerdo con Bejarano, a Poveda sí le dieron la oportunidad de entregar su versión. Incluso, le enviaron preguntas para que las resolviera. Acá les dejo el enlace: https://cambiocolombia.com/los-danieles/articulo/2026/8/la-estrategia-poveda



Foto tomada de Rafael Poveda se pronunció en redes sociales tras los señalamientos en su contra por acoso sexual - crédito @soyrafaelpoveda/Instagram

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