sábado, 14 de febrero de 2026

LA DERECHA QUEDÓ DESNUDA

 




Por Germán Ayala Osorio

 

Si revisamos la reciente historia política de Colombia podemos advertir que el poder hegemónico ejercido por la derecha sirvió, por lo menos en los últimos 30 años, para construir de sus representantes y figuras más visibles una imagen de políticos coherentes, formados técnica y académicamente para servirle al país, de probada e insuperable inteligencia y, sobre todo, comprometidos con profundizar la democracia colombiana de la que siempre se dijo que era “la más antigua de América Latina”.

Esa invención mediática y política fue suficiente para ocultar la pobreza, el racismo y el clasismo estructurales, la vulgar e insostenible concentración de la riqueza y de la tierra en pocas manos, fruto en muchos casos de operaciones institucionales mafiosas (clientelismo, la captura paramilitar del Congreso y de la Superintendencia de Notaria y Registro y corrupción).

Esa imagen de los políticos de derecha, construida mediáticamente, se fue erosionando en gran medida por sucesivos escándalos de corrupción, los efectos catastróficos en materia socioambiental de 30 años de aplicación de las recetas del Banco Mundial y el FMI atadas a las recomendaciones del Consenso de Washington y por la llegada de Gustavo Petro a la Casa de Nariño, un progresista, señalado de ser de izquierda radical, a pesar de haber mantenido la estructura de dominación internacional ejercida por los señalados organismos multilaterales de crédito. Bastó que el actual gobierno propusiera reformas sociales en beneficio de los más vulnerables para que los integrantes de la derecha salieran a oponerse desde el Congreso, con el concurso de las altas cortes. Con el incremento del salario mínimo vital del 23,7%, Petro terminó por desnudar el miserable talante de una derecha acostumbrada a recibir millonarios subsidios (Agro Ingreso Seguro), a tener millonarios salarios y mantener el control privado del Estado para el beneficio de una élite parásita y precapitalista.

Por cuenta de la suspensión temporal del incremento del salario mínimo por parte del Consejo de Estado nuevamente quedaron expuestos los agentes políticos de la derecha dominante. Quienes demandaron ante lo contencioso administrativo el aumento del 23,7% decretado por el gobierno Petro, hoy, en calidad de precandidatos presidenciales y en medio de un caldeado ambiente electoral, se atrevieron a pedirle a los empresarios que, pase lo que pase con la decisión de fondo que tomará el Consejo de Estado, continúen pagándole a sus empleados los 2 millones de pesos que corresponde al salario mínimo vital que el gobierno decretó.

A pocas semanas de las elecciones parlamentarias y de votaciones para las consultas presidenciales, precandidatas como Vicky Dávila de Gnecco, Mauricio Cárdenas y Paloma Valencia, entre otros, salieron, sinuosamente, a respaldar el incremento, eso sí sin fustigar la arbitraria y peligrosa decisión adoptada por el magistrado Juan Camilo Morales Trujillo, ponente del fallo. Estos mismos tres personajes, meses atrás, criticaron el incremento y advirtieron escenarios económicos catastróficos: alta inflación, despidos masivos y deterioro de las condiciones macroeconómicas.

Ya veremos en qué queda este nuevo pulso entre el Establecimiento empresarial y el gobierno Petro. Lo que quedó claro es que el empresariado (banqueros y Fenalco) con el denodado apoyo del Consejo de Estado, la Corte Constitucional y el Congreso, le siguen apostando a frenar la reforma pensional, laboral y al sistema de salud. 

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viernes, 13 de febrero de 2026

CONSEJO DE ESTADO ATACA SALARIO MÍNIMO Y "CALIENTA" LAS ELECCIONES

 


Por Germán Ayala Osorio

 

La suspensión temporal del decreto mediante el cual el gobierno incrementó en un 23,7 % el salario mínimo vital por parte del Consejo de Estado hace parte del bloqueo institucional diseñado políticamente para impedir que las reformas sociales propuestas por el presidente Petro sean una realidad.

Se trata de una arbitrariedad social, jurídica y política del magistrado Juan Camilo Morales Trujillo quien a través de su auto suspende los efectos del señalado decreto y le da al gobierno ocho días para que expida uno nuevo, justificando quizás de una mejor manera el incremento del 23,7%. El togado encuentra que el sorpresivo incremento no se soportó en razones técnicas, sino en un capricho político del presidente de la República.

Tenga o no la competencia el Consejo de Estado para frenar el cumplimiento de un hecho cumplido como lo es el incremento del salario mínimo vital, la decisión del magistrado Morales tendrá efectos políticos y electorales que, curiosamente, irían en contravía de los intereses de la derecha y sus candidatos presidenciales. El país no olvida que fue Fenalco, en cabeza de su presidente, Jaime Alberto Cabal, el gremio que demandó la legalidad del decreto con el que se incrementó el salario mínimo vital. Cabal representa a sectores conservadores de una derecha que asumió como un desafío social y político el incremento del salario mínimo. El Centro Democrático se unió al largo listado de demandantes del decreto presidencial. Curiosamente, agentes políticos y económicos de ese espectro ideológico rechazaron el sentido del fallo proferido por el magistrado Morales al que consideraron inconveniente social y electoralmente.

El fallo del señalado magistrado consolida la narrativa del progresismo que insiste en que hay un bloqueo institucional y sectores de poder económico y político que “odian al pueblo trabajador”; a lo que se suma el llamado a una Asamblea Nacional Constituyente, asumido por Petro como el único amino posible para modificar las lógicas con las que vienen operando las altas cortes, Congreso y el CNE que impiden la profundización de la democracia en los términos planteados por Chantall Mouffe. Sin duda alguna, las acciones, actuaciones y decisiones adoptadas por cada de unas de las señaladas instituciones terminaron defendiendo los mezquinos intereses de lo que se conoce como el Establecimiento empresarial que representa muy bien Fenalco y su presidente.

El Congreso, la Corte Constitucional (CC) y el Consejo de Estado (CE) conforman la cofradía institucional que parece operar de manera coordinada para impedir que el gobierno Petro saque adelante sus promesas de campañas. Las bancadas en oposición se negaron a discutir la reforma a la salud; la Corte Constitucional, años atrás salvaguarda del espíritu de la Carta Política, tumbó el decreto de emergencia económica y tiene frenada la aplicación de la reforma pensional. Y ni qué decir de las actuaciones ideologizadas y politizadas del Consejo Nacional Electoral (CNE) que le impidieron al candidato presidencial del Pacto Histórico participar de la Consulta Frente por la Vida.

Antes de que esa cofradía de instituciones le apostara a bloquear las reformas del gobierno, periodistas, candidatos presidenciales y agentes políticos calificaron a Petro de “dictador” y de intentar someter a los otros poderes públicos a su voluntad. Con la decisión del Consejo de Estado, se confirma que los pequeños dictadores están parapetados en las altas cortes.

Huelga recordar lo que vivió el país entre 2002 y 2010 para entender lo que hoy sucede en materia de los pesos y contrapesos de la democracia y la operación armónica de los tres poderes públicos.  Durante las dos administraciones de Álvaro Uribe Vélez el desequilibrio de poderes se generó desde las huestes del Ejecutivo, en cabeza del presidente antioqueño que no solo intervino las comunicaciones de los magistrados de la entonces Corte Suprema de Justicia, sino que se hizo reelegir de manera fraudulenta y buscó un tercer periodo presidencial. Fue el magistrado Sierra Porto, de la Corte Constitucional, quien frenó la posibilidad de que Uribe gobernara por 12 años. 



jueves, 12 de febrero de 2026

LOS “TIEMPOS PERFECTOS” DE LA JUSTICIA Y EL PERIODISMO POLÍTICO

 



Por Germán Ayala Osorio

 

Las decisiones ideologizadas y politizadas que viene adoptando el Consejo Nacional Electoral (CNE) en contra del Pacto Histórico contaron con el concurso del “magistrado” sub judice Álvaro Hernán Prada Artunduaga. Petro lo llamó “vagabundo”.  Prada Artunduaga, sin duda alguna, es una “joya”.

Como el país político sabe, Prada compareció hoy ante la Corte Suprema de Justicia en el juicio en su contra por manipulación de testigos, proceso del que también hacen parte el expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez, declarado culpable en primera instancia y absuelto en segunda y el reconocido aboganster Diego Cadena, condenado a siete años de prisión por soborno y manipulación de testigos.

Llama la atención que a pesar de su condición sub judice y su probada animadversión hacia el presidente Petro y en general a todo lo que huela a progresismo o “izquierda”, Prada usó su investidura dentro del CNE para golpear la integridad del fuero presidencial al abrirle una investigación al jefe del Estado por los topes que de acuerdo con Prada, la campaña Petro presidente sobrepasó; además, Prada fue clave en la decisión del CNE, por demás ilegítima, ilegal y antidemocrática con la que se le impidió al candidato presidencial Iván Cepeda Castro participar de la consulta del Frente por la Vida.

El inicio del juicio contra Prada, hoy 12 de febrero, apenas días después de haber sacado de la consulta a Cepeda me hace pensar en que los “tiempos de la justicia son perfectos” cuando los intereses de la derecha se activan para afectar los del gobierno y del Pacto Histórico.

Cambiemos de tercio, pero sigamos con la misma idea de los “tiempos perfectos”. Antes de la primera vuelta y dada la peligrosa e inconveniente posibilidad de que el candidato presidencial de la ultraderecha uribizada, Abelardo de la Espriella llegue a la Casa de Nariño en calidad de presidente de la República, el periodista Daniel Coronell entrevista a David Murcia Guzmán, el cerebro de la pirámide DMG, condenado a 22 años de prisión. Murcia Guzmán se despacha en contra del abogado y candidato presidencial, quien, de acuerdo con lo dicho por el reconocido creador de la tristemente célebre pirámide, le robó cinco mil millones pesos, a lo que se suma que jamás lo defendió jurídicamente, lo que claramente constituye una falta en la eticidad del oficio de abogado.

En el caso de Prada, los tiempos perfectos de la justicia terminaron afectando al gobierno y a Iván Cepeda y a las listas al congreso del Pacto Histórico. Esto es, jugaditas que pudo hacer el “magistrado”, hoy ad-portas de ser condenado: El procurador Bladimir Cuadros solicitó a la Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia que condene a Álvaro Hernán Prada, por supuestas presiones a testigos en el caso del expresidente Uribe.

Entre tanto, en el caso de DMG y su reaparición pública para confirmar que efectivamente la ética nada tiene que ver con el derecho, los “tiempos perfectos del periodismo político" podrían favorecer al abogado penalista y “mata gatos” si triunfa la narrativa de indica que Coronell, eterno contradictor de Uribe y De la Espriella está jugando duro electoralmente para afectar la imagen y la campaña de uno de los ungidos del expresidente antioqueño. Es probable, por el contrario, que la publicación de la entrevista con Murcia Guzmán empañe la imagen de Abelardo de la Espriella. Ya veremos qué pasa. 

Estos últimos tiempos perfectos del periodismo político podrían favorecer las campañas de Fajardo y Roy Barreras, candidatos presidenciales que gustan mucho en la derecha uribizada porque no habría por ahora escándalos que tocaran las imágenes impolutas del exgobernador de Antioquia y el excongresista y médico vallecaucano.  Así como los “tiempos de Dios son perfectos”- dicen muchos creyentes-, también los son los de la justicia politizada y el periodismo como arma política y electoral. 














miércoles, 11 de febrero de 2026

TRAGEDIA EN CÓRDOBA: RETO ELECTORAL E IDENTITARIO PARA PETRO



Por Germán Ayala Osorio


La tragedia que afrontan los cordobeses por cuenta de un modelo de desarrollo que exhibe problemas de sostenibilidad sistémica constituye un reto político-electoral e identitario para el presidente Gustavo Petro.

Y es así porque en las graves inundaciones hay responsabilidades compartidas entre los delegados del gobierno en el manejo de la hidroeléctrica de Urrá, el gerente que recién dimitió y los agentes políticos y económicos que agenciaron en el pasado actividades antrópicas altamente disruptivas como la ganadería extensiva, la desecación de “madres viejas”, el manejo irresponsable de varias cuencas hidrográficas, incluido por supuesto el de la Ciénaga Grande, ecosistema sometido a intervenciones humanas que afectaron sus funciones de regulación hídrica y su oferta ambiental.

El reto político-electoral es colosal por la dimensión de las inundaciones y las pérdidas de cultivos de pan coger y viviendas que quedaron anegadas y los tratamientos periodísticos catastrofistas que en época electoral se tiñen con el color de los intereses políticos de quienes aspiran a regresar al Congreso y los candidatos presidenciales, como Abelardo de la Espriella, criado en Montería, quien aprovechó la tragedia para criticar al gobierno Petro y a la corrupción en la UNGRD.  De esa manera, el candidato presidencial y abogado que dice que la ética nada tiene que ver con el derecho, ignoró las otras variables que pueden explicar el origen de la catástrofe, que por supuesto ya no son tan naturales como se suele pensar, aunque el cambio climático es una realidad. 

Por supuesto que identitariamente el jefe del Estado se enfrenta a la influencia, al parecer en barrena, del expresidente Uribe Vélez en la señalada región, quien en ese territorio fuera en el pasado el mandamás político-electoral. No se puede olvidar que su diminuta hacienda El Ubérrimo está dentro de la jurisdicción del anegado departamento.

Así las cosas, emerge un reto identitario que, atado a la simbología del poder político, compromete al presidente Petro en y por su condición de cordobés e hijo de Ciénaga de Oro, también afectada por las inundaciones. Las decisiones que adopte el alto gobierno para superar la crisis humanitaria en su departamento se verán reflejadas en las jornadas electorales que se avecinan. Ojalá logre delegar en funcionarios competentes el proceso de recuperación económica y social de las miles de familias que lo perdieron todo; de lo contrario, un frente frío electoral podría golpear el proyecto político del Pacto Histórico. 

Todo lo que diseñe para superar la colosal crisis debe tener en cuenta el eje más impotante del Plan Nacional de Desarrollo del actual gobierno: "Ordenamiento del territorio alrededor del agua. Busca un cambio en la planificación del ordenamiento y del desarrollo del territorio, donde la protección de los determinantes ambientales y de las áreas de especial interés para garantizar el derecho a la alimentación sean objetivos centrales que, desde un enfoque funcional del ordenamiento, orienten procesos de planificación territorial participativos, donde las voces de las y los que habitan los territorios sean escuchadas e incorporadas". 








martes, 10 de febrero de 2026

TRUMP Y RUBIO ASFIXIAN AL PUEBLO CUBANO: PATRIA O MUERTE

 



Por Germán Ayala Osorio

 

El bloqueo económico a Cuba, por parte de los Estados Unidos, es criminal y deviene con un tufillo de venganza con altas dosis de sadismo, saña y perversidad.  Impedir la entrada de petróleo de Venezuela y México y otros países hace parte de las últimas jugadas de Trump y Marco Rubio para asfixiar al régimen cubano y de esa manera obligarlo a que entregue el poder directa o indirectamente al Tío Sam. Ya esta pareja de “nuevos virreyes” controla Venezuela y van por Cuba, quizás para regresarla a los tiempos de Batista, en las que  la hermosa isla era vista y asumida como una especie de alegre casa de lenocinio, con todo y sus bellas jineteras. Rubio, de origen cubano, podría fungir como una suerte de “encomendero” de nuevo cuño.

Después del triunfo de Fidel Castro Ruz y el inicio de la revolución (1959), el bloqueo económico y la resistencia del régimen socialista (estatismo) al hostigamiento gringo jugaron un papel clave para hacer de la dignidad, el discurso anti gringo, el sueño libertario y el eterno juego ideológico entre capitalistas y socialistas (comunistas) los factores claves para ocultar el ethos mafioso que se entronizó en las fuerzas armadas cubanas y la clase política; al final, esa realidad política terminó por garantizarle a los cubanos una vida miserable, así como el sistemático proceso de destrucción de la bella arquitectura de La Habana: hay edificaciones que amenazan ruina; y por supuesto, el deterioro de la infraestructura productiva.

Díaz-Canel ya manifestó su voluntad de negociar con los Estados Unidos. Es urgente y apenas lógico que vendrá una transición. Cuanto antes se dé, mejor. El modelo económico y político fracasó. El pueblo cubano ganó en dignidad cuando los “mechudos” bajaron de la sierra. Pasó el tiempo y esa dignidad se convirtió en incertidumbre, hambre y la desazón que genera el fracaso de un proyecto “socialista” mantenido más por la fuerza del control y la persecución política e ideológica a los disidentes y críticos, que por la legitimidad asociada al aseguramiento de una vida digna para todos los cubanos.

Después de 60 años de una soñada revolución, los cubanos asisten, unos perplejos y otros esperanzados, al fin de un proyecto político que puso a los cubanos a pensar. Y cuando aprendieron a hacerlo, al régimen castrista le pareció riesgoso y vinieron los presos políticos y el control de la información.

Eso sí, de darse una transición y la consecuente apertura democrática en los términos del capitalismo salvaje que agencia Estados Unidos, la reconstrucción física de la infraestructura en toda Cuba significará el endeudamiento económico de la isla. Cuando los gringos, con Rubio a la cabeza, entren triunfantes, gracias al criminal bloqueo, Patria o Muerte será apenas una consigna de un sueño revolucionario que la propia clase política cubana echó a perder.   Lo malo es que se demoraron más de 60 años en reconocer que cometieron gravísimos errores no forzados, como se dice en el tenis. Eso sí, nadie puede negar la dureza del bloqueo económico y el carácter criminal de esta última etapa.





lunes, 9 de febrero de 2026

ROY BARRERAS PROPONE UNIFICAR PERIODOS DE ALCALDES Y GOBERNADORES


Por Germán Ayala Osorio

 

A un mes de la consulta del Frente por la Vida, el precandidato presidencial Roy Barreras Montealegre de manera temprana lanza propuestas y envía mensajes a sus posibles beneficiarios. En su cuenta de X Barreras dijo que “voy a unificar los períodos de alcaldes y Gobernadores con las elecciones presidenciales. Para unificar los planes de desarrollo y avanzar en conjunto. Pero también, para que no haya más candidatos que juntan firmas o se lanzan a la presidencia, para luego utilizar su imagen como trampolín para una Alcaldía o una Gobernación”.

La pregunta que me asalta es la siguiente: ¿Unificar los planes de desarrollo en torno a qué modelo o visión de desarrollo? Invité a leer a Roy Barreras un artículo “hijo” de mi tesis doctoral sobre los impactos socioculturales, estéticos y comunitarios de la caña de azúcar en el norte del Cauca y el sur del Valle del Cauca[1]. El título del documento que ojalá lea el político vallecaucano es: Los Planes de desarrollo como instrumentos de validación: caña de azúcar y agroindustria cañera en el Valle del Cauca y Cauca[2].

En el señalado ensayo académico señalo que “los planes de desarrollo departamental del Valle del Cauca y Cauca, en su gran mayoría, han sido instrumentos de legitimación y validación del monocultivo de la caña de azúcar y de la agroindustria cañera. 11 planes de desarrollo regional de los departamentos del Valle del Cauca y Cauca, propuestos durante el periodo 1990-2019, fueron analizados”.

En las conclusiones se lee que “lo consignado en 11 planes de desarrollo permite señalar que el  monocultivo  de  la  caña  de  azúcar,  para  las administraciones  abordadas, se  asumió  como  una  realidad  ambiental  incontrastable,  que  se  deriva  en  un  patrón comportamental  de  carácter  político,  institucional  y  cultural  que  afecta  la  legitimidad. de los planes de desarrollo analizados, dado el nulo análisis de las problemáticas socio ambientales, ecológicas y ontológicas generadas por el monocultivo de la caña de azúcar y la agroindustria cañera. Sumados los patrones hallados, aportan  a  la  configuración  de  una  Inercia  Institucional  Ambiental  Negativa  (IIAN)  y,  a  su  vez,  de  una  disposición  institucional  proclive  a  mantener en el tiempo los apoyos económicos y políticos a la agroindustria cañera por parte del Estado. Esa IIAN se expresa a través de aquellos planes de desarrollo regional que sirvieron, simplemente,  de  instrumentos  de  legitimación  y  naturalización  de  una actividad  antrópica  altamente  disruptiva,  a  lo  que  se  suman, el  poder  de lobby  del  gremio Asocaña, la operación del Estado colombiano en las condiciones señaladas y las condiciones preferentes, en materia de subsidios estatales, en las que opera la poderosa agroindustria azucarera”.

La propuesta de Barreras, que no es nueva, deviene con un carácter estrictamente político-electoral y deja por fuera discusiones alrededor de los tipos de desarrollo que se agencian y consolidan a través de los planes de desarrollo de alcaldías y gobernaciones. El valle geográfico del río Cauca, dominado por el monocultivo de la caña de azúcar, sufrió y sufre aún transformaciones ecosistémicas, paisajísticas, estéticas y en identidades culturales de origen comunitario altamente negativas que el precandidato presidencial parece no reconocer.

La catástrofe que hoy sufren los habitantes  del departamento de Córdoba por las inundaciones se explica en gran medida por un modelo de desarrollo atado a la ganadería extensiva, la pérdida de humedales y la construcción de la represa de Urrá. El presidente Petro sostiene que las inundaciones en ese departamento obedece a una visión de desarrollo atada a intereses particulares (privados) como sucedió en el valle geográfico del río Cauca con el monocultivo de la caña de azúcar. Petro dice que “Urrá no la hicieron para generar energía sino para secar tierras de la nación y dañar todo el flujo natural del agua en Córdoba. Eso explica buena parte de la actual tragedia. Mucha tierra expropiada a los campesinos con masacres está ahora inundada, muchas haciendas de los impulsores de Urrá, están ahora inundados. Pero decenas de miles de familias pobres también”.

Estimado Roy, es apenas comprensible que lance propuestas a diestra y siniestra por aquello de conseguir votos para ganar ampliamente la consulta para luego sentarse a “negociar”, no sé qué, con el candidato Iván Cepeda. Eso sí, lo recomendable es que revise críticamente las lógicas con las que históricamente se aprueban en Colombia los planes de desarrollo local y regional y sus históricas desconexiones con los planes de desarrollo de carácter nacional.



[1] La tesis doctoral se titula: Estado, agroindustria cañera y afectaciones socio-ambientales. Sostenibilidad asistémica funcional y ontologías de la resistencia en municipios del Norte del Cauca y Sur del Valle del Cauca.


domingo, 8 de febrero de 2026

EL FALSO SALUDO MILITAR DE ABELARDO DE LA ESPRIELLA



Por Germán Ayala Osorio

En el saludo militar y el grito Firmes por la Patria de Abelardo de la Espriella, candidato presidencial de la ultraderecha, confluyen por los menos tres representaciones sociales que circulan al interior de las unidades militares y en general en el mundo castrense: la primera, en torno a eso de “ser hombre” (macho). Váyase al Ejército para que se "vuelva hombre", gritaban tíos y padres en el siglo XX;  la segunda, atada a la idea de “amar a la Patria” y la tercera y quizás la más inconveniente y peligrosa la del “enemigo interno”, extendida por Uribe, a la sazón, para perseguir periodistas, críticos, pensadores, académicos, progresistas y la gente de izquierda gracias a la relación amigo-enemigo que entre 2002 y 2010 se naturalizó y  convirtió en doctrina ideológica y política.

A pesar de presentarse como un “penalista exitoso”, De la Espriella es un hombre básico en su lenguaje y poco dado a dar discusiones más allá del ámbito de lo jurídico. Es monotemático, lo que le impide ofrecer una mirada compleja y sistémica de la vida humana y de los problemas del país y del mundo. 

Con el saludo castrense, el abogado y amigo personal de Alex Saab, ficha del régimen venezolano, busca afanosamente parecerse al expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez, un militarista que en ocho años usó a las fuerzas militares para sus fines dictatoriales y por supuesto para legitimar su tesis- falsa por demás- con la que aseguraba que “lafar” (léase las Farc-Ep) asesinaron a su honorable progenitor. Ya el país sabe lo que pasó con la seguridad democrática y el actuar de la tropa sin límites morales y éticos y lo que es peor, alejados de la mística castrense. Hay 6402 razones para evitar el regreso de la seguridad democrática y de Uribe, en las "carnitas y huesitos" de Abelardo. 

Así las cosas, elegir a De la Espriella es apostarle a posibilidad del regreso de los falsos positivos y a la privatización del Ejército para fines no patrióticos. El amor que dice profesar Abelardo de la Espriella a la Patria no brota de haberle servido a través del servicio militar obligatorio y mucho menos en calidad de oficial de la reserva. No.  Surge, por el contrario, del mutuo manoseo que suelen ofrecerse los presidentes de la República y los uniformados, imbuidos en las dinámicas de un degradado conflicto armado interno.

La amenaza que lanzó de “destripar a la izquierda” deviene ancorada, por supuesto, a la doctrina amigo-enemigo que inspiró a los uribistas. Con el eslogan “Mano firme, corazón grande” naturalizaron la degradación moral al interior de las fuerzas armadas y engañaron a millones de colombianos que creyeron en las buenas intenciones de un gobierno neoliberal que precarizó las condiciones de millones de trabajadores y afectó en materia grave el derecho colectivo a gozar de un ambiente sano.

Si la actual cúpula militar y los demás miembros de las fuerzas armadas interpretan correctamente el fingido saludo castrense y su grito de campaña, Firme por la Patria, comprenderán que Abelardo de la Espriella es un patriotero más, esto es, un falso patriota. Militares y reservistas: el mencionado candidato presidencial es un actor político (y de teatro) que está jugando con las emociones y usando los símbolos patrios con la discrecionalidad propia de un ateo converso y de un godo recalcitrante. Avanzaremos como sociedad civilizada cuando dejemos de creer en Mesías, Héroes y Patriotas.


EL CUERPO FEMENINO EN BOCA DE HOMBRES PODEROSOS

 


Por Germán Ayala Osorio

 

Entre Donald Trump, Gustavo Petro, Andrés Pastrana y lo ocurrido con las niñas violadas en la isla del pederasta Jeffrey Epstein hay varios elementos en común: el primero y el más evidente: se trata de hombres con poder económico y/o político; el segundo, que las actuaciones de Trump, Pastrana y Epstein en la burda, criminal y salvaje “cacería” a las que habrían sometido a cientos de menores de edad y las alusiones de Petro al clítoris, al cerebro de las mujeres, así como a que él “hace cosas buenas en la cama”, están atadas política, social, lingüística y culturalmente a un mundo masculino, masculinizado y masculinizante en el que todos los hombres nos sentimos en el derecho de comentar, opinar, violar, tocar, discernir y decidir sobre el cuerpo femenino, objeto de deseo y pulsión masculina. Al final, esas actividades, actuaciones y decires sirven para ocultar los miedos atados al momento en el que llegará el declive en la producción de la testosterona y el final inexorable de esa masculinidad asociada al “consumo” del cuerpo femenino.

El tercer elemento que une a estos hombres es que la mediatización de los señalamientos, con todo y evidencias desclasificadas por la justicia gringa, apenas si logran rozar sus imágenes de impolutos hombres con la que suelen recubrirse a los que ostentan algún tipo de poder: “gente de bien”, decimos en Colombia. Lo mismo pasa con los curas acusados de violar niños: los protege la iglesia católica, el Vaticano y sus Papas y al parecer el propio Dios que ellos dicen representar en esta tierra dominada por la aviesa naturaleza humana.  Eso sí, las críticas de sectores feministas por los comentarios desafortunados de Petro no se hicieron esperar. El presidente fue condenado, mientras la prensa evita "juzgar" al expresidente Pastrana, mencionado cientos de veces en los archivos desclasificados, 

Los tratamientos periodísticos y la autocensura para el caso colombiano con los hechos que salpican directamente al expresidente Andrés Pastrana coadyuvan en gran medida a que queden como meros escándalos y “deslices” de hombres con poder, a lo que suma el atronador silencio de mujeres que comparten con ellos el escenario político y los círculos de poder convertidos en el “teatro de operaciones” en el que se salvaguardan los secretos más íntimos de quienes conscientes del poder acumulado, dejan salir sus más aberrados deseos.

La participación de Ghislaine Maxwell, la mujer proxeneta que reclutaba para Epstein a las menores de edad que finalmente terminaron violadas por hombres poderosos bien podría dar vida a un cuarto elemento que hace pensar en las mujeres que aceptan convivir y facilitan el cumplimiento de las fantasías sexuales de aquellos que, incapaces de sostener relaciones con mujeres adultas, optan por el camino que pudieron trazar con su poder político y económico: violar niñas y adolescentes.

Dice la escritora Carolina Sanín que “el poder de los hombres se sostiene en la complicidad de secretos de abuso sexual y que la mujer es el sacrificio siempre ofrecido en unos mismos círculos”. Sanín hizo una lectura interesante del pederasta Jeffrey Epstein: “Era guapo Epstein, y eso nunca se menciona, como si avergonzara verlo o como si fuera irrelevante en su crimen, cuando es relevantísimo. Hablemos de la belleza masculina y su poder maléfico; tan distinta de la belleza femenina, que es marca de vulnerabilidad y exposición”. Si la prensa, en lugar de insistir en la autocensura en el caso de Pastrana y sus menciones en los documentos desclasificados y de reducir lo ocurrido en la isla Epstein a un escándalo, propusiera este tipo de lecturas y discusiones, a lo mejor ese poder masculinizante del mundo podría empezar a erosionarse.

¿Será que el sexo y sus prácticas están más atadas a la naturalizada pulsión de dominación que entra en juego en las relaciones humanas, que a la construcción romántica de eso que llamamos “amor”?



 

sábado, 7 de febrero de 2026

PETRO: ¿FÓRMULA VICEPRESIDENCIAL DE ROY BARRERAS?



Por Germán Ayala Osorio

 

Sigue el “universo” de las redes sociales encendido por cuenta de Roy Barreras Montealegre. El camaleónico político agitó a las bases del progresismo con su decisión de seguir adelante con la consulta del Frente por la Vida, a pesar de la actuación tramposa, dolosa y antidemocrática del turbio Consejo Nacional Electoral (CNE). No contento con ello, ahora, el mismo personaje, propone a Gustavo Petro como su fórmula vicepresidencial.

Roy está a punto de generar un cisma en las mesnadas petristas. Por un lado, tiene a los más feroces seguidores del presidente Petro recordando el pasado político del médico vallecaucano en el que sobresale un ethos muy propio de los políticos y de la política colombiana: pragmatismo, clientelismo, acomodos ideológicos, transacciones, codicia, arreglos, traiciones y componendas que afectan la legitimidad de cualquier proyecto político y la confianza de los ciudadanos en que es posible transformar el país.

Y del otro lado, los puso a pensar en la propuesta que lanzó: que Petro sea su fórmula vicepresidencial. La audaz proposición supone la derrota electoral y política de Iván Cepeda Castro, quien hasta hace pocos días era visto como el candidato único y el ungido del jefe del Estado. Esto dijo el ladino excongresista: “No se lo he preguntado al Presidente. Se lo pregunto al progresismo de base: si considera que Gustavo Petro podría ser una garantía de continuidad del proyecto del cambio, yo estaría dispuesto a que me hiciera el honor de ser mi fórmula.

Más allá de las interpretaciones y la viabilidad jurídico-política de la propuesta, Barreras manda mensajes al presidente Petro, al propio Cepeda y por supuesto a la derecha con la que mantiene buenas relaciones políticas. La ocurrencia de Roy Barreras permite pensar en por lo menos un escenario con un objetivo claro: “tocarles el corazón” a los petristas que hoy lo rechazan por su capacidad para mimetizarse y  pragmatismo ideológico y político.

El 7 de agosto llega a la Casa de Nariño en calidad de presidente electo, Roy Barreras Montealegre. Es recibido, para la transición de mando, por el presidente Petro, siendo al tiempo su fórmula vicepresidencial. Sin duda alguna, una imagen inédita, extraña y una escena que retrotraerá a los colombianos a los tiempos de Iván Duque Márquez, quien fungió, por cuatro años, como el “títere” del expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez. Así las cosas, cualquier periodista, como en su momento lo hizo Ángela Patricia Janiot con Iván Duque, le preguntaría a Barreras: ¿Usted es el títere de Petro? Me hago estas preguntas: ¿Por qué estaría interesado Petro en ser vicepresidente? ¿Qué ganaría realmente Roy Barreras al gobernar con Petro como su vice? ¿Hay algo de inseguridad en Barreras o simplemente estamos ante un acto de máxima zalamería política? ¿Tiene algo que ver la propuesta de Barreras con lo hablado con el congresista Bernie Moreno?

Imaginemos a Petro cumpliendo las labores más o menos inútiles del cargo de vicepresidente de la República. En silencio y ejecutando las instrucciones de su jefe, el presidente Roy Barreras. Es bastante improbable que Petro, en calidad de vicepresidente se abstenga de opinar acerca de las actividades, ejecuciones y acciones emprendidas por el presidente en ejercicio.

Imaginemos, entonces, que Barreras intenta consolidar y profundizar las reformas sociales que el Congreso y la Corte Constitucional le torpedearon al entonces presidente Petro. Y digamos que lo logra, con matices atados a la capacidad de Roy de llegar a acuerdos políticos y mediáticos, sin las intervenciones del vicepresidente. No veo al presidente Barreras tocando los intereses de Sarmiento Angulo en lo que tiene que ver con las concesiones viales y los costosos peajes que afectan negativamente el turismo y al grueso de los transportadores.  Esa fue una pelea que Petro perdió como presidente de la República.

Sin duda alguna, Roy Barreras Montealegre, como Uribe, es un encantador de serpientes. Quizás sin la maldad y la intemperancia del expresidente antioqueño, pero con el mismo objetivo de engañar, disimular, transar y cambiar para que todo siga igual.

viernes, 6 de febrero de 2026

ROY, EL REY DEL CAMUFLAJE

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Después de la espuria decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) con la que se impidió a Iván Cepeda Castro participar de la consulta del Frente por la Vida, el nombre más mentado por estos días en las redes sociales es el de Roy Barreras Montealegre. Del médico y político vallecaucano se ha dicho que es el “caballo de Troya” que la derecha santista-uribista-vargasllerista logró meter en las huestes del progresismo.

Quienes defienden la trayectoria política de Barreras sostienen que "Roy hizo el trabajo sucio y que ahora que ya no lo necesitan, los petristas lo desechan como se tira un trapo viejo”.  Lo curioso de todo es que quienes reaccionaron en contra de la intención de Roy Barreras de continuar con la consulta a pesar de la dolosa decisión adoptada por el CNE, olvidan la cercanía del médico con el presidente Petro. En los mentideros políticos se sostiene que la amistad entre el presidente de la República y Barreras tiene el mismo nivel de complicidad y lealtad que la que existe entre el presidente de la República y Benedetti.

Roy Barreras es un verdadero “animal político”. Es un ajedrecista y un político calculador y componedor. Barreras Montealegre no es un hombre atado a una doctrina política: es pragmático, del hacer. Por eso ha sido capaz de trabajar con Uribe, Santos, Vargas Lleras y con el propio Petro. Barreras va por la política cual paleta de colores. A Barreras Montealegre se le da bien lo de mimetizarse, como los camaleones.

En una búsqueda rápida en la red a propósito del significado de Roy se lee que “el nombre Roy es de origen escocés y significa «rojo» en gaélico. Se cree que este nombre se originó en la Edad Media, cuando los escoceses usaban colores para distinguir a los diferentes clanes. El color rojo se asociaba con el clan MacDuff, uno de los más antiguos y poderosos de Escocia”.

Por supuesto que no se trata del mismo rojo de los cuestionados “rojos” que defienden el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos, la salud pública eficiente y de calidad; el trabajo digno y bien remunerado y una educación pública de calidad y gratuita. Eso sí, nuestro Roy se vende como progresista, así haya militado en las mesnadas santistas y uribistas, asociadas a la doctrina neoliberal, contraria a los ideales de los “rojos”.  También se lee que Roy es “de origen inglés y que significa «rey». Es un nombre que ha sido utilizado desde hace siglos en diferentes partes del mundo y que ha mantenido su popularidad a lo largo del tiempo”.

Ya veremos cómo le va en la consulta del Frente por la Vida y en dónde termina su aspiración presidencial o vicepresidencial. Eso sí, Roy, el Rey del camuflaje político, no tendrá jamás el carisma y el arraigo popular del presidente Petro. Y aquellos que gritan a voz en cuello, “solo Petro o Cepeda en esta mondá”, deben de saber que en la Casa Blanca miran al médico vallecaucano con buenos ojos a propósito de la resistencia que genera Cepeda en quienes, sentados en la salón oval, están prestos a incidir en las próximas elecciones.



jueves, 5 de febrero de 2026

FAJARDO DIJO NO A LA CONSULTA DEL “CENTRO POLÍTICO”

 





Por Germán Ayala Osorio

 

Sergio Fajardo Valderrama rechazó la invitación que le hizo días atrás Claudia López Hernández a participar de la consulta del borroso “centro político”. El exgobernador de Antioquia va directo a primera vuelta, junto a Abelardo de la Espriella, representante de la ultraderecha e Iván Cepeda Castro, del progresismo y la izquierda democrática.

La decisión del matemático y profesor universitario constituye un golpe político y electoral a la exalcaldesa de Bogotá, quien invitó a Fajardo para construir un “centro político” difícil de edificar por el pasado político de ambos candidatos presidenciales. Claudia López Hernández, como señaló Carlos Carrillo, director de la UNGRD, es como el río Cauca: “unas veces tira a la izquierda, otras a la derecha”.

Bajo esa perspectiva y realidad ideológica, resulta una necedad insistir en construir una opción de “centro” en un país derechoso como lo es Colombia. Fajardo y López son derecha. Punto. El primero, cercano al expresidente Uribe y al uribismo y al empresariado que extraña los tiempos de la seguridad democrática; de hecho, el exmandatario antioqueño deshoja la margarita entre De la Espriella y Fajardo, sus reales apuestas electorales. Uribe entiende que a Paloma Valencia no le alcanzará para llegar a segunda vuelta. En cuanto a López Harnéndez, huelga recordar que es cercana a Peñalosa, pero, sobre todo, capaz de hacer alianzas burocráticas con cualquiera.

A través de un comunicado público, Fajardo respondió a la exalcaldesa de Bogotá: “Para derrotar a los extremos estamos construyendo una nueva mayoría que convoque desde una izquierda moderada hasta una derecha moderada. Una mayoría amplia, serena y que pueda construir acuerdos para enfrentar las brechas sociales, garantizar la seguridad y luchar contra la corrupción. Ese objetivo no se consigue en el marco de las consultas. Por eso, voy directo a la primera vuelta presidencial”.

Lo curioso es que Fajardo dice no a una consulta de “centro” y desdice de las consultas mismas, pero insiste en presentarse como una opción de “centro” capaz de superar los “extremos”. Quizás la decisión del profesor Fajardo es fruto de la enorme confianza en que esta vez sí llegará a la Casa de Nariño. Así las cosas, si hubiese aceptado la invitación de López, mandaría un mensaje de debilidad a su equipo electoral y a la base social que dice tener para alcanzar la presidencia. Fajardo sabe muy bien que de producirse vetos contra Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda desde el gobierno de los Estados Unidos, su candidatura recibiría el denodado apoyo del uribismo y una parte importante del empresariado.

Claudia López se medirá a Leonardo Huerta, un político prácticamente desconocido en el concierto nacional. Es claro que López invitó a Fajardo para darle a la consulta un espíritu competitivo que hoy no tiene. Con la negativa del exgobernador de Antioquia, la victoria de la exalcaldesa se da por descontado. Derrotar a Huerta le resta legitimidad a la aspiración de Claudia López.


Nota: imagen tomada de: Bogotá. Febrero 04 de 2026. Claudia López inscribió oficialmente la consulta interpartidista “Consulta de las Soluciones: Salud, Seguridad y Educación”, junto a Leonardo Huerta. (Colprensa - Cristian Bayona). | Foto: Cristian Bayona

miércoles, 4 de febrero de 2026

CONSEJO NACIONAL ELECTORAL DIJO NO A CEPEDA



Por Germán Ayala Osorio

 

El Consejo Nacional Electoral (CNE) dejó por fuera de la consulta del Frente por la Vida a Iván Cepeda Castro; se trata de una decisión contra derecho que no debería de sorprender por la naturaleza politiquera y clientelista de sus miembros, a quienes de manera equivocada llaman “magistrados”, cuando son simples políticos que interpretan las normas de acuerdo con las órdenes que les den desde sus partidos. En este caso, quienes votaron en contra de los intereses del Pacto Histórico lo habrían hecho por cuestiones asociadas a la animadversión que sienten hacia la izquierda, el progresismo y al propio presidente Petro. Odio puro, los habría guiado en la proterva decisión.

Así las cosas, lo que debería pasar es que Juan Fernando Cristo, Camilo Romero y Roy Barreras declinen participar de la consulta y se unan ya a la candidatura presidencial de Iván Cepeda Castro, para intentar ganar en primera vuelta. No se puede desconocer que además de político, se trata de un golpe económico a juzgar por el valor del voto ($8.287) que se reconocerá a los candidatos que participen de dichas consultas.

Si Cristo y Barreras deciden continuar y presentarse a la consulta, el triunfo del médico vallecaucano lo llevaría directamente a primera vuelta y lo convertiría en un contendor de Cepeda. No tiene sentido hacer una consulta de la "centro izquierda" sin el candidato que puntea en las encuestas. No sabemos realmente cuáles son los intereses políticos de Roy Barreras. 

Cristo y Barreras no representan histórica, identitaria e integralmente al Pacto Histórico. El médico vallecaucano es un hábil “camaleón” que en el pasado fue uribista, santista, vargasllerista y de repente, petrista. Cristo, por su parte, viene del liberalismo. Eso sí, la fuerza electoral de Cristo es mínima. Por el contrario, Barreras es un político que gusta en todas las huestes, incluidas las del petrismo. Gusta en la derecha y en el medroso centro por su habilidad para negociar y llegar a acuerdos que no necesariamente benefician a las grandes mayorías. Más claro: Barreras es un político tradicional y no un agente interesado en consolidar los cambios. Quizás su intención oculta apunte a insistir en las reformas sociales, sin tocar los intereses de los más privilegiados del país.

A Barreras y Cristo los une el discurso de la paz, asunto que hoy, por cuenta de lo conversado en los Estados Unidos entre Petro y Trump parece pasar a un segundo plano o quizás quede proscrito porque el mismo presidente colombiano se encargó de deslegitimar a los actores armados ilegales llamándolos “traquetos o mafiosos de camuflado”. Y no se trata de una calificativo con el que esté buscando ganar aplausos en las mesnadas castrenses. No. Se trata de un convencimiento ideológico y político de Petro. ¿Para qué insistir en dialogar con unas estructuras armadas dedicadas a las economías ilícitas (narcotráfico y minería ilegal)?

No por lo anterior el país debe votar por Abelardo de la Espriella, con quien el país regresaría a los tiempos de la seguridad democrática y a la activación de la relación amigo-enemigo que Uribe y el uribismo en 25 años la consolidaron como un ethos con el que justificaron procesos de estigmatización, persecución y desaparición de agentes políticos y culturales y comunidades enteras. Y mucho menos por Fajardo, un uribista enclosetado; o Claudia López, de quien acertadamente un funcionario del gobierno Petro dijo que, políticamente, era como el serpenteante río Cauca: unas veces a la derecha y otras, a la izquierda. 

Hay que aprovechar el golpe dado por el CNE no para victimizarse, sino para consolidar un plan de gobierno que convenza a los sectores desencantados con el gobierno Petro por los casos de corrupción y muy seguramente por incumplimientos de promesas de campaña. Pasen la página y con un renovado Congreso, hay que apostarle a eliminar esa cueva de rolando llamada CNE.

 

ELECCIONES EN COLOMBIA DESPUÉS DE LA REUNIÓN PETRO-TRUMP




Por Germán Ayala Osorio

 

Después de los compromisos adquiridos durante la reunión Petro-Trump el escenario electoral en Colombia sufrirá ajustes que podrían resultar definitivos en las urnas por la incidencia que tendrán en los comicios del 2026 asuntos como la paz, la guerra contra los cultivos de coca, la persecución de los capos y las garantías de que los colombianos podrán elegir el próximo presidente de manera libre y sin la injerencia de Petro a través de sus funcionarios e incluso, con sus invitaciones al pueblo a movilizaciones populares en favor del candidato Iván Cepeda Castro.

Todas las anteriores “variables”, con todo y sus narrativas legitimadoras se verán potenciadas por el interés de los Estados Unidos de incidir de manera directa en la elección presidencial de mayo de 2026. El congresista republicano, de origen colombiano, Bernie Moreno, contradictor de Petro, será el agente político que le informará a Marco Rubio y Trump si el gobierno Petro ofrecerá las suficientes garantías para el desarrollo de unas elecciones libres cuyo resultado satisfaga al gobierno norteamericano. El republicano destacó los resultados en las jornadas electorales en Argentina, Costa Rica y Honduras; a lo que se suma el control político y económico que ejercen sobre Venezuela.

El combate contra las estructuras criminales, clan del Golfo y ELN, con el apoyo de los Estados Unidos se hará en delante de manera conjunta, sin que ello implique reeditar las condiciones del Plan Colombia. El reciente bombardeo, estando aún Petro en USA, de las fuerzas militares colombianas contra el ELN en zonas del Catatumbo hace parte de los compromisos adquiridos durante la reunión entre Trump y Petro. Los dos gobiernos van con toda contra los “mafiosos de camuflado” de los que le habló el presidente colombiano a su homólogo estadounidense.

Lo más probable es que esos y otros grupos al margen de la ley en las próximas horas o días se unan a través de un “plan total contra la democracia” con miras a poner en jaque al gobierno Petro y de esa manera darle un segundo aire a los candidatos de la derecha que insisten en la salida militar y niegan cualquier posibilidad de diálogo. La derecha siempre resulta beneficiada con los “paros armados”, los secuestros políticos y los ataques terroristas perpetrados por esas estructuras criminales.

El candidato Iván Cepeda deberá ir pensando en abandonar la idea de la paz e incluso de la Paz Total de Petro, en la medida en que en Washington esa postura genera rechazo y dudas alrededor de la conveniencia de aceptar su eventual triunfo en las urnas y su ejercicio como presidente de Colombia 2026-2030.

La recuperación de las relaciones bilaterales y el haberse bajado la tensión diplomática y política están determinadas por el tiempo que le queda a Petro en la Casa de Nariño y más aún, por las condiciones en las que se desarrolle la elección presidencial; y finalmente por quién llegue a la Casa de Nariño. De ganar Cepeda, ese ambiente de cordialidad podría cambiar sustancialmente si este insiste en hablar de paz y reversar lo acordado con Petro; y, sobre todo, si insiste en mantener el discurso anti gringo que generó la crisis diplomática y los enfrentamientos verbales entre el presidente colombiano y Trump.

Quizás Cepeda sea el único candidato que genera resistencias en Rubio y Moreno, los dos vigilantes que puso Trump a vigilar las elecciones en Colombia. Fajardo, De la Espriella e incluso el mismo Roy Barreras generan menores dudas en la Casa Blanca. Los dos alfiles de Trump dan por descontado que un triunfo de cualquiera de los tres de inmediato tranquilizaría al gobierno norteamericano.

martes, 3 de febrero de 2026

REUNIÓN PETRO-TRUMP: ¿SALIÓ BIEN REALMENTE?

 



Por Germán Ayala Osorio

 

La reunión Petro-Trump resultó positiva a pesar del discurso cifrado y las declaraciones generales entregadas por el mandatario colombiano durante la rueda de prensa ofrecida en la embajada de Colombia en los Estados Unidos. El tono un tanto zalamero de la respuesta de Trump sobre cómo había salido el encuentro hace parte de la lectura positiva que la prensa y agentes políticos están haciendo en las redes sociales.

Más allá de los temas expuestos durante la reunión y los mecanismos acordados para que las mesas de trabajo técnico diseñadas arranquen con miras a solucionar las diferencias en el manejo de asuntos como el narcotráfico y el papel de Colombia en el tutelaje que sobre Venezuela ejerce hoy la administración Trump, nuevamente la derecha uribizada sale golpeada políticamente porque sus principales representantes esperaban o soñaban con un resultado catastrófico del encuentro entre los dos mandatarios: más de uno fantaseó con ver a Petro vestido de naranja y preso, como Nicolás Maduro Moros.  

Los esfuerzos por enlodar y deslegitimar al gobierno Petro que hicieron los alcaldes de Medellín y Cali, al igual que María Fernanda Cabal y Vicky Dávila, entre otros agentes políticos, en sus viajes a Washington, resultaron infructuosos a juzgar por la reunión misma y porque según dijo el presidente colombiano, entregó información clave, con nombres incluidos, de los capos internacionales que se benefician de la producción de cocaína en Colombia y que muy seguramente han estado conectados con miembros de la élite política y económica local.

Eso sí, el tono afable de Trump y el silencio de Marco Rubio no deberían asumirse como parte de una incontrastable victoria política de la delegación colombiana. El Gran Sheriff de la Casa Blanca no es precisamente un hombre de fiar: es impredecible, medio orate e influenciable por quienes desde las propias mesnadas republicanas y las siempre genuflexas huestes de la derecha colombiana se benefician de las finas redes de corrupción que vienen atadas al negocio de la cocaína y a los intereses binacionales en la fabricación y comercialización de armas y pertrechos que dinamizan el conflicto armado interno colombiano.

Si a Petro le devuelven la visa y si las autoridades gringas lo sacan de la lista Clinton (OFAC) nadie de la oposición podrá negar lo positivo que resultó el encuentro entre los dos presidentes. Un asunto crucial que también servirá para medir el impacto positivo o negativo de la reunión está atado a las apuestas electorales que se impulsarán desde el salón Oval en las elecciones presidenciales en el país. Si Trump hace público en unos meses el nombre del candidato presidencial que le gustaría que llegara a la Casa de Nariño, entonces sabremos si en la reunión o en las mesas técnicas se logró erosionar la narrativa uribista que indica que a Colombia llegó el comunismo, el socialismo o el neocomunismo y que Iván Cepeda se encargaría de hacer del país “otra Venezuela u otra Cuba”. Eso sí, se espera que Petro haya aprendido la lección y en adelante se controle y evite volver a agitar las relaciones con el consagrado pederasta.

 

Adenda: la periodista Vicky Dávila informó de la existencia de unas pruebas que dice tener el narcotraficante alias Pipe Tuluá, extraditado por orden del presidente a los Estados Unidos, sobre la entrega de dinero a Juan Fernando Petro en apoyo a la campaña Petro Presidente. Este tipo de información pretende, nuevamente, ensuciar la imagen de Gustavo Petro. Cuidado. 

lunes, 2 de febrero de 2026

PASTRANA, MAXWELL Y EL ERÓTICO JUEGO DE LA GUERRA

 




Por Germán Ayala Osorio

 

Como si se tratara de un capítulo de la serie el Superagente 86, el entonces presidente Andrés Pastrana Arango y Ghislaine Maxwell, la proxeneta del pederasta Jeffrey Epstein se montaron en un helicóptero artillado del Ejército para sobrevolar una zona selvática colombiana y emprender una “cacería de terroristas”, de acuerdo con los documentos desclasificados por la justicia gringa. Al parecer, se divirtieron de lo lindo jugando a la guerra.

Estanislao Zuleta, años atrás habría definido a la guerra como una “fiesta”. Dijo además que “sólo un pueblo escéptico sobre la fiesta de la guerra, maduro para el conflicto, es un pueblo maduro para la paz”. Quizás por lo anterior el proceso de paz del Caguán terminó en un absoluto fracaso: Pastrana no llegó “maduro” a la mesa de diálogo con la entonces Farc-Ep. Como tampoco los comandantes de la guerrilla.

De acuerdo con los correos desclasificados, Pastrana y la reconocida proxeneta y reclutadora de niñas para el “consumo” de hombres blancos, millonarios y poderosos llegaron al clímax no tanto por pilotear la aeronave militar, sino al ver trabajar la canana que alimentaba a la ametralladora. El viaje se habría producido al final del mandato de Pastrana.

Maxwell tenía licencia de piloto, lo que sin duda facilitó darse un “pichón” en el aparato militar para “dar balín” como dirían los candidatos presidenciales Santiago Botero y Abelardo de la Espriella”. En las redes se lee que “durante un viaje a Colombia, invitada por Pastrana, Maxwell piloteó un helicóptero Black Hawk de la Fuerza Aérea Colombiana, un modelo militar artillado (equipado con armas como misiles y ametralladoras)”.

Pastrana y Maxwell aparecen en una imagen con uniformes de pilotos, lo que confirmaría que por lo menos hubo un vuelo en la aeronave militar. “Pastrana organizó el evento, incluyendo un "show" donde Maxwell pudo apuntar y disparar un misil o cohete contra un supuesto "campamento terrorista" (posiblemente refiriéndose a guerrillas como las FARC)” …, se lee en las redes sociales.

En los años 70 y 80 una parte de la sociedad disfrutó de las ocurrencias del personaje Maxwell Smart, el Superagente 86. Décadas después, y gracias a la desclasificación de los archivos del caso Epstein, los colombianos se están enterando de que el presidente Pastrana y la alcahueta Ghislaine Maxwell salieron una tarde-noche de cacería porque asumieron el conflicto armado interno o la guerra interna, como una fiesta. Y al parecer, se divirtieron como niños chiquitos.

Conclusión: no hay nada en el mundo más sensual y excitante que asesinar terroristas o guerrilleros vestidos de civil y violar niñas en una isla paradisíaca. Por ello jamás faltarán las guerras y siempre habrá pedófilos y pederastas en la política, la academia, en el mundo castrense, en la curia y en...

 

 

 

 

domingo, 1 de febrero de 2026

LA PRENSA, PASTRANA Y EL CASO EPSTEIN





Por Germán Ayala Osorio

 

Los medios de comunicación son actores político-culturales dispuestos para legitimar y promover los valores y prácticas de la cultura dominante, atada, por supuesto a los ejercicios de poder de los miembros de la élite que suelen ser determinantes en la toma de decisiones políticas y económicas.

Para el caso colombiano, la prensa hegemónica defiende los valores de una sociedad católica, conservadora, premoderna, machista y patriarcal, lo que supone la defensa de la imagen de los hombres poderosos y sobresalientes en la vida económica, social y política acostumbrados a hacer lo que les viene en gana.

Cuando se trata de defender la imagen de expresidentes de la República, la prensa tradicional pro-establecimiento apela a la autocensura para evitar afectar la imagen de exmandatarios que resulten cuestionados moral y éticamente por hechos de corrupción, violencia política e incluso violencia sexual, en particular con menores de edad (niñas, niños y adolescentes).

También suelen apelar al uso de eufemismos con el objetivo de minimizar los efectos negativos en la imagen de los exjefes de Estado comprometidos en escándalos. Por estos días, y en virtud de la desclasificación de archivos del caso Jeffrey Epstein, que ensucia al presidente Donald Trump, varios medios hablan de “relaciones sexuales con menores”. De esa manera ocultan una realidad y un delito: se trata de violaciones, de relaciones no consentidas con adolescentes.

El poder político y económico, sumado al reconocimiento social, suele ser la mascarada en la que se esconden verdaderos predadores sexuales. El caso de la isla de Jeffrey Epstein que por estos días la justicia gringa viene desclasificando correos y llamadas en las que están involucrados presidentes de varios países, primeros ministros y agentes de la realeza europea es la constatación de que el dinero y el poder político son la patente de corso para que hombres como Donald Trump hayan violado a adolescentes reclutadas para satisfacer los deseos de hombres mayores que prefieren someter a menores de edad, que intentar sostener relaciones consentidas con mujeres adultas.

En el señalado caso de pedofilia y pederastia aparece el nombre del expresidente Andrés Pastrana Arango en varios de los documentos desclasificados. La prensa hegemónica colombiana parece haberse puesto de acuerdo para evitar exponer al expresidente conservador. El hijo de Misael Pastrana aparece en varios correos y en registros de vuelos a la isla del violador de niñas, Jeffrey Epstein.

Desde la lógica periodística-noticiosa las empresas mediáticas estarían obligadas a consultar al expresidente para que dé las explicaciones a las que haya lugar acerca de sus relaciones con el degenerado Jeffrey Epstein y la probada amistad con la proxeneta Ghislaine Maxwell, que Pastrana invitó al país. En su visita a Colombia, la alcahueta y encubridora de delitos sexuales con menores piloteó un helicóptero artillado y de acuerdo con los documentos desclasificados, habría disparado contra “terroristas”.

Cuidar la imagen de hombres poderosos, como expresidentes de la República, hace parte de las tareas que la prensa pro-establecimiento debe cumplir, lo que implica ocultar o guardar silencio frente a revelaciones que ponen en duda la probidad de los exmandatarios. A Pastrana, las empresas mediáticas parecen estarle cuidando la espalda. Un caso parecido ocurrió cuando la periodista Claudia Morales denunció, a través de una columna de opinión, que fue violada por un hombre poderoso, al parecer un expresidente de la República. En su relato, Morales entregó pistas que hacen pensar que el asqueroso que la violó fue jefe del Estado: la periodista dijo que no denunció en su momento para no poner en riesgo la carrera militar de su padre. Además, le dijo al país que “lo oyen y lo ven todos los días”.

Aunque Morales no volvió a referirse al asunto, es probable que la “relevancia y la peligrosidad” asociada al violador sigan presentes. Las sospechas que recayeron sobre varios de sus jefes permitieron a cientos de miles de colombianos entrar en el juego de las especulaciones. Quizás cuando muera su victimario, Claudia Morales decida revelar su identidad. Eso sí, no importa si el país logra confirmar que efectivamente el maldito violador es el poderoso político que millones de colombianos creen que fue el que la violó. La cultura dominante buscará las maneras de disculparlo por ser Hombre y por no haber sido capaz de controlar su excitación.

Los agentes legitimadores, entre ellos los medios de comunicación hegemónicos, sabrán decir que ese Hombre fue “provocado” por Claudia Morales. De lo que sí estoy seguro es que la “relevancia y peligrosidad” del violador de la periodista dice mucho de lo que somos como colectivo. Si realmente fuéramos solidarios con Morales, con otras tantas de las mujeres violadas en Colombia, y por supuesto con las niñas y adolescentes sometidas en la isla de Jeffrey Epstein, todos los días se estarían escribiendo columnas de opinión o grafitis preguntando por qué el expresidente Pastrana era amigo de la proxeneta Ghislaine Maxwell y del predador sexual, Jeffrey Epstein; así como la identidad del maldito, protervo, perverso, sucio, asqueroso, repulsivo, repugnante, inmundo, siniestro y malévolo personaje que violó a la periodista Claudia Morales.

TRES DIMENSIONES PARA ENTENDER LA ACTUAL COYUNTURA

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Colombia atraviesa por una compleja coyuntura electoral, institucional y ético-política. Se trata, entonces, de tres dimensiones en las que sobresalen deseos burocráticos, mantener el proceso de desprivatización del Estado o el regreso de su captura privada y mafiosa lograda por el uribismo durante 25 años; las animadversiones ideológicas y políticas y la construcción y deconstrucción de narrativas polarizantes y violentas en los medios masivos tradicionales y redes sociales. Examinemos cada una de esas tres dimensiones:

La dimensión electoral: en esta dimensión encontramos una explosión de candidatos presidenciales, todos con la fórmula mágica para transformar el país sin una revolución ética y mucho menos con una de carácter cultural. Mientras que el gobierno Petro le apuesta a profundizar las reformas sociales con Iván Cepeda, la oposición uribista intenta regresar para echar para atrás lo hecho por el actual gobierno; además, llega dividida a la contienda electoral y en medio de una profunda crisis del liderazgo del expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez, otrora gran elector.

La carta enviada por Lafaurie y María Fernanda Cabal fue demoledora y confirma que esa derecha uribizada se atomizó de tal manera que tienen sus esperanzas de triunfo en candidatos como Abelardo de la Espriella, Paloma Valencia, Sergio Fajardo, Claudia López e incluso el propio Roy Barreras, el político más camaleónico que ha existido en el país en los últimos tiempos.

La Gran Consulta representa los intereses de la derecha y el pasado uribista; si finalmente el Consejo Nacional Electoral (CNE) impide que Iván Cepeda, el candidato del gobierno, participe de la consulta del Frente por la Vida, el gran favorecido sería Barreras, quien le apuesta a ser el imán que atraerá a sus viejos conocidos del uribismo, del conservatismo, de Cambio Radical, del liberalismo gavirista y del partido de la U, entre otras colectividades que conocen muy bien el talante ético-político del médico vallecaucano. 

La dimensión institucional: en esta dimensión hay un evidente choque entre las altas cortes (Corte Constitucional y Consejo de Estado) y el gobierno Petro, lo que claramente pone en riesgo el equilibrio de poderes y los pesos y contrapesos de la democracia. La suspensión del decreto de emergencia económica no solo es inédita, sino que constituye una inesperada estocada al equilibrio de poderes, quizás en respuesta a la amenaza del Ejecutivo de convocar a una Asamblea Constituyente  para eliminar el perverso diseño constitucional que le permite a los magistrados de esas altas corporaciones beneficiarse de lo que se conoce como el clientelismo político-judicial (entrega de cargos a las familias de los togados en la Contraloría, Procuraduría y Defensoría del Pueblo). Además, de la elección por cooptación. 

En cuanto al CNE hay que decir que hace rato viene actuando en contra de los intereses del gobierno y del Pacto Histórico.  De impedir la participación de Cepeda en la consulta del Frente por la Vida simplemente confirmaría que existe una especie de oposición institucional hacia el gobierno Petro, de la que harían parte las señaladas altas cortes, el CNE y la Junta Directiva del Banco de la República, que recientemente subió las tasas de interés.

Y finalmente, en la dimensión ético-política se advierte la presencia de un ethos mafioso, especie de tara civilizatoria que acompaña la vida institucional y las acciones políticas de todos los agentes de poder, incluidos por supuesto los de la izquierda o el llamado progresismo. De la mano de ese ethos mafioso están el clasismo, el racismo y la aporofobia. De allí que la lucha político-electoral sea también la oportunidad para consolidar los procesos de eliminación simbólica y física del Otro, fruto del odio de clases que se despertó desde la llegada a la Casa de Nariño de Gustavo Petro Urrego.

Así las cosas, la narrativa que alude a la existencia de una polarización política y una fuerte crispación ideológica sirve para ocultar lo que realmente pasa en el país: hay un claro odio entre clases sociales, procesos de representación social negativa de ese Otro visto como enemigo y no como contradictor. Todo lo anterior, en medio de una incapacidad colectiva e individual para conversar y dialogar en medio de las diferencias. Bajo esas condiciones la comunicación política fracasa como posibilidad y proceso de construcción de consensos y de reconocimiento identitario. Al final, la relación amigo-enemigo sigue vigente porque el uribismo logró, en 25 años, convertirla en una variable cultural y política difícil de erosionar.




sábado, 31 de enero de 2026

CAMILA: "¡CÁLMESE!"

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Camila Zuluaga, de Blu radio, es politóloga y funge como periodista en la referida emisora. Se hizo viral el enfrentamiento verbal entre Zuluaga y la directora general del Departamento Nacional de Planeación, Natalia Molina.

Zuluaga, bastante desencajada, se olvidó de su rol como periodista para actuar como una rabiosa bodeguera que además de desconocer la trayectoria académica de su interlocutora, le impidió defenderse sometiéndola a la gritería y patanería de una periodista que perdió los estribos. El tema del gasto público desató la ira de la politóloga. Sin duda alguna, el rol de los periodistas es claro: fustigar al poder, al gobierno. La pregunta es: ¿lo hicieron de la misma manera a otros gobiernos que para épocas previas a elecciones apelaron a la misma práctica de contratar con fines electorales?

El uso del vocablo “cálmese”, al parecer usado por Molina, desencajó aún más a la periodista hasta el punto de llevar sus diferencias ideológicas al terreno del feminismo: “..Utilizando las estrategias que han utilizado los hombres con las mujeres durante décadas, con el machismo; usted usando las mismas estrategias diciéndole a otra mujer “cálmese”, cuando usted sabe lo que significa eso para las mujeres”.

Si bien el lenguaje es un instrumento de representación social y política, el feminismo como movimiento de reivindicación de los derechos de las mujeres y de rechazo a las prácticas machistas y misóginas bastante naturalizadas  en Colombia, no puede reducirse al uso de los vocablos "cálmese y tranquila", muchas veces usados como expresiones sin la carga machista que la periodista vio en su "diálogo" con la funcionaria de Planeación Nacional. Justamente ese tipo de reduccionismos terminan por deslegitimar las luchas de las mujeres, asociándolas a la idea que expresó la senadora María Fernanda Cabal de las feministas: "locas, feas y horrorosas". 

A renglón seguido la energúmena periodista critica a la funcionaria por ser politóloga y no economista: “privilegio personal el suyo que llega como politóloga al departamento de planeación nacional donde han debido estar economistas y personas preparadas. Privilegio el suyo que llega a un cargo sin tener la preparación, espetó Zuluaga, mientras que Molina le intentaba dejar claro que ella era economista: “soy economista, soy economista, soy economista…”, le decía la funcionaria de Planeación, sin que la periodista se tomara el tiempo de escucharla.

Lo hecho por Camila Zuluaga no se puede llamar periodismo, así sus colegas de la prensa tradicional y hegemónica hayan salido a respaldarla al unísono. Lo sucedido es un ejemplo más del nivel de crispación ideológica y política que por estos tiempos vive el país por cuenta de una prensa hegemónica dispuesta a defender a los agentes del Establecimiento y a funcionarios del gobierno Petro también dispuestos a defender a dentelladas sus decisiones y actuaciones, muchas veces cargadas de populismo y con intereses electorales por la cercanía de las elecciones. Zuluaga y Molina, cada una desde su particular trinchera, dejaron claro que el clasismo, el racismo y la aporofobia son taras civilizatorias que arrastramos como sociedad mediatizada.

No es a los gritos y con mutuas y negativas representaciones sociales como vamos a superar dichas taras y mucho menos los altos niveles de crispación e intolerancia política. Por todo lo anterior y en particular por el bien del periodismo y por el respeto que se merecen las audiencias, Camila, “cálmese”.

 


Adenda: la violenta reacción de Camila Zuluaga hizo recordar el episodio protagonizado por los periodistas Vicky Dávila y Hassan Nassar, entonces funcionario del gobierno Duqu

 

LA DERECHA QUEDÓ DESNUDA

  Por Germán Ayala Osorio   Si revisamos la reciente historia política de Colombia podemos advertir que el poder hegemónico ejercido por la ...