lunes, 3 de agosto de 2026

ABELARDO, ABERNEO O AVERNO

 



Por Germán Ayala Osorio

 

El ejercicio de proscripción de la laicidad del Estado que dirigió el presidente electo en su ya comentado “retiro espiritual” no solo pone en duda la separación entre el Estado y la fe religiosa, sino que entrega las responsabilidades políticas que a partir del 7 de agosto deberá asumir Abelardo De la Espriella por sus decisiones, actos de gobierno y comportamientos personales, a la voluntad del Señor, Jesucristo o Dios.

El nombre de la deidad es lo de menos. Lo que Dios quiera, Dios lo quiso así o solo le rendiré cuentas a Dios serán las frases con las que el therian presidente y sus colaboradores responderán a los organismos de control (lo más seguro es que no operen) y frente a la ciudadanía, en particular a los grupos políticos que le harán oposición. Se da por descartado que aquellos que lo votaron aceptarán con resignación lo que les diga el jefe del Estado a quien ya ven como un “pastor”, como el elegido. Así como “Neo” es el elegido en la película Matrix, Abelardo ya lo es para la matriz mediática que lo convertirá en el arquetipo de hombre creyente que llegó para “vencer a malos, impíos y degenerados”, es decir, a petristas, progresistas, izquierdistas, defensores de la naturaleza y de las comunidades subalternas.  Así las cosas, ya no hablaremos de Abelardo, sino de Aberneo; mientras que para los seguidores del Pacto Histórico De la Espriella será quien convierta sus vidas en un verdadero averno (infierno). De esa manera, Colombia será el “lugar en el que habitan los muertos”.

En la historia de la humanidad hay suficientes ejemplos de las perversidades y atrocidades cometidas en nombre de Dios. Las cruzadas, la Inquisición, las mujeres quemadas por ser "brujas" y el genocidio en Gaza que aún sigue cometiendo el sionista ejército de Israel son monstruosidades que se cometieron por la necia decisión de mezclar política y religión.

La exposición mediática del retiro espiritual -con visos propagandísticos y apologéticos- que planeó y ejecutó De la Espriella, con la Biblia en sus manos, está profundamente conectada con la “batalla cultural” (ideológica) que el therian presidente, con su ministra de Cultura, prometieron librar para proscribir todo pensamiento divergente y crítico, lo que incluye a quienes se declaren ateos, creyentes pero no practicantes, agnósticos y cualquier comunidad religiosa que se oponga a los designios del Dios con el que Abelardo tuvo la epifanía que le permitió autoproclamarse como el líder del proyecto llamado la Patria Milagro. Esto dijo el presidente therian durante el ya famoso, aplaudido y cuestionado retiro espiritual: “Debo decir que creo que estoy de alguna manera tocado por el Espíritu Santo, porque he escogido creo que a grandes colombianos que harán posible la Patria Milagro”.

Lo vivido durante el “retiro espiritual” acercó peligrosamente la acción política al fanatismo religioso. A partir del 7 de agosto Colombia empezará a recorrer los caminos de la exaltación y veneración de Dios y a sus representantes en la tierra que no serán un arzobispo o curitas de veredas y pueblos. No. De la Espriella es el elegido, el ungido de Dios, el “salvador” de Colombia; huelga recordar que el therian presidente dijo: “soy el presidente que requiere Colombia en sus horas más oscuras”.

Los aciagos 8 años de Uribe, con todo y su carácter mesiánico y violencia política, bien pueden terminar siendo un juego de niños frente a lo que hará De la Espriella si las instituciones y el Establecimiento le permiten consolidar su proyecto hegemónico a través de la batería de símbolos que ya expuso durante la campaña y los días posteriores a su cuestionado triunfo electoral. Esa simbología está atada a la condición TSP con la que se presentó al país: es Therian porque se identifica con un tigre, un felino depredador; Soldado, porque dice amar a la Patria y tiene la tendencia a comportarse como un militar de carrera y Pastor, por su entrega al servicio de Dios.  ¡Firmes por la Patria, Dios y Patria, Patria, Honor, Lealtad; Vencer o Morir o simplemente, ¡lo que Dios quiera! Todos esos lemas y gritos de guerra para continuar enfrentando al comunismo o al socialismo enemigo de Dios con su propia voz Patria o Muerte.

 

domingo, 2 de agosto de 2026

“EL CENTRO DEMOCRÁTICO NO ES DE DERECHA”: PALOMA VALENCIA

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Entretenido el país en los ires y venires de la caprichosa posesión presidencial y los tenebrosos mensajes que envió el presidente electo durante el fastuoso retiro espiritual al que asistió con todo su equipo de ministros designados, lo expresado por Paloma Valencia Laserna en el contexto de la Jornada de Reflexión: Unidad, Doctrina y Futuro” del partido Centro Democrático (CD), fue registrado por los medios masivos, pero poco recogido en las disímiles formas en las que se expresa la opinión pública.  

Lo dicho por Valencia Laserna resulta llamativo, por decir lo menos, por dos razones a saber: la primera, porque De la Espriella quiere sacar de circulación o desbancar al expresidente Uribe del pedestal que le permitió exhibirse como líder único de la derecha y la ultraderecha colombiana. Y la segunda, porque ese enfrentamiento político dejó la primera derrota para el gobierno entrante en la elección del presidente del Senado, Honorio Henríquez y la estructuración de las mayorías del Pacto Histórico (PH) en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes. Esos dos resultados se dieron en virtud del pacto político logrado entre las bancadas del CD y el PH. En esa coyuntural alianza participaron directamente el expresidente Uribe y el presidente Gustavo Petro.

Leamos lo dicho por la excandidata presidencial y uribista pura sangre: “Tenemos que entender en qué partido es que estamos. Este no es un partido de derecha. El Gobierno de De La Espriella es de derecha; ellos se autodenominan de derecha. El Centro Democrático, por el contrario, nunca ha sido un partido de derecha”.

Antes de ir con las reacciones que produjo al interior del CD, expongo la siguiente hipótesis con miras a tratar de entender el sentido de lo dicho por Valencia y el significado ético-político de semejante declaración.

Es posible que dentro de las mismas huestes del uribismo haya miedos frente a lo que puede pasar en materia de violaciones a los derechos humanos una vez arranque la administración de Abelardo de la Espriella. Aprehensiones que aumentan al mirar la triada simbólica sobre la que el presidente electo ejecutará su idea de país. Hablo de la simbología TSP (Therian, Soldado y Pastor) con la que ya el país identifica a De la Espriella. A partir de esas prevenciones, lo expresado por Valencia Laserna, alfil del expresidente Uribe, tendría la intención de dejar para la historia del país lo que sería un distanciamiento ideológico y ético-político del nuevo gobierno que está por comenzar ante cualquier quiebre institucional que se produzca en el cuatrienio 2026-2030, así como la pérdida de libertades ciudadanas, conculcación de derechos y afectaciones socioambientales y ecológicas de gran calado. Eso sí, se trataría de un falso distanciamiento por cuanto el CD será partido de gobierno a pesar de las diferencias entre De la Espriella y Uribe. Por supuesto que no se trata de un tardío arrepentimiento de parte de Valencia o de la necesidad de alinderarse hacia el siempre medroso y espectral centro político. No. Detrás de la declaración de Valencia hay un muy bien pensado cálculo político y mediático que puede estar orientado por el propio Uribe para medir las lealtades de los nuevos y viejos congresistas y militantes del CD.

Miremos las reacciones de algunos de los miembros de esa colectividad y de quien está en camino de construir su propia microempresa electoral, la exsenadora María Fernanda Cabal y miembro hasta hace poco del CD.

Cabal calificó negativamente lo declarado por su compañera de lucha durante la campaña interna que definió la candidatura única del CD en favor de Paloma Valencia. “Oír ahora que el Centro Democrático ‘no es de derecha’ revela una catástrofe ideológica. Si el partido renuncia a las ideas que le dieron identidad, ¿qué queda? Una sigla, una burocracia y algunos dirigentes buscando dónde acomodarse”.

El senador Espinal en su cuenta de X dijo que “Soy de Derecha, lucho por la libertad de empresa, la democracia, el orden y autoridad, y por la libertad de todos los colombianos”. El también congresista Jaime Arizabaleta expresó que “el Centro Democrático es un partido de derecha, que apoya con toda la fuerza y firmeza al tigre Abelardo de la Espriella”. Y Daniel Briceño, en la misma línea de los dos anteriores sostuvo que “la fórmula de negar la derecha y querer virar hacia el centro ya fracasó”.

Las reacciones de Arizabaleta y Briceño hacen pensar en que lo declarado por Paloma Valencia constituye una prueba de lealtad hacia el partido, pero en particular hacia el expresidente Uribe Vélez. Ya no están en esa colectividad Paola Holguín y María Fernanda Cabal y otros que ya hacen parte del gobierno entrante. Son los casos de Holguín, ministra de Cultura y el flamante embajador de Colombia en España el indocto Carlos Fernando Mejía. El exsenador Mejía fue nombrado en esa embajada a pesar de que no domina el español.

Lo que más llama la atención es el silencio del dueño del Centro Democrático, el expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez. Al cierre de esta columna solo se conoció esta reacción del político antioqueño: “Cuando a los países los encierran en izquierda o derecha los partidos pierden la posibilidad de estar interlocutando con la franja libre. La discusión doctrinaria es permanente”. Uribe siempre intentó matizar u ocultar la doctrina ideológica con la que el país asocia al Centro Democrático: una derecha neoliberal que privatizó el Estado y la función pública, así como las responsabilidades que debería asumir un Estado Social de Derecho. Y lo ha hecho al decir que es una necedad hablar a estas alturas de izquierda o derecha.

Lo que sí es claro es que Uribe sabe que está de salida y que la implosión del CD se dará en cualquier momento, lo que asegurará que De la Espriella sea su remplazo como líder único de la derecha y la ultraderecha. 

Adenda: con el reconocimiento de la personería jurídica al movimiento Defensores de la Patria. De la Espriella ya tiene microempresa electoral alrededor de la cual hará girar los intereses de la derecha y la ultraderecha. Una preocupación más para Uribe, el mandamás de la derecha y la ultraderecha colombiana. 

LOS TEMIDOS SÍMBOLOS DE ABELARDO

 

Por Germán Ayala Osorio

 

De la Espriella, en su tardía adolescencia therian, es una fábrica de símbolos que confirman que el diálogo, el reconocimiento del Otro, la búsqueda de consensos y el respeto a las diferencias, principios de la comunicación política y la democracia, estarán proscritos en su administración y desde el 7 de agosto serán un legítimo ejemplo a seguir por quienes se sentirán respaldados por el jefe del Estado al momento de subvalorar la opinión contraria y la vida misma de quienes osen pensar, discernir y emitir opiniones y críticas al gobierno del therian presidente. De hecho, el propio De la Espriella en plena campaña elevó a la condición de enemigos de la patria a los petristas.

El primero de esa andanada de violentos símbolos está el sentirse identificado con la vida salvaje del tigre, un depredador absoluto en las relaciones presa-depredador dadas al interior de la cadena trófica. El gran felino es un depredador superior. La conexión natural que se desprende de su identidad animal nos lleva inexorablemente a dos dimensiones: la primera, a la ambiental y ecológica; y la segunda, al ámbito cultural (ideológica) en el cual ya se anunció una “batalla cultural” liderada desde la Casa de Nariño, en cualquiera de sus sedes de Barranquilla, Medellín, Cali y Bogotá. Ya veremos si su política ambiental y la diversidad cultural-ideológica sufren los “zarpazos” de un gobierno y de un presidente con tendencias a someter a la Naturaleza y a los grupos societales que insistan en defender los derechos de la primera y la vida comunitaria de los segundos.  El solo hecho de ser negacionista del cambio climático lo hace proclive a desestimar los llamados de los ambientales y la ciencia a cuidar la biodiversidad y mitigar los efectos de las crisis climática.

El segundo de esa simbología es el saludo militar y el alarido “firme por la Patria” con el que suele empezar y terminar sus empobrecidos discursos, llenos de lugares comunes, con enormes vacíos conceptuales, inconexos e incoherentes. En un país con una historia de violaciones a los derechos humanos a manos de militares, guerrilleros y paramilitares, resulta apologético que el presidente de la República levante su mano derecha con la que desconoce su propia condición civil y participa de los procesos de heroización de una de las fuerzas militares que en el pasado participó de la comisión de crímenes de Estado, ejecuciones extrajudiciales, que la prensa eufemística llama “falsos positivos”: el Ejército nacional. En varias de sus minúsculas “alocuciones” De la Espriella usó el vocablo castrense “dar de baja” en clara referencia a los bandidos a los que conminó a someterse rápidamente a la justicia.

El tercer símbolo de esa peligrosa trilogía es el que se desprende del espíritu religioso de quien años atrás se declaró ateo. En el retiro espiritual que organizó antes de la posesión en Cali el 7 de agosto, De la Espriella le entregó a cada uno de los miembros de su gabinete biblias con sus portadas marcadas y orientadas a venerar al Sagrado Corazón de Jesús. El mensaje es claro: el Estado laico y la libertad religiosa y de culto quedaron proscritas. Está de regreso el espíritu de la Carta política de 1886, texto constitucional y confesional que inspiró la posterior veneración a ese corazón misericordioso que muestra el gran amor de Jesús.

El poder necesita producir y reproducir símbolos que lo legitimen social y políticamente, pero sobre todo que inspiren al “pueblo” a acogerlos como formas únicas de ver y pensar que por supuesto van en contravía de los disensos y la rebeldía de quienes decidan no seguirlos por no sentirse identificados con ellos.

Resulta inconveniente y peligroso que esa trilogía de símbolos con los que llega al poder presidencial Abelardo de la Espriella desate un movimiento social y político que, con visos fascistas, amenace la pluralidad, derechos y libertades. Que no vaya también a inspirar la creación criolla del Ku Klux Klan, en medio de la supremacía racial con la que Trump le ordenó al AIS perseguir a quienes con piel oscura e hispanohablantes "ensucian" al país blanco de la tierra del Tío Sam, otrora ejemplo de democracia.  No es meramente anecdótico que el presidente therian tenga la nacionalidad americana y haya jurado defender los intereses de los Estados Unidos.

La operación de esa trilogía estará atravesada por la megalomanía de un presidente narcisista fascinado por las luces que exaltan su menuda figura patriarcal y por la sumisión de sus más inmediatos colaboradores. Meter los crucifijos en la política y en los cuerpos es el primer paso que suelen dar quienes se creen los elegidos por una fuerza divina parar liderar una nación compleja y acomplejada como Colombia. Esto dijo el therian-soldado-pastor De la Espriella durante el mencionado retiro espiritual: “Debo decir que creo que estoy de alguna manera tocado por el Espíritu Santo, porque he escogido creo que a grandes colombianos que harán posible la Patria Milagro”. “En este retiro espiritual he reafirmado una convicción: para construir una gran Nación hay que poner a Dios en el centro de cada decisión”. En su cuenta de X, espetó lo siguiente: “También sé que las grandes transformaciones solo son posibles cuando uno se rodea de las personas correctas. Por eso tengo la tranquilidad de estar escogiendo a mujeres y hombres íntegros, capaces y comprometidos con una sola causa: servirle a Colombia y construir la Patria Milagro”.

Al final, quienes no adopten los tres símbolos podrán elegir entre ser destripados por un hambriento tigre, un disciplinado militar o policía o por el Dios misericordioso. Pasamos del "Ajúa" en los tiempos del insustancial Iván Duque Márquez,  al "Firmes por la Patria" de un therian; sin duda alguna, dos perversos gritos de guerra (ahora también religiosa y cultural) que nos harán aún más premodernos e incivilizados. Amén. 

 


Nota: la imagen fue tomada del portal Infobae.  

sábado, 1 de agosto de 2026

EL PAÍS QUE PETRO LE DEJA AL THERIAN PRESIDENTE




Por Germán Ayala Osorio

 

La narrativa abelardista sostiene que el 7 de agosto el primer therian en convertirse en presidente de la República recibirá un país en ruinas debido al paso del devastador “huracán Gustavo”. Los escándalos mediáticos sobre hechos de corrupción en los que aparecen un par de mujeres voluptuosas, vinculadas por el mismo relato periodístico al presidente saliente, son el correlato de ese discurso catastrofista que está usando la ultraderecha abelardista para ocultar la apuesta contrarreformista que liderará el nuevo presidente, de la mano de los partidos que harán parte de la coalición de gobierno. Ya anunciaron proyectos de ley para echar para atrás conquistas como la despenalización del aborto y la consagración del derecho de las mujeres a tomar la siempre difícil decisión de abortar en las condiciones previstas por la Corte Constitucional.

Para desmentir ese escenario catastrofista qué mejor que acudir al examen de un experto economista como José Antonio Ocampo. En un documento que publicó la revista Semana, Ocampo hace un balance de las condiciones en las que recibirá el país De la Espriella. Por supuesto que el ejercicio de arqueo que hace el reconocido economista expone los puntos negativos y positivos que deja el gobierno de Gustavo Petro.

En el texto se lee, como positivo, que “el amplio déficit en la balanza de pagos (los intercambios reales y financieros que el país hace con el resto de las economías del mundo) y el hueco en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc), un problema que pocos gobiernos se atrevieron a enfrentar. Ambos fueron corregidos durante el cuatrienio que termina”.

Como aspecto negativo, Ocampo señala el asunto de las finanzas públicas. “La deuda pública supera el 60 % del PIB, entre otros desafíos, como el aumento del gasto. Todo ello conforma una carga que no permitirá alcanzar, al menos en el corto plazo, metas de crecimiento como las que busca De La Espriella, cercanas al 7 %”.

Ocampo destaca como positivo “la reducción sostenida de la pobreza multidimensional en Colombia, como la que se produjo gracias a “mejoras en el acceso a la educación, la salud y los servicios públicos, así como en las condiciones de vivienda, aunque con una creciente brecha entre las zonas rurales y urbanas”.

Por supuesto que se trata de un balance en el que el relato catastrofista recreado por la ultraderecha abelardista se aleja de la realidad de unos avances sociales que De la Espriella estará obligado a mantener, aunque ya se advierten miedos acerca de que de forma deliberada el gobierno del therian presidente estaría interesado en echar reversa o congelar esos avances durante sus “primeros” cuatro años de administración. No ha empezado su gobierno y ya empezaron a ambientar la reelección presidencial inmediata.

A juzgar por el perfil ideológico y político de sus ministros designados, el espíritu privatizador y neoliberal guiará las decisiones que en materia de política económica tomará el nuevo gobierno, lo que supone un estancamiento o quizás un retroceso en los ámbitos en los que la administración Petro deja un balance positivo. Se da por descontado que en materia de salario mínimo el país no volverá a ver incrementos en los niveles en los que Petro los ordenó. Más bien, lo que parece que hará De la Espriella es asegurar incrementos moderados que les permita al empresariado que lo votó, “recuperar lo que perdieron o dejaron de ganar por culpa de las exageradas alzas” decretadas por Petro.

De la Espriella parece no entender aún que se avecina un verano intenso que no solo comprometería la seguridad energética, sino la alimentaria. El anuncio del presidente therian de eliminar las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA) a sabiendas de la llegada de un agresivo fenómeno del Niño podría afectar la soberanía y la autonomía alimentarias en un país rural y campesino, amenazado de tiempo atrás por la minería, el narcotráfico, la ganadería extensiva de baja producción con la que se especula con el valor de la tierra y el avance de monocultivos de caña de azúcar y palma africana en zonas consideradas óptimas para la producción de alimentos o frágiles y estratégicas por los ecosistemas naturales allí presentes para enfrentar el cambio climático en el que no creen varios de los ministros designados por De la Espriella. Huelga recordar que Abelardo, al igual que Trump, son negacionistas de esas pluricrisis ambientales y ecológicas que confluyen en eso que se conoce como el cambio climático.

Más allá de los errores cometidos por Petro en el manejo político de muchos de sus nombramientos, a partir del 7 de agosto llega al gobierno un abogado al que se le nota a leguas el poco interés por comprender sistémicamente los efectos y beneficios que deja la aplicación en el planeta y en particular en Colombia de las lógicas y dinámicas antropocentristas. No creo que De la Espriella sepa lo que significa la era del Antropoceno.

De la Espriella es tan insustancial como Iván Duque Márquez. Su pobreza lexical y su discurso básico lo hacen ver como un abogado poco leído. Se le nota a leguas que jamás desarrolló el pensamiento crítico y mucho menos inquietudes filosóficas que le permitieran o llevarán a hacerse preguntas sobre la vida humana y sus complejidades. A partir del 7 de agosto, el país verá mandar a un personaje que se parece mucho a los cientos de miles que lo votaron porque aún vive en la minoría de edad. Un hombrecillo vanidoso, violento, irascible y superficial que supo conectar con esa parte de la sociedad colombiana que deviene infantilizada. De la Espriella mandará desde cuatro sedes de gobierno con el respaldo de cientos de miles de aporofóbicos, racistas, clasistas, negacionistas del cambio climático, homofóbicos, transfóbicos, premodernos y godos retardatarios. Nada bueno saldrá de esa cofradía que rodea al primer therian presidente. 




EL CASO RAFAEL POVEDA






Por Germán Ayala Osorio

 

En el caso de Rafael Poveda, periodista acusado de acoso sexual por varias colegas, bien podría haber en el fondo una “decisión”  adoptada o una "orden cultural" dada por el sistema patriarcal y la cultura machista derivada de ese poderoso sistema de dominación:  la mujer debe ser conquistada, halagada y seducida. Esa especie de “mandato cultural” desde muy jóvenes los hombres lo asumimos como una “obligación” que, por supuesto siempre devino atada a la imperiosa necesidad de demostrar que se es un hombre para despejar cualquier duda en virtud de la homofobia imperante. Lo de encantador, detallista y caballero hace parte de ese mismo relato aceptado por las mujeres, incluso por las que hoy atacan y defienden a Poveda.

El vocablo clave aquí es “conquistar” del que se desprenden frases como “vaya conquístela”, como si la Mujer fuera un territorio en disputa y dispuesto para soportar “campañas o gestas” de varones interesados en acceder para construir relaciones de dominación en ese deseado territorio. Otra frase clave es “se la van a quitar” que, traducida al lenguaje del dominio territorial significa que alguien más podría estar interesado en apropiarse de dichos “terrenos”.

En el lenguaje habitamos todos, de ahí que la fuerza locutiva, ilocutiva y perlocutiva de “a las mujeres hay que conquistarlas” terminó validando todas las “formas de lucha” diseñadas para los hombres interesados en “atacar” esos territorios. Entonces nacieron los piropos, los halagos y toda una “caja de herramientas masculinas” para avanzar en las ya planeadas conquistas.

Interesantes me resultan los trinos de las mujeres que creen en la inocencia de Poveda; de igual manera, los de que aquellas que, sin despedazarlo, cuestionan la pulcritud de aquello de ser caballero expuesto por las primeras para salvar al periodista que fue llevado al cadalso de las redes sociales, en las que está siendo funado y sometido al escarnio público. Lo curioso del asunto es que Poveda fue víctima de las periodistas que primero publicaron la denuncia y luego buscaron la versión del implicado. 

Uno de esos trinos es el de María Castro: “La mayoría de los acosadores sexuales en ámbitos laborales son unos "caballeros encantadores", seguros gracias a su posición de poder y convicción”.

Otras usuarias de la red X se lamentan por lo que ellas llaman “rupturas en las relaciones H-M” por los miedos de los hombres a querer acercarse a una mujer con el simple deseo de entablar una conversación. Lo cierto es que, por cuenta de los escabrosos casos de feminicidios, violaciones y otras formas de maltratos contra las damas, se vienen consolidando miedos compartidos entre hombres y mujeres al momento de entablar una conversación y quizás después, una relación.

El sistema patriarcal y la cultura machista derivada tienen un poder inconmensurable que los hace casi invencibles. Recordemos el pacto patriarcal en Noticias Caracol que sirvió para ocultar por varios años las prácticas de acoso que hoy tienen en líos judiciales a dos de sus antiguos periodistas-presentadores. Y cómo olvidar a los “provida” que hoy presentan un proyecto de ley para modificar la constitución y por esa vía volver a penalizar el aborto: una clara intención de mantener los procesos de dominación sobre las mujeres que, de acuerdo con los "provida", no tiene cómo decidir sobre su cuerpo y la maternidad. 

La publicidad sexista y los reinados de belleza coadyuvan de gran manera a la extensión en el tiempo de esas dos formas de dominación masculina. También es importante recordar que detrás de todo está la condición humana, aviesa por naturaleza y malintencionada cuando aparecen toda suerte de intereses e intenciones. Y esa inevitable condición está presente en hombres y mujeres.

Adenda: días después de publicada esta columna, la abogada Ana Bejarano Ricaurte escribió un texto en Cambio, en el que desmiente a Poveda. Sobre esto último, la abogada Ana Bejarano escribió una columna en Cambio que desmiente lo dicho por Poveda. De acuerdo con Bejarano, a Poveda sí le dieron la oportunidad de entregar su versión. Incluso, le enviaron preguntas para que las resolviera. Acá les dejo el enlace: https://cambiocolombia.com/los-danieles/articulo/2026/8/la-estrategia-poveda



Foto tomada de Rafael Poveda se pronunció en redes sociales tras los señalamientos en su contra por acoso sexual - crédito @soyrafaelpoveda/Instagram

viernes, 31 de julio de 2026

MINISTRA DE SALUD Y LA PUERTA GIRATORIA




Por Germán Ayala Osorio

 

Definido el gabinete ministerial y a pocos días de la posesión en un escenario privado, el gobierno entrante hace alarde del perfil neoliberal (privatizar el Estado) que orientará la gestión presidencial, al que se suma, por supuesto, la intención clara de reversar todas las medidas que vía decreto adoptó el gobierno Petro en materia de tierras y seguridad alimentaria. Eso en lo que respecta al Ejecutivo. Al interior del Congreso la bancada antiderechos que representa a De la Espriella presentará un proyecto de reforma a la constitución con el fin de penalizar nuevamente el aborto. De nuevo los “provida” cercenando los derechos de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y la maternidad.

A la llamada puerta giratoria, característica de los gobiernos neoliberales de Gaviria, Uribe, Santos y Duque, ya apeló De la Espriella con varios de sus nombramientos. Ejemplo de lo anterior es la ministra de Salud, Ana María Vesga. La designación de Vesga en la cartera de Salud confirma ese perfil neoliberal, pero sobre todo deja ver la bajísima estatura moral, ética e institucional del gobierno entrante.

La exministra Corcho señaló que “designar a Ana María Vesga, vocera de ACEMI, gremio de las EPS denunciadas por corrupción en salud, como ministra de Salud es un insalvable conflicto de interés y una afrenta a la salud del pueblo colombiano, de los pacientes, de los trabajadores de la salud”.

Vesga no fungirá como ministra de Salud, sino como la ministra de las EPS, lo que muy seguramente se traducirá en que las billonarias deudas que acumularon por irregularidades en el manejo de los recursos públicos quedarán saldadas, es decir, nadie responderá por desfalcos y mucho menos por procesos de responsabilidad fiscal. La entrega a manos llenas para que continúen abusando de la integración vertical estará asegurada.

Aquel relato que señala que la “salud es un derecho fundamental y no un negocio privado” no se volverá a oír durante los cuatro años del gobierno del presidente therian. Por el contrario, el nuevo relato estará acorde con la doctrina neoliberal que, aplicada a la salud, le apostaría a incrementar los aportes de los ciudadanos y el recorte de servicios especializados. Entonces, serán obligados los pacientes a contratar planes complementarios porque las EPS se dedicarán a la inversión en bolsa y a la perversa integración vertical. Parte de esas ganancias se destinarán a gastos personales de los miembros de sus juntas directivas y claro, para financiar al próximo candidato presidencial que en el 2030 les asegure que el matute con los recursos públicos continuará.

Se oirá también que "la UPC no alcanza", todo con el fin de ocultar, de acuerdo con la exministra Corcho, que “el Gobierno del Cambio aumentó el presupuesto del sector en 51,4% (+25 billones reales) y elevó la UPC del régimen subsidiado en 24,7% por encima de la inflación”.

Esa es la Patria Milagro que prometió De la Espriella: un país en el que los pacientes del sistema de salud, de “pura chiripa” o de milagro lograrán recibir los tratamientos médicos que les garanticen una vida digna. El sufrimiento de los pacientes continuará porque no les interesa reformar el sistema de aseguramiento en salud diseñado para enriquecer a los propietarios y juntas directivas de las EPS. 

 

jueves, 30 de julio de 2026

MENTIRAS, SEXUALIZACIÓN FEMENINA Y PRENSA

 

Por Germán Ayala Osorio

Parece estarse consolidando lo que en esta columna llamo el “Fenómeno Juliana Guerrero”, que no es otra cosa que el conjunto de prácticas sociales y políticas atravesadas por el clientelismo, la sobreexposición de vidas exitosas en redes sociales y posibles relaciones de mutua dominación entre hombres poderosos (políticos) y mujeres voluptuosas y hermosas que terminan funadas y sus nombres asociados a convenientes amoríos con machitos (hombres viejos) con poder político. Al final, serán víctimas del sistema patriarcal y el machismo de una sociedad que suele condenar con mayor dureza a las mujeres que a los hombres cuando de por medio está la exhibición del cuerpo femenino y el siempre atractivo y alucinante objetivo de tener poder y reconocimiento público a como dé lugar.

Ya el país conoce el caso de Juliana Guerrero, al que se suma el de Gabriela Muñoz en la Aerocivil. Los casos de Muñoz y Guerrero expuestos mediáticamente por la prensa hegemónica anti-Petro a pocos días de la posesión del presidente electo tienen como objetivo consolidar un relato nacional con el que se indica que la corrupción al interior del gobierno saliente es incontrastable, insuperable, jamás vista.

Por esa vía, a la entrante administración esa misma prensa que se engolosinó con la búsqueda morbosa de detalles de la vida privada (sexual) de Gustavo Petro, le otorga el beneficio de no cuestionar la historia política, las relaciones clientelares y mucho menos el violento perfil de los funcionarios designados por De la Espriella en cargos ministeriales y otros de menor rango. Un par de ejemplos al respecto: el nuevo director de la UNP, Didier Blanco, quien dejó ver en la red social X su desprecio y animadversión hacia la vida de agentes sociales y políticos de la izquierda y el progresismo, deberá, quiéralo o no, cuidar desde la Unidad Nacional de Protección. Y el nombramiento de Sandra Carolina Gómez Sánchez, expuesta en los últimos días en las mismas redes sociales en donde se recrean las vanidades del poder y la belleza femenina.

El motivo del ataque contra la joven está atado a una mentira. Sus más enconados defensores dirán que se trata de una “mentira piadosa”: dice que es abogada titulada, pero la revista Raya demostró lo contrario después de una pesquisa periodística. Esto dice la publicación: “El pasado 9 de julio, el presidente electo Abelardo de la Espriella anunció la designación de Sandra Carolina Gómez Sánchez, de 30 años, como la nueva vocera de gobierno.  Por medio de un comunicado, De la Espriella hizo el anuncio y aseguró que, junto a Miller Soto, serán los encargados de la Oficina de Vocería Oficial del Gobierno de Colombia y de la Oficina de Prensa. Luego de revisar la base de datos de la Unidad de Registro Nacional de Abogados del Consejo Superior de la Judicatura, se constató que Carolina Gómez tampoco cuenta con inscripción ni tarjeta profesional que la faculte para ejercer la abogacía en Colombia. A esto se suma que Gómez nunca ha presentado las pruebas ECAES (Saber Pro), examen de Estado obligatorio según la ley colombiana para obtener cualquier título técnico, tecnológico o profesional”.

Una vez la denuncia de la revista Raya se hizo viral en las redes sociales, empezaron las exigencias a los medios tradicionales e influencers de derecha que enfilaron sus baterías moralizantes contra Juliana Guerrero y Gabriela Muñoz, para que giraran las cámaras hacia el caso de Sandra Carolina Gómez Sánchez porque encuentran similitudes con los casos ya mencionados en los que está involucrado el presidente Petro y su gobierno.

Por tratarse de un asunto político, la senadora Jeniffer Pedraza dijo en su cuenta de X lo siguiente: Sin posesionarse, en el gobierno de ADLE ya hay un caso similar al de Juliana Guerrero: La vocera del gobierno designada por De la Espriella se presenta como abogada, pero @revistaRAYA revela que no terminó sus estudios de derecho. ¿Cuál es la necesidad de mentir? Con mi equipo corroboramos que en su perfil de la red Substack, Carolina Gómez se presenta como "abogada por profesión". Con mentiras empieza la trampa al mérito de la Patria Milagro”.

Huelga recordar que Pedraza, siendo representante a la Cámara en la anterior legislatura fue quien develó irregularidades en los procesos académicos surtidos para que Juliana Guerrero alcanzara los títulos con los que aspiró al cargo de viceministra de las Juventudes. La Fiscalía le imputó cargos a Guerrero por los delitos de fraude procesal y falsedad ideológica en documento público.

Eso sí, el país no puede olvidar los casos de Enrique Peñalosa, Geraldine Fernández, Jenifer Arias, Julián Bedoya e Iván Duque Márquez. Todos comparten que mintieron sobre sus logros académicos y profesionales. A Jenifer Arias, del CD, por ejemplo, le anularon su tesis de maestría por haber plagiado ideas y hacerlas pasar como propias. Y Peñalosa por mucho tiempo dijo que era Doctor. Fue descubierto en la mentira y lo reconoció. Estos ya olvidados casos de “mentiras piadosas” hacen pensar en que somos un país de mentirosos (y mentirosas). Y como todo en Colombia termina convertido en un chiste, ya varios tuiteros dijeron que el caso de la joven bachiller que dice ser abogada obedece al primer milagro por voluntad del líder supremo de la Patria Milagro, Abelado de la Espriella.

miércoles, 29 de julio de 2026

GOBIERNO ENTRANTE, DE LA U HASTA LA Z


Por Germán Ayala Osorio

Esta es la cuarta columna de opinión de la serie del abecedario usado en función de la caracterización del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella. Va, como el título dice, de la letra U, hasta la Z. Sin más preámbulo, empecemos.

Con la U de Uniformar. El conservatismo y los conservadores que acompañan al gobierno del presidente therian están enfocados en la generación de forzados consensos que terminan en la uniformidad del pensamiento y en la proscripción de las diferencias, de los diferentes; de todos aquellos con ideas liberales y modernas. El saludo militar de Abelardo se asume como una tendencia a uniformar a la opinión pública, a los ciudadanos. La democracia muere cuando se impone un solo relato y una única forma de pensar.

Con la V de Victoria: La victoria política y electoral de la campaña De la Espriella presidente es pírrica, a lo que se suma la ilegitimidad que le endilgan Petro y el Pacto Histórico a partir de las pruebas que presentaron en las que, según ellos, hubo fraude ese 21 de junio. Con eso y todo, la Victoria no puede servir de patente de corso para invalidar los reclamos que se hagan desde las mesnadas que votaron por Cepeda: ¡Fueron 12 millones de ciudadanos los que sufragaron a favor del candidato progresista!

Con la W de Weber. Aquello de la violencia legítima del Estado planteado por el teórico Max Weber sirvió en el pasado para que gobiernos como los de Turbay Ayala, Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos e Iván Duque Márquez asumieran las relaciones entre los ciudadanos y el Estado bajo las lógicas del panóptico, del Gran Hermano. Aquello de vigilar y castigar de Foucault, junto a la visión weberiana, fue el cóctel con el que celebraron en las caballerizas de Usaquén y en la propia Casa de Nariño la violación sistemática de los derechos humanos.

Con la X de Xenofobia. Las prácticas xenófobas del gobierno de Donald Trump contra los migrantes latinos y en especial contra los colombianos residentes en la tierra del Tío Sam no deberían ser toleradas por ningún Estado democrático. El silencio de Abelardo ante el asesinato de Joan Sebastián Durán Guerrero a manos de agentes fascistas del ICE manda el perverso mensaje de que el presidente electo de Colombia apoya la xenofobia.

Con la Y de Yugo. Los bueyes y las mulas suelen ser usadas para arar la tierra. Sus cabezas están unidas por el yugo, que es un artefacto de madera que los permite unir para cumplir con las labores del campo. Los ejercicios del poder alejados de la legalidad y la legitimidad necesaria suelen hacer parte del yugo con el que la población asume su sometimiento voluntario al Estado.

Con la Z de Zángano. La discusión alrededor de los subsidios estatales entregados a la población más pobre y vulnerable y los que histórica y tradicionalmente se entregan a los más ricos de la sociedad no termina con el señalamiento de unos y otros como zánganos. Lo sucedido con Agro Ingreso Seguro confirmó que durante el gobierno Uribe y en general en todos los gobiernos neoliberales se alimentó la holgazanería en las familias de la élite que viven cómodamente de los subsidios y otros beneficios que les entrega el Estado por el solo hecho de hacer parte de la clase dominante.

Solo queda esperar a que arranque el gobierno del therian. Mes a mes sabremos qué tan “duro muerde el tigre”, qué tanto retrocederá el país en materia de derechos y libertades. Mientras se confirman los miedos y se cumplen las amenazas de campaña, a mis lectores les digo, agúzate que te pueden estar vigilando para luego velarte.

GOBIERNO ENTRANTE, DE LA O HASTA LA T


Por Germán Ayala Osorio

 

En la anterior columna, De la I hasta la Ñ, avancé en la tarea periodística de caracterizar al gobierno entrante de Abelardo de la Espriella Otero, el primer therian en la historia del país de alcanzar semejante dignidad. Ahora, en este texto, que va De la O, hasta la letra T, hago lo mismo. Ya con esta van tres columnas ilustradas todas con imágenes de la fábula del Tigre y el Burro, muy a propósito de la identificación de Abelardo con el salvaje felino.

Con la O de Oneroso. Hay que esperar que la política ambiental que diseñe y ejecute el gobierno entrante no resulte costosa en términos estéticos, paisajísticos, ecológicos y socioambientales. Aquella consigna de campaña de “fracking a lo que marque” expresa un pesado desdén hacia los ecosistemas naturales. En medio de las pluricrisis ambientales que confluyen en lo que se conoce como el cambio climático, sumarle la pérdida de ecosistemas con todo y los “servicios ambientales” que le prestan a los colombianos y a la humanidad puede resultar onerosa para Colombia como país biodiverso.

Con la P de Patriarcal. El sistema patriarcal se afianza sobre actividades de dominación y sometimiento no solo de la Mujer y de lo femenino, sino de la Naturaleza asumida y entendida como una realidad femenina a la que igualmente hay que violentar. “Lo que necesitamos por encima de todo es recuperar el amor y la empatía por la naturaleza que perdimos cuando nos enamoramos de la vida urbana” (Lovelock, James). Quizás lo que más necesitamos es desenamorarnos de la vida urbana y de los deseos individualistas cuya fuente egocéntrica parece inagotable. No olvidemos que estamos en la era del Antropoceno. Es tiempo de que hablemos del ecofeminismo. “El ecofeminismo hará una interpretación similar de la relación entre el dominio de un género sobre otro y del dominio del ser humano sobre la naturaleza”. Por supuesto que no podemos esperar mucho del gobierno de Abelardo porque él mismo violentó a una mujer periodista con aquello de “dale zum” a la foto de su “paquete”, amenazó con el “fracking a lo que marque” y porque detrás de su gobierno están las multinacionales mineras interesadas en someter comunidades, ecosistemas y mujeres ambientalistas.

Con la Q de Quirúrgico. No podemos medir aún los efectos negativos que dejará el gobierno de Abelardo de la Espriella, pero hay quienes imaginan escenarios catastrofistas peores a los que pensaron quienes se opusieron a la llegada de Petro a la Casa de Nariño. Las amenazas en campaña y el perfil pendenciero y camorrero del therian presidente- al fin y al cabo, se siente como un tigre- hacen pensar que habrá ajustes y cambios drásticos en la manera como el Estado entrará a resolver los conflictos socioambientales que muy seguramente se presentarán e incluso las protestas sociales si la anunciada reforma tributaria grava artículos de la canasta familiar como los huevos. Es posible imaginar que habrá cortes quirúrgicos a libertades y derechos consagrados en la carta política.

Con la R de Reservistas. La curiosa simpatía y admiración hacia lo castrense de parte del presidente therian dará vida jurídica a los Bloques de Seguridad Urbana, de los que hay miedo que hagan parte reservistas y veteranos que a pesar de estar retirados de las filas siguen pensando como militares, en particular mantienen el desprecio por la vida de los civiles defensores de la naturaleza, de los más vulnerables y de los derechos humanos. Ojalá esos Bloques de Seguridad Urbana no terminen impulsando la creación de comandos reaccionarios moral e ideológicamente conectados con la ya anunciada “batalla cultural”.  

Con la S de Supremo. De la Espriella es, ante todo, un civil, circunstancia que lo obliga, ética y moralmente, a poner por encima de las lógicas del mundo castrense, los intereses de la población civil. Su ridículo saludo militar lo acerca peligrosamente a la filosofía de los cuarteles, pero sobre todo a la “cartilla” con la que a diario oficiales y suboficiales de las fuerzas militares expresan su desprecio por la vida civil. Como comandante supremo de las FFAA se espera que De la Espriella les deje claro que ellos están subordinados al poder civil y que cualquier orden contraria al bienestar de los ciudadanos no combatientes será rechazada por los uniformados.

Con la T de Tramar. Dentro de la jerga militar el término “tramar” daba cuenta del soldado que aparentaba hacer las cosas, cumplir con las órdenes recibidas, pero al final con astucia lograba birlar a sus comandantes. En el diccionario hay una acepción que indica que se trata de “disponer o preparar con astucia o dolo un enredo, engaño o traición”. El país cambió, señor presidente electo. No son estos los tiempos de la Seguridad Democrática y mucho menos vivimos bajo las condiciones culturales e institucionales de la carta de 1886. Las redes sociales hace rato erosionaron el poder hegemónico de la prensa tradicional, aunque siguen siendo claves en la generación de estados de opinión pública engañosos. Colombia no es El Salvador de su admirado Bukele; y tampoco es la Argentina de su amado Milei. Usted está obligado a dar garantías a todos los colombianos. La Carta de 1991 está aún vigente.

Solo queda esperar a que arranque el gobierno del therian. Mes a mes sabremos qué tan “duro muerde el tigre”, qué tanto retrocederá el país en materia de derechos y libertades. Mientras se confirman los miedos y se cumplen las amenazas de campaña, a mis lectores les digo, agúzate que te pueden estar vigilando para luego velarte.

GOBIERNO ENTRANTE, DE LA I HASTA LA Ñ



Por Germán Ayala Osorio

 

En la anterior columna, De la A hasta la H, intenté entregar los mayores elementos posibles tendientes a caracterizar al gobierno entrante de Abelardo de la Espriella Otero. Ahora corresponde continuar con el ejercicio, iniciando con la letra I, y terminando en la Ñ. Habrá una tercera columna que terminará en la letra Z.

Con la I de Internacional. El anuncio del therian presidente de cerrar embajadas y consulados está atada a la obligación contraída con Donald Trump de alinear el país exclusivamente a los intereses de los Estados Unidos en el hemisferio y otras parte del mundo. El multilateralismo al que le apostaron en el pasado los gobiernos de Santos y con mayor énfasis el de Petro es mal visto en Washington. Es casi una herejía. La doctrina Donroe, América para los americanos, está detrás de la decisión del gobierno entrante. Al tener De la Espriella ciudadanía americana está obligado a alinearse con la política exterior del gobierno de Trump. El argumento de ahorro fiscal esgrimido por el presidente electo es falso.

Con la J de Jactancia. El De la Espriella style define con suficiencia el perfil ético-estético y la egolatría en la que vive el presidente electo. El entrante jefe del Estado es arrogante, creído, farolero, fatuo, petulante, chulo, engreído, fanfarrón, alabancioso, presumido, aguajero, fafarachero, fachento y fachoso. Se jactó durante la campaña de que a su gobierno llegarían los mejores o los Nunca. Los designados ministros hacen parte de familias tradicionales que siempre han vivido “de la teta del Estado”. No se trata de perfiles técnicos, son políticos conservadores y godos anacrónicos. Quienes votaron por esa promesa hoy deben sentirse como unos verdaderos jumentos.

Con la K de Kairós. El país recordará que De la Espriella Otero en el pasado se declaró ateo. Este no es un asunto menor por cuanto Colombia es un país creyente con visos de fanatismo religioso. Aquello de haber estado consagrado al Corazón de Jesús define muy bien al pueblo colombiano. Por conveniencia, Abelardo dio el brinco revisionista y, por acto de birlibirloque o quizás por un epifanía, se volvió creyente justo para la campaña electoral. Vaya coincidencia. Por supuesto que el Kairós del que estamos hablando aquí es el bíblico. Es Dios quien puso a De la Espriella en este momento oportuno y tiempo adecuado para que haga todo lo que tenga que hacer. Escuchen bien, todo, para convertir a Colombia en la “Patria Milagro”.

Con la L de Legitimidad. Las pruebas presentadas por Petro con la que deslegitima el triunfo de Abelardo porque considera el presidente saliente que obedeció a prácticas fraudulentas atadas a la manipulación del software de la Registraduría le restan legitimidad social y política al gobierno entrante. Lo más probable es que no pase nada en términos judiciales, pero políticamente la sociedad colombiana asistirá a una constante confrontación ideológica y política al interior del Congreso entre la bancada del Pacto Histórico y las oficialistas.   

Con la M de Mamertos. La anunciada “batalla cultural” que librará De la Espriella de la mano de su ministra de Cultura tiene como objetivo ideológico eliminar o proscribir toda conducta, narrativa o símbolos que remita o busque darle relevancia o reconocimiento a la izquierda, a los llamados “Mamertos”. Huelga recordar el trino de María Fernanda Cabal para entender la dimensión que tendrá la cacareada “batalla cultural”: “Ser de izquierda debería ser ilegal”. Lo espetado por la entonces senadora Cabal calza perfectamente con la persecución estatal que muy seguramente se emprenderá a partir del 7 de agosto contra todo lo que huela o “hieda” a izquierda.

Con la N con Neocolonialismo. Ostentar la ciudadanía americana como lo hace De la Espriella facilita los procesos de dominación e intervención político-militar de los Estados Unidos en Colombia. Ser colonia gringa o tener un lugar en la bandera gringa es una aspiración de la derecha acomplejada que respalda al presidente therian. El racismo estructural del que se habla en la academia y se sufre en ciudades y campos de Colombia tiene un fuerte anclaje en el desprecio al mestizaje del que somos producto todos los colombianos. Para bien o para mal tenemos genes indígenas y negros. El eurocentrismo normalizado en las universidades y la actitud proamericana que aspira a que algún día seamos, como Puerto Rico, un Estado Libre Asociado.

Con la Ñ de Ñeque. El haberse declarado en desobediencia civil el Pacto Histórico debe asumirse en las mesnadas del progresismo como la fuerza, valor, coraje, fuerza y energía suficientes para resistir los embates del gobierno de Abelardo que pinta neoliberal y godo. Lo que no es recomendable es reducir el gobierno entrante a cosas del destino o de la mala suerte.

Solo queda esperar a que arranque el gobierno del therian. Mes a mes sabremos qué tan “duro muerde el tigre”, qué tanto retrocederá el país en materia de derechos y libertades. Mientras se confirman los miedos y se cumplen las amenazas de campaña, a mis lectores les digo, agúzate que te pueden estar vigilando para luego velarte.

GOBIERNO ENTRANTE: DE LA A, HASTA LA H



fábula del tigre y el burro - Búsqueda Imágenes


Por Germán Ayala Osorio

 

Ya el país va tomando nota de lo que les espera a los colombianos con el gobierno del primer therian que alcanza la presidencia en Colombia. No se agotará el abecedario para registrar los hechos y la simbología infantil, violenta, antiderechos y pro castrense de Abelardo de la Espriella Otero.

He aquí un primer ejercicio con las letras de nuestro alfabeto. Empecemos con la A de Apariencia. De la Espriella es, como lo dije en anterior columna, un showman. Lo de él es mera fachada, pantomima, teatro, pasarela, luces, voladores y proyección de imágenes logradas por la IA. De la Espriella style es su marca y emblema de un gobierno aparentemente democrático, pero que se concentrará en reversar los avances que en materia de derechos y conquistas sociales alcanzó el gobierno Petro. Aquello de profundizar la democracia constituye un insulto para las huestes de la derecha. El perfumado Bukele criollo contará con la ayuda de las bancadas gobiernistas en el Congreso y las acciones legales directas tomadas desde el Ejecutivo. Y por supuesto, con la prensa tradicional.

Con la B de Bullicioso. Les corresponderá a las escuelas de psicología entrar a examinar las razones por las que De la Espriella en sus discursos manotea, alza la voz, se oculta en lentes oscuros y termina sus deshilvanadas “alocuciones” con el ridículo saludo militar y el chillido Firme por la Patria. En cualquier caso, el therian presidente se nota irascible, pendenciero y débil conceptualmente hablando. Lo de querer posesionarse en una guarnición militar yendo en contra de la tradición e incluso de la propia constitución lo confirman como un político caprichoso. Es posible que algún psicólogo califique esa actitud como una rabieta propia de un "culicagado" malcriado. 

Con la C de Catálogo. A partir del 7 de agosto asistirá el país a la aplicación a rajatabla de las recetas neoliberales en las que están incluidas la explotación de los recursos naturales (minería y fracking) sin mayores consideraciones ecológicas, ético-estéticas y socioambientales de los valiosos ecosistemas naturales que serán sometidos a procesos de intervención. Por supuesto que en ese mismo catálogo aparecen las contrarreformas laborales y pensionales y la insistencia en mantener los niveles de captura mafiosa de los recursos públicos por parte de las EPS.

Con la D de Desprecio. En calidad de candidato presidencial, De la Espriella dejó ver con suficiente claridad que odia a todo lo que huela a izquierda, progresismo y petrismo. Su idea de “destripar” deviene acompasada con estos nuevos tiempos en los que las narrativas de limpieza étnica, pensamiento único, unanimismo político y el ultraje al que piensa distinto y a la pluralidad se asumen por fuera del fascismo, cuando claramente hacen parte estructural de esa ideología.

Con la E de Enemigo. Ya De la Espriella lo dijo en campaña: los petristas son enemigos de la patria. Sin duda alguna una amenaza que hasta el momento no fue retirada por el presidente electo. Así las cosas, la doctrina del enemigo interno mantendrá su extensión hacia intelectuales, académicos, sindicalistas, profesores del Magisterio; maestras, agentes liberales y críticos del neoliberalismo, ambientalistas y líderes afros, campesinos e indígenas defensores de sus territorios y de sus soberanías alimentarias.

Con la F de Fábula. Creer que es un tigre o sentirse identificado con las formas y el nicho ecológico de un tigre bien puede hacer creer a la infantilizada sociedad colombiana que estará viviendo al interior de una inocente fábula; o de que todo lo dicho y gritado hace parte de un mero relato, de una trama argumental que, de todas formas, al final, en el 2030, dejará una moraleja compartida colectivamente. Es posible que la conocida fábula del Tigre y el Burro sea deconstruida por el naciente abelardismo con el propósito de consolidar la idea de que los necios son aquellos que defienden la vida, los derechos de la naturaleza y los de millones de seres humanos vulnerables y víctimas del aplastante neoliberalismo.

Con la G de Guerra. Los yerros cometidos por el gobierno Petro con su maximalista idea y propuesta de la Paz Total alimentan la apuesta político-militar del entrante gobierno que, de la mano del Plan Patriota 2.0, terminará por cumplirle a los terratenientes que votaron por De la Espriella sus exigencias: hacer la contrarreforma agraria, lograr el desplazamiento masivo de campesinos, potrerizar ecosistemas, imponer el modelo de la gran plantación y mantener los niveles de concentración de la tierra en pocas manos.

Con la H de Heterosexual. La doctrina conservadora suele ser el alimento moral de las prácticas homofóbicas y transfóbicas que cotidianamente se presentan en Medellín, Cali, Barranquilla y Bogotá. Los derechos de la población LGTBIQ+ y su visibilidad sufrirán las consecuencias de la anunciada “batalla cultural” que De la Espriella anunció y le pidió que liderara a su ministra de Cultura, Paola Holguín.

Solo queda esperar a que arranque el gobierno del therian. Mes a mes sabremos qué tan “duro muerde el tigre”, qué tanto retrocederá el país en materia de derechos y libertades. Mientras se confirman los miedos y se cumplen las amenazas de campaña, a mis lectores les digo, agúzate que te pueden estar vigilando para luego velarte. 

martes, 28 de julio de 2026

EN COLOMBIA LOS PRESIDENTES TIENEN QUE SER MACHOS

 

Por Germán Ayala Osorio

Colombia es una sociedad patriarcal, machista y profundamente violenta con las mujeres. Esa verdad, que más parece una tara civilizatoria que una condición o una circunstancia fácilmente superable, tiene en el ejercicio de la política el escenario público-privado en el que con mayor claridad se notan el machismo y las prácticas de subvaloración, sexualización y dominación de los hombres sobre las mujeres. A las féminas se les reduce a adornos, objetos sexuales fácilmente alcanzables o reducidas a figuras propicias para hacer todo tipo de transacciones políticas.

La figura presidencial deviene atada históricamente al género masculino, asumido por la cultura política como la única fuente de donde es posible que broten candidatos con aspiraciones a ocupar la Casa de Nariño.

Las candidatas presidenciales mujeres no llegaron aún a instancias definitivas con la suficiente fuerza social y política capaz de romper con la hegemonía masculina en el cargo más importante del país: la presidencia de la República. La candidatura de Paloma Valencia Laserna en las pasadas elecciones se quedó a mitad del camino por las maniobras políticas asociadas al machismo del que siempre hizo gala el expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez, el prototipo de macho cabrío y violento, quien jamás se mostró convencido con la candidatura de Valencia Laserna por su condición de mujer. Esta lectura la confirmó recientemente María Fernanda Cabal, quien compitió, al interior del partido Centro Democrático, con la senadora caucana y Paola Holguín por el guiño del patrón y dueño de esa colectividad. Cabal les dijo a varios medios que a Uribe “ninguna le gustábamos”.

Ahora bien, ese machismo y la lectura sexualizada de la Mujer jamás en la historia reciente del país se había notado tanto en lo más alto del poder político. Por cuenta del presidente Petro, el discurso masculinizante, con toda su violencia simbólica, tocó la dignidad presidencial en varias ocasiones.

Varias frases expuestas públicamente por Petro generaron rechazo en las huestes feministas. Incluso, se interpusieron acciones de tutela que, falladas a favor de las accionantes, obligaron al presidente de la República a ofrecer públicas disculpas: “Una mujer libre hace lo que se le dé la gana con su clítoris y con su cerebro, y si sabe acompasarlo, pues será una gran mujer.” Otra frase que tocó las fibras de las feministas y confirmó que en el ejercicio del poder político en Colombia aún operan viejas masculinidades asociadas a las necesidades de los hombres de reivindicar su condición de machos en una sociedad que les exige a los varones comportamientos validados por el sistema patriarcal como ser mujeriegos y ser “buenos polvos”.  Soy muy bueno en la cama y ya alguien contará”, dijo Petro.

Las desafortunadas expresiones del presidente Petro terminaron haciendo parte del juego periodístico en el que cayeron los reales gustos-orientación sexual del jefe del Estado. De Petro se dijo que era gay y a pocos días de dejar el cargo los escándalos de corrupción en los que están involucradas mujeres jóvenes y hermosas cercanas a él están sirviendo para revertir esa “mala imagen” para consolidar de paso la que le corresponde como heterosexual que se siente atraído por “niñas” bien dotadas físicamente.

El cuadro de las expresiones machistas las completó el entonces candidato presidencial Abelardo de la Espriella, quien, en un programa radial, al aire, dejó ver también su afán de reivindicar su condición de macho cabrío, en medio de habladurías que cuestionarían su condición heterosexual. Esto dijo De la Espriella: “me gané unos buenos votos porque se me veía el paquete”. A renglón seguido, el entonces aspirante y hoy presidente electo, intimidó a una mujer periodista: la conminó a que le diera zum a una foto en la que, según él, “se le notaba grande el paquete”.

Mientras que los actos de habla de Petro y De la Espriella definen negativamente las condiciones de estadistas que sus seguidores les reconocen, toma fuerza la narrativa que señala que en Colombia hay una “guerra contra las mujeres” a juzgar por los crecientes feminicidios, los abusos sexuales y otras formas de violencias de género. Por supuesto que las desafortunadas frases de estos poderosos hombres aportan a la naturalización del relato machista que se alimenta a diario de la necesidad- casi una obligación- de los hombres de reivindicar su carácter de Machos berracos y por esa vía negar cualquier duda o tendencia a participar o sentirse atraídos por las prácticas homosexuales.

Petro y De la Espriella son hijos de la costa Caribe, territorio reconocido por las discursividades machistas e incluso por las prácticas zoofílicas de las que aún muy seguramente se ufanan algunos de los llamados “costeños”.  Además de compartir esa determinante condición territorial-cultural-identitaria, ambos políticos confirmaron que el machismo y el sistema patriarcal se alimentan de la necesidad de los hombres (machos) de ratificar a diario que efectivamente lo son, porque los presidentes, sí o sí, y de acuerdo con el "mandato cultural nacional", deben ser probados heterosexuales. 





LA NOVELADA Y ARENADA POSESIÓN DEL THERIAN PRESIDENTE

 


arena usc cali conciertos - Búsqueda Imágenes

Por Germán Ayala Osorio

Abelardo de la Espriella Otero tomará posesión del cargo de presidente de la República en el Arena USC. Se trata de un escenario nuevo en el que ya se realizaron conciertos y espectáculos musicales con muy buenas evaluaciones. Que la estructura esté dentro de la Universidad Santiago de Cali es una circunstancia que en su momento preocupó a las mesnadas de la ultraderecha por la probada aversión a la discusión académica, conceptual y plural de las ideas.  La Universidad, como centro de pensamiento moderno, es repudiada por la derecha abelardista. El único centro educativo con pretensiones de universalidad que les gusta es la Sergio Arboleda, institución en donde estudió derecho De la Espriella y en la que al parecer aprendió que “la ética no tiene que ver con el ejercicio del derecho”.

Por lo anterior, los abelardistas buscan imponer con violencia sus ideas en el marco de lo que se conoce como el pensamiento único o la reedición del unanimismo ideológico y político que se consolidó en el país entre 2002 y 2010. Para lograrlo, el abelardismo ya cuenta con el concurso de la prensa hegemónica.

Con la elección del Arena USC se pone fin al capricho de Abelardo de querer tomar juramento en Popayán, dentro de una guarnición militar. Aunque el pulso ego-político entre De la Espriella y Petro lo ganó finalmente el presidente saliente con su orden a los militares de no alistarse para dicha ceremonia, el entrante jefe del Estado, una vez porte la banda presidencial se trasladará al Cantón de Nápoles o en su defecto a la Base Aérea Marco Fidel Suárez para autosatisfacerse y mandar este mensaje político: a partir del 7 de agosto Colombia arranca un gobierno que librará la más enconada “batalla cultural” (guerra ideológica, realmente) de la mano de las fuerzas armadas y secundados por su gabinete ministerial y una parte importante de la sociedad y del Establecimiento.

El infantil y ridículo saludo militar de Abelardo y su grito “Firme por la Patria” hacen parte de la caja de dispositivos ideológicos que abrió durante la campaña electoral, de la que dejó salir las siguientes consignas: “La izquierda radical es un cáncer que hay que erradicar”. “Izquierda destructora”, “los petristas son enemigos de la Patria”; “promueven la disolución de la familia tradicional”, “son degenerados”, por eso hay “salvar a Colombia”. De la Espriella se vendió como el “acérrimo enemigo” del progresismo y la izquierda.

El país ya está conociendo el talante del primer therian que alcanza la presidencia de Colombia. De la Espriella es un “showman” que durante cuatro años-quizás más- mandará- gobernar es otra cosa- en el marco que más se ajusta a su perfil de hombre espectáculo: la teatrocracia, porque “todo sistema de poder es un dispositivo destinado a producir efectos, entre ellos los comparables a las ilusiones que suscita la tramoya teatral[1]”.

Al romper con la tradición republicana de la transición del mando presidencial, De la Espriella puso su juramento en lo más alto de la dramaturgia política para insistir en el discurso de las apariencias con el que conquistó a millones de colombianos que se dejaron deslumbrar por las imágenes de un peligroso tigre creado y recreado por la IA, que solo ruge en una dirección: hacia la izquierda. Frente a las verdaderas amenazas contra la sostenibilidad ambiental, las soberanías estatal, popular y alimentaria, el felino queda reducido a un inofensivo gatito cuando frente a él se posa la imponente Águila Calva.

De la Espriella le apostará a consolidar la idea del Estado-espectáculo (Bastenier, 1994) en el que la institucionalidad y la operación misma del aparato estatal mantendrá el respaldo “popular” a través de la insistencia en la mayor ilusión ideológica y política que gobierno alguno haya lanzado en la historia reciente del país: la “Patria Milagro”. Hasta el momento no se conoce un documento, conceptualmente estructurado, que dé cuenta de los alcances y objetivos de semejante ilusión.

El uso del Arena USC para los menesteres de la transición del poder político y de la teatralización de la política confirma que a De la Espriella le interesa más el juego de luces, los gritos de guerra ideológica, las cortinas (¿de humo?) y los reflectores con los cuales logrará distraer a los espectadores de su inexperiencia y su incapacidad para entender la complejidad de un país casi ingobernable como Colombia.

En cuatro años veremos muchas funciones. Al final, sabremos si realmente De la Espriella fue la peligrosa y depredadora fiera o si apenas es un envalentonado y perfumado fierabrás que a millones de colombianos, guiados por el odio muchos y otros un tanto despistados, se les ocurrió un domingo convertirlo en jefe del Estado. 



[1] Balandier, Georges. El poder en escenas. De la representación del poder al poder de la representación. P. 16. Paidós Studio, 1994. 


lunes, 27 de julio de 2026

EDER Y GALÁN VISTOS POR ABELARDO

 


Por Germán Ayala Osorio

Los alcaldes de Bogotá y Cali, Carlos Fernando Galán y Alejandro Eder pasarán a la historia por ser políticamente pusilánimes y “lambones” frente a las decisiones y expresiones de Abelardo de la Espriella. Las primeras en calidad de presidente electo y las segundas como candidato presidencial. 

Empiezo con el caso de la primera autoridad de la “Sucursal del Cielo”. Resulta que durante la campaña presidencial el entonces candidato Abelardo de la Espriella descalificó a Eder y su gestión. Recordemos lo que dijo el therian: “tenemos la oportunidad de derrotar a los de siempre, los de siempre del Establecimiento, como Dilian y su grupo, como Eder que ha sido un fracaso al que el pueblo de Cali eligió para que manejara toda la inseguridad y vive escondido y asustado por ahí llorando debajo de la cama como el cobarde que es…”.

Con el anuncio de que De la Espriella tomará juramento y se investirá de jefe del Estado en algún lugar de la ciudad de Cali, la reacción del alcalde de la capital del Valle del Cauca confirma su carácter apocado. Esto dijo en su cuenta de X: “Bienvenido, presidente @ABDELAESPRIELLA, a su acto de posesión en Cali. Desde nuestra ciudad estamos listos para acompañar y apoyar todo lo que sea necesario. Cali ha esperado durante muchos años una mayor presencia del Gobierno Nacional, y que este acto se realice aquí ratifica su compromiso con nuestra ciudad, con el Valle del Cauca y con todo el suroccidente colombiano.

Algunos dirán que así es la política y que por diplomacia y el “bien de la ciudad” al alcalde Eder le toca bajar la cabeza y olvidarse de lo dicho por De la Espriella. Pero siempre hay maneras dentro del marco de la política para afianzar relaciones con el gobierno nacional bajo condiciones de respeto y dignidad. Con el gobierno Petro mantuvo una clara pugnacidad, pero con el presidente therian la sumisión es tan grande que el burgomaestre local se ve aún más pequeño que el propio presidente electo. A veces, en política, es recomendable exhibir algo de dignidad para que las relaciones con el presidente de la República no sean de total dominación.

Nadie niega las malas relaciones que hubo entre Petro y Eder, lo que de alguna explica la felicidad del alcalde de Cali con la posesión de Abelardo en la capital del Valle del Cauca. Pero más allá de la responsabilidad del presidente de la República saliente, la mala gestión de Alejandro Eder es indelegable. De la Espriella señaló “que el gobierno Petro le ha hecho daño a este departamento (Valle del Cauca), no tanto como los políticos de siempre. Es decir, las cosas como son. No solo es culpa de Petro, aquí están metidos el grupo de Dilian (Francisca Toro) y el señor Eder”.



Revisemos el caso del alcalde Mayor de Bogotá. En su calidad de presidente electo, De la Espriella le notificó a Carlos Fernando Galán que la capital del país tendrá un “gerente especial”. La reacción del hijo del inmolado Luis Carlos Galán Sarmiento es digna y propia de un político pusilánime. Esto dijo en su cuenta de X: “Esta es una noticia importante para Bogotá, agradezco la iniciativa anunciada por el presidente electo. Tener en el Gobierno Nacional una persona y un equipo encargado de trabajar en llave con Bogotá será clave”.

El abogado y columnista Ramiro Bejarano reaccionó así a la imposición del presidente electo de un Gerente para la capital: “De la Espriella designará un Gerente para Bogotá. ¿Entonces qué pasará a ser el alcalde Galán?”. La respuesta es evidente: Galán dejará de ser el alcalde Mayor de Bogotá, para convertirse en subgerente.

Con el anuncio del presidente electo claramente está desconociendo la autoridad de Galán, al tiempo que le dice al alcalde Mayor que su administración ha sido errática en asuntos como el manejo de las basuras y la inseguridad.

Tanto Galán como Eder se graduaron de vergonzosos aduladores y sumisos ante el advenedizo que los gobernará. Al primero lo irrespeta usando y manoseando la institucionalidad; al segundo, lo ultrajó en campaña y Eder guardó silencio. De la Espriella lo llamó "cobarde". Lo cierto es que siendo alcalde y el "tigre" candidato, fue incapaz de defenderse. 





LO QUE SE VIENE A PARTIR DEL 7 DE AGOSTO


Por Germán Ayala Osorio

 

La prensa hegemónica que ayer fue uribista y por los siguientes cuatro años será abelardista colabora denodadamente para la consolidación de la narrativa militarista que impulsa De la Espriella con su ridículo e infantil saludo militar y el capricho que hasta última hora mantuvo de quererse posesionar frente a los militares, lo que se entendió como un desprecio del carácter civil del Congreso, corporación frente a la que debe tomar juramento e investirse como jefe del Estado porque así lo ordena la Constitución política de Colombia.

El registro acrítico del Plan Patriota 2.0 anunciado desde Washington es otra forma en la que la prensa tradicional colombiana le está apostando a legitimar lo que sería un gobierno de mano dura dirigido por un presidente civil que se identifica con un tigre, admira a Bukele y se siente especialmente atraído por las lógicas y dinámicas castrenses. De la Espriella sabe que con esos elementos podrá cumplir con la promesa de campaña de “destripar a la izquierda y a los petristas porque son enemigos de la Patria”. Al final, esos sectores societales sabrán cuán “duro muerde el tigre”.

Empresas mediáticas abelardistas como Noticias Caracol dan cuenta de un informe técnico y presupuestal que expone una crisis billonaria al interior de las fuerzas militares. Se habla de 25 billones de pesos. El documento en el que se basó Caracol Noticias tiene como fuente el propio Ejército, presentado en el marco del proceso de empalme con el gobierno entrante. “Entre los hallazgos más relevantes figuran la baja ejecución de los recursos de inversión, vigencias futuras por más de $4 billones, un déficit de $1,6 billones para cubrir gastos de personal en 2026 y la necesidad de fortalecer el presupuesto para garantizar las capacidades operacionales de la Fuerza”.

Parte de las lógicas periodístico-noticiosas están pensadas para hacer coincidir hechos y consolidar narrativas oficiales que al final resultan aplaudidas y aceptadas por las audiencias convencidas de que efectivamente el país necesita soluciones radicales a sus problemas.

Para el caso de la inseguridad en las grandes ciudades y los problemas de orden público la salida militar la venden De la Espriella y los medios masivos como la única alternativa posible. La paz total como opción quedó proscrita, lo que daría paso a escenarios de guerra total alineados con los intereses de las empresas fabricantes de armas y los países con mayor experiencia en asuntos de seguridad estatal. Hablo de Estados Unidos e Israel. El restablecimiento de relaciones diplomáticas con este último tiene como objetivo entregarle al Mosad las tareas de seguimiento, espionaje y lucha contra el terrorismo, enmarcadas en lo que el therian presidente llama “batalla cultural” en la que sobresale la extensión de la doctrina del enemigo interno a todos aquellos agentes de poder comunitario, político y social que se hayan declarado cercanos al petrismo, militen en la izquierda o en el progresismo.

A partir del 7 de agosto veremos a los medios masivos comportarse de la misma manera que lo hicieron en los tiempos del Plan Colombia y el Plan Patriota, nombre con el que Uribe Vélez “nacionalizó” el plan de intervención norteamericano. Si durante los ochos aciagos años del gobierno de Uribe Vélez éste le apuntó, de la mano de las empresas mediáticas a consolidar el unanimismo ideológico y político, lo más probable es que el presidente therian, junto con la prensa abelardista, le apunten al mismo propósito hoy llamado “Batalla cultural”. Entonces, al final, gritarán ¡Firmes por la hegemonía cultural! y el pensamiento único.



ABELARDO, ABERNEO O AVERNO

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