Por Germán Ayala Osorio
En el sonajero ministerial del gobierno
entrante aparecen y suenan nombres de políticos y exfuncionarios que hacen
parte de los de Siempre. Es decir, se confirma que De
la Espriella engañó a los miembros de su “manada” (no se sabe manada de
qué) con aquello de representar a los Nunca, en oposición clara a los que llevan
gobernando el país de tiempo atrás. Empezó con la designación de Rodrigo
Lara Restrepo como ministro del Interior o de la política, un manzanillo que trabajó
de la mano del eterno candidato presidencial Germán Vargas Lleras (QEPD).
Circula en varios medios y redes sociales
los siguientes nombres y posibles cargos. Para la cartera de Agricultura suena Indalecio
Dangond; para Ambiente, Fabio Arjona; para el ministerio de Relaciones
Exteriores, José Manuel Restrepo; para Comercio, Mauricio Gómez; para el min
educación, Viviane Morales; para la cartera de Salud, Iván Sánchez y Vivienda,
Jaime Beltrán. He aquí los perfiles de tres de los que aparecen en el listado.
Jaime Beltrán Martínez fue
alcalde Bucaramanga y concejal por tres periodos. De la Espriella, el día de la
celebración de la pírrica victoria electoral del 21 de junio, dijo: “Oigan,
Carlos, mira la cara de ministro que tiene este man”. Es decir, su
nombramiento estaba más que cantado. Beltrán es ultraconservador. Su elección
como alcalde de la Ciudad Bonita fue anulada por el Consejo de Estado por doble
militancia. Es un populista de derecha.
En la Silla Vacía se lee que
Beltrán Martínez “…viene de una familia con vínculos con el cristianismo
protestante y la política local. Su padre, Jaime Beltrán Contreras,
es un pastor influyente que fundó la Iglesia Camino a la Libertad en
Bucaramanga. Llegó a esta ciudad en 1986 con el objetivo de expandir la iglesia
evangélica bajo el Movimiento Misionero Mundial”.
Jaime Beltrán llegó a la
alcaldía de Bucaramanga gracias al apoyo del movimiento político y religioso
Colombia Justa y Libres (Evangélicos). Al conseguir la victoria ofreció
“paloterapia” contra los ladrones y un estricto control migratorio a los
inmigrantes venezolanos. Al igual que el presidente electo, se declaró
admirador de Bukele, incluso le alcanzó para auto proclamarse el Bukele
bumangués. Finalmente, Beltrán Martínez tiene un proceso de responsabilidad
fiscal abierto en la Contraloría de Bucaramanga por irregularidades en la venta
de 46 mil millones de bienes públicos de esa ciudad (luminarias y bienes en
desuso). Claro, se presume su inocencia.
La eventual ministra de Educación
sería Viviane Aleyda Morales Hoyos, exfiscal y pareja de Carlos Alonso Lucio,
exguerrillero del M-19 y compañero y examigo de Gustavo Petro. Además de
excongresista, fue embajadora de Colombia en Francia en el gobierno de Iván
Duque Márquez. Es decir, Morales Hoyos es una de los de Siempre. En
su momento defendió al presidente Ernesto Samper, investigado por hechos
relacionados con el proceso 8.000. Esto dijo desde su curul: “la denuncia
del Fiscal no tiene argumentos jurídicos suficientes y desborda ampliamente la
competencia que tiene el ente investigador, hasta el punto de que acusa
gratuitamente al presidente en los terrenos moral y político”.
De Morales Hoyos, la Silla Vacía
registró que “en 2007 el entonces presidente Álvaro Uribe la metió en
la Comisión de Notables para la reforma política cuando estalló el escándalo de
la parapolítica. Al ser nombrada, el representante liberal a la Cámara,
Carlos Arturo Piedrahita, denunció que Viviane Morales y su familia tenían
contratos con el Estado, lo que representaría un “impedimento moral y ético”.
Sin embargo, la queja no prosperó”.
Como fiscal general “tomó
decisiones muy sonadas políticamente, como la de solicitar órdenes de captura
contra Andrés Felipe Arias, Bernardo Moreno y Luis Carlos Restrepo por
actuaciones cuando eran altos funcionarios del gobierno de Uribe. Eso le valió
la animadversión del uribismo”.
Como mujer y política
conservadora promovió un referendo para consultarle a los colombianos sobre
quiénes deberían adoptar niños huérfanos en el país. La convocatoria buscaba
limitar las aspiraciones de familias conformadas por homosexuales. Solo lo podrían
hacer aquellas en las que existan las figuras tradicionales de papá y mamá.
Esto dijo en ese entonces: “…hay muchos estudios científicos que señalan
que lo mejor para un niño, para su desarrollo armónico e integral es estar en
un entorno conformado por hombre y mujer, por supuesto una pareja que
sea estable, una pareja que tenga las condiciones de brindarle a ese niño ese
torno. Pero lo mejor para definir su personalidad, su libre desarrollo de la
personalidad es tener un modelo femenino y masculino”.
Vamos a ver cuáles políticas
promoverá desde la cartera de Educación la señora Morales Hoyos. Lo cierto es
que hace parte de los de Siempre. Es conservadora como su compañero Beltrán
Martínez. ¿En qué términos planteará su relación con los maestros y en especial
con Fecode? ¿Se atreverá nuevamente a promover iniciativas que contradigan
fallos de la Corte Constitucional en asuntos como el aborto y los derechos de
las parejas del mismo sexo?
Indalecio Dangond será el
ministro de Agricultura. Se sabe que es amigo personal del presidente electo. “Ha
trabajado en el Ministerio de Agricultura (1998-2003 y 2015), la Agencia de
Estados Unidos para el Desarrollo (2006-2010), la Federación Nacional de
Cultivadores de Palma de Aceite (2005-2006), Finagro (2003-2004) y la Caja de
Crédito Agrario (1991-1992)”. Como columnista de El Espectador criticó con
dureza la reforma y la política agrarias promovidas por el gobierno Petro. Esto
escribió para el portal El Nuevo Día: “El Gobierno nacional no solo
incumplió su promesa de democratizar el crédito rural; construyó un relato
artificioso que hoy se desmorona frente a las cifras reales. El 74,3% de esos
recursos fue a parar a grandes empresas, mientras los pequeños productores —que
constituyen el 72% de las operaciones— apenas accedieron al 15,6% del total.
Esto no es inclusión: es concentración disfrazada de política pública”.
Si se confirma su nombramiento, lo
más probable es que no dé continuidad a la reforma agraria en gracia de cumplir
con las tres millones de hectáreas que deben hacer parte del Fondo de Tierras
acordado en el tratado de paz de La Habana. Es posible también que apoye el
modelo de la gran plantación a través de los monocultivos de palma africana y
caña de azúcar que ya prosperan en la altillanura (Orinoquia) e incluso en zonas
no planas del Valle del Cauca. Ya hay caña en cotas de los 1.200 metros sobre
el nivel del mar. Se espera un pronunciamiento de Dangond y del propio presidente electo a propósito de los grupos paramilitares que irrumpieron en una finca que la Agencia Nacional de Tierras y la SAE les quitó a narcoparamilitares para entregárselas a campesinos, en el marco de la reforma agraria.
El presidente electo está
proponiendo nombres para carteras de gran responsabilidad a varios amigos que lo
apoyaron en la campaña presidencial. Eso no tiene nada de malo: se gobierna con
amigos, pero también con recomendados. Lo discutible y preocupante es lo que aquellos
representan en términos ideológicos, pues varios de ellos son godos
recalcitrantes cuyas decisiones podrían confirmar los miedos de varios sectores
societales alrededor de retaliaciones y el perfil pendenciero de Abelardo de la
Espriella
Otero y el carácter fascista
que ya dejaron ver muchos de quienes lo votaron e incluso políticos cercanos al
nuevo mandatario de Colombia.
Vamos a esperar a ver qué dice la
prensa
de los perfiles de los ministros del nuevo gobierno. ¿Serán capaces los
periodistas de los medios hegemónicos de esculcar, auscultar, vigilar y
criticar a los colaboradores del presidente electo? ¿O ese trabajo de controlar
al poder solo aplicaba para el periodo 2022-2026?
Adenda: el mensaje que acompaña la imagen con la que se ilustra esta columna es claro: ¿logrará cumplir esa promesa De la Espriella gobernando con y para los de Siempre? Advirtiendo que parte de un engaño o de una exageración.