Por Germán Ayala Osorio
Carlos René Montoya Muñoz,
presidente o director de Colpensiones desconoce el cargo en el que fue nombrado
por Abelardo Gabriel De la Espriella Otero. Montoya ignora cómo opera el sistema
pensional y por supuesto los pormenores de la reforma que por fin declaró
exequible en la mayoría de su articulado la Corte Constitucional. No se sabe
bien si Montoya llegó a aprender, a cumplir órdenes para que se haga un manejo
discrecional de los recursos de las pensiones de los colombianos; o quizás su
paso por la entidad estatal lo asumirá como una suerte de “pasantía” para adornar
su hoja de vida. Eso sí, un pasante muy bien pago. Ese hecho económico ya es
considerado como un “milagro” en las huestes abelardistas. Se espera que el
recién posesionado, en agradecimiento a su jefe, grite con entusiasmo ¡qué viva
Cristo Rey!
Lleva dos días instalado en
semejante cargo y le tocó enfrentar un primer debate en la Comisión Séptima del
Senado. El principiante quiso entregarle la responsabilidad de la exposición de
asuntos internos(económicos) de Colpensiones a Sandra Camargo, su gerente de
Planeación. De inmediato los congresistas de la Oposición cuestionaron a
Montoya, quien desconocía que él, como máxima cabeza de la entidad estatal estaba
obligado a rendir un informe detallado de la situación de la institución que
está presidiendo.
El senador Duvalier Sánchez
Arango, de la Alianza Verde, en su cuenta de X subió un video en el que se
nota nervioso y desubicado al presidente de Colpensiones, por una razón: dejó
ver su total desconocimiento del cargo, técnico por demás, en el que lo puso el
jefe del Estado. “Es mi segundo día de
trabajo, por cierto, y me tiraron a los toros… es una cosa muy compleja porque
estamos en un momento bisagra en el sistema pensional colombiano”. Como
escribió un tuitero, Montoya Muñoz estaba más perdido que “moco en oreja”.
En campaña, el “tigre” prometió
hasta la saciedad que iba a gobernar con los “Nunca” (lo que jamás contrataron
con el Estado) y que habría meritocracia. Su gabinete está plagado de figuras
políticas tradicionales, es decir, está gobernando con los de “Siempre”. Incluso,
a familiares suyos les dio cargos públicos.
En su administración hay agentes
políticos que hacen parte del clan Char, al que es muy cercano De la Espriella.
Y en cuanto a invitar a los más talentosos y preparados, esto dijo el entonces
candidato presidencial: “Voy a escoger a los mejores. Eso es lo que hay que
hacer: un gobierno con meritocracia, con los mejores, para sacar al país
adelante en sus horas más oscuras. Los mejores no son los politiqueros;
los mejores son los que han demostrado su lucha por Colombia con patriotismo. El
mejor talento no es necesariamente el más conocido. La mejor gente de Colombia
está en las regiones y nadie la conoce.” Queda claro que De la Espriella
mintió.
Al igual que Petro, Abelardo
Gabriel reta al país con cada nombramiento. Petro lo hizo con el presidente de
Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán y en la defensa acérrima que varias veces hizo de
Juliana Guerrero, la joven que finalmente reconoció que falsificó títulos
académicos para acceder al viceministerio de las Juventudes.
Con el nombramiento de Montoya Muñoz, Abelardo Gabriel desafía a los expertos en el tema del sistema pensional e incluso a quienes votaron convencidos de que el presidente de la República nombraría gente preparada y conocedora de los cargos. Montoya Muñoz desconoce totalmente el sistema pensional. Ni siquiera fue capaz, en la Comisión Séptima del Senado, de articular un discurso medianamente coherente. Congresistas oficialistas salieron en su defensa, esgrimiendo sin pudor el débil argumento “es que apenas lleva dos días al frente de Colpensiones”. Como no les dio la gana hacer el empalme, entonces terminaron feriando cargos para pagar favores electorales y políticos y construyendo la narrativa catastrofista con la que buscan justificar sus proyectos de contrarreforma de los avances que en materia de derechos logró el gobierno Petro. Para el caso de la reforma pensional, ya hay un proyecto de ley en el Congreso con el que se busca echar para atrás lo que acaba la Corte Constitucional de aprobar en materia pensional. Razón le cabe a la congresista María Fernanda Carrascal cuando señala que “poner a personajes tan mediocres e ignorantes en posiciones de poder es lo que ocurre cuando un proyecto político no se estructura para gobernar mejor a Colombia, sino para derrotar a las izquierdas y recortar las libertades y los derechos de los colombianos. Es una vergüenza”.