Por Germán Ayala Osorio
Como si se tratara de un capítulo
de la serie el Superagente 86, el entonces presidente Andrés Pastrana Arango y Ghislaine
Maxwell, la proxeneta del pederasta Jeffrey Epstein se montaron en un
helicóptero artillado del Ejército para sobrevolar una zona selvática
colombiana y emprender una “cacería de terroristas”, de acuerdo con los
documentos desclasificados por la justicia gringa. Al parecer, se divirtieron de
lo lindo jugando a la guerra.
Estanislao Zuleta, años atrás
habría definido a la guerra como una “fiesta”. Dijo además que “sólo un
pueblo escéptico sobre la fiesta de la guerra, maduro para el conflicto, es un
pueblo maduro para la paz”. Quizás por lo anterior el proceso de paz del
Caguán terminó en un absoluto fracaso: Pastrana no llegó “maduro” a la mesa de
diálogo con la entonces Farc-Ep. Como tampoco los comandantes de la guerrilla.
De acuerdo con los correos
desclasificados, Pastrana y la reconocida proxeneta y reclutadora de niñas para
el “consumo” de hombres blancos, millonarios y poderosos llegaron al clímax no tanto
por pilotear la aeronave militar, sino al ver trabajar la canana que alimentaba
a la ametralladora. El viaje se habría producido al final del mandato de
Pastrana.
Maxwell tenía licencia de piloto,
lo que sin duda facilitó darse un “pichón” en el aparato militar para “dar balín”
como dirían los candidatos presidenciales Santiago Botero y Abelardo de la
Espriella”. En las redes se lee que “durante un viaje a Colombia, invitada
por Pastrana, Maxwell piloteó un helicóptero Black Hawk de la Fuerza
Aérea Colombiana, un modelo militar artillado (equipado con armas como
misiles y ametralladoras)”.
Pastrana y Maxwell aparecen en
una imagen con uniformes de pilotos, lo que confirmaría que por lo menos hubo
un vuelo en la aeronave militar. “Pastrana organizó el evento, incluyendo un
"show" donde Maxwell pudo apuntar y disparar un misil o cohete
contra un supuesto "campamento terrorista" (posiblemente
refiriéndose a guerrillas como las FARC)” …, se lee en las redes sociales.
En los años 70 y 80 una parte de
la sociedad disfrutó de las ocurrencias del personaje Maxwell Smart, el Superagente
86. Décadas después, y gracias a la desclasificación de los archivos del caso
Epstein, los colombianos se están enterando de que el presidente Pastrana y la
alcahueta Ghislaine Maxwell salieron una tarde-noche de cacería porque
asumieron el conflicto armado interno o la guerra interna, como una fiesta. Y
al parecer, se divirtieron como niños chiquitos.
Conclusión: no hay nada en el
mundo más sensual y excitante que asesinar terroristas o guerrilleros vestidos
de civil y violar niñas en una isla paradisíaca. Por ello jamás faltarán las
guerras y siempre habrá pedófilos y pederastas en la política, la academia, en el mundo
castrense, en la curia y en...
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