Por Germán Ayala Osorio
Qué difícil resulta comprender el
significado y las consecuencias de los ataques de Estados Unidos e Israel
contra Irán cuando medios masivos como Noticias Caracol asumen una postura
editorial pro-gringa con la que legitima la arremetida armada de los dos peligrosas
potencias nucleares.
El noticiero celebra la
caída del líder Alí Jamenei con el titular en mayúsculas “GOLPE AL RÉGIMEN
ISLÁMICO DE IRÁN”, al tiempo que registra el asesinato de más de 100 niñas como
si se tratara de un “error” o un daño colateral. En la emisión de la noche de
hoy 28 de febrero hablan de “víctimas civiles” sin cuestionar que se trató de
un ataque criminal contra una escuela. Sin duda alguna, un hecho de guerra que viola
el DIH, que el noticiero minimizó porque el objetivo de informar está ancorado
a lo que se conoce como el “pensamiento único”, asumido por el medio como una
doctrina con la que se busca anular o desechar el pensamiento crítico y la
mirada sistémica de hechos relevantes como las guerras.
En el set de noticias hace presencia
la analista María Teresa Aya, orgánica del noticiero, quien ajusta su “análisis”
a la directriz editorial de defender a los Estados Unidos e Israel. Igualmente,
la empresa mediática implícitamente le agradece al pederasta Donald Trump y a
Netanyahu, consumado genocida, por “salvar al mundo” de la “amenaza nuclear”
que representa Irán, país que no tendría armas nucleares, pero si la “voluntad
y la capacidad”, según Aya, para construirlas. Huelga recordar cuando en el
pasado las autoridades norteamericanas concluyeron que Irak tenía “armas de destrucción
masiva”. Con esa “verdad” se invadió ese país y se derrocó el régimen de Sadam
Hussein. Por supuesto, las tales armas de destrucción masiva jamás aparecieron.
En un tono heroizante, el
corresponsal de Caracol Noticias en Washington, Juan Camilo Merlano, cumple la función
de elevar a la condición de héroe al presidente de los Estados Unidos
por atacar a un régimen que patrocina grupos terroristas como Hezbolá y Hamás, entre
otros. El mismo corresponsal cubrió el ataque militar a Venezuela y el
derrocamiento de Nicolás Maduro Moros desde la misma intención de legitimar a
Trump como el Gran Sheriff y amo del mundo.
En un evidente sesgo ideológico,
Caracol Noticias, su presentadora, el corresponsal en USA y la analista no cuestionan
que tanto los gringos como los israelíes tienen armas nucleares con una mayor capacidad
destructiva a las dos bombas atómicas que Estados Unidos lanzó contra los
pueblos de Hiroshima y Nagasaki. La mirada ahistórica y acrítica de estos tres
agentes informativos confirma la toma de partido del noticiero lo que sin duda
ensucia el proceso de develamiento de la verdad de unos hechos políticos y
prepolíticos que merecen un análisis crítico alejado de compromisos ideológicos.
Noticias Caracol reduce la complejidad de unos hechos civilizatorios a un
problema entre “buenos”, USA e Israel, y los “malos”, Irán y sus aliados.
Para cubrir hechos locales, Noticias Caracol antepone el eslogan “primero la gente”. Para el registro noticioso de guerras internacionales la empresa periodística podría usar el lema “primero la humanidad”. Quizás de esa manera anteponga a sus intereses políticos e ideológicos la defensa de las víctimas civiles que de lado y lado caen en medio de los bombardeos. Las guerras generan crisis humanitarias que cuestionan la condición humana y los procesos civilizatorios. Por tratamientos sesgados como los de Noticias Caracol esas crisis quedan relegadas a un problema moral (religioso).