Por Germán Ayala Osorio
El candidato de la ultraderecha,
Abelardo de la Espriella y periodistas de Blu radio le están apostando a
recrear lo que bien se puede llamar un nuevo miedo para
asustar al electorado, en particular a aquellos que militan dentro del progresismo
y la izquierda y otros que pueden sentirse cautivados por las ideas y el
proyecto político que encarna el candidato presidencial Iván Cepeda Castro.
La derecha sabe que los “cocos”
del castrochavismo y el neocomunismo están debilitados, lo que obliga
a la prensa afecta y a otros agentes políticos de esa misma mesnada a crear un
nuevo “coco”, que verdaderamente asuste al electorado. Por eso, De la Espriella
y los periodistas de Blu radio están interesados en diseminar entre los
colombianos el terror que les produce que, ante la falta definitiva de Iván Cepeda
Castro, Aída Quilcué lo remplazaría. Es decir, que una “mujer, indígena y
sin títulos académicos” sería la presidenta de Colombia.
El solo hecho de imaginar que el
país pueda ser gobernado por una mujer indígena y sin los siempre sobrevalorados
títulos académicos les produce escalofrío a los opinadores de Blu radio y al
propio Abelardo de la Espriella quien, sin referirse de manera directa a Aída
Quilcué, lanzó la “alerta” y de paso defendió a José Manuel Restrepo, quien en
caso de faltar el abogado, el país podría estar tranquilo porque su
vicepresidente es un “economista de la universidad del Rosario, con una
maestría en Economía de la London School of Economics, especialización en Alta
Gerencia en Inalde y doctorado en Dirección de Instituciones de Educación
Superior por la Universidad de Bath en el Reino Unido”.
Mientras que Quilcué y el pueblo
Nasa consideran que los TLC, el neoliberalismo y la política agraria atada a
los monocultivos constituyen “planes de muerte”, el economista, fórmula
vicepresidencial de Abelardo de la Espriella,
es un agente neoliberal que sigue a pie juntillas las recetas del FMI, lo
prescrito en el Consenso de Washington y por supuesto apoya los intereses de
los grandes latifundistas y ganaderos interesados en intervenir selvas para
imponer el modelo de la gran plantación, potrerizar y especular con el valor de
la tierra.
El miserable uso electoral y político
de la condición de salud del candidato presidencial del progresismo ya hace
parte de la agenda mediática. La reacción de Cepeda no se hizo esperar:
“Señores Néstor Morales y Felipe
Zuleta:
La condición de la salud de
toda persona es un asunto que debe ser tratado de la manera más responsable
por los medios de comunicación. Cualquier duda sobre la salud de una
persona sembrada con base a una especulación o rumor, genera representaciones
falsas sobre la capacidad idónea para ejercer en forma óptima una función en la
vida pública. Como lo he informado de manera rigurosa y responsable, mi
decisión de asumir la candidatura presidencial por el Pacto Histórico se ha
hecho sobre la base de estrictos controles médicos que son verificables.
Si ustedes poseen información en el sentido de que tengo algún problema
que me impida ejercer la Presidencia de la República por mi condición física o
mental, solicito se sirvan informarlo de manera pronta y oficial. De no
ser así, exijo a ustedes que no se propaguen especulaciones que puedan tener
propósitos electorales”.
Con ese nuevo “coco”, Blu radio y
De la Espriella exponen su clasismo, racismo y lo que es peor: niegan la
existencia y la importancia de las instituciones democráticas que se activarían
en el preciso momento en el que Cepeda, en calidad de presidente de la República,
falte por razones de salud. Desechan también que el equipo de ministros y asesores,
el Congreso y otros poderes públicos que estarían obligados a respaldar a la
lideresa indígena Quilcué.
Nota: imagen tomada de Pulzo