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sábado, 20 de junio de 2026

LLEGÓ LA HORA

 



“Primero vinieron por los socialistas, y guardé silencio porque no era socialista. Luego vinieron por los sindicalistas, y no hablé porque no era sindicalista. Luego vinieron por los judíos, y no dije nada porque no era judío. Luego vinieron por mí, y para entonces ya no quedaba nadie que hablara en mi nombre." Martin Niemöller.

Por Germán Ayala Osorio

 

Mañana 21 de junio hay una cita con la democracia, con la historia, pero sobre todo con la vida, la ética y la moral. El ejercicio de sufragar con la cédula no es suficiente: hay que llegar al cubículo habiendo pensado y comprendido muy bien lo que está en juego en estas elecciones presidenciales. Más allá de las simpatías por los candidatos, la reflexión debe girar alrededor de los dos proyectos políticos que están expuestos y que son opuestos filosófica, política, comunicativa e ideológicamente. Uno de esos proyectos es fundamentalmente tanático pues se la jugará por el fracking ("a lo que marque", espetó el candidato ecocida) y habla de “destripar” a los adversarios políticos.  El otro está fundado en cultivar la vida de todos los seres vivos que hacemos parte de ese gran ecosistema llamado Tierra, incluidos la de los gatos que en la adolescencia asesinó De la Espriella.

Llegó la hora de saber cuán individualistas son aquellos que piensan votar por el candidato que ofrece “destripar” a la izquierda. Y no solo a la izquierda armada, sino a la democrática, y esto incluye a pensadores, docentes y ciudadanos del común. Y continuar persiguiendo judicialmente a los periodistas y tuiteros que osan contradecirlo y/o esculcar sus discursos y las realidades de sus empresas. Ese individualismo, muy propio de la doctrina neoliberal, llevó por muchos años a despreciar la vida de comunidades y pueblos afros, indígenas y campesinas.

Llegó la hora de expresar cuánta ignorancia arrastran quienes saldrán a sufragar para sentar en el Solio de Bolívar a quien exhibe un pasado lleno de contradicciones ideológicas alrededor de temas como la existencia o no de Dios. Cristianos y católicos saben de lo peligroso que pueden resultar esas ambivalencias. Se cree o no se cree.

Llegó la hora para que cada uno de los ciudadanos que pública y privadamente expresaron que votarán en contra de Cepeda comprendan que votar de esa manera no constituye castigo alguno contra el gobierno Petro y mucho menos contra quien a partir del 7 de agosto será expresidente con una pensión millonaria. Por castigar a Petro, pueden estar poniendo en riesgo la vida de los demás e incluso, la propia. 

Llegó la hora para quienes llenos de odio, saldrán el domingo a votar “emputados” contra el progresismo y el primer gobierno de “izquierda” democrática en un país que históricamente votó a la derecha. Esa rabia ciega los mantendrá anclados al remolino en el que llevan viviendo años porque odian al diferente y en particular al que no piensa igual. A ese, lo consideran enemigo. Son aporofóbicos consagrados. 

Llegó la hora para esos millones de conciudadanos que todos los días se sientan a consumir desprevenida- y quizás animadamente- las medias verdades, exageraciones, mentiras y sesgos de los medios masivos, responsables de que hoy Abelardo de la Espriella esté disputando con Cepeda la presidencia de la República. La prensa tradicional o hegemónica no está diseñada para defender los intereses colectivos, sino los de sus propietarios (poderosos banqueros). Semana, Caracol, RCN, Blu radio, El Colombiano, El Heraldo, El País de Cali, El Espectador y la FM, entre otros más, mienten todo EL TIEMPO. Es tiempo que asuma el compromiso de buscar otras fuentes de información. 

Llegó la hora para que los simpatizantes del “Tigre” de Temu se demuestren cuánto saben del fascismo que inspira al abogado que considera que la “ética nada tiene que ver con el derecho”. El mismo que admira a Bukele y Milei. El no saber interpretar las señales y los visos fascistas del candidato colombo-norteamericano los hace ignorantes, pero sobre todo cómplices de lo que pase con las garantías constitucionales y las libertades de prensa y opinión. Les dejo la frase de Voltaire: Puedo no estar de acuerdo con ninguna de tus palabras, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlas.

Llegó la hora para que cada simpatizante del proyecto tanático piense en el país que le dejará a sus hijos, nietos, sobrinos, vecinos, amigos y ahijados. Si la reflexión los lleva a concluir que no creen en el cambio climático y las pluricrisis que lo explican, entonces salga el domingo a votar en contra de los jaguares, del oso de anteojos, de los frailejones, del gallito de roca, murciélagos y guacamayas, entre otras especies y manifestaciones de la vida en esa Colombia biodiversa y pluricultural. Y recuerde que en nuestro país no habita el tigre. Esa es una invención simbólica y la demostración de lo alejado que está De la Espriella de la realidad de un país que no conoce, en el que no vive y desprecia.


domingo, 31 de mayo de 2026

¿CEPEDA PUEDE GANAR EN SEGUNDA VUELTA?




Por Germán Ayala Osorio

El inesperado resultado de la primera vuelta presidencial no puede terminar alimentando la pugnacidad política y social y mucho menos trasladarla a las calles en formas de estallido social y/o en encarnizados enfrentamientos mediados por una latente pero contenida lucha de clases.

El presidente Petro no aceptó la victoria de Abelardo de la Espriella. En su cuenta de X, el mandatario dijo que “el llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante. Sus datos no son norma pública. Como presidente no acepto los resultados del pre-conteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado”.

En esa misma línea se expresó Iván Cepeda Castro, quien recogió lo expresado por Petro y aplazó el reconocimiento de la derrota hasta que las comisiones escrutadoras confirmen o desestimen cualquier irregularidad o fraude electoral. No reconocer la victoria de la ultraderecha fascista que representa Abelardo de la Espriella puede terminar distrayendo a la campaña y al propio Iván Cepeda del gran objetivo: darle vuelta al resultado y superar el medio millón de votos con los que De la Espriella reclamó la victoria parcial. 

Además, manda un mal mensaje al país a propósito de "respetar las instituciones y de confiar en su transparencia". Existen los mecanismos reglados para hacer las reclamaciones. Petro debe insistir en que el software debe estar en manos del Estado y no en manos de particulares. Hay que pedirle a la justicia, a las altas cortes que se pronuncien al respecto. 

Petro y Cepeda confrontan a la institucionalidad electoral blindada por la entrega de los resultados en tiempo récord y la aprobación de su transparencia por los agentes internacionales desplegados para acompañar la operación de la Registraduría en la trascendental campaña presidencial sobre la que el gobierno de los Estados Unidos posó sus intereses geopolíticos.

Mientras se registran las impugnaciones a las que haya lugar, Cepeda y sus asesores deben emprender las siguientes acciones políticas: 1. Invitar a Claudia López, Sergio Fajardo y Roy Barreras a que se sumen a la campaña, acogiendo reclamos como el llamado a una Asamblea Nacional Constituyente. En política electoral no existe la transferencia automática de votos. Sin embargo, Cepeda debe enviar mensajes de apertura ideológica y política por una razón: evitar que el fascista Abelardo de la Espriella llegue a la Casa de Nariño.

2. Aceptar debates con el candidato de Uribe y de la ultraderecha. Es tiempo de que Cepeda le muestre al país la solidez de su oratoria y la férrea formación conceptual y filosófica. El objetivo es uno solo: desnudar a De la Espriella y exponerlo ante el país como lo que realmente es: un vulgar machito, con visos claros de misoginia y una evidente incomprensión de los problemas del país.

3. La campaña de Cepeda debe enfilar baterías en contra de todo lo que representa Abelardo de la Espriella. Referirse en términos catastrofistas alrededor del proyecto de país que tiene en mente el abogado cordobés: autoritarismo, regreso de los crímenes de Estado (falsos positivos), desregulación laboral, pérdida de conquistas sociales; minería y ganadería extensiva con efectos negativos y disruptivos en y para los ecosistemas naturales, lo que aseguraría graves problemas socioambientales y ecológicos, como, por ejemplo, afectar los páramos por la explotación de oro.

Así como el uribismo metió miedo cuando ganó Petro con aquello de que “nos volveríamos como Venezuela”, ahora toca aterrorizar a los colombianos con la posibilidad de que en un tiempo van a comer carne de caballo o de burro, y a trabajar más de 8 horas. La Argentina de Milei es una realidad que puede usarse para generar miedo entre los colombianos indecisos y los que no salieron a votar. 4. Cepeda debe ajustar su discurso pacifista a las exigencias de cientos de miles de colombianos que exigen mano dura contra los bandidos de camuflado y los malandros que roban celulares y secuestran en las principales ciudades del país. Hablar de diálogos de paz con estructurales criminales desprovistas de un proyecto político no resulta conveniente hoy en Colombia. Y 5, Cepeda debe mostrarse menos parco, pues todos saben que no tiene el arrollador carisma de Gustavo Petro. 

Hay asesores de imagen que pueden ayudar a que “se suelte” un poco más, a que sonría y muestre una faceta más terrenal y popular, pues finalmente hay sectores societales que aún no alcanzaron "la mayoría de edad", de ahí el ascenso y la aceptación de un personaje tan básico como De la Espriella. 

Ante la pregunta, de si Cepeda puede ganar en segunda vuelta, la respuesta es sí, siempre y cuando ajusten la campaña y reconozcan que llegaron confiados de ganar en primera. Craso error. Llenar plazas públicas ya no es garantía de nada. Hay que ir a las redes, debatir y diseñar una verdadera estrategia que atraiga, convenza y enamore. 

DE LA ESPRIELLA Y LA MUÑEQUIZACIÓN DE LA POLÍTICA

    Por Germán Ayala Osorio   Abelardo de la Espriella, virtual presidente electo, deberá salir de la caja o urna desde la que hizo c...