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martes, 12 de mayo de 2026

DE LA ESPRIELLA Y SU RIFIRRAFE CON PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Que lo inmoral no sea ilegal es, sin duda alguna, el fundamento ético-político y jurídico en el que está soportado el ethos mafioso que millones de colombianos validaron en particular desde el 2002. Ese parece ser el cimiento filosófico que impulsa la vida pública y privada del candidato presidencial Abelardo de la Espriella en su rifirrafe con María Lucía Fernández (Malú), periodista de Noticias Caracol. Lo más probable es que ese sea el derrotero con el que gobernaría si resulta electo presidente de la República.

En el ya viral encontronazo con la periodista Abelardo de la Espriella dejó ver el verdadero talante con el que gobernaría en caso de que los colombianos cometan el grave error de votarlo. Amenazó con “dar de baja” a quienes protesten y cometan desmanes, además de recuperar a sangre y fuego los territorios en los que grupos de narcoguerrillas fungen como la autoridad forzadamente legítima, a pesar de su condición de ilegales. Todo indica que el propósito final de desplazar a millones de campesinos está en que una vez esas tierras sean abandonadas pasen a manos de terratenientes y mafiosos. Volvamos al choque con la periodista.

El abogado fue grosero con la presentadora que le recordó la frase “la ética no tiene nada que ver con el derecho”, sentencia que el penalista defendió con la verborrea propia de abogados que aprenden muy bien a separar los hechos y las acciones inmorales de la responsabilidad jurídica de las mismas. Mientras no se cometa un delito, las actuaciones inmorales se quedan para alimentar el ethos mafioso que la élite tradicional y millones de colombianos validaron.

Que le haya dicho “ignorante” y “venenosa” (malintencionada) a la periodista no deja ver el fondo del asunto: el país está ante el nuevo representante y gestor del “Todo Vale” que Uribe Vélez naturalizó en sus aciagos ocho años de gobierno. Lo dicho por el candidato de la ultraderecha se conecta política, ética y (In) moralmente con la recomendación que lanzó el entonces presidente Uribe: “Les pido a los congresistas que nos han apoyado, que mientras no estén en la cárcel, voten los proyectos del Gobierno.”  El sentido de la frase de Uribe es inmoral, pero jurídica y políticamente válida. Es allí en ese punto en el expresidente antioqueño se encuentra con De la Espriella, el candidato que realmente está apoyando.

Las actividades ilegales de aquellos congresistas iniciaron siendo inmorales y terminaron traspasando la frontera jurídica que De la Espriella traza y que deja el ver carácter ladino con el que asume la corrupción y el crimen el perfumado abogado y que nos recuerda el Todo Vale que inoculó Uribe Vélez en las institucionalidades públicas y privadas. Eso explica la conexión ético-política y moral que hay entre Uribe y De la Espriella, el candidato que más le gusta al expresidente y expresidiario.

De la Espriella revivió el caso de los acosos sexuales que sacudieron las dinámicas de Noticias Caracol. Esto dijo: “los supuestos acosos en Caracol. Hay que ver si eso trascendió la barrera de la ilegalidad o se quedó en la inmoralidad…”.

El vocablo “supuestos” hace parte de la jerga periodística y jurídica, usado por los periodistas para evitar demandas y por los abogados, como De la Espriella, para minimizar la gravedad de los acosos sexuales que ocurrieron al interior del Noticias Caracol. Olvida el abogado que los presentadores-periodistas señalados de violentar a varias compañeras salieron del informativo, lo que confirma que las denuncias tenían el asidero inmoral y la ilegalidad suficientes como para que los señalados de incurrir en esas graves conductas ya no hagan parte del equipo periodístico que los arropó por años.

Abelardo de la Espriella es la fiel copia de Álvaro Uribe. Si para Paloma Valencia el expresidente es su “padre”, para el político antioqueño el perfumado y violento abogado es su “ahijado”.

Adenda: no creo que se trate de una salida en falso del candidato de la derecha. Parece más bien un acto premeditado- parte del guion- con el que el uribismo sigue jugando a dos bandas. En segunda vuelta veremos si Paloma Valencia fue el comodín y de la Espriella el As bajo la oscura y sucia manga del Señor de las Sombras.  





miércoles, 5 de noviembre de 2025

CAMPAÑAS DE VICKY, DE LA ESPRIELLA Y FAJARDO: ENTRE LA RABIA, EL PATRIOTERISMO Y EL EMBUSTE

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Si por algo se caracterizan las actuales campañas es por apostarle a mover las emociones de los votantes con eslóganes insulsos y estribillos pegajosos en medio de una peligrosa polarización política y crispación ideológica. Lo que hay de fondo es el desinterés de sostener sus anuncios y promesas en conceptos que promuevan una discusión argumentada e inteligente en torno al sentido de todo lo que se propone, se dice y promociona. No hay tiempo para disquisiciones conceptuales parecen decir los asesores políticos de Vicky Dávila, Sergio Fajardo y Abelardo de la Espriella, para nombrar a los más mediáticos.

La primera, habla de valentía, de la mano de su movimiento Valientes con el que impulsa su candidatura que en los últimos meses se estancó por la debilidad de sus propuestas; el segundo se vende como un “Guardian de lo público” y el tercero, el cordobés y admirador en el pasado del paramilitar Salvatore Mancuso Gómez se presenta como el Salvador de la Patria y usa la imagen de un tigre para meterle miedo a la izquierda y a todos los que no comulguen con sus ideas.

Hablemos de la campaña de Sergio Fajardo. Se trata del eterno candidato presidencial que hace parte de la lista que diseñaron recientemente los expresidentes Gaviria y Uribe. Se hace acompañar de un grupo de voluntarios agrupados en lo que se conoce como Guardianes por Colombia, movimiento ciudadano con el que el exgobernador de Antioquia nuevamente intentará crear una imagen de independiente a pesar de que el país sabe que él es de las entrañas del uribismo y de la derecha corporativa que le apuesta a seguir privatizando el Estado.

Dentro de sus “propuestas” está la de crear un Puesto de Mando Presidencial (PMP) para atender la crisis del sistema de salud, provocada por la corrupción al interior de las EPS. Sobre esas probadas prácticas corruptas, Fajardo guarda total mutismo, lo que hace pensar que su PMP está pensado para evitar que el ADRES siga girando los cuantiosos recursos a las prestadoras de los servicios de salud sin la intermediación de las EPS. Fajardo no le apuesta a reformar el sistema de aseguramiento en salud a pesar de los problemas de diseño estructural que facilitaron la corrupción público-privada. Al diario El Tiempo le dijo que su gobierno “no arrancaría con reformas, sino trabajando y demostrando que se puede enfrentar los problemas del sector”.

Ahora es el turno para la campaña de Abelardo de la Espriella. Se trata de una apuesta política y electoral que mezcla las visiones del Estado y de la seguridad de los presidentes de Argentina, Javier Milei y de El Salvador, Nayibe Bukele y del expresidente Uribe Vélez. Más claro: el abogado cordobés pretende ocultar su carácter neoliberal con alusiones patrióticas como “Firme por la Patria", "Salvar la Patria” y “Defensores de la Patria" que hacen recordar el discurso del caballista antioqueño que mandó en el país entre 2002 y 2010 con los trágicos resultados en materia de derechos humanos, la seguridad y la soberanía alimentarias, desplazamiento forzado y afectaciones ecológicas y ambientales por su apoyo a la minería y a la ganadería extensiva de baja producción que aseguró la potrerización de valiosos ecosistemas naturales.

Y por último, la precandidata y periodista-periodista pretendió venderse a sus amigos de los medios de comunicación como una outsider cuando realmente es la ficha de los clanes Gilinski y Gnecco; aunque hace parte del grupo de “Tigresas de Uribe”, ella sabe que su rol en esta campaña se reduce al de “animadora” de las huestes de la derecha por la animadversión hacia Petro sobre la que basa sus “propuestas”. El país sabe que Uribe, como el gran elector, solo confía en hombres, de ahí que las otras precandidatas mujeres de la derecha cumplen con el mismo papel de la señora Vicky Dávila de Gnecco.

De la Espriella le apostó a una campaña masculinizante y patriotera bajo la figura del Gran Macho (se presenta como un peligroso tigre) con el que defenderá la Patria de los malhechores. Fajardo, con su apocado carácter le apuesta a las “buenas maneras” y al diálogo, a pesar de que recientemente dejó ver su lado violento cuando se le preguntó quiénes estaban financiando su campaña. Su rol es el de un refinado farsante. Y la señora Dávila de Gnecco se la jugó por hacer una mediocre campaña basada en la rabia que siente hacia Petro. Con su movimiento “Valientes” quiso acercarse a los sectores feministas a pesar de ser ella una agente legitimadora de la cultura machista.

 




martes, 4 de noviembre de 2025

ABELARDO DE LA ESPRIELLA: UN TIGRE... DE PAPEL

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El lanzamiento de la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella en el Movistar Arena, con teloneros, actores de televisión y comediantes de Sábados Felices da cuenta de lo que culturalmente representa el abogado cordobés y los colombianos que parecen ya seducidos por su insulsa y confusa verborrea en la que aparece y desaparece Dios como por arte de magia y se intenta dejar en el olvido que De la Espriella se mostró cercano a la causa paramilitar que lideró su paisano Salvatore Mancuso.

El humor básico de “Alerta” y “Barbarita”, dos personajes de Sábados Felices que hoy están Firme con la Patria que sueña Abelardo fueron el gancho publicitario para llenar el escenario y confirmar el carácter circense de una campaña electoral plagada de anuncios, amenazas, rugidos y de intenciones de regresarnos a los tiempos de la seguridad democrática de Uribe, los bombardeos, la bala y el deseo de “destripar” a quienes se atrevan, a partir del 7 de agosto de 2026, a reclamar sus derechos.

El homúnculo senador Abraham Polo Polo gritó extasiado durante el evento que “volverán los bombardeos”, una de las apuestas más importante del candidato para “recuperar al país”. Se trata de un grito deshumanizante con el que De la Espriella promete acabar con la guerrilla en cuatro años. Como Uribe, que prometió lo mismo y compró su reelección y luego intentó quedarse cuatro años más.

La presencia de los dos comediantes sirve para recordar que Sábados Felices es la eterna escuela del matoneo en la Colombia que se divierte burlándose de los defectos físicos, de los negros, de las mujeres y los homosexuales. Así las cosas, la defensa de la Patria que anuncia De la Espriella no incluiría el bienestar de los sectores poblacionales que durante años sufrieron el hostigamiento a través del humor de Sábados Felices. Lo que sí habrá es pan y circo para paliar la incapacidad de un Estado débil y precario que el uribismo privatizó durante veinte años.

De la Espriella viene siendo una especie de fatuo y jactancioso “corroncho adinerado” que busca aceptación en la élite bogotana con lo único que le puede garantizar ser reconocido así sea por efímeros cuatro años: recuperar la Casa de Nari, ofrecer bala porque bala es lo que hay y destripar a todo lo que huela a izquierda y progresismo.  

El patriótico, gracejo, socarrón y farandulero espectáculo de Abelardo de la Espriella en el Movistar Arena es una modalidad del ya enraizado populismo en Colombia y otras partes del mundo. Presentarse como un “Tigre” en un país en el que esa especie no existe confirma que lo suyo no es gobernar, sino actuar; además, da cuenta del alejamiento de la realidad ecológica y ambiental del país y de la patria por la que insinúa que se hará “moler” para salvarla. De la Espriella es un bocón y bravucón que en el fondo sabe que deberá comportarse como una fiera sumisa y domesticada ante poderes nacionales e internacionales que le apostarán a someter los ecosistemas de los pumas, osos de anteojos y otras especies que sí habitan en Colombia.

Si De la Espriella resulta electo presidente de la República, por cuatro años los colombianos viviremos bajo el humor básico de Sábados Felices. A partir del 7 de agosto de 2026 Caracol Televisión podrá seguir grabando el histórico programa de humor en la Casa de Nariño con una novedad: ya no estará el “Gato” como presentador, sino un Tigre… de papel.

 




DE LA ESPRIELLA Y SU RIFIRRAFE CON PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL

  Por Germán Ayala Osorio   Que lo inmoral no sea ilegal es, sin duda alguna, el fundamento ético-político y jurídico en el que está so...