Mostrando entradas con la etiqueta De la Espriella. Petro. Oposición. Cepeda. Paz. Diálogo político. Odios. Petristas y Abelardistas. Fraude electoral.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta De la Espriella. Petro. Oposición. Cepeda. Paz. Diálogo político. Odios. Petristas y Abelardistas. Fraude electoral.. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de septiembre de 2026

¿EN QUÉ ANDA LA OPOSICIÓN?

 



Por Germán Ayala Osorio

 

Para enfrentar el proyecto político que encarna y lidera el presidente-pastor, Abelardo de la Espriella se requiere de una oposición dispuesta a hacer ejercicios de análisis crítico que superen las siempre emocionales opiniones que circulan en las redes sociales. Quedarse en esas “cloacas ideológicas” es quizás el error más grande en el que están incurriendo los agentes más visibles del progresismo y del Pacto Histórico (PH) que le hacen oposición al gobierno. Al tener al aparato mediático de su lado, a De la Espriella hay que desnudarlo construyendo redes de la que deben hacer parte periodistas independientes, líderes y lideresas sociales, influencers y youtubers, entre otros agentes sociales dispuestos y capaces de trabajar de manera coordinada. Eso sí, sin egos y protagonismos.

Los congresistas del PH podrían organizar eventos de análisis con académicos y políticos que, fundados en ejercicios de prospectiva y análisis de coyuntura política y noticiosa, les permita cualificar  a los sectores de la opinión pública cercanos a la causa progresista; recuperar simpatizantes y ganar otros de cara a las elecciones regionales que se avecinan y por supuesto a las presidenciales de 2030 debería de ser el objetivo final de esas estrategias de análisis y comprensión de para dónde está llevando el país la ultraderecha abelardista.

Noto a una oposición desorganizada y cómoda criticando cada acción de gobierno, sin consolidar un relato que sirva para que la gente comprenda con suficiencia los riesgos que corremos como colectivo si el proyecto de muerte que ya ejecuta el gobierno se consolida y naturaliza. Las noticias diarias y sesgadas que presentan las empresas mediáticas abelardistas-ayer uribistas- no le permiten a cientos de miles de ciudadanos visualizar el norte hacia donde quiere conducir la godarria que llegó al Estado para librar desde ahí la ya anunciada “batalla cultural”. Las empresas mediáticas están aprovechando la catástrofe dejada por el terremoto del 10 de agosto para invisibilizar las reales pretensiones del gobierno actual.

Razón le cabe a la tuitera Marcela cuando dice que “hoy tenemos una oposición convertida en comentarista de la personalidad del metro y medio. Una oposición que amplifica lo que la ciudadanía ya sabe, que denuncia lo que la ciudadanía ya sabe y es que los presidentes gobiernan con sus amigos, que tienen aliados, que hacen política y que tienen intereses. ¡Pues claro! Eso no es hacer oposición. A un gobierno como este se le derrota políticamente, no siguiéndole el juego del espectáculo. Lo que hay que hacer es desmontar su proyecto político, sus decisiones, sus políticas, sus intereses, sus alianzas y, sobre todo, mostrar quiénes son los que pagan el costo de cada cosa que propone este infeliz”.

El proyecto regenerador que lideran fanáticos y sectas religiosas y agentes del Opus Dei, impulsados por el jefe del Estado tiene en la policía moral y en el viva Cristo Rey a la más fuerte estrategia ideológica y política para perseguir a la gente de la misma derecha y por supuesto a los liberales de izquierda y progresistas que le apuestan a una educación no confesional que  mantenga el reconocimiento de los derechos de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y  a los miembros de la población LGTBOQ+ que están en la mira del proyecto regenerador que impulsa el actual gobierno.

De esos ejercicios de prospectiva, así como los análisis de coyuntura noticiosa y política deberían salir libros, cartillas, manifiestos y productos audiovisuales ampliamente divulgados y trabajados en sectores de clase media y populares, en particular aquellos que por diversas razones perdieron la confianza en la izquierda y el PH. Insisto: noto a la oposición fracturada, individualizada, desorganizada, atomizada y lo que es peor veo los enfrentamientos entre militantes del PH como una expresión clara de que no saben qué hacer con su rol de oposición. Al parecer no se recuperan del mazazo electoral que les dieron ese fatídico 21 de junio. Con o sin las granjas de bots, la realidad es que la ultraderecha montó en la Casa de Nariño a un ateo converso dispuesto a lavar sus pecados, cometiendo las barbaridades que su Dios le está ordenando para “sacar a Colombia de su época más oscura”.

La soberbia y la falta de autocrítica están consumiendo a quienes tienen el deber moral y político de mantener la legitimidad y vigencia de las ideas progresistas. Lo sucedido con los cinco congresistas del PH que acompañaron la inmoral apuesta del presidente de la Comisión de Absoluciones de la Cámara de Representantes para garantizarle impunidad al expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez es una mácula que difícilmente se borrará.

De seguir así, el PH y el progresismo dejarán de ser una real opción de poder. Para vencer nuevamente a la derecha se necesita de un proyecto renovado que, en lugar de hablar de una idea maximalista del cambio y la paz, se acerque a la cotidianidad de millones de colombianos que sobreviven en medio de precariedades y de un Estado capturado por mafias atadas al sector privado. Es tiempo de ir exponiendo nuevos liderazgos, en particular femeninos. La gobernadora del Chocó es una mujer inteligente y estructurada que bien podría asumirse como una futura candidata presidencial. Se necesita de un equipo de trabajo que le ayude a consolidarse como tal. El tiempo pasa rápido.  

martes, 7 de julio de 2026

¡UNA MESA DE DIÁLOGO YA!




Por Germán Ayala Osorio

 

El gobierno entrante de Abelardo de la Espriella Otero dejó claro desde la campaña que no habrá mesas de diálogo con los grupos armados ilegales, a los que les dio un mes de plazo para someterse a la justicia. Se trata de una legítima decisión político-militar del nuevo presidente de la República muy atada a los intereses de latifundistas y ganaderos que llegarían a recuperar tierras o a apropiarse de las que abandonen comunidades rurales y campesinas, por efectos del recrudecimiento de las hostilidades por el paso de la fallida Paz Total, a la guerra total; en ese escenario habría masivos desplazamientos forzados de campesinos. Ya veremos hacia dónde lo llevan las acciones criminales de las disidencias farianas, el clan del Golfo y el ELN.

En donde sí parece que se va a necesitar una mesa de diálogo con urgencia es entre las principales figuras de la oposición petrista y el presidente De la Espriella. Entre Petro y el primer presidente therian que se sentará en el Solio de Bolívar. El problema es que hasta el momento nadie se ofreció para acercar a las partes. Mientras tanto, la prensa hegemónica-hoy abelardista- continúa azuzando los enfrentamientos con sesgados tratamientos periodísticos que dan cuenta de que tomaron partido y por cuatro años defenderán al gobierno de Abelardo de la Espriella.

Si bien los ataques entre las huestes petristas y abelardistas aún no se traducen en reyertas callejeras, a nivel de redes sociales y en la vida política de la capital los niveles de crispación y odio crecen con el paso de los días. De continuar así el cruce de improperios y mutuas descalificaciones, la transición del mando el 7 de agosto será una ceremonia cargada de símbolos negativos atados a la violencia discursiva (simbólica) que viene desde la campaña presidencial.

El pesado ambiente vivido en la transición del poder del entonces subpresidente Iván Duque Márquez al presidente Gustavo Petro se superaría con creces si entre las partes no asumen posturas civilizadas y republicanas que le manden al dividido país mensajes de tranquilidad.

El ambiente está más que caldeado en Bogotá por cuenta de las denuncias- al parecer con evidencias- del presidente Petro con las que probaría que efectivamente hubo fraude electoral.  El presidente es Iván Cepeda, espetó el presidente saliente. En su cuenta de X dijo: “Nosotros tenemos toda la información sobre desde que servidor IP situado en los Ángeles, California, de propiedad de los hermanos Bautista, integrado a la operación de escrutinios se utilizaron algoritmos que variaron la votación sustancialmente a favor de Abelardo, los algoritmos que viciaron el resultado electoral se usaban con el censo electoral de los que nunca votan para ser reemplazados por votantes que podían hacerlo varias veces o sin votantes en las mesas de jurados homogéneos”.

Como consecuencia de lo dicho por Petro, De la Espriella ordenó a su vicepresidente- que viene actuando como si fuera el nuevo jefe del Estado- suspender las actividades del accidentado empalme, convertido en un tira y afloje entre las mesnadas que los mandatarios saliente y entrante representan.

Así las cosas, ni los buenos oficios y exhortaciones a la calma de obispos, de los expresidentes, eventuales comisiones de sabios que reaparezcan con espíritu pacificador y mucho menos los llamados a superar las mutuas animadversiones servirían para que haya paz política en el país.

Lo más recomendable es que De la Espriella Otero renuncie a la ciudadanía gringa y abandone la pretensión de juzgar en Colombia y extraditar hacia los Estados Unidos al expresidente Petro. Eso ayudaría a bajar los ánimos.  Y del lado de Petro y sus huestes que se deje de lado la narrativa con la que deslegitima la pírrica victoria de la ultraderecha ese fatídico 21 de junio. Si le metieron la mano o no a las elecciones, por el bien del país, hay que aceptar y permitir que De la Espriella asuma el poder político y militar sobre la Nación. Hay una tarea política por emprender: vigilar de cerca hacia dónde intentará llevar el país el nuevo jefe del Estado; cuestionar y denunciar arbitrariedades y delitos cuando se presenten.

Estamos, quizás, ante la más grande ruptura y distanciamiento político, ideológico, moral y ético-político entre dos disímiles visiones de país, que podría superar a la que vivió el país durante los enfrentamientos entre Liberales y Conservadores. Y el detonante de un nuevo Bogotazo podría ser el juzgamiento político y extradición de Petro a los Estados Unidos. Todos están jugando con candela. ¡Una mesa de diálogo ya!

OTRO "RICARDO SEMILLAS" ASESINADO EN COLOMBIA

  Carolina y Franklin Quintero, hermanos de Ricardo Martínez, permanecen junto al ataúd de su hermano en Santa Marta, el 25 de septiembre de...