Por Germán Ayala Osorio
Lina María Garrido es una representante
a la Cámara por Arauca que aspira a convertirse en senadora de la República con
el apoyo institucional de Cambio Radical y Abelardo de la Espriella. En su
cuenta de X se presenta como “la del sombrero” con dos lemas de campaña:
“antipetrismo de verdad” y la “patria se defiende”. Con el
primero, confirma su enfermiza animadversión hacia el jefe del Estado y el proyecto
político progresista; y con el segundo, ratifica su apoyo al candidato
presidencial de la derecha uribizada. Garrido espetó en un trino que “defenderá
la Patria como un Tigre”, en directa alusión al converso mata gatos,
Abelardo de la Espriella.
La admiración entre la
congresista y el candidato presidencial es mutua: el abogado que asegura que la
ética nada tiene que ver con el derecho dejó ver su simpatía por la
lenguaraz mujer del sombrero: “Mujeres como @linamariagarri1 necesita
nuestra democracia, aguerrida, valiente, determinada y patriota”.
También es reconocida por su
lengua procaz y homofóbica con la que recién atacó al presidente Petro, convertido
en su enemigo político a pesar de haber votado por él en la campaña presidencial
de 2022. Garrido y De la Espriella comparten el mismo enemigo político y ese
lenguaje desvergonzado, insolente, atrevido, impúdico, obsceno, grosero,
indecente, indecoroso, descarado y cínico. Los dos son homofóbicos o por lo
menos practican una homofobia selectiva: les encantan los “maricas” de derecha;
a los de la izquierda los desprecian y atacan con inusitada violencia.
En medio del escándalo mediático
por la aparición del presidente Petro en la película Padilla, la señora del sombrero
escribió en X lo siguiente: “lástima que ya habían sacado al ministro
<<marica>> de la Igualdad. Yo creo que a @petrogustavo le habría gustado
mucho hacer un par de escenas con él, posiblemente jugando a las espaditas o
clavándole la…espada. En fin, qué lástima”.
Es fácil deducir el chiste que
está detrás del comentario homofóbico de Garrido y el estado de adolescencia en
el que se quedó atrapada la HP Garrido. (Honorable Parlamentaria). La respuesta
de Petro no se hizo esperar: “la verdad no me hubiera gustado jugar con
él, señora congresista, pero con usted tampoco”.
A sus 38 años, Lina María Garrido
habla como una adolescente y actúa como una mujer poco preparada y con graves
vacíos conceptuales alrededor de categorías clave para liderar debates y
proponer proyectos de ley: Estado, democracia,
neoliberalismo, progresismo, multilateralismo, orden internacional, política y lo
político, entre otras categorías que claramente le deberían de impedir aspirar
a continuar en el Congreso.
Por haberse quedado atrapada en la
etapa de la adolescencia escolar y dado que no controla su pérfida lengua, lo
mejor que puede pasar es que se “queme electoralmente”. En la derecha hay
mujeres y hombres mejor preparados que la señora del sombrero. Lina María
Garrido practica la homofobia, selectiva o no, por su condición de mujer
machista, levantada en territorios de machos cabríos que admiran a ese otro
machito antioqueño que dijo años atrás “donde lo vea le voy a dar en la cara
marica”.
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