Mostrando entradas con la etiqueta Posverdad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Posverdad. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de agosto de 2026

LOS GRANJEROS DE LA POSVERDAD

 


Por Germán Ayala Osorio

 

Los escándalos políticos y las decisiones judiciales que podrían venir a partir de la captura del granjero de la posverdad, Fernando Cerimedo, pueden superar a los que generó la multinacional Odebrecht en varios países de América Latina. En Colombia prácticamente no pasó nada, a pesar de que fue el presidente Uribe Vélez el mandatario que permitió su entrada y operación corrupta en proyectos de infraestructura que se extendieron a los gobiernos de Santos.

Este granjero es el responsable mediático de los triunfos electorales de Katz en Chile, de Paz en Bolivia, de Milei en la Argentina, de Keiko Fujimori en Perú y hay sospechas de que pudo haber tenido incidencia en la pírrica victoria de Abelardo de la Espriella en Colombia. Al igual que Odebrecht, Cerimedo es la constatación de que el ethos mafioso y la consecuente corrupción político-electoral hacen parte sustantiva de las prácticas de la derecha latinoamericana alineada con el poder inmoral que se ejerce desde los Estados Unidos; ahora, de la mano de Donald Trump, todos los presidentes que Cerimedo ayudó a poner en diferentes casas de gobierno, están perfectamente alineados con los intereses de los Estados Unidos en los países de América Latina, asumidos por el pederasta de la Casa Blanca como una despensa mineral que opera exclusivamente bajo las condiciones de la economía de enclave. Ya controlan el petróleo en Venezuela después de la extracción de Nicolás Maduro Moros y la instalación en el Palacio de Miraflores de Deysi Rodríguez, una especie de holograma presidencial controlado desde el Salón Oval de la Casa Blanca. El cargo de presidenta interina es una fachada, pues en Venezuela gobierna Marco Rubio y las multinacionales petroleras.

El punto de conexión entre Trump- no habla español y odia esta lengua- y los gobiernos que llegaron gracias a Cerimedo es Marco Rubio. Todos esos mandatarios son asumidos por Estados Unidos como “presidentes interinos”. De la Espriella también lo es.

Así las cosas, lo que le corresponde hacer a Cerimedo es soportar la detención en Bolivia, los procesos judiciales abiertos, pero sobre todo los escándalos en las redes sociales por sus conexiones con la derecha de este hemisferio. Mientras siguen aparecen videos y fotografías de las reuniones del granjero de la posverdad con los entonces candidatos presidenciales, la derecha latinoamericana alista las maneras de presionar a los jueces y fiscales para que el caso de Cerimedo quede reducido a un asunto de violencia intrafamiliar y si acaso a un intento de feminicidio, hechos y circunstancias menores frente a los cismas que podrían producirse si se decanta la verdad de la operación de las granjas diseñadas para que los electores pasionales, desinformados, poco leídos, descriteriados e ignorantes de estos tiempos votaran a ciegas guiados por los bots, el algoritmo y por supuesto, por el odio y el miedo al sempiterno fantasma del comunismo-socialismo.

Más allá de los intereses económicos y políticos sobre los que están soportadas las granjas de bots de Cerimedo, lo que se pone en evidencia son los procesos de estupidización de la opinión pública atados a la operación de las redes sociales, escenario en el que la sobreexposición egocéntrica, narcisista e individualista de sus usuarios termina por desconectarlos de las realidades políticas, sociales y ambientales de los países latinoamericanos sobre los que hoy Estados Unidos posa sus garras y marca territorio como si se tratara de un perro feral por la amenaza que representa China, como potencia económica.

De la misma manera como en el pasado la televisión fungió como la caja mágica con la que se fabricaban verdades, hoy las redes sociales son aquellas planicies ideológicas en las que funcionan a la perfección las granjas de bots con las que se superó con creces la Espiral del Silencio de Elizabeth Noelle Neuman. Quizás el miedo a ser rechazados socialmente- sugerido en la teoría de La Espiral del Silencio- al no coincidir con lo sugerido en las encuestas y en los relatos periodísticos haya desaparecido en millones de votantes que llegan a las redes sociales sin pensamiento crítico y capacidad de análisis sistémico. Asumen ese escenario de interacción social como una forma de escapar a sus penosas realidades, miedos e incertidumbres, circunstancias que les permite construir perfiles falsos, fantasiosos y artificiosos que facilitan que los granjeros de la posverdad los vayan llevando de la mano a votar por aquellas opciones de poder desconectadas de las necesidades de construir naciones y Estados con alguna dosis de autonomía y soberanía.  

Para el caso colombiano, ya en las redes sociales operan con gran eficiencia los bots que, de la mano de agentes políticos (congresistas, excongresistas, funcionarios de gobierno, agentes de la derecha abelardista y periodistas-estafetas-activistas), van camino a convencer a los más ignorantes y estúpidos del artificioso relato de la Patria Milagro con el que el pastor-presidente está engañando a millones de connacionales. De la Espriella, sus ministros y la prensa tradicional, al igual que Cerimedo, son granjeros de la posverdad.

LOS GRANJEROS DE LA POSVERDAD

  Por Germán Ayala Osorio   Los escándalos políticos y las decisiones judiciales que podrían venir a partir de la captura del granjero d...