Por Germán Ayala Osorio
La prensa oficialista, corporativa
y hegemónica siempre mintió, miente y mentirá. Esa es una verdad incontrastable
que incluso le sirve a la gente del común y en particular a ciertos académicos
a invalidar los análisis del discurso que solían hacer profesores de periodismo
interesados en develar los intereses y presiones políticas que obligaban a las
empresas a ocultar hechos y a exponerle al público verdades a medias. En los
Observatorios de Medios de varias universidades privadas esos ejercicios analíticos
confirmarían que esa prensa en particular, miente. Sobre este asunto volveré al
final de la columna.
En adelante me ocupo de un hecho ético-mediático
y político que sirve para asentar aún más el imaginario colectivo que señala que
la prensa corporativa falsea la realidad. Los noticieros privados de RCN y
Caracol dieron despliegue noticioso a la que será la primera megacárcel de las
10 que prometió construir en campaña Abelardo Gabriel de la Espriella Otero.
Noticias Caracol, por ejemplo, en
su cuenta de X, incluido video de la obra carcelaria dice: “Se
conocieron las imágenes de la primera megacárcel que entrará en operación
durante este Gobierno. El centro penitenciario, ubicado en Magdalena,
inicialmente tendrá una capacidad para unos 2000 reclusos”. Justo se
presenta esa información cuando De la Espriella apenas va a cumplir dos meses
al frente del Estado. Vaya si resulta conveniente políticamente exponer “semejante
logro” cuando la promesa es construir nueve más. Ese tipo obras, al igual de la
construcción de viaductos, colegios o carreteables deben ser presentadas como realizaciones
de Estado. Esa obra en particular involucra a tres gobiernos.
En Última Hora Caracol el
texto noticioso es similar: “@CaracolRadio conoció detalles de la que se
convertirá en la primera megacárcel del Gobierno de Abelardo de la Espriella. Se
llamará Renacer y estará ubicada en Sabanas de San Ángel en Magdalena en
Magdalena. Tendrá 60 mil metros cuadrados y 1974 cupos. La directora de la
USPEC, Isadora Fernández, tiene la misión de tenerla lista en el mayor tiempo
posible. La obra ya alcanza el 88% de ejecución”.
Entre tanto, en su cuenta de X,
Noticias RCN-medio uribista y ahora abelardista- escribió: “La megacárcel de
Sabanas de San Ángel, en Magdalena, entró en la etapa final de la construcción.
Así será el proyecto Eron Renacer”.
Si se lee la información
publicada por Caracol y RCN queda la idea de que en tiempo récord- ni los
chinos se atrevieron a tanto- el gobierno de Abelardo entregará la primera de
las 10 megacárceles que prometió en campaña. RCN y Caracol prácticamente
celebran y aplauden la entrega del centro de reclusión, aunque lo hacen sobre
una realidad acomodada al interés que tienen de cuidar y exaltar la imagen de
la actual administración.
El hecho noticioso tiene, como
todos los hechos que se elevan a la condición de lo noticiable, un contexto y
unos antecedentes que tanto Caracol y RCN omitieron de manera ladina. Resulta
que la obra se inició en el gobierno de Iván Duque Márquez en el 2019. Por razones
no precisadas, la construcción se detuvo y quedó abandonada. Llegó el gobierno
Petro, la reactivó, hizo ajustes, la dejó financiada y en plena ejecución. Es
más, si les interesara hacer buen periodismo, deberían de decir “después de
siete años de haber iniciado obras, Colombia tendrá su primera megacárcel”.
De manera tendenciosa, ambas
empresas mediáticas les dijeron a sus audiencias que se trataba de un “avance”
del gobierno al que decidieron defender, cuando la historia de la misma obra desdice
esa versión. ¿Qué necesidad de mentir de esa manera? La respuesta es casi que
evidente: se dan el lujo de falsear la realidad porque aún conservan a unas
audiencias que creen a pie juntillas todo lo que publican. Unas audiencia crédulas,
que basan esa ciega confianza en simpatías ideológicas con la ultraderecha que
gobierna y la incapacidad generalizada de los públicos para analizar y
confrontar el discurso periodístico. Cómo hace de falta una Cátedra de Análisis
del Discurso en colegios y universidades para enseñarles a los estudiantes y
ellos a sus padres a comprender los dobleces del lenguaje periodístico-noticioso.
La revista Semana, otro medio oficialista que cumple labores de estafeta del actual gobierno se unió al impúdico tratamiento periodístico de ese hecho noticioso: "Así es la primera megacárcel que el gobierno de Abelardo de la Espriella quiere terminar rápido: imponentes imágenes" Al igual que Caracol y RCN guardó silencio frente a los antecedentes de las actividades de construcción del reclusorio.
Varios años atrás, durante la
presentación del libro De la democracia radical, al unanimismo ideológico,
medios de comunicación y seguridad democrática, una persona del público
(formada se puede decir) me interpeló y esto dijo: “para qué insistir en publicar
esos estudios cuando todos sabemos que la prensa siempre miente”. Esto le
respondí: “esa verdad necesita ser revalidada con nuevos estudios. Si se
dejan de hacer, de pronto los estudiantes de periodismo creerán que decir mentiras
en público es hacer buen periodismo”.
Una reflexión final: que la
prensa aplauda la construcción de una megacárcel y que una parte importante de
la sociedad sienta alivio e incluso placer al ver la obra culminada no solo
advierte cansancio por los altos niveles de inseguridad e impunidad en el país,
sino que dice mucho de los problemas- verdaderas taras civilizatorias- que
arrastramos como sociedad. Y cuidado porque son muchos los casos de gente inocente
condenada a pagar largas condenas porque un juez se torció, por un falso testigo
o porque simplemente el sistema judicial está hecho para castigar a los de
ruana.
Adenda: mientras se entrega
la “gran obra”, el gobierno echó para atrás, previa denuncia de Iván Cepeda, el
traslado de La Picota a una guarnición militar de Antonio del Cristo Guerra de
la Espriella, primo del presidente de la República. ¿Para qué megacárceles para
los corruptos si hay condenados de primera, segunda, tercera y hasta de quinta
categoría?
No hay comentarios:
Publicar un comentario