Por Germán Ayala Osorio
Partió Piero justo en estos tiempos
en los que Palestina y otros pueblos sufren la embestida de neoliberales, fascistas,
genocidas y quienes creen, infantilmente, que hay un “pueblo elegido” por dios.
Partió Piero y nos deja Los
Americanos, una canción cargada de ironía y sarcasmo que alimentó en gran
medida el desprecio por los gringos, en particular hacia aquellos que no consideran
al color negro del gusto americano. La nostalgia por su partida la sentirá
toda América, pero sobre todo aquellos que agradecieron que les haya cantado que "nacen convencidos que no
hay nadie en el mundo que sea más importante que los americanos...". No
creo que el ignaro de Trump haya escuchado esa canción que los describe con
lujo de detalles. Tampoco creo que el inefable de Marco Rubio la haya siquiera
tarareado. Hay que ser romántico, idealista, soñador, buena gente e inteligente
para disfrutar de ese tipo de música.
Se fue Piero y el Pueblo no se liberó. Y se fue justo ahora que en Colombia se inicia la consolidación de un régimen de terror que con el tiempo millones de colombianos explicarán adoloridos que “Libertad era un asunto mal manejado por tres Libertad era almirante General o brigadier.
Comer bien era muy raro
Comer poco era normal
Comer era subversivo
Para el señor militarMurió Piero. La finitud lo alcanzó,
mientras que dañinos octogenarios en el poder siguen haciéndole el quite a la
pelona. Partió Piero, un buen tipo, como su Viejo. Quienes lo lloramos, saben
que “también es bueno llorar"; me pregunto cuándo se tomó su último
café porque a lo mejor cientos de miles de americanos “después, otro café”
esperaron para volver a ver a ese ser amado.
Mientras escribo esta columna en
homenaje al gran Piero, “pasa un cartero en bicicleta Con un telegrama color
violeta un patrullero de la policía que busca un choro hace quince días”. Y
la escribo porque no me da vergüenza expresar la tristeza que siento por la
partida de Piero Antonio Franco De Benedictis, nacido un 19 de abril
de 1947 en algún lugar de Italia. Justo un 19 de Abril.
Insisto en que no siento vergüenza
porque “ahora tengo la nostalgia yo soy un hombre, un hombre transeúnte, yo
vengo, vengo de mi tinto amargo que anda solo y baja por mi boca, yo vengo, yo
vengo”.
Menos mal que las tristezas que
todos acumulamos y que vamos soltando con cada año que pasa se van haciendo más
llevaderas porque claramente la edad en algún momento se nos vendrá encima sin
carnaval ni comparsa.
Buen viaje querido Piero. A donde quiera que llegues, muy seguramente llegarás liviano porque dejaste improntas en millones de americanos. Aunque no es tu culpa que el pueblo no se haya liberado, concuerdo con vos en que
Para el pueblo
Lo que es del pueblo
Porque el pueblo se lo ganó
Para el pueblo
Lo que es del pueblo
Para el pueblo liberación
