viernes, 8 de mayo de 2026

EL “PAÍS LLORA” LA MUERTE DE GERMÁN VARGAS LLERAS

 



Por Germán Ayala Osorio

 

Partió Germán Vargas Lleras (en adelante GVL). Se fue uno de los hijos mimados del viejo Establecimiento colombiano. Murió el político conservador. Un verdadero godo. A la tumba se llevó su falta de carisma, su nula simpatía, empatía y su incapacidad para comprender los problemas de un país que, de acuerdo con la tradición y su linaje, debía gobernar. Fue un eterno candidato presidencial, al igual que Álvaro Gómez Hurtado.

La derecha política y mediática dirá que “Colombia perdió la oportunidad de ser gobernada por un hombre probo, disciplinado, inteligente y con el linaje suficiente para regentar el poder en un país históricamente descuadernado: su abuelo Carlos Lleras Restrepo se sentó en el Solio de Bolívar. Es una cuestión de genes, Vargas Lleras debió ser Presidente”.

La izquierda dirá que partió un hombre combativo y propositivo que, alejado de las ideas progresistas y cercamos a las del dañino neoliberalismo, supo hacerle oposición al gobierno Petro. El jefe de Estado lamentó la muerte de GVL en su cuenta de X: “Lamento la muerte de Germán Vargas Lleras. Tanto en el Senado como en campaña se comportó como un gladiador. En general contradictor mío, lamento que su seriedad en el debate desaparezca. Le envío a su familia mi sentido pésame”.

En la Colombia de la “doble moral”, de una excelsa pero hipócrita diplomacia, cuando uno de los hijos de la élite muere, esa partida es usada por los medios hegemónicos para “lavarles la cara” a quienes muy seguramente “Dios los llamó a su reino” por ser gente de bien. Los buenos van al cielo; los malos (los de la izquierda), al infierno. Recordemos que María Fernanda Cabal espetó en su cuenta de X, a propósito del fallecimiento de Gabriel García Márquez, el nobel de Literatura y una fotografía del escritor con Fidel Castro Ruz, que “pronto estarán juntos en el infierno”.

Cuando en Colombia muere un político profesional -politicastro- de inmediato se borran las diferencias ideológicas, sus yerros y hasta la abyecta propuesta que lanzó el clasista y racista político de 64 años en plena pandemia del covid-19: el “exvicepresidente Germán Vargas Lleras propuso reducir los salarios de los empleados, y echar mano de las primas y las cesantías, dejándolas de pagar este año, no pagar el subsidio de transporte y de flexibilizar las obligaciones para el trabajo nocturno o en días festivos”.

En estos momentos en los que la prensa prepara especiales sobre la vida del finado y usa el universal el “país llora la muerte de Vargas Lleras”, es preciso recordar los agrios enfrentamientos públicos entre Enrique y Germán Vargas Lleras con el presidente Petro por la crisis de la Nueva EPS y otros asuntos en los que el jefe del Estado fustigaba, justamente, el clasismo y la pertenencia de ambos personajes a los más cerrados círculos del poder bogotano.

Esto dijo Petro en su momento: “Miles de millones de pesos se gana un Vargas Lleras por un sorteo que hace el otro Vargas Lleras en la corte arbitral de la Cámara de Comercio de Bogotá, que no solo consolida la privatización de la justicia, sino que es palanca fuerte para la politización de la justicia pública. (...) La contratación del gobierno debe abandonar este tipo de justicia privada para dirimir sus pleitos”.

Imagino que sus restos mortales serán expuestos en cámara ardiente en las instalaciones del Congreso por su condición de cuasi presidente para que cientos de miles de colombianos, religiosos y temerosos de la muerte despidan al exvicepresidente, a ese hijo de la élite responsable en gran medida de los graves problemas y taras civilizatorias que arrastramos como sociedad. Se decretarán tres días de duelo por la partida de un político clientelista y dueño de Cambio Radical, uno de los partidos más corruptos del país del Sagrado Corazón o del Sangrado Corazón. No hay mayor diferencia entre las dos.

El expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez también lamentó la muerte de GVL: “En mala hora de la Patria muere Germán Vargas Lleras. Su partida ocurre en el momento que la democracia más necesitaba de su verticalidad”. Huelga recordar los duros enfrentamientos[1] entre Uribe y Vargas Lleras por el apoyo o la connivencia de uno y otro con los grupos paramilitares. Esto dijo el político antioqueño: “Yo conozco a Vargas Lleras, él es un engaño al país, amenazaba a funcionarios de mi gobierno para que le dieran puestos. Estimulaba cualquier clase de fechoría clientelista en el Congreso.

De acuerdo con lo dicho hasta aquí, me correspondería decir “paz en la tumba de Germán Vargas Lleras”. Y sí, que descanse nuestro estimado “coscorrón”. Eso sí, no diré jamás que se irá al infierno porque, contrario a la señora Cabal, no creo que exista ese escenario y mucho menos el reino de la eternidad y un apacible cielo. Lo que diré es que el país se salvó de ser gobernado por el finado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL “PAÍS LLORA” LA MUERTE DE GERMÁN VARGAS LLERAS

  Por Germán Ayala Osorio   Partió Germán Vargas Lleras (en adelante GVL). Se fue uno de los hijos mimados del viejo Establecimiento c...