Por Germán Ayala Osorio
El humor hace parte sustantiva de
la condición humana. No es, por supuesto, una constatación reciente y mucho
menos un descubrimiento. Es una simple alusión que me permite iniciar esta
columna señalando primero que el humor, como a las personas, se les puede clasificar.
Hablamos de personas buenas, malas, perversas, insoportables y dañinas.
En este texto hago referencia a
un tipo de humor básico, ramplón, de mal gusto, lejos de ese otro que es fino e
inteligente como el que hacía Jaime
Garzón. Se trata del humor de Don Jediondo al que califico de rudo, basto,
ridículo, morboso y asqueante, muy conectado con el sistema patriarcal
dominante.
Inicio con el texto que acompaña
al video que circula en redes sociales. “A donde se entrega este material”,
pregunta el humorista conocido como Don Jediondo. En la cabina de La
Luciérnaga, programa de opinión y humor (de derecha), le pregunta el director,
Gabriel de las Casas, “que lleva Don Jediondo…pero qué lleva ahí. Qué está
donando don Jediondito”. Huelga recordar que la escena se da en el contexto
de la tragedia humanitaria generada por el terremoto del 10 de agosto.
Don Jediondo impulsa una carreta
cuyo contenido va cubierto por una caja de cartón. En su interior va Carolina Sierra, periodista, que ríe junto a los compañeros que están en el máster del programa
radial. De las Casas, mientras tanto ríe y dice “esto es una ridiculez y la gente
se metió a YouTube y está viendo eso”. Don Jediondo le “explica” que le “cambiaron
el paquete”. Otro periodista que acompaña al director en la cabina dice lo
siguiente: “la gente si dona cualquier cosa no”.
Basta con ver y escuchar ese
fragmento para poder clasificar el tipo de humor que se hace en La Luciérnaga,
propuesta radial de nació en los tiempos del apagón durante el gobierno de
César Gaviria Trujillo. Se caracterizó durante varios años por un humor
político fino e inteligente, bajo la dirección de Hernán Peláez Restrepo. Con el
paso de los años perdió su brillo y en los últimos años cuenta con el humor
ramplón, cochino, sucio, ordinario, machista, misógino y basto de Don Jediondo.
Me detengo en el mensaje que está
detrás de la hilaridad que pudo generar en los propios periodistas-humoristas y
en los públicos que consumen La Luciérnaga. En el fondo hay lo de siempre: el
uso, ridiculización y subvaloración de la mujer. Entonces, la vida de las
féminas se asocia con “material que se puede donar” o tirar o arrojar
en caso de que se asuma como un “material” utilizable o quizás también
inservible. Con la frase “la gente dona cualquier cosa” se confirma la
intención de la escena humorística que se burla de la mujer con la “pretensión
de bajarle a la tensión social y al dolor de las víctimas del terremoto”. Imagino
que esa será la explicación que tendrán preparada por si en las redes sociales
los funan por semejante pendejada de tan mal gusto.
En una cuenta de X se dijo
lo siguiente de la escenita de Don Jediondo: “Don Jediondo es un imbécil.
Hay familias buscando a sus seres queridos y rescatistas que llevan 4 días
trabajando para salvar vidas, mientras este se burla de las víctimas en un
centro de acopio. Por este tipo de cosas fracasó”.
Sin duda alguna, la hediondez,
fetidez, pestilencia y el hedor del humor de Don Jediondo está atado a la cultura
machista y al sistema patriarcal. Es tan fuerte esa conexión que las propias mujeres
se ven obligadas a colaborar con escenitas como las que protagonizaron en el
centro de acopio de ayudas para los damnificados del terremoto. Ya hace un par
de meses el país vio y escuchó algo parecido en el programa de humor-información
Piso 8 de Jovanoty. En esa oportunidad la periodista Laura Rodríguez fue
ridiculizada por el entonces candidato presidencial y hoy jefe del Estado
Abelardo de la Espriella. Los compañeros de Laura Rodríguez validaron todo el tiempo
el machista acto de habla del aspirante presidencial. Quienes deseen recordar
ese episodio les dejo el enlace de la columna: https://ayalalaotratribuna.blogspot.com/2026/05/piso-8-fm-jovanoty-y-laura-rodriguez.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario