viernes, 27 de febrero de 2026

PARA VENEZUELA, “RESOLUCIÓN ABSOLUTA”; PARA CUBA, “TOMA AMISTOSA”

 




Por Germán Ayala Osorio

 

El modelo estatista de Venezuela, con todo y su democracia popular y la revolución bolivariana terminaron sometidos a la doctrina Donroe, en cabeza de un consumado pederasta, que desde el salón Oval de la Casa Blanca monitorea y controla la operación de las instituciones democráticas venezolanas: la liberación de presos políticos y las modificaciones en materia de aprovechamiento de las reservas de petróleo son hechos jurídico políticos que confirman el tutelaje gringo sobre un régimen que tuvo todo, respaldo popular y el petróleo a 100 dólares el barril, para llevar a Venezuela a un desarrollo económico superlativo que jamás logró.

Al final, la reivindicación étnica que persiguió el comandante Chávez Frías y las bravuconadas antiyanquis compartidas con Nicolás Maduro Moros representan el fracaso de un proyecto político sostenido en gran medida en la megalomanía del fallecido coronel y del derrocado presidente, hoy preso en una cárcel norteamericana. Murales y fotografías de los dos presidentes como si se tratara de líderes religiosos de una teocracia caribeña, advierten del enfermizo populismo con el que Chávez y Maduro asumieron el ejercicio de la política.

Después de la operación militar Resolución Absoluta, Donald Trump y Marco Rubio enfilan sus baterías intervencionistas hacia Cuba. El representante del Tío Sam habló de una “toma amistosa” de la isla. Con diferencias con lo que hoy sucede en Venezuela, Estados Unidos le apuesta a “llevar la democracia liberal” a los cubanos, mientras se prepara la inhumación de la democracia popular en la que creyeron los hermanos Castro, amos y señores de la isla y cientos de miles de cubanos que en medio de precariedades defienden a un régimen asfixiado económicamente por un infame bloqueo. Después de años de movilizaciones y discursos nacionalistas, Cuba y Venezuela quedarán convertidas en democracias tuteladas que dan cuenta de los fracasos de dos experimentos populistas.

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, le hace creer a los venezolanos que gobierna, cuando su único rol es seguir el guion, escrito en español e inglés, que le entregó Trump.

Con las intervenciones-negociaciones en Venezuela y Cuba, los Estados Unidos sepulta los sueños revolucionarios de quienes le apostaron a un caduco e inviable modelo socialista, soportado en una infértil  lucha ideológica con la que se ocultaron años de corrupción política y militar, al tiempo que dejaron ver la enorme incapacidad para entender lo que en su momento dijo el entonces presidente de Uruguay, Pepe Mujica: “Rescatar 40 millones de la pobreza como le pasó a Lula y no será tocar el cielo con las manos, ni mucho menos construir el socialismo. Pero esos cuarenta que comen todos los días, esos cuarenta millones, es una cosa muy de izquierda. ¿Por qué? Porqué ser de izquierda es ser solidario…Después hay otra etapa. Yo creo en el socialismo, pero no creo en el estatismo. Y creo que la construcción del socialismo supone una sociedad mucho más culta, mucho más inteligente y mucho más rica. Creo que países como Suecia se arrimaron mucho más a lo que puede ser el socialismo, o Noruega, que los intentos fallidos que hemos tenido…Soy enemigo de la burocracia…Desconfío cuando el Estado se hace demasiado grande, pueda sustituir la iniciativa de la gente… Cuando pase Chávez, habrá un montón de millones de venezolanos que vivían en la miseria que van a estar viviendo un poco mejor, que van a tener una casa mejor y un servicio de salud, pero no habrán construido ningún socialismo, pero la humanidad habrá mejorado”.

Mientras el pederasta siga sentado en la Casa Blanca, la doctrina Donroe seguirá aplicándose por las Américas.  Ya vienen las presidenciales en Colombia. Hay que estar atentos al guiño que de todas maneras dará Trump a uno de los candidatos presidenciales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LOS ÁMBITOS DE LA OPERACIÓN "FURIA ÉPICA"

  Por Germán Ayala Osorio   La guerra que acaba de desatar Trump y Netanyahu contra Irán tiene efectos e intereses económicos, político...