sábado, 6 de junio de 2026

RATIFICAN CONDENA CONTRA SANTIAGO URIBE Y LA PRENSA SE AUTOCENSURA

 


Por Germán Ayala Osorio

 

Una de las peores prácticas periodísticas es la autocensura. Puede, en precisos contextos y coyunturas, ser igual o más dañina que la censura oficial. Noticieros de televisión de RCN, Caracol y Teleantioquia llevan varios días sin referirse a un hecho noticiable que cumple con todos los criterios para convertirse en un hecho de interés nacional: la Corte Suprema de Justicia ratificó la condena contra el hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez por homicidio agravado. Se trata de Santiago Uribe Vélez, líder del grupo paramilitar Los 12 Apóstoles que operó y asesinó civiles en Yarumal, Antioquia.

En la parte resolutiva del histórico y ejemplarizante fallo se lee: “Confirmar la sentencia proferida el 25 de noviembre de 2025 por el Tribunal Superior de Antioquia, mediante la cual condenó a Santiago Uribe Vélez como coautor penalmente responsable de concierto para delinquir agravado y homicidio agravado, como concurso de delitos de lesa humanidad”.

Semejante decisión judicial, sobre la que no queda recurso judicial al que pueda apelar la defensa de Santiago Uribe Vélez, ameritaría por lo menos dos días de abordaje periodístico, la apertura de emisiones y la exposición de conexiones con la actual coyuntura electoral. Claramente las grandes empresas mediáticas, hoy convertidas en actores políticos que apoyan la candidatura del ultraderechista Abelardo de la Espriella, asumieron la autocensura como una acción política (editorial) para proteger la imagen de la familia Uribe Vélez, del uribismo y la del propio candidato presidencial de la ultraderecha, en la medida en que éste último en el pasado defendió la inocencia de Santiago Uribe; también fue el apoderado de agentes paramilitares.

De la Espriella defendió en el pasado a líderes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). ha defendido a paramilitares como Jorge Visbal Martelo (condenado por nexos con AUC), parapolíticos como Rocío Arias y Eleonora Pineda, y figuras ligadas al narcotráfico y estafas como David Murcia Guzmán (DMG) y redes asociadas a Alex Saab. Investigaciones periodísticas revelan vínculos empresariales con familias de ‘Comandante Barbie’ (narcoparamilitar), incluyendo sociedades en ron y vino”.

Frente al caso de Santiago Uribe Vélez, De la Espriella, en 2024, dijo lo siguiente: “Décadas de narrativa y propaganda mamerta se derrumban con pruebas. También se hace justicia cuando se absuelve al inocente: Santiago Uribe pasó la mitad de su vida defendiéndose de un montaje. ¿Quién le devolverá a la familia Uribe Vélez la tranquilidad perdida en tantos años de persecución y difamación... El principal mentiroso y armador de “pasteles” es el jefe de la mafia, Gustavo Petro...”.

Desestimar semejante hecho noticiable constituye una vulgar acción de autocensura que pone en tela de juicio la independencia, el profesionalismo y la seriedad de los referidos medios masivos que, junto a otros, pasaron de agache frente a un fallo histórico que confirma la existencia del grupo paramilitar Los 12 Apóstoles y la responsabilidad del hermano del expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez en la operación de esa estructura criminal.

La autocensura en la que incurren los medios masivos manda un negativo mensaje a los estudiantes de las escuelas de periodismo, en la medida en que en muchas facultades de comunicación social-periodismo se insiste en decirles a los estudiantes que deben actuar con rigurosidad, objetividad y transparencia, principios deontológicos proscritos al momento en el que la autocensura se asume como práctica institucional.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

A POCOS DÍAS DE LA SEGUNDA VUELTA

  Por Germán Ayala Osorio   Se acerca la segunda vuelta y aún no sucedió algo extraordinario que permita pensar que la remontada del Pac...