martes, 21 de abril de 2026

PETRISTAS VS URIBISTAS EN LOS NÚCLEOS FAMILIARES

 

Por Germán Ayala Osorio

 

La polarización política y la crispación ideológica que se vive en el país de tiempo atrás se trasladó a los núcleos familiares en los que ocurren “enfrentamientos” entre petristas y uribistas. Primas, primos, tíos, tías, padres y madres se enfrascan en discusiones que terminan en “peleas” que fracturan los entornos de familias unidas.

Y tal como sucede en el ámbito de las redes sociales y la opinión pública, en las familias colombianas las discusiones suelen alimentarlas la información sesgada que entregan los medios hegemónicos (uribizados), las lecturas de los activistas que defienden sin matices al gobierno Petro, la falta de antecedentes de los participantes, un alto déficit de lectura critica de la historia y del devenir del Establecimiento colombiano y quizás lo más preocupante el débil  dominio conceptual de quienes participan de esas discusiones acaloradas en las que las opiniones ligeras y mediatizadas se ponen por encima de las categorías de las ciencias sociales que entran en juego en esos altercados. Ojalá los más vociferantes, sean petristas o uribistas, lleguen leídos y cargados de argumentos. 

Se trata, entonces, de diálogos acalorados en los que sobresalen la doxa, las contradicciones conceptuales y las lecturas moralizantes con las que se reducen las complejidades del país a un asunto entre “buenos” y “malos”. Ese es quizás el origen de esas discusiones que se tornan eternas y que afectan las relaciones entre primos, hermanos y padres.

Lo más sensato para evitar rupturas al interior de las familias es partir de unos conceptos mínimos para que las conversaciones transcurran de la mejor manera. Es muy común en esos espacios escuchar confusiones entre los conceptos de Estado y Gobierno, usados erróneamente como sinónimos. Luego, exponer las acepciones de legitimidad y hegemonía, conceptos clave para tratar de analizar los hechos que a diario ocurren en el país; y para quitarle a los hechos noticiosos ese carácter de realidad absoluta con el que llegan a cada ciudadano, las tías y los primos uribistas y petristas deberían de entender las lógicas informativas de los medios masivos y ojalá avanzar en el análisis del discurso periodístico (lo dicho y lo no dicho), los tratamientos de las imágenes y los intereses corporativos (políticos y económicos) de las empresas mediáticas. Todo lo anterior, sostenido en la aplicación del enfoque de sistemas, factor definitivo al momento de iniciar discusiones políticas.

Evitar las lecturas apasionadas también ayuda a que las confrontaciones de ideas transcurran en un ambiente de mutuo respeto. Cada palabra y gesto cuentan en esos momentos en los que cada familiar intenta convencer al otro. Las malquerencias que desatan Petro y Uribe contaminan los escenarios dialógicos. No es posible exponer argumentos cuando se odia. Y para avanzar en diálogos respetuosos, lo mejor es que cada uno de los participantes reconozca que la corrupción público-privada, la pobreza, la discriminación, el racismo, el clientelismo y la desigualdad, entre otros, son problemas estructurales que devienen atados a una cultura dominante y a unas prácticas de las que de manera directa o indirecta han participado los miembros de las familias divididas entre petristas y uribistas. La conciencia de clase resulta clave en esos eventos dialógicos: saber de dónde vengo siempre será importante al momento de definir qué sectores de poder estoy defendiendo o atacando.

Eso sí, lo mejor que pueden hacer los que participan de esas acaloradas discusiones es aceptar la condición aviesa de los seres humanos, en particular la de los politicastros que pululan en el país. Enemistarse por la política y los políticos jamás valdrá la pena. Aprender a discutir al interior de las familias podría disminuir un poco los altos niveles de crispación y polarización que vemos a diario en las redes sociales y los medios masivos en torno a la campaña presidencial.




1 comentario:

  1. Así es, las discusiones al interior de las familias son intensas con este tema, es imposible no estar de acuerdo con la apreciación del otro pues se desencadena una lucha de palabras en tonos tan altos que podrían ser la envidia de los fanáticos al Karaoke.

    ResponderEliminar

PETRISTAS VS URIBISTAS EN LOS NÚCLEOS FAMILIARES

  Por Germán Ayala Osorio   La polarización política y la crispación ideológica que se vive en el país de tiempo atrás se trasladó a los...