Por Germán Ayala Osorio
El sistemático debilitamiento del
“teflón” que recubrió por más de una década a la oscura figura de Álvaro Uribe
Vélez no significa que el uribismo, como seudo doctrina política y estructura que
naturalizó el ethos mafioso, esté en crisis. En medio de la “explosión” de candidatos
y precandidatos presidenciales (por lo menos hay 16), el llamado uribismo llegará a primera vuelta
con 4 aspirantes: Abelardo de la Espriella, Paloma Valencia Laserna, Roy Barreras y
Sergio Fajardo Valderrama. El primero, un patriotero que piensa como
chafarote; la segunda, una política obsecuente que se hinca sin rubor alguno
ante su admirado Mesías; el tercero, un hábil "camaleón" que aprendió a jugar a tres bandas; y el último, un matemático que se extravió en la política
porque aprendió más a dividir, que a sumar.
Con matices, las cuatro candidaturas están atadas al ideario neoliberal y a la intención manifiesta de
regresar al país a los tiempos de la seguridad democrática, con todo y los 6402
crímenes de Estado que dejó la aplicación a rajatabla de dicha política pública. Que Barreras hable de dar continuidad al proyecto progresista es la mascarada con la que está vendiendo su candidatura.
De la Espriella, Valencia, Barreras y
Fajardo proponen, en materia de salud, “salvar a las EPS”, esto es, devolverles
el rol de intermediación financiera, origen del colapso del sistema por cuenta
del desvío continuado de millonarios recursos por parte de las EPS, que terminó
en la quiebra de cientos de IPS, en particular de los hospitales públicos. El abogado
que desdice de la ética para el ejercicio del derecho plantea un “plan de
choque para estabilizar el sistema”, lo que supone la entrega de billonarios
recursos a las EPS.
La senadora caucana, que propuso dividir el departamento del Cauca entre mestizos e indígenas, para salvar el sistema de aseguramiento en salud propone “titularizar la deuda de las EPS”, lo que no es otra cosa, de acuerdo con Vicente Calvo, que “convertir la deuda de las EPS en bonos garantizados por la nación, más deuda para los colombianos premiando bandidos que nunca cumplieron la ley”. Roy Barreras propone lo mismo que Valencia Laserna. "La titularización de la deuda permitiría aliviar la presión económica sobre las EPS y los prestadores, mejorar el flujo de recursos y evitar interrupciones en la atención", señaló el médico vallecaucano.
Entre tanto, Fajardo Valderrama
habla de “auditorías externas a las EPS y una mesa de concertación entre
todos los actores del sistema para “avanzar en una solución”. Al final, los 4 candidatos de Uribe defienden la intermediación de las EPS para que el
sistema siga siendo inviable financieramente, pero políticamente aprovechable.
Insisto: Uribe Vélez está salida. Y esta quizás sea su última campaña electoral, por eso hará hasta lo imposible por poner en la Casa de Nari a un nuevo títere o por primera vez, a una "muñeca".
No hay comentarios:
Publicar un comentario