Por Germán Ayala Osorio
Partió Willie Colón, el gran Maestro
de la salsa. El “mundo lo llora”, grita la prensa con el común “universal” con
el que usualmente las empresas mediáticas intentan darle un sentido planetario a
hechos y sucesos de especial relevancia social y política; en este caso, el
fallecimiento del músico nacido en El Bronx (NY), pero criado en Puerto Rico.
Le queda al mundo y en particular
a Colombia las letras de canciones como Juanito Alimaña, Tiempo pa’matar,
el Gran Varón y Talento de televisión. En un ejercicio de extrapolación
tan forzado como el universal con el que los medios masivos colombianos registran
la muerte de Colón, cito en este texto apartes de las mencionadas canciones
para conectarlas con la actual coyuntura electoral y política por la que
atraviesa Colombia.
En una sociedad homofóbica como
la colombiana, el Gran Varón debió servir por lo menos a
dos propósitos: el primero, para comprender que ser homosexual no obedece a un
problema mental solucionable con choques eléctricos a los que fueron sometidos aquellos
seres con orientaciones sexuales diferentes; y el segundo, para confrontar a la
cultura dominante que por muchos años legitimó la violencia homofóbica, al
tiempo que ocultaba las “mañas” de curas, políticos, empresarios y periodistas
pedófilos, pederastas y homosexuales enclosetados y protegidos por ser hijos de
la élite política y económica.
¿A cuántos hombres y mujeres les tocó
salir del país como a Simón, el protagonista de la canción el Gran Varón?
“Al extranjero se fue Simón, lejos de casa se le olvidó aquel
sermón. Cambió la forma de caminar. Usaba falda, lápiz labial y un
carterón”. Y cuántos murieron en la “sala de un hospital, de una extraña
enfermedad… Al enfermo de la cama 10, nadie lloró”.
Durante varios meses, la misma
prensa que hoy despide a Willie Colón se prestó para poner en duda la condición
de “Gran Varón” del presidente Petro; lo mismo pasó recientemente con el
candidato presidencial de la ultraderecha, Abelardo de la Espriella. El “Tigre”
fue señalado por otro político de haber sido el “novio del entonces fiscal
general de la Nación, Mario Iguarán”. Es decir, a Petro y De la Espriella se
les habría olvidado aquel sermón al que aludía Colón en su famosa y pegajosa
canción: “Cuando crezcas vas a estudiar, la misma vaina que tu papá,
óyelo bien, tendrás que ser, un gran varón”.
Además de homofóbica, la sociedad
colombiana es machista, clasista y racista; e históricamente, enemiga de los "comunistas "y de la izquierda, de allí la necesidad electoral y política de “destriparlos”
o de esperar a que haya Tiempo pa’ matar (los). “(Tiempo pa' matar)
Por el machismo. (Tiempo pa' matar) Contra el comunismo (Tiempo pa' matar)
Salen como un noble soldado, vuelen agríos y mutilados (Tiempo pa' matar) Con
heroísmo (Tiempo pa' matar) ¡Pum! Para el racismo”.
Talento de televisión es una oda
o crítica al machismo: “No tiene talento, pero muy buena moza. Tiene
buen cuerpo y es otra cosa. Muy poderosa en televisión. Tiene un
trasero que causa sensación”. Nada más que agregar.
Y en cuanto a Juanito
Alimaña, todos los colombianos reconocen que por lo menos en política
hay un personaje de la vida política de este país que se parece mucho al de la letra de la icónica canción. La
periodista Claudia Morales dijo en una columna, sobre el hombre que la violó,
que “lo oyen y lo ven todos los días”. Sin duda alguna,
una verdadera alimaña. El nombre ese miserable que la violó se escribe con A de Antioqueño. Espero que el lector ya haya logrado reconocer de quién se trata. Daré otra pista: es de muy baja estatura (moral). Y como cantaba el Maestro de la salsa: “Todos lo comentan, nadie lo delata. Y
aunque a todo mundo le robó la plata, todos lo comentan. Nadie lo delata”.
Buen viaje, Maestro Willie Colón.
Acá nos quedaremos lidiando con la prensa y la sociedad pacata, conservadora,
goda, clasista, machista, racista, homofóbica y anticomunista.
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