Por Germán Ayala Osorio
Que lo inmoral no sea ilegal
es, sin duda alguna, el fundamento ético-político y jurídico en el que está
soportado el ethos mafioso que millones de colombianos validaron en particular
desde el 2002. Ese parece ser el cimiento filosófico que impulsa la vida pública
y privada del candidato presidencial Abelardo de la Espriella en su rifirrafe
con María Lucía Fernández (Malú), periodista de Noticias Caracol. Lo más
probable es que ese sea el derrotero con el que gobernaría si resulta electo
presidente de la República.
En el ya viral encontronazo
con la periodista Abelardo de la Espriella dejó ver el verdadero talante con el
que gobernaría en caso de que los colombianos cometan el grave error de votarlo.
Amenazó con “dar de baja” a quienes protesten y cometan desmanes, además de
recuperar a sangre y fuego los territorios en los que grupos de narcoguerrillas
fungen como la autoridad forzadamente legítima, a pesar de su condición
de ilegales. Todo indica que el propósito final de desplazar a millones de campesinos
está en que una vez esas tierras sean abandonadas pasen a manos de terratenientes
y mafiosos. Volvamos al choque con la periodista.
El abogado fue grosero con la presentadora
que le recordó la frase “la ética no tiene nada que ver con el derecho”,
sentencia que el penalista defendió con la verborrea propia de abogados que aprenden
muy bien a separar los hechos y las acciones inmorales de la responsabilidad
jurídica de las mismas. Mientras no se cometa un delito, las actuaciones
inmorales se quedan para alimentar el ethos mafioso que la élite tradicional y
millones de colombianos validaron.
Que le haya dicho “ignorante” y “venenosa”
(malintencionada) a la periodista no deja ver el fondo del asunto: el país
está ante el nuevo representante y gestor del “Todo Vale” que Uribe Vélez
naturalizó en sus aciagos ocho años de gobierno. Lo dicho por el candidato de
la ultraderecha se conecta política, ética y (In) moralmente con la recomendación
que lanzó el entonces presidente Uribe: “Les pido a los congresistas que
nos han apoyado, que mientras no estén en la cárcel, voten los proyectos del
Gobierno.” El sentido de la
frase de Uribe es inmoral, pero jurídica y políticamente válida. Es allí en ese
punto en el expresidente antioqueño se encuentra con De la Espriella, el candidato
que realmente está apoyando.
Las actividades ilegales de aquellos
congresistas iniciaron siendo inmorales y terminaron traspasando la frontera jurídica
que De la Espriella traza y que deja el ver carácter ladino con el que asume la
corrupción y el crimen el perfumado abogado y que nos recuerda el Todo Vale
que inoculó Uribe Vélez en las institucionalidades públicas y privadas. Eso
explica la conexión ético-política y moral que hay entre Uribe y De la Espriella,
el candidato que más le gusta al expresidente y expresidiario.
De la Espriella revivió el caso
de los acosos sexuales que sacudieron las dinámicas de Noticias Caracol. Esto
dijo: “los supuestos acosos en Caracol. Hay que ver si eso
trascendió la barrera de la ilegalidad o se quedó en la inmoralidad…”.
El vocablo “supuestos” hace parte
de la jerga periodística y jurídica, usado por los periodistas para evitar
demandas y por los abogados, como De la Espriella, para minimizar la gravedad
de los acosos sexuales que ocurrieron al interior del Noticias Caracol. Olvida
el abogado que los presentadores-periodistas señalados de violentar a varias
compañeras salieron del informativo, lo que confirma que las denuncias tenían el
asidero inmoral y la ilegalidad suficientes como para que los señalados de
incurrir en esas graves conductas ya no hagan parte del equipo periodístico que
los arropó por años.
Abelardo de la Espriella es la
fiel copia de Álvaro Uribe. Si para Paloma Valencia el expresidente es su “padre”,
para el político antioqueño el perfumado y violento abogado es su “ahijado”.
Adenda: no creo que se
trate de una salida en falso del candidato de la derecha. Parece más bien un acto
premeditado- parte del guion- con el que el uribismo sigue jugando a dos bandas.
En segunda vuelta veremos si Paloma Valencia fue el comodín y de la Espriella
el As bajo la oscura y sucia manga del Señor de las Sombras.
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