Imagen tomada de la revista Cambio.
Por Germán Ayala Osorio
El forzado aterrizaje de Juan Daniel
Oviedo a la campaña de la derecha uribizada que representa la candidata
presidencial Paloma Valencia Laserna sirve para señalar que seguimos siendo una
sociedad premoderna, homofóbica, con visos fascistas y lo que es peor, camandulera,
creyente y fiel al discurso de las iglesias (católica, evangélicas y
cristianas) que odian tanto a los animales no humanos, a los ateos, agnósticos y
por supuesto a los homosexuales. Las mismas instituciones religiosas que
defienden o se abstienen de cuestionar a los curas pedófilos y pederastas que
violan niñas y niños.
Ver a Paloma Valencia y a su “padre”,
el exconvicto y expresidente Álvaro Uribe Vélez en iglesias y defendiendo los
valores de la familia tradicional (hombre-mujer; o macho-hembra) y los derechos
de la niñez amenazados por la “ideología de género” que se le endilga a los homosexuales,
hace pensar que la llegada de Oviedo se les puede estar convirtiendo en un “chicharrón”
moral (de la moral religiosa) pues además de homosexual, Oviedo defiende los
derechos de la población LGTBIQ+ y legitima la adopción de menores por parte de
parejas del mismo sexo.
El cálculo electoral que hicieron
en las huestes uribistas con el millón de votos largos alcanzados por Oviedo en la Gran Consulta Uribista
se les puede convertir en una pesadilla por cuenta de la postura liberal del
exdirector del DANE que resulta incomprensible y difícil de aceptar para el dueño
del Centro Democrático y su “hija-candidata”, consagrados godos que representan
con lujo de detalles a la Colombia morronga, mojigata, ladina, camandulera, simuladora,
farisea, melindrosa, puritana, timorata, cachonda, premoderna y rígida.
Huelga recordar que Valencia y
Uribe defienden a la iglesia católica que Fernando Vallejo, en su libro La Puta
de Babilonia, calificó de “oscurantista, impostora, embaucadora, difamadora, calumniadora, reprimida,
represora, mirona, fisgona, contumaz, relapsa, corrupta, hipócrita, parásita, zángana;
antisemita, esclavista, homofóbica, misógina; carnívora, carnicera, limosnera, tartufa,
mentirosa, insidiosa, traidora, despojadora, ladrona, manipuladora,
depredadora, opresora; pérfida, falaz, rapaz, felona; aberrante, inconsecuente, incoherente,
absurda; cretina, estulta, imbécil, estúpida;
travestida, mamarracha, maricona;
autocrática, despótica, tiránica; solapadora de Mussolini y de Hitler; la
ramera de las rameras, la meretriz de las meretrices, la puta de Babilonia, la
impune bimilenaria…”.
Aunque es poco probable que
las iglesias arriba mencionadas intenten vengarse de la derecha y del uribismo
por atreverse a aceptar el aterrizaje de Juan Daniel Oviedo a su aventura
electoral y política, es posible que varios feligreses decidan no votar por
la fórmula Valencia-Oviedo por considerarla contra natura, inmoral y contrario
a los designios de Dios. Eso sí, habrá pastores que por un diezmo millonario
cerrarán los ojos y dejarán en manos del Creador las "pecadoras" vidas de Valencia, Uribe y
Oviedo.
En la entrevista que Valencia y
Oviedo dieron a la revista Cambio quedaron claras las enormes diferencias que
los separan ideológicamente, las mismas que serán muy difíciles de conciliar
políticamente. El candidato a la vicepresidencia dejó ver su intención de
agradar y aceptar así fuera a regañadientes las posturas de quien será su jefa
si logran llegar a la Casa de Nari. Vi a un Oviedo “entregado”, sumiso,
preocupado por agradar y por momentos dubitativo en torno a lo que se le viene
pierna arriba por las godas y férreas
posturas de Paloma Valencia, la “hija” del violento y vulgar expresidente de la
república (sí, en minúscula).
Estimado profesor Germán, siendo yo un seguidor de sus publicaciones, con las cuales logro ilustrarme un poco más cada vez que las leo, tengo que decir esta vez que en la primera parte de esta publicación cae fuertemente en la falacia de la generalización, donde dice que las iglesias “odian a los animales no humanos y a los homosexuales”, siendo eso falso, pues siendo yo, que soy cristiano evangélico hace 25 años de mi vida y teniendo amigos o compañeros de trabajo homosexuales y recibiendo de mi parte apoyo, amistad, consejo, etc. Y no sólo yo sino muchos de los hermanos que replican está actitud, deja manifiesto que no es verdad lo que usted categóricamente afirma al atacar de esa manera a un sector como lo es el religioso. Un saludo mi estimado profesor y que Dios lo bendiga.
ResponderEliminarSaludos. Quizás debí precisar que la Católica en particular desdice de la vida de los animales no humanos. Qué bueno saber de su actitud frente a los homosexuales. Lo felicito de todo corazón. Pero Usted sabe que hay curas y pastores que odian a los gay y a los animales o por lo menos no los reconocen como seres sonrientes. Es más, la católica no reconoce la familia multi especie. Saludos
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