Por Germán Ayala Osorio
El canal RCN lleva a cuestas el
terrible inri de ser un medio uribista. Por años, sus noticieros de radio
y televisión se encargaron de limpiarle la imagen a Álvaro Uribe Vélez, en su
condición de presidente de la República y posteriormente, como expresidente y
expresidiario. RCN es, entonces, un actor político que usa el lenguaje
periodístico para maquillar los hechos y construir realidades sociales,
económicas y políticas que en ocasiones nada tienen que ver con los hechos que
convirtieron en noticia. Más claro: sus periodistas, siguiendo instrucciones de
las directivas, le apuestan a generar estados de opinión pública basados en emociones.
Recientemente, lanzaron el
eslogan “Firmes con la democracia” para seguir apostándole
a construir lo que Paul Virilio llamó la “democracia de la emoción” en la que
las audiencias no exponen y discuten argumentos y mucho menos le apuestan al
debate y a la discusión civilizada de asuntos públicos que nos interesan a
todos.
El lanzamiento del lema con el
que en adelante cubrirán los hechos de las venideras jornadas electorales
(consultas y elecciones de congreso y presidente) llama la atención por la
cercanía ideológica y política del canal y de sus medios informativos con la
campaña del ultraderechista Abelardo de la Espriella. El eslogan de la candidatura
presidencial del abogado que dijo que la ética nada tiene que ver con el derecho,
es Firmes por la Patria.
Las preposiciones con y por, de
la mano de la palabra “firmes” indican que tanto el candidato presidencial como
RCN están alineados en la defensa de la democracia y de la patria, dos
conceptos políticos complejos y difíciles de asir en la medida en que su defensa
suele hacerse desde las emociones que despiertan en quienes enarbolan su
defensa a rajatabla, incluso pasando por encima de quienes los comprenden y asumen de
manera distinta; es decir, con estándares más altos en términos civilizatorios.
Eso sí, a juzgar por la
persecución judicial ejercida por el candidato presidencial en contra de los
periodistas que osaron burlarse de su manera de vestir (corroncha, dicen
algunos) y cuestionar sus relaciones con DMG y Alex Saab, miembro hasta hace
poco del régimen venezolano; y teniendo en cuenta los sesgados tratamientos
periodísticos de RCN durante tantos años, es fácil advertir que las ideas de
democracia y patria que defienden ambos devienen retardatarias y ajustadas al
ideario de una derecha que no admite la crítica y de un periodismo poco interesado en informar de
manera veraz y oportuna.
Firmes con la democracia no es un eslogan: es, simplemente, la declaratoria editorial de un medio tradicional que apoya la campaña de Abelardo de la Espriella, un "demócrata" que ofreció "destripar y erradicar el cáncer de la izquierda".
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