viernes, 23 de enero de 2026

FIRMES CON LA DEMOCRACIA Y FIRMES POR LA PATRIA

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El canal RCN lleva a cuestas el terrible inri de ser un medio uribista. Por años, sus noticieros de radio y televisión se encargaron de limpiarle la imagen a Álvaro Uribe Vélez, en su condición de presidente de la República y posteriormente, como expresidente y expresidiario. RCN es, entonces, un actor político que usa el lenguaje periodístico para maquillar los hechos y construir realidades sociales, económicas y políticas que en ocasiones nada tienen que ver con los hechos que convirtieron en noticia. Más claro: sus periodistas, siguiendo instrucciones de las directivas, le apuestan a generar estados de opinión pública basados en emociones.

Recientemente, lanzaron el eslogan “Firmes con la democracia” para seguir apostándole a construir lo que Paul Virilio llamó la “democracia de la emoción” en la que las audiencias no exponen y discuten argumentos y mucho menos le apuestan al debate y a la discusión civilizada de asuntos públicos que nos interesan a todos.

El lanzamiento del lema con el que en adelante cubrirán los hechos de las venideras jornadas electorales (consultas y elecciones de congreso y presidente) llama la atención por la cercanía ideológica y política del canal y de sus medios informativos con la campaña del ultraderechista Abelardo de la Espriella. El eslogan de la candidatura presidencial del abogado que dijo que la ética nada tiene que ver con el derecho, es Firmes por la Patria.

Las preposiciones con y por, de la mano de la palabra “firmes” indican que tanto el candidato presidencial como RCN están alineados en la defensa de la democracia y de la patria, dos conceptos políticos complejos y difíciles de asir en la medida en que su defensa suele hacerse desde las emociones que despiertan en quienes enarbolan su defensa a rajatabla, incluso pasando por encima de quienes los comprenden y asumen de manera distinta; es decir, con estándares más altos en términos civilizatorios.

Eso sí, a juzgar por la persecución judicial ejercida por el candidato presidencial en contra de los periodistas que osaron burlarse de su manera de vestir (corroncha, dicen algunos) y cuestionar sus relaciones con DMG y Alex Saab, miembro hasta hace poco del régimen venezolano; y teniendo en cuenta los sesgados tratamientos periodísticos de RCN durante tantos años, es fácil advertir que las ideas de democracia y patria que defienden ambos devienen retardatarias y ajustadas al ideario de una derecha que no admite la crítica y de un periodismo poco interesado en informar de manera veraz y oportuna.

Firmes con la democracia no es un eslogan: es, simplemente, la declaratoria editorial de un medio tradicional que apoya la campaña de Abelardo de la Espriella, un "demócrata" que ofreció "destripar y erradicar el cáncer de la izquierda".



jueves, 22 de enero de 2026

¿CÓMO SE LE OCURRE A PETRO NOMBRAR A UN INDÍGENA NASA MINISTRO DE LA IGUALDAD?

 

Por Germán Ayala Osorio

Después de la muestra de clasismo y aporofobia de la “Dra. Liliana” contra un joven repartidor de pizza, ahora el turno de exhibir esas dos taras civilizatorias, sumada al racismo, corrió por cuenta de periodistas y tuiteros “blancos” que rechazaron el nombramiento de Alfredo Acosta Zapata, indígena Nasa, coordinador del CRIC y bachiller, como ministro de la Igualdad. El nuevo ministro habla español y Nasa Yuwe. Y su experiencia de vida está atada al trabajo comunitario, lo que supone un ejercicio práctico y político de lo público.

A propósito del bachillerato que ostenta Acosta Zapata. Julio César Turbay Ayala también fue bachiller. Los chistes sobre su nivel de estupidez y los hechos fácticos sobre su perversidad como ser humano jamás se usaron para descalificarlo por no haber terminado una carrera universitaria o cursado una maestría o doctorado. Simplemente, la sociedad bogotana lo apoyó por no ser indígena o afro. Recordemos que violó los DDHH con su Estatuto de Seguridad. Así entonces, el problema del nuevo ministro no es que sea bachiller, es que indígena. 

Frente a semejante “exabrupto” del presidente Petro -casi un delito haberlo nombrado- María Camila, una tuitera de derecha espetó lo siguiente: “Uno se mata estudiando años, sacando títulos, maestrías, doctorados… y de la nada aparece cualquier líder sin un solo semestre universitario, sin experiencia en el sector público, y ¡pum! lo nombran ministro de la Igualdad. En este gobierno lo que vale es el carné, no el currículo. ¿Para qué tanto esfuerzo? En este gobierno es más perezoso tiene beneficios”.

Detengámonos en lo dicho por María Camila: la usuaria de X, con 4.391 seguidores, cree que obtener títulos académicos es garantía de idoneidad, capacidad de gestión, probidad, criterios para tomar decisiones, dominio conceptual y conocimiento. La reciente historia política del país demostró hasta la saciedad que haber pasado por prestigiosas universidades privadas y públicas, e incluso, de haber obtenido títulos en centros académicos internacionales no es garantía de absolutamente nada. Ministros corruptos que tomaron decisiones “técnicas” para beneficiar a una élite privilegiada, nombrados por tener amigos políticos y por ser "blancos".  La tuitera insiste en el imaginario colectivo, instrumento ideológico que justifica el racismo, que indica que los indígenas son “perezosos”.

Las clasistas y racistas reacciones por el nombramiento de Acosta Zapata me hicieron recordar a Arquímedes Vitonás, también Nasa, declarado por la Unesco como “Maestro de la Sabiduría”. Fue alcalde de Toribío. Vitonás fue a la universidad en la que por 26 años fui profesor y nos dio una charla que puso en crisis conceptos atados al eurocentrismo académico. Como ahora ocurre con Acosta, a Vitonás más de uno lo miró con desdén por el solo hecho de ser indígena. 

Volvamos al caso del nuevo ministro de la Igualdad. En una sociedad racista, desigual, aporofóbica, clasista y arribista como la nuestra nombrar a un indígena en esa cartera por supuesto que se asume como un “crimen” porque a las carteras ministeriales solo deben acceder los hijos de la oligarquía “blanca” educada y formada, que habla inglés, así digan pendejadas en esa lengua. El país no olvida a Iván Duque Márquez por su famoso discurso en el que en perfecto inglés habló de los 7 enanitos, de las 7 notas musicales…

Ojalá, Alfredo Acosta llegue con la sabiduría de Vitonás para encontrar la envolatada legitimidad y necesidad de una cartera ministerial que bien pudo ser un programa interinstitucional en lugar de una estructura burocrática de la que la sociedad espera realizaciones y avances en materia de generación de condiciones de equidad e igualdad.

Adenda: el caso de Juliana Guerrero es vergonzoso. Si hubo irregularidades, el Ministerio de Educación está en la obligación de intervenir a la San José, universidad que le otorgó los títulos en medio de irregularidades. 



¿A QUÉ JUEGA DANIEL NOBOA?

 

Por Germán Ayala Osorio

 

La amenaza arancelaria del presidente ecuatoriano Daniel Noboa contra Colombia bien puede obedecer a una acción política y económica propia de una agenda que busca consolidar al País de la Belleza como un problema e incluso como una amenaza regional. Imponer un arancel del 30% a las importaciones colombianas es un exabrupto que puede afectar más al Ecuador, que a la misma Colombia. 

Noboa, alineado con Trump y la derecha internacional, no arremete exclusivamente contra el gobierno Petro y el empresariado de ambos países, sino contra el proyecto político que a partir del 7 de agosto de 2026 insista en la sustitución de los cultivos de uso ilícito y en diálogos de paz, en lugar de jugársela con una guerra frontal contra las fuerzas terroristas que amenazan la seguridad nacional de los Estados Unidos y del propio Ecuador.

Convertida Colombia en un problema regional por la producción de millones de toneladas de cocaína que salen por el Ecuador, lo que se viene es una presión política y electoral para que el país gire a la derecha y por esa vía los campos de Colombia se conviertan en un escenario de confrontación armada que eche para atrás la incipiente, pero significativa reforma agraria impulsada por el gobierno Petro, garantice el desplazamiento forzado de campesinos y la consecuente pérdida de tierras y por supuesto una crisis en la soberanía y la seguridad alimentarias que el actual gobierno viene garantizando y con buenos niveles de crecimiento económico.

La respuesta del ministro de Energía de Colombia no es en sí misma una retaliación, pero niega la posibilidad de que a través del diálogo binacional se logre entrar en razón al presidente ecuatoriano quien parece estar actuando más allá de una “falta de colaboración colombiana” en la lucha contra el multi crimen en la porosa frontera. La medida de Noboa es arbitraria y grosera, lo que permite pensar en que el jefe del Estado ecuatoriano está jugando con candela pensando en propósitos de largo plazo y en particular en consolidar la narrativa de “Colombia, país problema”.

Ya USA logró hacerse con el control de Venezuela. Y todo inició con acusaciones que luego resultaron ser falsas como la operación del Cartel de los Soles. La “guerra” entre bandas de narcoguerrillas que se libra en las fronteras de Venezuela y Ecuador puede terminar siendo un factor para que Trump, con la ayuda de Noboa, le apueste a un control político del “País de la Belleza” convertido en un país problema para la región y quizás para el mundo.




10 MIL MILLONES PARA SACAR A PETRO DE LA LISTA CLINTON

 

La inclusión del presidente Petro en la lista Clinton (Ofac) es un hecho jurídico-político que de manera directa y sistémica toca su condición de jefe de Estado y afecta la imagen de la Nación y de todos sus asociados en la medida en que incluir al presidente en el infame listado constituye una afrenta contra quien representa la unidad, la legitimidad y el buen nombre de la República.  De allí que las diligencias jurídicas y los millonarios costos para intentar revertir la medida no deberían asumirse partiendo de la escisión que miles de colombianos hacen entre la condición personal de Gustavo Petro y su rol como jefe del Estado.

Bien lo dice El Espectador en su editorial “Se justifica la defensa jurídica del presidente Petro”, en el que señala que “un presidente no se quita la camiseta del cargo en ningún momento durante los cuatro años de su mandato, y aunque costoso, es comprensible que, en defensa del país, se busquen soluciones consultando fuentes expertas”. Y sí, como dice el mencionado editorial, la defensa jurídica del jefe del Estado resulta costosa: el contrato se firmó por un monto de10.000 millones de pesos.

El país sabe que Petro se equivocó cuando, megáfono en mano, y en una calle de NY exhortó a los soldados gringos a desobedecer a Trump. Aun así, el error lo cometió en su condición de jefe del Estado, aunque muchos lo vieron como un arengador callejero que creyó que su similar de los Estados Unidos no tomaría represalias por la osadía de convocar a los militares a desobedecer a su comandante supremo. Petro fue impulsivo, irresponsable y provocador. Y esa “gracia” hoy tiene un costo de 10 mil millones de pesos.

No me cabe duda de que Trump dio la instrucción de “castigar” a Petro y a su esposa, Verónica Alcocer incluyéndolos en la siempre conveniente y espuria lista Clinton, instrumento de presión política y moral usado por los gringos de tiempo atrás para sancionar a jefes de Estado, poniéndolos en el mismo nivel de ignominia de consumados narcotraficantes, violadores de los derechos humanos y por probados hechos de corrupción pública y enriquecimiento ilícito. Eso sí, las "pruebas" que dicen tener los gringos de la comisión de posibles delitos financieros (lavado de dinero y narcotráfico) deberán erosionarlas si aceptamos que Trump no tuvo nada que ver con la inclusión en la OFAC. 

Revertir semejante castigo económico no será nada fácil. La próxima reunión Trump-Petro puede servir para que el presidente gringo dé la orden de retirarlo. Dependerá de las explicaciones que el propio Petro y su equipo de asesores den a Trump y a Marco Rubio alrededor de la histórica lucha librada por el mandatario colombiano contra las mafias narcoparamilitares y sus aliados políticos; pero sobre todo, de la decisión que se tome alrededor de lo que bien podría asumirse como un “nuevo Plan Colombia” para enfrentar al ELN y a los otros carteles que operan en el país y que el presidente Donald Trump entiende como “fábricas de producción de cocaína” manejadas por el presidente colombiano.




martes, 20 de enero de 2026

BAJAN GASOLINA Y SALARIO DE CONGRESISTAS

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Dos decisiones administrativas del gobierno Petro constituyen hechos político-electorales:  el primero, el anuncio de la reducción gradual del precio de la gasolina, asunto que la oposición usó durante varios años para atacar a la actual administración; y el segundo, el bajonazo, vía decreto, del salario de los próximos congresistas con la eliminación de la prima especial que superaba los 16 millones de pesos. Este último hecho en algo ayuda a bajar las tensiones sociales originadas por la brecha entre el salario mínimo y el sueldo millonario de los legisladores, circunstancia que prueba que Colombia es una sociedad desigual.

Estamos ante dos jugadas políticas con las que el gobierno Petro contragolpea a la oposición que en el Congreso no quiso sacar adelante uno de los tantos proyectos de ley presentados con el propósito de reducir el millonario salario de los actuales congresistas. Con el desmonte de la prima especial de más de  casi 17 millones de pesos mensuales, los congresistas que resulten electos en las próximas elecciones ya no devengarán 50 millones. Sin duda alguna, un alivio para las finanzas del Estado.

Eso sí, esas dos actuaciones del gobierno quizás no le alcancen para enfrentar el malestar social alimentado todos los días por la prensa hegemónica alrededor de la crisis del sistema de salud, focalizado en los problemas que afronta la Nueva EPS. La decisión de cuatro jueces de embargar más de dos billones de pesos a la señalada EPS deviene con el mismo tufillo político y electoral de las decisiones administrativas arriba mencionadas.

Así las cosas, deberá esforzarse el gobierno para contrarrestar la mala imagen y la rabia de cientos de miles de pacientes de la Nueva EPS, víctimas de la crisis del sistema de aseguramiento en salud por cuenta del sistemático robo de los billonarios recursos económicos girados por el Estado durante los últimos 30 años.

Por más que haya quedado claro que la inviabilidad del sistema de salud obedece a la angurria, avidez y a la codicia de gerentes, politicastros y juntas directivas de las EPS que desviaron los recursos económicos invertidos en sus propias clínicas, en proyectos urbanísticos y otros tantos millones que se sospecha están en paraísos fiscales, los pacientes-víctimas pueden terminar por echarle la culpa al gobierno Petro por no encontrar soluciones a sus problemas de atención oportuna y de calidad.

Quedan varios meses en los que seguiremos viendo a unas empresas mediáticas interesadas en golpear la imagen del gobierno; y al gobierno, ojalá haciendo ingentes esfuerzos para mitigar los sufrimientos de los pacientes de la Nueva EPS, convertida en el último caballito de batalla que le queda a la derecha para pescar votos.




lunes, 19 de enero de 2026

¿CEPEDA O DE LA ESPRIELLA?

 

Por Germán Ayala Osorio

 

De acuerdo con los resultados de las últimas encuestas, Iván Cepeda Castro y Abelardo de la Espriella Juris pasarían a segunda vuelta. De darse esa “final” electoral entre los dos candidatos presidenciales, la polarización política y la crispación ideológica se naturalizarían de tal forma que el país del plebiscito por la paz de 2016, violentamente escindido entre el Sí y el No seguiría vigente en medio de la intolerancia verbal y la consolidación de las empresas mediáticas como actores políticos pro establecimiento.

Si Cepeda llega a la Casa de Nariño en calidad de presidente, lo más probable es que los colombianos soporten cuatro años más de tratamientos periodísticos amañados por parte de la prensa hegemónica y los enfrentamientos políticos, institucionales y verbales entre agentes económicos de la sociedad civil y el nuevo gobierno. La "revolución ética" que propone está lejos de concretarse no solo por el crispado ambiente, sino por las lógicas económicas y políticas en un país dominado por millonarios contratistas, banqueros y empresarios interesados más en invertir en campañas presidenciales para sacar millonarias ganancias, que en apostarle a transformar culturalmente a la sociedad colombiana. La corrupción al interior del gobierno Petro existió y constituye una mancha difícil de borrar. 

Si De la Espriella se sienta en el Solio de Bolívar, aquella amenaza que lanzó en contra de todo lo que huela a izquierda y petrismo animaría la consolidación de un anormal y miedoso clima social y político en una sociedad cuyos miembros aprendieron a odiarse desde el 7 de agosto de 2002. Su carácter de abogado "pica pleitos" haría posible escenarios de persecución jurídico-política contra aquellos que osen cuestionar sus decisiones. De hecho, en calidad de candidato presidencial, ya acosa, judicialmente hablando, a la periodista y abogada Ana Bejarano. 

Bajo esas circunstancias, el gran derrotado sería el centro político, fantasmal espectro ideológico y político representado por Sergio Fajardo Valderrama y por aquellos precandidatos que se juntaron en la Gran Consulta, a pesar de venir de la derecha y la falta de apoyo y carisma de políticos como Vicky Dávila, Juan Carlos Pinzón, Juan Manuel Galán y Juan Daniel Oviedo, entre otros.

Cepeda ofrece la continuidad del proyecto político progresista que encarna el presidente Petro. Mientras que De la Espriella Juris representa el regreso al poder de la derecha uribizada con todo y lo que ello significa: “destripar, perseguir, anular, estigmatizar, expulsar y echar para atrás” normas, decretos y decisiones administrativas adoptadas por el actual gobierno.

La disputa electoral entre Cepeda y De la Espriella se dará en medio de un enrarecido escenario político internacional por cuenta de la aplicación de la Doctrina Donroe en cabeza del convicto presidente de los Estados Unidos. La reunión Trum-Petro será clave para entender el tipo de injerencia que el gringo aplicará en las elecciones venideras.

El gobierno norteamericano cuenta con la actitud lacaya del “tigre” Abelardo, de la misma manera que cuenta con la postura soberana y anti gringa de Cepeda. Las relaciones de Abelardo de la Espriella con el régimen venezolano podría ser un factor negativo al momento de recibir el apoyo de Trump; por más que se limen asperezas con Petro, el gobierno de los Estados Unidos intentará, guardadas las proporciones, controlar a Colombia como lo está haciendo ahora mismo sobre Delcy Rodríguez, la “presidenta” de Venezuela.





sábado, 17 de enero de 2026

“LA DOCTORA LILIANA" Y EL REPARTIDOR DE PIZZA

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Hacía rato no veía en las redes sociales un episodio de “Usted no sabe quién soy”. En esta ocasión, la expresión genuina de clasismo corrió por cuenta de la “doctora Liliana”, una señora que, entrada en años y en cólera, menospreció e insultó a un repartidor de pizza, a quien no lo bajó de “malparido y hp”. Incluso, le alcanzó para lanzarle un puntapié, mientras le ordenaba que saliera de su “territorio” al que por desgracia pudo entrar gracias al trabajo de mensajería.

El clasismo en Colombia se asume en doble vía como una especie de tara civilizatoria, pero también como un valor moral socialmente aceptado. En ciertos sectores societales no ser clasista puede asegurar la expulsión del clan o del grupo privilegiado al que se pertenece por tradición. De allí que siempre están ahí, al acecho, para recordar que el clasismo es una ilustre tara civilizatoria muy colombiana.

En su encolerizada diatriba contra el domiciliario, quien al parecer se demoró en llegar con el pedido, la “doctora Liliana” fue captada en un viaje de clasismo puro y duro que representa a millones de colombianos que, desde sus atalayas bíblicas vigilan a lo lejos la llegada de esos Otros que, al ser diferentes, pueden humillar, insultar y echar de sus territorios por considerarlos indignos.

En esta oportunidad, “Liliana”, como la llamó varias veces el domiciliario, hizo lo que hizo porque su “conciencia de clase” se lo demandó: se subió a su propio mangrullo moral y ético para recordarle al repartidor el lugar social al que pertenece de acuerdo con la encopetada dama. ¿Habrá olvidado la “Doctora Liliana” que durante la pandemia estos repartidores fueron fundamentales social y económicamente?

Buscando en la red el significado del nombre “Liliana”, encontré que “el nombre propio de Liliana tiene un origen latino y es una variante del nombre Lilia. Lilia proviene del latín «lilium», que significa «lirio», una hermosa flor que simboliza la pureza y la belleza. El nombre Liliana combina el significado de «lirio» con el sufijo «ana», que indica gracia y elegancia. Por lo tanto, Liliana puede interpretarse como «la que posee la gracia y la belleza del lirio».

A juzgar por lo visto en el video que se hizo viral y que muy seguramente será recogido por alguno de los noticieros de televisión nacional, efectivamente la energúmena señora posee la gracia y la belleza del delirio de grandeza, del clasismo que la identifica como una “dama de la sociedad de las apariencias” en las que muy seguramente sobrevive. Al final, no sé si llamarla como ella mismo se presentó ante el repartidor. O quizás responda más fácil al llamado de “Doctora Delirio”.



Imagen tomada de El Tiempo

viernes, 16 de enero de 2026

MARÍA CORINA MACHADO REGALA A TRUMP PREMIO NOBEL DE PAZ

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Al haberle cedido o regalado la medalla que la identifica como la Premio Nobel de Paz (2025) a Donald Trump, María Corina Machado quedó ante el mundo como la más grande cipaya-lagarta, al tiempo que confirmó que efectivamente los miembros del Comité Noruego cometieron un grave error al otorgarle semejante reconocimiento. Lo que hizo Machado fue deslegitimar aún más el dichoso galardón. Desconoció de plano la advertencia del Comité Noruego en el sentido de que el premio es "intransferible". 

Un error de cálculo político que suele minimizarse por la naturaleza política del reconocido premio internacional de paz, expresión genuina de las contradicciones humanas. Una decisión acompañada de una postura injerencista en los asuntos internos de Venezuela, compartida con los Estados Unidos.

Machado viajó a la Casa Blanca con el firme propósito de plantearle al convicto presidente norteamericano una “transacción política” soportada en la entrega del galardón a quien ella considera la única persona capaz de ponerla en Miraflores, a pesar de las desobligantes palabras de Trump cuando le preguntaron si después de derrocar a Maduro Moros le correspondería asumir el poder en Venezuela a la líder opositora. Al final, negoció su dignidad, avaluada más o menos en los 1,5 millones de dólares que recibió al ganarse el Premio Nobel. Sin duda alguna, una cifra irrisoria para el magnate anaranjado. 

Al quedar por fuera del juego político planteado entre Trump y  Delcy Rodríguez, a María Corina Machado solo le quedan dos caminos: uno, seguir esperando a que el régimen venezolano implosione por las luchas intestinas que se escapen al control de los hermanos Rodríguez, presidenta encargada y presidente de la Asamblea Nacional; o dos, ir, poco a poco alejándose  de los medios internacionales para disfrutar de los millones de dólares que recibió con el Premio Nobel de Paz y finalmente olvidarse de ese sueño-capricho de gobernar a Venezuela.

La ninguneada de Trump no solo fue contra María Corina Machado, sino contra la oposición misma que lleva años intentando tumbar al oprobioso régimen de Maduro, hoy preso en una cárcel gringa. Machado apoyó varias veces una intervención militar en su propio país. Una vez los Estados Unidos atacó militarmente la infraestructura de defensa de Venezuela, Machado pensó que ese era su momento de reclamar como suya la victoria. No contó con que Delcy Rodríguez, la flamante presidenta encargada, hace rato venía negociando con el gobierno norteamericano la entrega de Maduro sin que ello representara la caída total del régimen.

Desde el tres de enero de 2026, conceptos como soberanías estatal y popular, democracia, derecho internacional, conciencia de clase, espíritu latinoamericano y dignidad devienen debilitados por cuenta de la actitud arrogante del convicto presidente gringo y de la condición cipaya de una mujer como María Corina Machado, ultrajada por Trump, un vulgar machito, tan bocón e ignorante como Nicolás Maduro Moros.

Adenda: Si la medalla del Nobel de Paz (2025) está en manos de Trump, ¿quién realmente representa-ostenta el controvertido e internacional galardón?

Adenda 2: Dice la escritora Carolina Sanín, en su cuenta de X, que  lo hecho por Machado constituye "un acto de superioridad... Les está faltando tanta sutileza y tanta agudeza como a Trump. Lávense los ojos".





jueves, 15 de enero de 2026

EL PERFIL DEL PRÓXIMO PRESIDENTE

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Después del paso del primer gobierno progresista en Colombia, con sus luces y sombras, y ante la proximidad de la elección presidencial en Colombia, quizás resulte interesante imaginar el perfil del próximo mandatario.

Aunque la idea de proponer este perfil es que sirva para “unir” a los colombianos para que juntos, alrededor de un consensuado proyecto de nación lleve al país a estadios de modernidad, se necesitará de todas maneras de un profundo cambio cultural en todas las esferas de la sociedad. Justamente, el talante del próximo mandatario estaría atado a su interés y capacidad de liderar ese cambio que necesitamos para alcanzar un desarrollo sostenible[1] y un progreso colectivo que en algo o en mucho se parezca a las condiciones de vida de países como Noruega y Dinamarca, entre otros.

Así las cosas, el próximo presidente[2] debería de insistir en consolidar las reformas sociales propuestas por el gobierno saliente, como punto de partida para avanzar hacia el deseado cambio cultural. Un cambio de esa naturaleza requiere abandonar cualquier práctica o discurso que promueva el odio entre las clases sociales. Si le apostamos como sociedad a proscribir el clasismo, el machismo, la misoginia, la homofobia, la transfobia, el racismo, la aporofobia y el arribismo, estaremos dando el primer paso para avanzar como sociedad civilizada capaz de afrontar los conflictos y transformarlos en oportunidades de mejoramiento como seres humanos.

Se necesita de un presidente que asuma el Estado como un actor responsable - no el único- para que con su legitimidad e incluso con ejercicios de violencia simbólica y física si fuese necesario, asegure  que nadie, en lo consecutivo, viva en condiciones de miseria y pobreza. No se trata de que todos sean ricos. No. Se trata de que todos tengan las mismas oportunidades y condiciones para desarrollar sus vidas. Que la disciplina, el trabajo y el ingenio sean las armas para competir, en lugar de las palancas políticas, al amiguismo, la pertenencia a clanes políticos o el clientelismo.

Para lograr lo anterior, el próximo presidente debe apostar a desprivatizar el Estado. No se trata de cambiar de contratistas-mecenas que aportan millonarias sumas de dineros a la campaña a cambio de recibir el doble o hasta el triple de lo invertido. Un gobierno que haga operar el Estado bajo ese ethos mafioso jamás logrará meter al país en el camino de la modernidad.

Un presidente egocéntrico siempre terminará escuchando solo a los aduladores de oficio y despreciando a sus críticos. La vida es corta y el poder relativo y efímero. Cuando el poder presidencial es adornado con las lisonjas lanzadas desde específicos sectores societales pierde el sentido de lo colectivo. Entonces, no se gobierna para todos, así sea insista en que representa al pueblo que lo eligió. Ese asunto del "triunfo de las mayorías" alude a una idea caduca y reducida de democracia. 

Si Usted amigo lector llegó hasta este punto, espero que haya llegado a la conclusión de que ninguno de los candidatos y precandidatos presidenciales se acercaría al talante que entre líneas y de manera explícita aquí se propone. Y es así porque seguimos enfrascados en la idea de vencer, derrotar, destripar y aplastar al contradictor político. Ninguno le ha planteado al Establecimiento y al resto de la sociedad hacer una pausa para reconocer que el ethos mafioso es ya una tara civilizatoria que debemos superar cuanto antes. Todos andan metidos en una carrera frenética por llegar al Solio de Bolívar para gobernar bajo las mismas condiciones que impiden hacerlo con eficacia, efectividad y eficiencia.

No es a través de asambleas constituyentes, ni de discusiones políticas en el Congreso y mucho menos con violentas manifestaciones callejeras que lograremos proscribir ese ethos mafioso. A lo mejor la salida es más sencilla. No es apelando al discurso patriotero que lo vamos a lograr. Como tampoco con posturas tibias y medrosas propias de un político calculador. Pongámonos de acuerdo en lo fundamental: necesitamos deponer intereses de clase y odios para sacar adelante al país. 




[1] De carácter sistémico, que no priorice e imponga la variable económica y que incluya variables o asuntos como la cultura, la ecología, la ecología política y factores socioambientales.

[2] Hablo de presidente (hombre), porque aún estamos lejos de que una mujer por primera vez gobierne a Colombia. Estoy seguro de que siempre existieron y existen hoy mujeres capaces de gobernar este complejo país. Pero el modelo patriarcal, el machismo y los miedos de los hombres poderosos de ceder el poder no permitieron la llegada de una mujer a la Casa de Nariño.

miércoles, 14 de enero de 2026

PALOMA O DE LA ESPRIELLA: LOS CARGA MALETAS DE URIBE

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Bastó una declaración del expresidente Uribe para que la mascarada de la Gran Consulta de la centro derecha se cayera estrepitosamente. Esto dijo el expresidiario: “Si Abelardo es el que pasa a la segunda vuelta, estaremos con él; si es Paloma, él le cargará maletas”.

Así las cosas, Uribe Vélez mantendría su rol de Gran Titiritero esta vez con dos nuevas marionetas: Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. Ya el país sabe qué pasó con el gobierno de Iván Duque, el primer títere que manipuló el expresidente con el saldo negativo conocido.  

Por los niveles de obsecuencia de Valencia y De la Espriella lo más probable es que el país regrese a los tiempos en los que desde la prensa internacional se advertía de la llegada a la Casa de Nariño de un puppet.  Baste con recordar el titular de la BBC para comprender lo que pasaría si Paloma o De la Espriella llegan a la presidencia: Colombia's new president Iván Duque: ¿Puppet or rock star?

Sin duda alguna los efectos político-electorales del “negocio” que logró Uribe afecta de manera directa la candidatura presidencial de Sergio Fajardo Valderrama, quien decidió irse a primera vuelta de manera directa.

Si la campaña de Fajardo quiere de verdad tomar distancia del uribismo y mostrarse como una opción de poder alejada de la lucha entre Petro-Uribe, debería usar el “negocio” político logrado por el expresidente antioqueño para decirle al país que no es bueno que se repita la amarga historia de Iván Duque como el consagrado títere de Uribe. ¿Se atreverá Fajardo a desafiar de esa manera al exmandatario antioqueño? ¿O su reverencial respeto hacia el político antioqueño se lo impide?

Ya veremos qué sucede. Lo cierto es nuevamente queda en evidencia que la centroderecha en Colombia es un fantasma: no existe. Aquí hay derecha y ultraderecha, cuyos límites cada vez son más borrosos. Al final, no se trata de si Paloma Valencia le cargará las maletas a De la Espriella o viceversa. El asunto de fondo está en la disposición de los dos de prestarse para ser los monigotes, fantoches, títeres, marionetas, puppet, bufones y peleles del Gran Titiritero. Eso sí,  los dos desde ya cargan con la pesada maleta de una figura desprestigiada, aborrecible y violenta como la de Uribe.



Imagen tomada de Semana.com

martes, 13 de enero de 2026

MATADOR ATACA A PALOMA

 


La violencia política en las redes sociales, en particular en X, tiene su capítulo aparte cuando se usa el cuerpo femenino para ridiculizar y atacar desde una estética profundamente patriarcal y machista.

Después de escuchar al expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez dar la tenebrosa orden de “hacer llorar” a la tuitera María José Gómez, por estos días en la red X, petristas y uribistas están agarrados por las burlas a las que fue sometido el cuerpo de la precandidata presidencial Paloma Valencia Laserna. Otros, desde orillas distintas también entraron en la reyerta digital exigiendo respeto por las mujeres.

El caricaturista Matador usó a Jaime Garzón en su innoble propósito de atacar a Paloma por su corporalidad en la que, de acuerdo con el juicio de valor, le “sobran unos kilos”. “Como diría Jaime Garzón, Paloma Valencia no se "dirige" al país, se "digiere" al país” publicó en su cuenta de X el reconocido ilustrador.

En el pasado el cuerpo y las “pintas” (el outfit) de la vicepresidenta Francia Elena Márquez Mina fueron sometidos a las mismas valoraciones estéticas machistas y patriarcales. Entre las que se mofaron de la vicepresidenta se encuentran la propia Paloma Valencia y María Fernanda Cabal. También varias tuiteras de las mesnadas del Pacto Histórico sufrieron el matoneo digital porque sus cuerpos "resultaban estéticamente repulsivos". Las hijas de Petro también han sufrido el mismo matoneo. La derecha y la izquierda; los uribistas y los petristas comparten esas mismas evaluaciones, lo que los iguala en perversidad, misoginia, estupidez y machismo.

Ese nivel tan bajo en el que cayeron unos y otros aleja cualquier posibilidad de que la próxima contienda electoral se desarrolle en medio de discusiones conceptuales. La exministra Susana Muhamad recriminó a Matador: “Esto es absolutamente fuera de lugar, irrespetuoso, estigmatiza y ofensivo. No se puede descalificar a una mujer por su corporalidad. Qué tiene que ver eso con su capacidad. @matador debe retractarse, ofrecer disculpas y reflexionar sobre su machismo”.

Definitivamente las redes sociales seguirán siendo las cloacas y trincheras ideológicas desde donde se destila odio, machismo y misoginia. Así no, Matador, así no.


domingo, 11 de enero de 2026

"QUE LA HAGAN LLORAR": LA ORDEN DE URIBE VÉLEZ CONTRA MARÍA JOSÉ GÓMEZ

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Al expresidente Álvaro Uribe Vélez se le señala de tiempo atrás de ser paramilitar («paraco»), responsable político de las masacres del Aro y La Granja, de la muerte del defensor de derechos humanos, José María Valle, incluso del «accidente» del helicóptero donde pereció su exsecretario de Gobierno en la gobernación de Antioquia. También se le señala de haber dado la orden a las brigadas del Ejército Nacional de “producir más y mejores resultados operacionales”, objetivo que impulsó la política de seguridad democrática y produjo el fatal resultado de por los menos 6.402 jóvenes asesinados a sangre fría y presentados falsamente como “guerrilleros caídos en combate”.

Y ahora, por cuenta de lo que sería un “error al no cuidar las comunicaciones”, se le escuchó en un evento proselitista ordenarle a la tuitera Julia Correa Nuttin, en referencia a la también tuitera María José Gómez (@MajoDoriaT), “que la hagan llorar» en las redes con los comentarios”. En el audio se escucha a Correa decir “yo he hecho videos de ayer de usted y se los paso para mover con los bodegueros”.

La orden de Uribe se habría dado porque María José Gómez confrontó públicamente a la precandidata presidencial Paloma Valencia por sus actitudes aporofóbicas consistentes en oponerse, desde el Congreso, a las reformas sociales impulsadas por el gobierno Petro.  Del fuerte reclamo que Gómez le hizo a Valencia, dentro de un avión comercial, habría sido informado al exmandatario y expresidiario. Ello explicaría su orden de atacar en las redes sociales a la osada María José Gómez. Esta última le contestó a Uribe: «El expresidente @AlvaroUribeVel manda a su ejército de bots a intimidarme y “hacerme llorar”, porque su método siempre ha sido el miedo, el hostigamiento y la amenaza. Mientras tanto, Paloma Valencia va finca por finca a pedirle el voto a los jornaleros de Córdoba, gente que pasó toda la vida trabajando sin derechos, sin estabilidad y sin poder cotizar pensión, porque su esfuerzo solo sirvió para enriquecer a los mismos de siempre, los poderosos y terratenientes». (Ver trino).

Lo espetado por Uribe deja claro que hay bodegas uribistas encargadas de atacar-hostigar de manera sincronizada a influenciadoras y tuiteras petristas. El uribismo siempre negó la existencia de esas bodegas, al tiempo que denunciaba la operación de una cadena de bodegueros petristas dispuestos a atacar con fiereza a las toldas uribistas.  

La orden dada por Uribe de hacer llorar a María José Gómez permitió que cientos de tuiteros lo identificaran como el jefe de las bodegas uribistas que usan las redes sociales para generar estados de opinión basados en el odio, la inquina y las emocionalidades que rayan con lo ilegal y lo primitivo. Sin duda alguna, estamos ante una actitud misógina, paleolítica, vulgar y propia de «matoncitos digitales» que andan buscando camorra en las redes sociales. 

Las redes sociales son las nuevas trincheras ideológicas- verdaderas cloacas- desde donde grupos de poder, de la mano de los llamados influenciadores y bodegas se lanzan improperios, se cuestionan mutuamente, amenazan, estigmatizan, se persiguen y se hostigan con dos fines: de un lado, generar daños emocionales y por el otro, generar visualizaciones que además de actividades de monetización, logren mover a la opinión para que tome decisiones electorales basadas en emocionalidades y no en la razón.  

El final de la carrera política y de la azarosa y cuestionada vida del expresidente Uribe resulta a todas luces lamentable. En lugar de estar dando debates conceptuales o proponiendo soluciones reales a los problemas, dedica tiempo a dar instrucciones para que una tuitera sea atacada en su persona e imagen pública hasta “que la hagan llorar”.

Escuchar a Uribe dando esa orden lo gradúa como el vulgar jefe de las bodegas uribizadas.





sábado, 10 de enero de 2026

ICE EN LOS ESTADOS UNIDOS: UNA FUERZA PARA RACIAL

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Las actividades criminales del ICE en los Estados Unidos están atadas a la postura supremacista del presidente Trump. Aunque creada en el 2003, el violento comportamiento de sus miembros parece alinearse con el pensamiento del presidente. 

Mientras que, en la franja de Gaza, Israel, con el visto bueno de USA, le apuesta a esclavizar o eliminar al pueblo gazatí, al interior de la tierra del Tío Sam los agentes del ICE, una especie de estructura para racial, están interesados en perseguir, estigmatizar, expulsar o eliminar a inmigrantes latinos considerados malandros, escoria y estéticamente repudiables (gente fea). Lingüísticamente, ICE funge como una especie de Gestapo entrenada para perseguir y eliminar a todo aquel que, además de parecer latino, hable español, la despreciable lengua de los inmigrantes que osan no aprender el idioma oficial de USA. 

En palabras del propio presidente norteamericano, en referencia al pueblo venezolano: “Son las personas más feas que he visto en la vida. Son los más feos que he visto. Esta gente es un desastre, es de lo más feo que vi en mi vida". Ser feo y latino es un grave delito federal en la democracia Trumpista. 

Las protestas ciudadanas en varias ciudades y estados de los Estados Unidos, aunque puntuales, pueden estar alimentando un descontento generalizado que termine consolidando un movimiento social y político capaz de poner en riesgo la estabilidad y la legitimidad del gobierno de Donald Trump. Los ataques y crímenes contra ciudadanos norteamericanos perpetrados por los agentes de ICE constituyen una muestra clara de la degradación del sentido de la autoridad de una fuerza que obedece directamente al carácter dictatorial con el que el presidente está manejando delicados asuntos internos en su particular objetivo de Make America great again.

Los norteamericanos e incluso los propios latinos con estatus migratorio legalizado siempre se sintieron orgullosos de vivir en un país en el que la policía jamás hizo operativos para exigirte el pasaporte o cualquier otra prueba de ser ciudadano de ese país. Lo máximo que podrían hacerles era imponer una multa por tener una luz defectuosa del vehículo, parquear al lado de un hidrante o por violar el límite de velocidad al atravesar una zona escolar.

Los rasgos latinos e incluso el tener un inglés con acento despiertan las conductas criminales de los agentes del ICE, quienes atacan por igual a puertorriqueños, indígenas y afroamericanos e incluso a ciudadanos gringos que se atrevan a defender a vecinos inmigrantes con su estatus migratorio regularizado o no.

A pocos meses de iniciar el Mundial de Fútbol, los operativos del ICE podrían generar miedo y zozobra en turistas y migrantes que desean ver los partidos programados para jugarse al interior de los Estados Unidos. Se teme una poca asistencia e incluso el fracaso económico del certamen planetario por lo menos en las sedes norteamericanas. Ya veremos.

Las valoraciones estéticas de Trump, seguidas por ICE, son ya un nuevo elemento dentro de la supremacía racial, pues supera el color de piel, el lenguaje nativo y la nacionalidad. Hablar español o inglés con acento, ser feo, no tener ojos azules e incluso oponerse a las arbitrariedades de los fascistas de ICE son motivos suficientes para morir a manos de esa fuerza para racial que Trump creó a su imagen y semejanza. El águila imperial ataca dentro y fuera del país. Y al parecer no hay jaguar latino o animal asiático capaz de enfrentarla.




agentes de ICE asesinan a ciudadana americano - Búsqueda Imágenes

viernes, 9 de enero de 2026

EFECTOS DE LA DOCTRINA DONROE

 

Por Germán Ayala Osorio

 

La actual coyuntura política generada en gran medida por la aplicación de la doctrina Donroe es el escenario propicio para inhumar conceptos claves como democracia, relaciones y orden internacionales fundados en normas concebidas para mantener la convivencia entre potencias y países dominados en los márgenes de la civilización y la barbarie.

Por encima de esas concepciones sobreviven la moral y la ética, marcos de referencia que por siglos sirvieron para tratar de ponerle límites a una aviesa condición humana que quizás empieza ya a recorrer y sufrir los caminos del colapso climático o los que se advierten de las inmorales acciones militares de Rusia en Ucrania, la genocida limpieza étnica en Gaza aplicada por Israel con la anuencia de los Estados Unidos y Europa y las acechanzas de China sobre Taiwán.

El desprecio por las normas del derecho internacional por parte del presidente de los Estados Unidos y su interés de evitar que la Nueva Ruta de la Seda le quite el privilegio de seguir ejerciendo el dominio sobre América Latina, su patio trasero, explican la incursión armada en Venezuela e incluso la amenaza de Trump de hacer lo mismo en Colombia.

Inhumadas todas las consideraciones éticas y morales, así como las categorías democracia, relaciones y orden internacionales, en adelante las visiones pragmáticas, sostenidas en intereses económicos y geopolíticos, erosionan el diálogo como posibilidad humana para construir consensos políticos en el marco de las históricas relaciones asimétricas entre el Norte y el Sur.

Trump y sus legionarios también desconocen el diálogo para imponer el único camino posible: obedecer y cumplir con las instrucciones dadas concebidas bajo un tutelaje que hace ver a las sociedades víctimas, incluidos sus mandatarios, como bárbaras, incivilizadas y “estéticamente” despreciables.

En el fondo, el desprecio por las conceptualizaciones históricas y los marcos de convivencia van de la mano del debilitamiento de la Academia como referente y matriz en donde es posible cultivar y ponerle límites a la racionalidad antropocéntrica. Personajes como Trump, poco leídos, abundan por el planeta atados al excesivo amor por el dinero y el poder. Finalmente, el hemisferio occidental está en manos de un convicto al que le quedan tres años de mandato.



Photograph: Bloomberg/Getty Images


jueves, 8 de enero de 2026

DOS REALIDADES EN LA EVENTUAL REUNIÓN ENTRE PETRO Y TRUMP

 




Por Germán Ayala Osorio

 

Después de la positiva conversación entre los presidentes Trump y Petro hay que aterrizar el significativo diálogo a dos realidades incontrastables: la primera, que el gobierno del presidente Petro está de salida, lo que limita los alcances de la reunión bilateral que está por concretarse entre los dos mandatarios; y la segunda, que independientemente de cómo salga el encuentro, la injerencia del Tío Sam en las próximas elecciones sí o sí se dará. El matiz quizás esté en relación con las maneras en las que buscarán influir en el definitivo escenario electoral.

Basados en la primera realidad, la comitiva que acompañará a Petro y el propio presidente tendrán que dar las explicaciones a que haya lugar en torno a la lucha contra el narcotráfico, pensando en clave de continuidad del proyecto progresista con ajustes estructurales a la idea de la Paz Total. Es decir, tendrán que erosionar o desmentir la narrativa que la derecha colombiana ya sembró en las autoridades norteamericanas alrededor de que Petro y Cepeda son “comunistas” y por lo tanto un peligro para los Estados Unidos. El objetivo está claro: hay que exponer privadamente a Uribe Vélez y de esa manera demostrar que no es el “héroe” que Trump cree que es.

En cuanto al tema de la paz territorial, haberle dicho a Trump que el ELN es hoy el problema en zonas como el Catatumbo con la producción de cocaína obliga a un cambio en la idea de buscar la paz. Cepeda ha dicho que dará continuidad al proyecto Petro, incluida la búsqueda de la pacificación del país por la vía de la negociación política. Va siendo hora de que el candidato del Pacto Histórico deje el lado romántico de la paz pues Estados Unidos muy seguramente estará interesado imponer el camino de la guerra total contra las narcoguerrillas por encima de la ruta de los diálogos de paz.

 Si se logra concretar la reunión entre Trump y Petro, las claridades que le haga el presidente colombiano a su homólogo en relación con la manera como viene dando la lucha contra el narcotráfico podrán servir para que el gringo entienda cuál es la realidad de un país en el que operan narcoguerrillas en territorios inundados de cultivos de coca. También, Petro deberá asegurarse de convencer a Trump de que efectivamente fue engañado por políticos y exmilitares que viajaron a Miami y Washington a tergiversar la realidad social, económica y política basados en el odio a Petro.

Dada la complejidad que suponen los temas arriba expuestos, el tema de la injerencia gringa en las elecciones no se abordará en la reunión bilateral. Lo que sí podrá lograr Petro y su comitiva es sembrar dudas en la administración Trump de las buenas intenciones de la derecha colombiana al querer recuperar el poder con el apoyo norteamericano. Más claro: hay que demostrar con cifras y hechos fácticos que en Colombia hay una élite perversa responsable de las múltiples formas de violencia que se manifiestan en el país desde hace décadas. De esa manera, Petro le estaría abonando el camino a Cepeda, quien deberá morigerar su discurso anti gringo.

miércoles, 7 de enero de 2026

CONVERSACIÓN ENTRE PETRO Y TRUMP DEJA GANADORES Y PERDEDORES

 

Por Germán Ayala Osorio

 

La conversación telefónica entre Petro y Trump el mismo día en el que se daban multitudinarias concentraciones en varias ciudades en favor del presidente colombiano puede entenderse como una excelsa jugada político-electoral de Gustavo Petro.

Gustavo Petro llamó a Trump para limar asperezas, desescalar los ataques verbales y provocar una reunión bilateral en la Casa Blanca que ya está siendo coordinada entre Marco Rubio y Rosa Villavicencio. Con ese gesto, Petro golpea con dureza a varios agentes de la oposición y empresas mediáticas que aplaudían la posibilidad de una invasión o de un ataque de la fuerza Delta de los Estados Unidos contra Colombia. En su discurso criticó el papel de la prensa tradicional en la construcción de una imagen negativa de su gobierno, que alimentó la ojeriza del mandatario estadounidense.

En su intervención en la Plaza de Bolívar, Petro se refirió a los políticos que viajaron a Washington a engañar al huésped de la Casa Blanca y a rogarle que actuara con firmeza contra el presidente de la República. Sin nombrarlos, Petro aludió a Federico Gutiérrez, Alejandro Eder, Alejandro Char, Dumek Turbay, Álvaro Uribe Vélez y Vicky Dávila, entre otros más, que en actitud cipaya viajaron a los Estados Unidos, de acuerdo con Petro, a falsear la realidad económica y política del país con el firme propósito de generar sanciones y tensiones, alimentadas por las imprudencias verbales de ambos mandatarios registradas en sus redes sociales. De esas falsedades Trump concluyó que Petro era el “líder de los narcotraficantes, que era un dictador y un enfermo”. Colombia fue descertificada en su lucha contra el narcotráfico y Petro fue incluido en la Lista Clinton.

En su intervención pública, el jefe del Estado dijo: "Le dije a Trump que muchos de los políticos que fueron a EEUU tienen relaciones con el narcotráfico. Muchos de los que fueran allá buscaban violencia para que no fueran juzgados en Colombia y detener el juicio contra la parapolítica". 

Bienvenida la reunión Petro-Trump, que deja ganadores y perdedores. Uno de los beneficiados es Iván Cepeda, siempre y cuando de la reunión salgan positivos acuerdos bilaterales. Así las cosas, la campaña electoral y los comicios mismos se desarrollarían sin las incertidumbres y los miedos propios que generó la amenaza de Trump de atacar al país para llevarse preso a Petro.  

El propio Petro sale airoso frente a la oposición en la medida en que erosiona la narrativa recreada por varios políticos de la derecha colombiana que advertían que el presidente colombiano estaba buscando una “guerra con USA” para impedir la jornada electoral y por tanto la elección presidencial para quedarse otros cuatro años más en la Casa de Nariño.

La abyecta y feroz oposición al presidente Petro acaba de sufrir una fuerte derrota política en la medida en que esperaban que, en su alocución en la Plaza de Bolívar, el mandatario de los colombianos se fuera lanza en ristre contra Trump y lo desafiara como cuando burlón imitó el baile de Trump en la escena pública.  Petro dejó claro que tenía un discurso preparado, antes de producirse el diálogo con su homólogo estadounidense.

Imagino que esos y otros agentes de la derecha política y mediática local dirán en las próximas horas que Petro se hincó ante el poder de Trump. El haber tomado la iniciativa de llamar al presidente estadounidense dará vida a esa lectura y por supuesto a graciosos memes. 

DIPLOMACIA SÍ, HEROÍSMO, NO


Por Germán Ayala Osorio

 

La mejor respuesta a la amenaza de los Estados Unidos de hacer en Colombia lo mismo que hizo en Venezuela debe ser la diplomática. Apelar al discurso belicista y altisonante que usó Nicolás Maduro meses antes de ser puesto preso por tropas norteamericanas resulta ridículo si se comparan las capacidades militares de Estados Unidos con las de Colombia. No tenemos cómo responder militarmente a un ataque y mucho menos a una eventual invasión de los Marines. El régimen de Maduro le mostró los dientes al Tío Sam y en una operación “quirúrgica”, convenida o no, les demostró su capacidad militar con un resultado abrumador: solo hubo víctimas fatales del lado venezolano.

Por supuesto que esa enorme diferencia militar no impide forjar un sentimiento nacionalista y la defensa de la soberanía, la autonomía territorial y de las normas internacionales, pero apelar al discurso heroizante de hombres y mujeres en armas nos recuerda que millones de colombianos fueron, en el pasado reciente, víctimas de “Héroes”, legales e ilegales que violaron los derechos humanos. Los primeros, amparados en la aplicación a rajatabla de la (in) moral política de seguridad democrática convirtió a miles de jóvenes en “falsos positivos”; y los segundos, en la estimulación que les da su histórica lucha contra el Estado, asesinaron campesinos señalados de ser colaboradores de las fuerzas armadas.

Bienvenido entonces el llamado de Margarita Rosa de Francisco al presidente Petro en el que señala que para ella “el verdadero heroísmo no involucra las armas; nada que mate a otro; ni siquiera al que es considerado enemigo. Fantasear con levantar las armas en nombre de la “patria”, de la libertad, de la soberanía, de Dios o de cualquier otra causa es también soñar con matar.  El héroe o el mártir militar es un contrasentido y en estos tiempos no lo considero un referente que ayude a cambiar los modos de alcanzar la libertad ni de renovar la historia bárbara del ser humano”.

Detrás de la postura de Margarita Rosa de Francisco y de su llamado hay una ética que defiende la vida, por encima de las reacciones muy propias de machitos dispuestos a exhibir su hombría y los juguetes bélicos, extensiones fálicas que sirvieron en el pasado y en el presente para hacer del planeta un lugar inseguro para todos.  Un verdadero infierno. 

Sacar los tanques, exhibir fusiles y gritar “acá te esperamos Trump” es hacerle el juego al matoncito que desde el Salón Oval ya demostró estar dispuesto a imponer su propia doctrina (Donroe), para acallar los graves problemas internos que enfrenta, que van desde los señalamientos de conductas pederastas, una economía en proceso de ajuste por la persecución a la mano de obra representada en los migrantes latinos y la posibilidad que pierda las mayorías en el Congreso y se desaten procesos jurídico-políticos por haberse saltado el legislativo.

Ojalá el presidente Petro escuche a Margarita Rosa y a otros que como ella no comparten ese llamado a defender con las armas la República. Ya veremos esta tarde qué dice el jefe del Estado. Avanzaremos como sociedad civilizada cuando dejemos de creer en Mesías, Héroes y Patriotas. Todo ser humano en armas, sin importar la causa que defienda y de quién escriba la historia, es un potencial asesino o uno ya consumado.





martes, 6 de enero de 2026

EL ESPECTADOR SALIÓ EN DEFENSA DE PETRO, PERO...

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El tajante rechazo de El Espectador a la amenaza proferida por Donald Trump contra el presidente Petro constituye un ejemplo de dignidad política y expresión de una férrea ética periodística sostenida en un ejercicio del oficio que nos recuerda a don Fidel Cano cuando se enfrentó a Pablo Escobar y al poder y chantaje financiero de Michelsen Uribe con el que intentó intimidar al periódico bogotano.

En el editorial de El Espectador, intitulado Amenazar al presidente Petro es agredir a Colombia, se lee: “Las amenazas del presidente Donald Trump contra el presidente Gustavo Petro son una agresión directa contra Colombia. No hay justificación alguna para que el líder de Estados Unidos fantasee con una operación militar en nuestro país y contra un mandatario elegido democráticamente. Nuestro país es una democracia estable y en proceso de fortalecimiento, con instituciones robustas, con una sociedad civil activa y con una Constitución garante de libertades individuales. Nuestra soberanía es innegociable. Cualquier apoyo a lo dicho por el presidente Trump es complicidad con un golpe de Estado y una traición a este país que con tanto esfuerzo, dolor y sangre hemos construido”.

Eso sí, la ejemplarizante y valiente postura editorial contrasta con el evidente regocijo de Noticias Caracol, empresa que al igual que el diario bogotano es propiedad del Grupo Santodomingo. El señalado telediario viene legitimando el ataque gringo contra Venezuela y azuzando a congresistas republicanos y al propio Trump para que digan algo desobligante del presidente Petro. Esto último de la mano de su corresponsal en Washington.

Ya calificaron a Petro de ser “líder de narcotraficantes y de estar enfermo” y lo amenazaron con ser el próximo en caer, lo que supone una inminente intervención militar norteamericana similar a la que aplicó en Venezuela el pasado 3 de enero.

Las posturas editoriales en los noticieros de televisión las vimos en telediarios de los años 70 y quizás en los de los años 80. En adelante, esa sección desapareció y con la llegada de los canales privados en 1989, las empresas mediáticas de origen corporativo empezaron a operar como agentes políticos con una agenda propia, atada por supuesto a los intereses de sus propietarios, poderosos agentes de lo que se conoce como el Establecimiento.

Que los editoriales hayan quedado relegados y de uso exclusivo en a periódicos no significa que dichas posturas hayan quedado proscritas para los noticieros de televisión. No. En cualquier momento, si así lo deciden las directivas, pueden dedicar unos minutos a fijar una postura política sobre un hecho noticioso complejo, de importancia nacional e internacional o sobreviniente como lo es la más reciente amenaza del convicto presidente de los Estados Unidos.

Lo preocupante es que no es la primera vez que Trump amenaza al mandatario colombiano. En el ya referido editorial de El Espectador se consigna que “no es la primera vez que el presidente Trump amenaza al presidente Petro. Venimos monitoreando sus declaraciones desde hace meses, cuando decidió incluirlo en la lista Clinton y acusarlo sin aportar evidencias de ser un narcotraficante. Ahora, en la noche del domingo 4 de enero, el mandatario estadounidense fue más allá. Colombia está muy enferma también. La dirige un hombre enfermo al que le gusta hacer cocaína y vendérsela a Estados Unidos. No lo va a estar haciendo mucho más tiempo...”

El diario El Espectador, periodísticamente, es manejado por la familia Cano; los demás asuntos competen directamente a los intereses del Grupo Santodomingo. ¿Por qué Noticias Caracol no ha dedicado un editorial para rechazar la amenaza proferida por Trump contra Petro? Si así sucediera, las directivas del canal, del noticiero y los miembros de la poderosa familia son conscientes de que la exposición de semejante postura en televisión tendría efectos distintos a los que difícilmente generará un editorial en un medio digital.

No vivimos en los tiempos en los que los editoriales de los periódicos hacían tambalear gobiernos y ministros. Pero estoy seguro de que rechazar los sueños e intenciones golpistas de Trump contra Colombia en la emisión de las siete de la noche de Noticias Caracol tendría efectos incluso por fuera del país: una postura en ese sentido sería recogida por medios internacionales, estudiosos de los medios masivos y columnistas. ¿Qué sucederá primero: el ataque o el editorial televisado?






lunes, 5 de enero de 2026

PRESIDENTES DE ALTAS CORTES Y CONGRESISTAS QUIEREN QUE COLOMBIA SEA OTRA VENEZUELA



Por Germán Ayala Osorio

La derecha dijo en las elecciones de 2022 que con el triunfo de Petro “nos convertiríamos en Venezuela”. Con ese caballito de batalla asustaron a cientos de miles de ciudadanos que votaron con miedo y otros tantos que se abstuvieron de sufragar en favor del “gobierno del cambio” porque llegaría el socialismo-comunismo-castrochavismo y que no habría papel higiénico y que ese nuevo gobierno acabaría con la propiedad privada.

Ahora, con el ilegal y arbitrario ataque militar y la captura-secuestro del ladino y autócrata presidente Nicolás Maduro Moros quienes quieren que Colombia se parezca al violentado vecino son agentes políticos y económicos de la oposición colombiana que guardan silencio frente a la más reciente amenaza que lanzó el presidente norteamericano en contra del presidente Petro. Vaya contradicción. 

Se suma a lo anterior la actitud cipaya de los congresistas Lina María Garrido, de Cambio Radical y Jota P Hernández, de la Alianza Verde, que públicamente aplaudieron la posibilidad de una incursión armada de los Marines y la DEA en Colombia para derrocar al presidente colombiano por ser, de acuerdo con Trump, “líder de narcotraficantes, productor de cocaína y por ser un enfermo”. Garrido espetó en su cuenta de X: “Bienvenido a #Colombia Presidente @POTUS. Con gran anhelo el pueblo colombiano lo espera. No tarde tanto por favor”.

La intimidación de corte militar proferida por el convicto presidente de los Estados Unidos no ha sido rechazada por los presidentes de las altas Cortes y mucho menos por las cabezas visibles de Fenalco y la Andi, para nombrar a los más visibles actores económicos de la sociedad civil.

Frente al atronador silencio de los presidentes de las altas Cortes, el ministro Armando Benedetti en su cuenta de X señaló que “Colombia no es un Estado fallido. Miembros del Estado también son los presidentes de las altas Cortes y el Congreso de la República quienes tienden por mandato constitucional defender la independencia nacional. Su silencio ante la amenaza de una invasión militar, además de demostrar cobardía y su oposición al Gobierno, aceptan que hacen parte de ese Estado fallido y son narcos, van en contra de las razones de Estado y de la patria y estarían de acuerdo que ellos, miembros del Estado, no tienen legitimidad”.

Resulta a todas luces peligroso e inconveniente que, de cara a las elecciones presidenciales en Colombia, los presidentes de la Corte Constitucional, Consejo de Estado y Corte Suprema de Justicia guarden silencio frente a la grave amenaza del gobierno de los Estados Unidos. Se trata no solo de una actitud cipaya, sino de una abierta complacencia con la posibilidad de que Trump cumpla su amenaza. Justamente, esa empobrecida visión del Estado facilitará la intervención del gobierno gringo en las elecciones presidenciales.

Vaya contradicción. Los que ayer aportaron a la construcción de esa narrativa castrochavista, hoy, con su silencio y complacencia, aplauden que las tropas gringas desembarquen en la Casa de Nariño y se lleven preso a Petro para ser juzgado en una corte de los Estados Unidos, con un indictment redactado por Marco Rubio, sentado frente a Trump en el Salón Oval de la Casa Blanca.



Imagen tomada de Representante Garrido apoya posible intervención militar de EE.UU. en Colombia - La Veintitrés

domingo, 4 de enero de 2026

TRUMP AMENAZA A PETRO: ¿HABRÁ ELECCIONES LIBRES?

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El dominio de EE. UU. en América Latina no será cuestionado nunca más” es la frase lapidaria espetada por el convicto presidente Donald Trump que servirá de principio ideológico, razón política, valor moral e incluso de eslogan de campaña de la derecha colombiana en las elecciones presidenciales.

Trump jugará duro en los próximos comicios. Y lo hará ofreciendo millones de dólares como lo hizo en la Argentina de Milei y recientemente en Honduras. Nunca la injerencia política y electoral del Tío Sam se sentirá tanto como en la ya caldeada jornada electoral que se avecina en el país.

Después del ataque militar y la captura-secuestro del autócrata presidente de Venezuela, Trump aplicará en Colombia su propia doctrina de seguridad nacional (Donroe) por razones que saltan a la vista pero que es bueno exponer: 1. El proyecto progresista liderado por Petro constituye una verdadera amenaza a los intereses de USA en el país y en la región por cuenta del liderazgo de Petro, pero sobre todo por la actitud desafiante asumida por el mandatario colombiano. El fantasma del neocomunismo o neo socialismo volverá a la escena electoral.

La coyuntura internacional y regional generada por la incursión militar en Venezuela pone desde ya a quienes osen hablar de dignidad, soberanía y respeto al derecho internacional en el patíbulo que administra Marco Rubio y en la mira de las autoridades norteamericanas dispuestas a recrear escritos de acusación contra todas aquellas figuras públicas que se atrevan a cuestionar el naturalizado dominio gringo en Colombia y Latinoamérica. Los señalamientos al presidente Petro de ser el "líder del narcotráfico "y de ser un "enfermo" hacen parte de la estrategia prepolítica, política y electoral de la doctrina Donroe. La amenaza directa contra el gobierno y la persona del presidente colombiano debe tomarse en serio. “Colombia está gobernada por un enfermo, pero no lo va a seguir haciendo por mucho tiempo”.

2. Al presidente Trump le urge poner en la Casa de Nariño a un mandatario que cumpla con las condiciones de la fallida lucha contra las drogas. Esto es, necesita de un presidente obsecuente con los manejos turbios de la DEA y que le vuelva a asegurar el control logístico y político de la producción de cocaína que se exporta hacia el mercado americano en las sempiternas condiciones institucionales que Petro intentó descifrar e incluso erosionar.

3. Otra de las razones que tendrá Trump-Rubio para influir de manera directa en la jornada electoral colombiana está asociada a los avances de la negociación con los agentes de poder del régimen venezolano que finalmente entregaron a Maduro Moros. Cumplan o no con lo acordado, la Casa Blanca necesita de un presidente colombiano que apoye de manera irrestricta las decisiones que tomará el gobierno gringo en relación con la administración tutelada de Venezuela y sus recursos energéticos. Trump y Rubio ya dejaron claro que no les gusta que los cuestionen, de ahí que la frase con la que se inicia esta columna constituye una amenaza para quienes le lleven la contraria al Gran Sheriff.

Bajo esas circunstancias, sobre la campaña de Iván Cepeda se posarán los ojos vigilantes de los Estados Unidos. Cepeda tiene dos opciones: la primera, morigera su discurso anti gringo y toma algo de distancia de Petro, sin caer totalmente en una postura indigna; o la segunda, decide recoger el espíritu contestario y emancipador del saliente presidente colombiano, lo que supondrá, una vez instalado en el Solio de Bolívar, extender en el tiempo las tensas relaciones diplomáticas entre Washington y Bogotá.

Los candidatos de la derecha no caerán en disquisiciones alrededor de la dignidad y la soberanía porque eso de ser cipayo se les da de forma natural. Habrá que estar atento a cuál candidato presidencial finalmente los Estados Unidos designan como el más conveniente para sus propósitos “imperialistas”. Estados Unidos le apuntará a controlar políticamente a Venezuela y a Colombia. 


 


ROY BARRERAS PROPONE UNIFICAR PERIODOS DE ALCALDES Y GOBERNADORES

Por Germán Ayala Osorio   A un mes de la consulta del Frente por la Vida, el precandidato presidencial Roy Barreras Montealegre de manera te...