miércoles, 11 de febrero de 2026

TRAGEDIA EN CÓRDOBA: RETO ELECTORAL E IDENTITARIO PARA PETRO



Por Germán Ayala Osorio


La tragedia que afrontan los cordobeses por cuenta de un modelo de desarrollo que exhibe problemas de sostenibilidad sistémica constituye un reto político-electoral e identitario para el presidente Gustavo Petro.

Y es así porque en las graves inundaciones hay responsabilidades compartidas entre los delegados del gobierno en el manejo de la hidroeléctrica de Urrá, el gerente que recién dimitió y los agentes políticos y económicos que agenciaron en el pasado actividades antrópicas altamente disruptivas como la ganadería extensiva, la desecación de “madres viejas”, el manejo irresponsable de varias cuencas hidrográficas, incluido por supuesto el de la Ciénaga Grande, ecosistema sometido a intervenciones humanas que afectaron sus funciones de regulación hídrica y su oferta ambiental.

El reto político-electoral es colosal por la dimensión de las inundaciones y las pérdidas de cultivos de pan coger y viviendas que quedaron anegadas y los tratamientos periodísticos catastrofistas que en época electoral se tiñen con el color de los intereses políticos de quienes aspiran a regresar al Congreso y los candidatos presidenciales, como Abelardo de la Espriella, criado en Montería, quien aprovechó la tragedia para criticar al gobierno Petro y a la corrupción en la UNGRD.  De esa manera, el candidato presidencial y abogado que dice que la ética nada tiene que ver con el derecho, ignoró las otras variables que pueden explicar el origen de la catástrofe, que por supuesto ya no son tan naturales como se suele pensar, aunque el cambio climático es una realidad. 

Por supuesto que identitariamente el jefe del Estado se enfrenta a la influencia, al parecer en barrena, del expresidente Uribe Vélez en la señalada región, quien en ese territorio fuera en el pasado el mandamás político-electoral. No se puede olvidar que su diminuta hacienda El Ubérrimo está dentro de la jurisdicción del anegado departamento.

Así las cosas, emerge un reto identitario que, atado a la simbología del poder político, compromete al presidente Petro en y por su condición de cordobés e hijo de Ciénaga de Oro, también afectada por las inundaciones. Las decisiones que adopte el alto gobierno para superar la crisis humanitaria en su departamento se verán reflejadas en las jornadas electorales que se avecinan. Ojalá logre delegar en funcionarios competentes el proceso de recuperación económica y social de las miles de familias que lo perdieron todo; de lo contrario, un frente frío electoral podría golpear el proyecto político del Pacto Histórico. 

Todo lo que diseñe para superar la colosal crisis debe tener en cuenta el eje más impotante del Plan Nacional de Desarrollo del actual gobierno: "Ordenamiento del territorio alrededor del agua. Busca un cambio en la planificación del ordenamiento y del desarrollo del territorio, donde la protección de los determinantes ambientales y de las áreas de especial interés para garantizar el derecho a la alimentación sean objetivos centrales que, desde un enfoque funcional del ordenamiento, orienten procesos de planificación territorial participativos, donde las voces de las y los que habitan los territorios sean escuchadas e incorporadas". 








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