Por Germán Ayala Osorio
La tragedia que afrontan los cordobeses
por cuenta de un modelo de desarrollo que exhibe problemas de sostenibilidad
sistémica constituye un reto político-electoral e identitario para el
presidente Gustavo Petro.
Y es así porque en las graves
inundaciones hay responsabilidades compartidas entre los delegados del gobierno
en el manejo de la hidroeléctrica de Urrá, el gerente que recién dimitió y los
agentes políticos y económicos que agenciaron en el pasado actividades antrópicas
altamente disruptivas como la ganadería extensiva, la desecación de “madres
viejas”, el manejo irresponsable de varias cuencas hidrográficas, incluido por
supuesto el de la Ciénaga Grande, ecosistema sometido a intervenciones humanas
que afectaron sus funciones de regulación hídrica y su oferta ambiental.
El reto político-electoral es
colosal por la dimensión de las inundaciones y las pérdidas de cultivos de pan
coger y viviendas que quedaron anegadas y los tratamientos periodísticos
catastrofistas que en época electoral se tiñen con el color de los intereses
políticos de quienes aspiran a regresar al Congreso y los candidatos
presidenciales, como Abelardo de la Espriella, criado en Montería, quien
aprovechó la tragedia para criticar al gobierno Petro y a la corrupción en la
UNGRD. De esa manera, el candidato presidencial y abogado que dice que la ética nada tiene que ver con el derecho, ignoró las otras variables que pueden explicar el origen de la catástrofe, que por supuesto ya no son tan naturales como se suele pensar, aunque el cambio climático es una realidad.
Por supuesto que identitariamente
el jefe del Estado se enfrenta a la influencia, al parecer en barrena, del expresidente
Uribe Vélez en la señalada región, quien en ese territorio fuera en el pasado
el mandamás político-electoral. No se puede olvidar que su diminuta
hacienda El Ubérrimo está dentro de la jurisdicción del anegado departamento.
Así las cosas, emerge un reto identitario que, atado a la simbología del poder político, compromete al presidente Petro en y por su condición de cordobés e hijo de Ciénaga de Oro, también afectada por las inundaciones. Las decisiones que adopte el alto gobierno para superar la crisis humanitaria en su departamento se verán reflejadas en las jornadas electorales que se avecinan. Ojalá logre delegar en funcionarios competentes el proceso de recuperación económica y social de las miles de familias que lo perdieron todo; de lo contrario, un frente frío electoral podría golpear el proyecto político del Pacto Histórico.
Todo lo que diseñe para superar la colosal crisis debe tener en cuenta el eje más impotante del Plan Nacional de Desarrollo del actual gobierno: "Ordenamiento del territorio alrededor del agua. Busca un cambio en la planificación del ordenamiento y del desarrollo del territorio, donde la protección de los determinantes ambientales y de las áreas de especial interés para garantizar el derecho a la alimentación sean objetivos centrales que, desde un enfoque funcional del ordenamiento, orienten procesos de planificación territorial participativos, donde las voces de las y los que habitan los territorios sean escuchadas e incorporadas".
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