jueves, 29 de enero de 2026

¿HABRÁ CONSULTA DEL CENTRO POLÍTICO?

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Sergio Fajardo Valderrrama y Claudia López Hernández se venden como candidatos presidenciales de “centro”, sin que el electorado tenga claridad de las diferencias entre ese espectro y la derecha y la izquierda, las orillas ideológicas más reconocidas en el país.  

El “centro”, entonces, es una difusa orilla ideológica que en medio del crispado ambiente electoral se asume como una apuesta por la moderación e incluso como el remedio definitivo a la polarización política. Sin duda alguna, se trata de una construcción conceptual atada a una realidad política, electoral y coyuntural: existen dos consultas que representan con claridad a la izquierda (progresismo) y a la derecha. La del Frente por la Vida y la Gran Consulta. Abrirle camino a un medroso “centro” constituye una jugada electoral alejada de cualquier intención de consolidar teórica y conceptualmente, así como darle vida práctica al “Centro político”.

La posibilidad de que López y Fajardo den vida a una tercera consulta, esta vez de “centro”, supone la superación del duro enfrentamiento verbal que en el pasado protagonizaron los dos. En aquella oportunidad, la exalcaldesa de Bogotá calificó al exgobernador de Antioquia como egocéntrico y criticó el que se haya ido a ver ballenas en un momento político clave en el cual el país le exigía asumir una postura política clara y coherente; mientras tanto, Fajardo la calificó de oportunista. Además, esa posible consulta de “centro” supone echarle tierrita al pasado uribista del profesor y matemático.

En la columna El Gobernador Uribe (1997), publicada en El Colombiano, Fajardo Valderrama le echó flores a Álvaro Uribe Vélez: “El gobernador Uribe es de los pocos líderes que tiene el país y ahora asume nuevas responsabilidades. La verdadera envergadura de los líderes se mide en su capacidad de aprender sobre la marcha”. Además, calificó en el mismo texto de opinión, de “honesta” la administración de Uribe. Contrasta la positiva mirada de Fajardo sobre el entonces gobernador de Antioquia los cuestionamientos de su gestión por hechos relacionados con el apoyo a grupos paramilitares con ocasión de las masacres de La Granja y El Aro ocurridas en esa jurisdicción.

Entre tanto, Claudia López Hernández, como académica, criticó con dureza a Uribe a quien tildó de “agente paramilitar”. En el 2025, ya en su rol de política, dijo a un medio de comunicación que “Uribe fue elegido con paramilitares, gobernó con ellos, les dio cuotas de poder y compró congresistas para su reelección". Recientemente, señaló que “no soy uribista, pero reconozco que Uribe combatió a los paras y a las Farc”. Sin duda alguna, López Hernández, como política, es oportunista y se acomoda a las circunstancias.

Más allá de las incoherencias y las posturas amañadas de Fajardo y López, lo cierto es que de darse la tercera consulta, esta vez del medroso y fantasmal “Centro político”, se consolidaría la atomización de una derecha desesperada por la posibilidad, latente a juzgar por las recientes encuestas, de que Iván Cepeda Castro se convierta el próximo presidente de la República.

La verdad es que en términos económicos, los dos son fieles seguidores de la doctrina neoliberal, lo que los ubica inexorablemente en la derecha. En asuntos de movilidad, López Hernández está atada al sistema Transmilenio, lo que supone una afinidad con elementos y criterios propios de la derecha. Fajardo y López son proclives a gobernar para la plutocracia, por lo tanto, ofrecen lo mismo que Uribe, Santos y Duque. 






 

miércoles, 28 de enero de 2026

APUNTES ANTES DE LA REUNIÓN PETRO-TRUMP

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Faltan pocos días para que se produzca el esperado encuentro entre los presidentes de Colombia y Estados Unidos. Nadie puede desconocer la importancia local, regional e internacional que tiene dicha reunión, que se produce en medio de un caldeado ambiente electoral en Colombia y conflictos sociales y políticos al interior de los Estados Unidos provocados por la cruel persecución contra los inmigrantes latinos de los agentes del ICE.

Estamos ante una reunión importante por varias razones: la primera, porque desactivó el operativo militar con el que USA estaba planeando poner preso al presidente colombiano; la segunda, porque puede servir para identificar cuál será el papel que Estados Unidos jugaría  en las próximas elecciones en Colombia. Esto dependerá de las explicaciones contextuales que dé el propio Petro y su equipo diplomático al propio Trump y en particular a Marco Rubio, quien le habla al oído a su jefe y tiene contacto directo con el uribismo, lo que sin duda “ensucia” el diálogo binacional; y tercero, porque es la oportunidad de oro para que la comitiva del gobierno Petro erosione la narrativa de la derecha colombiana que finalmente llevó a que el país fuera descertificado en su lucha contra las drogas, se enrarecieran las relaciones bilaterales y Petro fuera incluido en la Lista Clinton o la OFAC.

Los soberanistas y defensores del viejo orden internacional pueden asumir la reunión como una pérdida e incluso como una claudicación de Petro y de los discursos con los que se defienden a la ONU y su carta a las Naciones. Está claro que Trump está empeñado en crear otro orden internacional. Para ello, necesita aplicar sin consideraciones legales, sociales, económicas y políticas la doctrina Monroe (Donroe) en las Américas como una muestra de su poderío.

Lo cierto es que el encuentro es un triunfo compartido entre las dos administraciones: gana Trump porque “obligó” a Petro a llamarlo. Y gana Petro, porque logró, bajo amenaza militar y un poco tardíamente, activar los canales diplomáticos que él mismo se encargó de enrarecer con sus discursos altisonantes en contra de un presidente norteamericano dispuesto a todo.

Se confirma que efectivamente hacemos parte del “patio trasero” de los Estados Unidos, lo que supone que mientras Trump insista en aplicar la doctrina Monroe o Donroe, siente que puede hacer en esta parte del mundo lo que se le venga en gana. Hoy maneja Venezuela. Mañana no sabemos qué otro país termine sometido bajo su administración.

Recomiendo ver en Youtube: Qolección Podcast / # 28 Encuentro PETRO - TRUMP




martes, 27 de enero de 2026

GALÁN, DÁVILA, VALENCIA, CÁRDENAS, LUNA, PINZÓN Y PEÑALOSA NO RECONOCEN GENOCIDIO EN GAZA

 


 


Por Germán Ayala Osorio

 

En el marco de un debate entre los nueve precandidatos presidenciales de la Gran Consulta de la derecha, uno de los periodistas que moderaba el encuentro les preguntó si reconocen como genocidio lo ocurrido en Gaza. El exalcalde de Bogotá y vendedor de buses, Enrique Peñalosa, el exministro Juan Carlos Pinzón, el hijo de Luis Carlos Galán, Juan Manuel Galán, el exministro de Hacienda y consagrado neoliberal, Mauricio Cárdenas, la periodista-periodista, Vicky Dávila, Paloma Valencia, quien propuso dividir el Cauca entre indígenas y mestizos y el manzanillo David Luna levantaron la paleta del No; mientras que Juan Daniel Oviedo y Anibal Gaviria, hicieron lo propio con la del Sí.

El No de los siete precandidatos es una bofetada a los procesos civilizatorios y a la defensa de la vida. Negar que lo acontecido en Gaza obedece a un proceso de limpieza étnica y gentrificación es propio de políticos en los que no es posible confiar la defensa de la vida de comunidades indígenas, campesinas y afrocolombianas históricamente estigmatizadas, perseguidas y excluidas por lecturas racistas y clasistas, las mismas que acompañaron al ejército sionista al mando de Netanyahu en su objetivo de borrar del mapa a los gazatíes considerados como un pueblo inconveniente, pobre, bárbaro e impío, que debe ser aniquilado.

Las posturas negacionistas y cobardes asumidas por Peñalosa, Valencia, Cárdenas, Dávila, Luna, Pinzón y Galán los acercan a la ultraderecha, espectro ideológico en el que suelen ambientarse y justificarse las prácticas genocidas acaecidas en la franja de Gaza. Insisto en que la actitud negacionista de semejante barbarie de los siete precandidatos presidenciales genera escozor y miedo. Ninguno merece llegar a la presidencia de la República justamente porque en una sociedad clasista, racista, homofóbica, transfóbica y misógina como la colombiana lo que debe hacer un jefe del Estado es promover el respeto y la defensa de la vida de las minorías y comunidades vistas históricamente en el país como inconvenientes, atrasadas, vergonzantes y “desechables”.

Ojalá que los seguidores de los siete negacionistas del genocidio en Gaza entiendan que la postura asumida resulta a todas luces vergonzosa e inconveniente. Por un simple cálculo político Peñalosa, Cárdenas, Dávila, Luna, Pinzón y Galán se acercaron al tenebroso espectro de la ultraderecha nacional e internacional. No puede considerarse demócrata quien defiende las atrocidades perpetradas por Israel y los Estados Unidos, con la anuencia de varios países europeos, en contra del pueblo palestino.


lunes, 26 de enero de 2026

CABAL Y LAFAURIE RENUNCIAN Y PIDEN DIVISIÓN INTERNA DEL CD

 




Por Germán Ayala Osorio

 

Las renuncias de María Fernanda Cabal y José Félix Lafaurie al partido Centro Democrático, la pretensión de los dos de que se discuta al interior de la colectividad la escisión del partido, la denuncia de fraude en la elección de Paloma Valencia como candidata presidencial y el asunto del autor intelectual del asesinato de Miguel Uribe Turbay constituyen una “bomba” electoral y mediática que podría afectar las campañas de Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, las dos únicas opciones sobre las cuales tendría total dominio el expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez en su afán de mantener a flote un partido político en crisis identitaria y con una creciente imagen desfavorable.

Vamos por partes, como diría Jack El Destripador. Las dimisiones de la senadora Cabal y el ganadero Lafaurie llegan un momento electoral complejo para la derecha uribizada: Iván Cepeda, el candidato del Gobierno, puntea en las encuestas y en todos los escenarios vencería a Abelardo de la Espriella, el candidato con el que realmente creen Uribe y José Obdulio Gaviria que pueden regresar a la Casa de Nari. La elección de Paloma Valencia como candidata única hoy se entiende más como un ejercicio de depuración interna, que como una seria apuesta electoral del partido Centro Democrático. Valencia es obediente y “ama” al expresidente, pero su condición de mujer le impide contar con el decidido apoyo de Uribe, un consagrado machista. Que los resultados de las encuestas aplicadas fueron manipulados como lo denuncia Lafaurie no solo dan cuenta de disputas y malquerencias entre Cabal y José Obdulio Gaviria, sino de asuntos del pasado que Uribe, reconocido hombre de rencores, jamás olvidó: que Juan José Lafaurie Cabal, hijo de los dimitentes, dijo en un trino que “es la hora de la derecha, una nueva derecha, que imprescindiblemente tiene que ser sin Uribe".

Aunque la misiva no fue firmada por María Fernanda Cabal es apenas lógico pensar que la relación entre la senadora y el expresidente Uribe pasa por su peor momento, lo que supone que la solicitud de escisión interna será negada por disposición del líder natural y único propietario del CD. Lafourie y Uribe se tienen mutuo respeto y miedo, lo que evitaría un enfrentamiento directo con la senadora Cabal.

El asunto del autor intelectual del crimen del congresista Miguel Uribe Turbay puede parecer atropellado en la referida carta, pero no es así porque expone una relación que en el país es vieja entre política y crimen. Para el caso, el fuego amigo parece ser una práctica común a juzgar por lo expuesto por el propio Lafourie en torno a que su esposa, María Fernanda Cabal pudo ser asesinada por orden del Zarco Aldinever. El silencio del CD al que refiere el esposo de la señora Cabal, frente a los informes de inteligencia de los gobiernos de Duque y Petro en los que se confirma la actividad criminal del Zarco Aldinever, deja unas profundas dudas éticas, morales e incluso, de respeto a la justicia al interior de esa colectividad. El contenido de la referida epístola genera miedo y confirma que para alcanzar el poder político no hay límites morales y éticos. Basta con ser político y colombiano.


domingo, 25 de enero de 2026

PERIODISMO Y CAMPAÑAS ELECTORALES

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Por estos días el país mediático y político y en particular el de las redes sociales- verdaderas trincheras ideológicas- parece andar en “modo cómo afectar campañas presidenciales”. Por cuenta de investigaciones periodísticas de la revista Raya y el portal Vorágine los perfiles del candidato presidencial Abelardo de la Espriella y el precandidato David Luna fueron expuestos públicamente por asuntos que de muchas maneras enlodan la imagen de pulcritud, respeto y decencia que los dos políticos de la derecha colombiana vienen proyectando.

Empecemos por el caso del abogado conocido como “papucho” y quien espetó hace un tiempo que la “ética nada tiene que ver con el derecho”. Dicen los periodistas de Vorágine, periodismo contracorriente, que De la Espriella es “la figura pública más agresiva contra la prensa en Colombia”. Se basan en cifras entregadas por la FLIP que señalan que “entre 2008 y 2019, la Flip registró 109 casos en los que el candidato presidencial era el denunciante por delitos de injuria y calumnia. La organización ha alertado, en diferentes ocasiones, que el “uso reiterado por parte de De La Espriella de herramientas legales, como la tutela o demandas ordinarias, así como el uso excesivo del derecho de petición, la solicitud de rectificación y denuncias ante las plataformas digitales, configuran un abuso de los mecanismos constitucionales y judiciales para intimidar y acallar a las y los periodistas”.

De acuerdo con lo señalado por la FLIP y Vorágine, el candidato presidencial de la derecha y la ultraderecha usa la justicia para amedrentar a los periodistas que lo incomodan con sus preguntas, investigaciones e incluso quienes como Cecilia Orozco Tascón al llamarlo “filipichín” fue objeto de una demanda que no prosperó por estar protegida por las libertades de prensa y opinión.

De llegar a la Casa de Nariño, Abelardo de la Espriella bien podría reeditar e incluso “superar” los tiempos aquellos en los que el entonces presidente Álvaro Uribe Vélez enfrentaba a los periodistas incómodos con frases como “siguiente pregunta amigo”; o de manera directa los descalificaba llamándolos “periodistas al servicio del terrorismo” o “prensa mamerta al servicio del castrochavismo”.

Pasemos al caso de David Luna. La revista Raya “revela interceptaciones telefónicas en las que se coordinaba una operación para enviar cocaína a Australia en marzo de 2022. A la par, en las llamadas uno de los hombres involucrados hablaba de que había comprado votos para Cambio Radical y de una reunión que sostendría en pleno carnaval de Barranquilla con el electo senador de ese partido, David Luna, y con su suegro, Augusto García, quien le ayudó en la campaña al Congreso y quien fue investigado por el escándalo de Odebrecht”.

Sin duda alguna, el caso de Luna es muchísimo más grave que la actitud desafiante, intolerante y poco democrática que de tiempo atrás asumió contra los periodistas que incomodan al hoy candidato presidencial Abelardo de la Espriella. Ya veremos qué responde el precandidato presidencial que hace parte de la Gran Consulta de la derecha frente a lo revelado por la revista Raya. Luna es un manzanillo que se presenta como un faro moral capaz de iluminar a quienes como él, quieren "recuperar el país, a Colombia, enderezar el camino y evitar caer al precipicio". 

Insisto en que en el actual escenario electoral en Colombia se activó el “modo cómo afectar campañas presidenciales” en el que las investigaciones periodísticas juegan desde ya un papel clave para deslegitimar a candidatos presidenciales. Los trabajos de Raya y Vorágine, entre otros medios alternativos, sirven para enfrentar las acciones también periodísticas de medios hegemónicos y las bodegas uribizadas que le vienen apostando a ensuciar la imagen de Iván Cepeda Castro, el candidato presidencial del Pacto Histórico que lidera las encuestas.

El periodismo siempre fue y será una herramienta de control y depuración política, especialmente durante campañas proselitistas. Eso sí, lo realmente importante es que las denuncias, resultado de investigaciones periodísticas, estén soportadas en hechos fácticos incontrovertibles, por el bien del oficio.




 

SANTIAGO BOTERO: EL PAISA VOCINGLERO QUE QUIERE SER PRESIDENTE

 

Por Germán Ayala Osorio

 

En la sección Colombia Decide 2026, de Noticias Caracol, estuvo el candidato presidencial Santiago Botero Jaramillo. Un paisa gritón, reaccionario, creyente en Dios, violento en su lenguaje, con un discurso básico e ideas desordenadas y ambiguas propias de una persona a la que se le nota insondables vacíos conceptuales en particular en materia de filosofía política, la operación del Estado y la economía política. Dice ser empresario y al parecer está forrado en billete.  Botero Jaramillo se parece mucho a Vicky Dávila: ambos son vocingleros poco formados y preparados para dialogar y respetar a sus contrarios.  

Lo llamativo del asunto estuvo por cuenta de la evidente incomodidad de la periodista y presentadora Alejandra Murgas, quien se vio atormentada por un vociferante candidato poco dispuesto a escuchar y a seguir las reglas de la sección: explicar con claridad meridiana en qué consiste su plan de gobierno. Botero fue grosero con Murgas y las audiencias. Mi solidaridad con la colega que, a pesar de todo, sacó adelante la “entrevista”.

Al final, quedó claro que Botero Jaramillo no tiene un plan de gobierno estructurado, pero si una cantaleta electorera propia de quien no tiene la más mínima idea de cómo opera el Estado. Grita que va a romper el sistema y que no se arrodillará ante políticos y empresarios corruptos, pero no explica cómo hará para llegar a la Casa de Nariño, pero, sobre todo, con quién gobernará. Amenaza con meter presos a los políticos corruptos, convocar una constituyente y un referendo. Y promete sacar de la pobreza a por lo menos 27 millones de colombianos. Eso sí, no dijo cómo.

Admira al presidente Bukele y lo cita como si fuera un referente académico. Así las cosas, Santiago Botero representa al paisa enredador que va de pueblo en pueblo vendiendo cachivaches, gatas ciegas y embarazadas, tornillos viejos, empaques de ollas a presión y licuadoras; muñecas reparadas, estropajos, biblias, almanaques Bristol y rascadores… No parece tener un equipo asesor que le hable al oído: eso de arengar y gritar no es propio de un demócrata. Al inicio de su deslucida campaña prometió “plomo o cárcel” para los que bloqueen las vías y “balín a los bandidos y menos cárceles, más cementerios”.

Botero no se da cuenta de que ese “habladito paisa”, muy parecido al tonito en el que les habla a los colombianos el expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez, ya no pega en el país porque millones de colombianos lo asocian con la trampa, la mentira, el visaje, los que dicen “Mor” y los “vivazos” que irrespetaron los acuerdos con los clientes en los apartamentos Airbnb por la presentación del “Conejo Malo” en Medellín.

Botero Jaramillo es otro paisa enredador, vociferante y violento que cree que coger las riendas de un país casi ingobernable como Colombia es tan fácil como montar una bestia. No, no es a los gritos y mucho menos a las patadas que este país cambia. Necesitamos sí, una revolución cultural urgente, pero no ejercicios de poder atados a la exclusiva idea de la violencia legítima del Estado. Y si de verdad cree posible “romper el sistema”, el primero que tiene que romper el molde de “machito violento capaz de dar balín, o en la cara, marica” es Usted, señor Botero.

 



sábado, 24 de enero de 2026

SE VA PETRO EN POCOS MESES: NI SOMOS VENEZUELA Y JAMÁS ESCASEÓ EL PAPEL HIGIÉNICO

 

Por Germán Ayala Osorio

 

A pocos meses de terminar el gobierno de Gustavo Petro el escenario catastrofista que pintaron agentes políticos, económicos y mediáticos el 7 de agosto de 2022  ya no se dio: el modelo económico no sufrió modificaciones, no se acabó con la propiedad privada, no hubo expropiaciones y mucho menos nacionalizaciones de la banca y jamás escaseó el adorado papel higiénico; el dólar no llegó a los  10 mil pesos y no nos convertimos en Venezuela o Cuba como espetaban a diario los advenedizos “expertos” consultados por la prensa hegemónica; eso sí, el castrochavismo fue y sigue siendo el fantasma con el que Uribe Vélez engañó- e intenta seguir haciéndolo-, a cientos de miles de incautos, cenutrios  e ignaros y que le sirvió, además, para insistir en el ocultamiento de los sistemáticos desastres socio ambientales, la naturalización del ethos mafioso, la privatización del Estado y la concentración de la riqueza y el empobrecimiento de millones de colombianos que dejaron 30 años de neoliberalismo.

Ese escenario catastrofista fue aupado por periodistas y empresas periodísticas que se convirtieron en actores políticos que usaron el lenguaje periodístico y los espacios informativos para meter cizaña, tergiversar decisiones gubernamentales, mentir descaradamente y generar estados de opinión llenos de incertidumbre y miedo.

Por cuenta de decisiones editoriales de medios como El Tiempo, El Espectador, El País de Cali, revista Semana y El Heraldo; noticieros como RCN y Caracol y programas radiales como Blu radio, La W y La FM, estas empresas periodísticas entraron en un proceso de deslegitimación y conversión en actores políticos. Bajo esas circunstancias, las bases éticas e incluso los manuales de periodismo entraron en un proceso erosivo que no parece preocupar a las directivas y propietarios de dichas empresas mediáticas. Y mucho menos a las facultades de periodismo que siguen graduando comunicadores formados en pensamiento acrítico y en la defensa del statu quo.

No se advierte un mea culpa de los periodistas, locutores y editores por haber actuado como bodegueros durante casi cuatro años, impulsando una agenda política marcada por el afán de mentir, generar miedo y apostarle a que al gobierno Petro le fuera mal para poder justificar el regreso de una derecha que quedó expuesta ante la opinión pública como la responsable de los más graves problemas del país.

Por supuesto que no habrá reflexión interna y mucho menos una petición de perdón por parte de los periodistas que actuaron de mala fe. Estos largos tres años fueron suficientes para consolidar un quehacer periodístico alejado de la búsqueda de la verdad y de la responsabilidad social de informar de manera veraz y oportuna. El daño político y periodístico ya está hecho. No hay vuelta atrás.

Adenda: termina el gobierno Petro entre luces y sombras: hubo avances en la entrega de tierra al campesinado que el uribismo insistió en acabar; quedan rutas para la transición energética; el ideario progresista caló en amplios sectores societales. Como destino turístico, el País de la Belleza ganó un lugar en el mundo del ocio. Hubo corrupción público-privada y esa es una mancha indeleble. En ese punto, el cambio fue una quimera.




viernes, 23 de enero de 2026

FIRMES CON LA DEMOCRACIA Y FIRMES POR LA PATRIA

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El canal RCN lleva a cuestas el terrible inri de ser un medio uribista. Por años, sus noticieros de radio y televisión se encargaron de limpiarle la imagen a Álvaro Uribe Vélez, en su condición de presidente de la República y posteriormente, como expresidente y expresidiario. RCN es, entonces, un actor político que usa el lenguaje periodístico para maquillar los hechos y construir realidades sociales, económicas y políticas que en ocasiones nada tienen que ver con los hechos que convirtieron en noticia. Más claro: sus periodistas, siguiendo instrucciones de las directivas, le apuestan a generar estados de opinión pública basados en emociones.

Recientemente, lanzaron el eslogan “Firmes con la democracia” para seguir apostándole a construir lo que Paul Virilio llamó la “democracia de la emoción” en la que las audiencias no exponen y discuten argumentos y mucho menos le apuestan al debate y a la discusión civilizada de asuntos públicos que nos interesan a todos.

El lanzamiento del lema con el que en adelante cubrirán los hechos de las venideras jornadas electorales (consultas y elecciones de congreso y presidente) llama la atención por la cercanía ideológica y política del canal y de sus medios informativos con la campaña del ultraderechista Abelardo de la Espriella. El eslogan de la candidatura presidencial del abogado que dijo que la ética nada tiene que ver con el derecho, es Firmes por la Patria.

Las preposiciones con y por, de la mano de la palabra “firmes” indican que tanto el candidato presidencial como RCN están alineados en la defensa de la democracia y de la patria, dos conceptos políticos complejos y difíciles de asir en la medida en que su defensa suele hacerse desde las emociones que despiertan en quienes enarbolan su defensa a rajatabla, incluso pasando por encima de quienes los comprenden y asumen de manera distinta; es decir, con estándares más altos en términos civilizatorios.

Eso sí, a juzgar por la persecución judicial ejercida por el candidato presidencial en contra de los periodistas que osaron burlarse de su manera de vestir (corroncha, dicen algunos) y cuestionar sus relaciones con DMG y Alex Saab, miembro hasta hace poco del régimen venezolano; y teniendo en cuenta los sesgados tratamientos periodísticos de RCN durante tantos años, es fácil advertir que las ideas de democracia y patria que defienden ambos devienen retardatarias y ajustadas al ideario de una derecha que no admite la crítica y de un periodismo poco interesado en informar de manera veraz y oportuna.

Firmes con la democracia no es un eslogan: es, simplemente, la declaratoria editorial de un medio tradicional que apoya la campaña de Abelardo de la Espriella, un "demócrata" que ofreció "destripar y erradicar el cáncer de la izquierda".



jueves, 22 de enero de 2026

¿CÓMO SE LE OCURRE A PETRO NOMBRAR A UN INDÍGENA NASA MINISTRO DE LA IGUALDAD?

 

Por Germán Ayala Osorio

Después de la muestra de clasismo y aporofobia de la “Dra. Liliana” contra un joven repartidor de pizza, ahora el turno de exhibir esas dos taras civilizatorias, sumada al racismo, corrió por cuenta de periodistas y tuiteros “blancos” que rechazaron el nombramiento de Alfredo Acosta Zapata, indígena Nasa, coordinador del CRIC y bachiller, como ministro de la Igualdad. El nuevo ministro habla español y Nasa Yuwe. Y su experiencia de vida está atada al trabajo comunitario, lo que supone un ejercicio práctico y político de lo público.

A propósito del bachillerato que ostenta Acosta Zapata. Julio César Turbay Ayala también fue bachiller. Los chistes sobre su nivel de estupidez y los hechos fácticos sobre su perversidad como ser humano jamás se usaron para descalificarlo por no haber terminado una carrera universitaria o cursado una maestría o doctorado. Simplemente, la sociedad bogotana lo apoyó por no ser indígena o afro. Recordemos que violó los DDHH con su Estatuto de Seguridad. Así entonces, el problema del nuevo ministro no es que sea bachiller, es que indígena. 

Frente a semejante “exabrupto” del presidente Petro -casi un delito haberlo nombrado- María Camila, una tuitera de derecha espetó lo siguiente: “Uno se mata estudiando años, sacando títulos, maestrías, doctorados… y de la nada aparece cualquier líder sin un solo semestre universitario, sin experiencia en el sector público, y ¡pum! lo nombran ministro de la Igualdad. En este gobierno lo que vale es el carné, no el currículo. ¿Para qué tanto esfuerzo? En este gobierno es más perezoso tiene beneficios”.

Detengámonos en lo dicho por María Camila: la usuaria de X, con 4.391 seguidores, cree que obtener títulos académicos es garantía de idoneidad, capacidad de gestión, probidad, criterios para tomar decisiones, dominio conceptual y conocimiento. La reciente historia política del país demostró hasta la saciedad que haber pasado por prestigiosas universidades privadas y públicas, e incluso, de haber obtenido títulos en centros académicos internacionales no es garantía de absolutamente nada. Ministros corruptos que tomaron decisiones “técnicas” para beneficiar a una élite privilegiada, nombrados por tener amigos políticos y por ser "blancos".  La tuitera insiste en el imaginario colectivo, instrumento ideológico que justifica el racismo, que indica que los indígenas son “perezosos”.

Las clasistas y racistas reacciones por el nombramiento de Acosta Zapata me hicieron recordar a Arquímedes Vitonás, también Nasa, declarado por la Unesco como “Maestro de la Sabiduría”. Fue alcalde de Toribío. Vitonás fue a la universidad en la que por 26 años fui profesor y nos dio una charla que puso en crisis conceptos atados al eurocentrismo académico. Como ahora ocurre con Acosta, a Vitonás más de uno lo miró con desdén por el solo hecho de ser indígena. 

Volvamos al caso del nuevo ministro de la Igualdad. En una sociedad racista, desigual, aporofóbica, clasista y arribista como la nuestra nombrar a un indígena en esa cartera por supuesto que se asume como un “crimen” porque a las carteras ministeriales solo deben acceder los hijos de la oligarquía “blanca” educada y formada, que habla inglés, así digan pendejadas en esa lengua. El país no olvida a Iván Duque Márquez por su famoso discurso en el que en perfecto inglés habló de los 7 enanitos, de las 7 notas musicales…

Ojalá, Alfredo Acosta llegue con la sabiduría de Vitonás para encontrar la envolatada legitimidad y necesidad de una cartera ministerial que bien pudo ser un programa interinstitucional en lugar de una estructura burocrática de la que la sociedad espera realizaciones y avances en materia de generación de condiciones de equidad e igualdad.

Adenda: el caso de Juliana Guerrero es vergonzoso. Si hubo irregularidades, el Ministerio de Educación está en la obligación de intervenir a la San José, universidad que le otorgó los títulos en medio de irregularidades. 



¿A QUÉ JUEGA DANIEL NOBOA?

 

Por Germán Ayala Osorio

 

La amenaza arancelaria del presidente ecuatoriano Daniel Noboa contra Colombia bien puede obedecer a una acción política y económica propia de una agenda que busca consolidar al País de la Belleza como un problema e incluso como una amenaza regional. Imponer un arancel del 30% a las importaciones colombianas es un exabrupto que puede afectar más al Ecuador, que a la misma Colombia. 

Noboa, alineado con Trump y la derecha internacional, no arremete exclusivamente contra el gobierno Petro y el empresariado de ambos países, sino contra el proyecto político que a partir del 7 de agosto de 2026 insista en la sustitución de los cultivos de uso ilícito y en diálogos de paz, en lugar de jugársela con una guerra frontal contra las fuerzas terroristas que amenazan la seguridad nacional de los Estados Unidos y del propio Ecuador.

Convertida Colombia en un problema regional por la producción de millones de toneladas de cocaína que salen por el Ecuador, lo que se viene es una presión política y electoral para que el país gire a la derecha y por esa vía los campos de Colombia se conviertan en un escenario de confrontación armada que eche para atrás la incipiente, pero significativa reforma agraria impulsada por el gobierno Petro, garantice el desplazamiento forzado de campesinos y la consecuente pérdida de tierras y por supuesto una crisis en la soberanía y la seguridad alimentarias que el actual gobierno viene garantizando y con buenos niveles de crecimiento económico.

La respuesta del ministro de Energía de Colombia no es en sí misma una retaliación, pero niega la posibilidad de que a través del diálogo binacional se logre entrar en razón al presidente ecuatoriano quien parece estar actuando más allá de una “falta de colaboración colombiana” en la lucha contra el multi crimen en la porosa frontera. La medida de Noboa es arbitraria y grosera, lo que permite pensar en que el jefe del Estado ecuatoriano está jugando con candela pensando en propósitos de largo plazo y en particular en consolidar la narrativa de “Colombia, país problema”.

Ya USA logró hacerse con el control de Venezuela. Y todo inició con acusaciones que luego resultaron ser falsas como la operación del Cartel de los Soles. La “guerra” entre bandas de narcoguerrillas que se libra en las fronteras de Venezuela y Ecuador puede terminar siendo un factor para que Trump, con la ayuda de Noboa, le apueste a un control político del “País de la Belleza” convertido en un país problema para la región y quizás para el mundo.




10 MIL MILLONES PARA SACAR A PETRO DE LA LISTA CLINTON

 

La inclusión del presidente Petro en la lista Clinton (Ofac) es un hecho jurídico-político que de manera directa y sistémica toca su condición de jefe de Estado y afecta la imagen de la Nación y de todos sus asociados en la medida en que incluir al presidente en el infame listado constituye una afrenta contra quien representa la unidad, la legitimidad y el buen nombre de la República.  De allí que las diligencias jurídicas y los millonarios costos para intentar revertir la medida no deberían asumirse partiendo de la escisión que miles de colombianos hacen entre la condición personal de Gustavo Petro y su rol como jefe del Estado.

Bien lo dice El Espectador en su editorial “Se justifica la defensa jurídica del presidente Petro”, en el que señala que “un presidente no se quita la camiseta del cargo en ningún momento durante los cuatro años de su mandato, y aunque costoso, es comprensible que, en defensa del país, se busquen soluciones consultando fuentes expertas”. Y sí, como dice el mencionado editorial, la defensa jurídica del jefe del Estado resulta costosa: el contrato se firmó por un monto de10.000 millones de pesos.

El país sabe que Petro se equivocó cuando, megáfono en mano, y en una calle de NY exhortó a los soldados gringos a desobedecer a Trump. Aun así, el error lo cometió en su condición de jefe del Estado, aunque muchos lo vieron como un arengador callejero que creyó que su similar de los Estados Unidos no tomaría represalias por la osadía de convocar a los militares a desobedecer a su comandante supremo. Petro fue impulsivo, irresponsable y provocador. Y esa “gracia” hoy tiene un costo de 10 mil millones de pesos.

No me cabe duda de que Trump dio la instrucción de “castigar” a Petro y a su esposa, Verónica Alcocer incluyéndolos en la siempre conveniente y espuria lista Clinton, instrumento de presión política y moral usado por los gringos de tiempo atrás para sancionar a jefes de Estado, poniéndolos en el mismo nivel de ignominia de consumados narcotraficantes, violadores de los derechos humanos y por probados hechos de corrupción pública y enriquecimiento ilícito. Eso sí, las "pruebas" que dicen tener los gringos de la comisión de posibles delitos financieros (lavado de dinero y narcotráfico) deberán erosionarlas si aceptamos que Trump no tuvo nada que ver con la inclusión en la OFAC. 

Revertir semejante castigo económico no será nada fácil. La próxima reunión Trump-Petro puede servir para que el presidente gringo dé la orden de retirarlo. Dependerá de las explicaciones que el propio Petro y su equipo de asesores den a Trump y a Marco Rubio alrededor de la histórica lucha librada por el mandatario colombiano contra las mafias narcoparamilitares y sus aliados políticos; pero sobre todo, de la decisión que se tome alrededor de lo que bien podría asumirse como un “nuevo Plan Colombia” para enfrentar al ELN y a los otros carteles que operan en el país y que el presidente Donald Trump entiende como “fábricas de producción de cocaína” manejadas por el presidente colombiano.




martes, 20 de enero de 2026

BAJAN GASOLINA Y SALARIO DE CONGRESISTAS

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Dos decisiones administrativas del gobierno Petro constituyen hechos político-electorales:  el primero, el anuncio de la reducción gradual del precio de la gasolina, asunto que la oposición usó durante varios años para atacar a la actual administración; y el segundo, el bajonazo, vía decreto, del salario de los próximos congresistas con la eliminación de la prima especial que superaba los 16 millones de pesos. Este último hecho en algo ayuda a bajar las tensiones sociales originadas por la brecha entre el salario mínimo y el sueldo millonario de los legisladores, circunstancia que prueba que Colombia es una sociedad desigual.

Estamos ante dos jugadas políticas con las que el gobierno Petro contragolpea a la oposición que en el Congreso no quiso sacar adelante uno de los tantos proyectos de ley presentados con el propósito de reducir el millonario salario de los actuales congresistas. Con el desmonte de la prima especial de más de  casi 17 millones de pesos mensuales, los congresistas que resulten electos en las próximas elecciones ya no devengarán 50 millones. Sin duda alguna, un alivio para las finanzas del Estado.

Eso sí, esas dos actuaciones del gobierno quizás no le alcancen para enfrentar el malestar social alimentado todos los días por la prensa hegemónica alrededor de la crisis del sistema de salud, focalizado en los problemas que afronta la Nueva EPS. La decisión de cuatro jueces de embargar más de dos billones de pesos a la señalada EPS deviene con el mismo tufillo político y electoral de las decisiones administrativas arriba mencionadas.

Así las cosas, deberá esforzarse el gobierno para contrarrestar la mala imagen y la rabia de cientos de miles de pacientes de la Nueva EPS, víctimas de la crisis del sistema de aseguramiento en salud por cuenta del sistemático robo de los billonarios recursos económicos girados por el Estado durante los últimos 30 años.

Por más que haya quedado claro que la inviabilidad del sistema de salud obedece a la angurria, avidez y a la codicia de gerentes, politicastros y juntas directivas de las EPS que desviaron los recursos económicos invertidos en sus propias clínicas, en proyectos urbanísticos y otros tantos millones que se sospecha están en paraísos fiscales, los pacientes-víctimas pueden terminar por echarle la culpa al gobierno Petro por no encontrar soluciones a sus problemas de atención oportuna y de calidad.

Quedan varios meses en los que seguiremos viendo a unas empresas mediáticas interesadas en golpear la imagen del gobierno; y al gobierno, ojalá haciendo ingentes esfuerzos para mitigar los sufrimientos de los pacientes de la Nueva EPS, convertida en el último caballito de batalla que le queda a la derecha para pescar votos.




lunes, 19 de enero de 2026

¿CEPEDA O DE LA ESPRIELLA?

 

Por Germán Ayala Osorio

 

De acuerdo con los resultados de las últimas encuestas, Iván Cepeda Castro y Abelardo de la Espriella Juris pasarían a segunda vuelta. De darse esa “final” electoral entre los dos candidatos presidenciales, la polarización política y la crispación ideológica se naturalizarían de tal forma que el país del plebiscito por la paz de 2016, violentamente escindido entre el Sí y el No seguiría vigente en medio de la intolerancia verbal y la consolidación de las empresas mediáticas como actores políticos pro establecimiento.

Si Cepeda llega a la Casa de Nariño en calidad de presidente, lo más probable es que los colombianos soporten cuatro años más de tratamientos periodísticos amañados por parte de la prensa hegemónica y los enfrentamientos políticos, institucionales y verbales entre agentes económicos de la sociedad civil y el nuevo gobierno. La "revolución ética" que propone está lejos de concretarse no solo por el crispado ambiente, sino por las lógicas económicas y políticas en un país dominado por millonarios contratistas, banqueros y empresarios interesados más en invertir en campañas presidenciales para sacar millonarias ganancias, que en apostarle a transformar culturalmente a la sociedad colombiana. La corrupción al interior del gobierno Petro existió y constituye una mancha difícil de borrar. 

Si De la Espriella se sienta en el Solio de Bolívar, aquella amenaza que lanzó en contra de todo lo que huela a izquierda y petrismo animaría la consolidación de un anormal y miedoso clima social y político en una sociedad cuyos miembros aprendieron a odiarse desde el 7 de agosto de 2002. Su carácter de abogado "pica pleitos" haría posible escenarios de persecución jurídico-política contra aquellos que osen cuestionar sus decisiones. De hecho, en calidad de candidato presidencial, ya acosa, judicialmente hablando, a la periodista y abogada Ana Bejarano. 

Bajo esas circunstancias, el gran derrotado sería el centro político, fantasmal espectro ideológico y político representado por Sergio Fajardo Valderrama y por aquellos precandidatos que se juntaron en la Gran Consulta, a pesar de venir de la derecha y la falta de apoyo y carisma de políticos como Vicky Dávila, Juan Carlos Pinzón, Juan Manuel Galán y Juan Daniel Oviedo, entre otros.

Cepeda ofrece la continuidad del proyecto político progresista que encarna el presidente Petro. Mientras que De la Espriella Juris representa el regreso al poder de la derecha uribizada con todo y lo que ello significa: “destripar, perseguir, anular, estigmatizar, expulsar y echar para atrás” normas, decretos y decisiones administrativas adoptadas por el actual gobierno.

La disputa electoral entre Cepeda y De la Espriella se dará en medio de un enrarecido escenario político internacional por cuenta de la aplicación de la Doctrina Donroe en cabeza del convicto presidente de los Estados Unidos. La reunión Trum-Petro será clave para entender el tipo de injerencia que el gringo aplicará en las elecciones venideras.

El gobierno norteamericano cuenta con la actitud lacaya del “tigre” Abelardo, de la misma manera que cuenta con la postura soberana y anti gringa de Cepeda. Las relaciones de Abelardo de la Espriella con el régimen venezolano podría ser un factor negativo al momento de recibir el apoyo de Trump; por más que se limen asperezas con Petro, el gobierno de los Estados Unidos intentará, guardadas las proporciones, controlar a Colombia como lo está haciendo ahora mismo sobre Delcy Rodríguez, la “presidenta” de Venezuela.





sábado, 17 de enero de 2026

“LA DOCTORA LILIANA" Y EL REPARTIDOR DE PIZZA

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Hacía rato no veía en las redes sociales un episodio de “Usted no sabe quién soy”. En esta ocasión, la expresión genuina de clasismo corrió por cuenta de la “doctora Liliana”, una señora que, entrada en años y en cólera, menospreció e insultó a un repartidor de pizza, a quien no lo bajó de “malparido y hp”. Incluso, le alcanzó para lanzarle un puntapié, mientras le ordenaba que saliera de su “territorio” al que por desgracia pudo entrar gracias al trabajo de mensajería.

El clasismo en Colombia se asume en doble vía como una especie de tara civilizatoria, pero también como un valor moral socialmente aceptado. En ciertos sectores societales no ser clasista puede asegurar la expulsión del clan o del grupo privilegiado al que se pertenece por tradición. De allí que siempre están ahí, al acecho, para recordar que el clasismo es una ilustre tara civilizatoria muy colombiana.

En su encolerizada diatriba contra el domiciliario, quien al parecer se demoró en llegar con el pedido, la “doctora Liliana” fue captada en un viaje de clasismo puro y duro que representa a millones de colombianos que, desde sus atalayas bíblicas vigilan a lo lejos la llegada de esos Otros que, al ser diferentes, pueden humillar, insultar y echar de sus territorios por considerarlos indignos.

En esta oportunidad, “Liliana”, como la llamó varias veces el domiciliario, hizo lo que hizo porque su “conciencia de clase” se lo demandó: se subió a su propio mangrullo moral y ético para recordarle al repartidor el lugar social al que pertenece de acuerdo con la encopetada dama. ¿Habrá olvidado la “Doctora Liliana” que durante la pandemia estos repartidores fueron fundamentales social y económicamente?

Buscando en la red el significado del nombre “Liliana”, encontré que “el nombre propio de Liliana tiene un origen latino y es una variante del nombre Lilia. Lilia proviene del latín «lilium», que significa «lirio», una hermosa flor que simboliza la pureza y la belleza. El nombre Liliana combina el significado de «lirio» con el sufijo «ana», que indica gracia y elegancia. Por lo tanto, Liliana puede interpretarse como «la que posee la gracia y la belleza del lirio».

A juzgar por lo visto en el video que se hizo viral y que muy seguramente será recogido por alguno de los noticieros de televisión nacional, efectivamente la energúmena señora posee la gracia y la belleza del delirio de grandeza, del clasismo que la identifica como una “dama de la sociedad de las apariencias” en las que muy seguramente sobrevive. Al final, no sé si llamarla como ella mismo se presentó ante el repartidor. O quizás responda más fácil al llamado de “Doctora Delirio”.



Imagen tomada de El Tiempo

viernes, 16 de enero de 2026

MARÍA CORINA MACHADO REGALA A TRUMP PREMIO NOBEL DE PAZ

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Al haberle cedido o regalado la medalla que la identifica como la Premio Nobel de Paz (2025) a Donald Trump, María Corina Machado quedó ante el mundo como la más grande cipaya-lagarta, al tiempo que confirmó que efectivamente los miembros del Comité Noruego cometieron un grave error al otorgarle semejante reconocimiento. Lo que hizo Machado fue deslegitimar aún más el dichoso galardón. Desconoció de plano la advertencia del Comité Noruego en el sentido de que el premio es "intransferible". 

Un error de cálculo político que suele minimizarse por la naturaleza política del reconocido premio internacional de paz, expresión genuina de las contradicciones humanas. Una decisión acompañada de una postura injerencista en los asuntos internos de Venezuela, compartida con los Estados Unidos.

Machado viajó a la Casa Blanca con el firme propósito de plantearle al convicto presidente norteamericano una “transacción política” soportada en la entrega del galardón a quien ella considera la única persona capaz de ponerla en Miraflores, a pesar de las desobligantes palabras de Trump cuando le preguntaron si después de derrocar a Maduro Moros le correspondería asumir el poder en Venezuela a la líder opositora. Al final, negoció su dignidad, avaluada más o menos en los 1,5 millones de dólares que recibió al ganarse el Premio Nobel. Sin duda alguna, una cifra irrisoria para el magnate anaranjado. 

Al quedar por fuera del juego político planteado entre Trump y  Delcy Rodríguez, a María Corina Machado solo le quedan dos caminos: uno, seguir esperando a que el régimen venezolano implosione por las luchas intestinas que se escapen al control de los hermanos Rodríguez, presidenta encargada y presidente de la Asamblea Nacional; o dos, ir, poco a poco alejándose  de los medios internacionales para disfrutar de los millones de dólares que recibió con el Premio Nobel de Paz y finalmente olvidarse de ese sueño-capricho de gobernar a Venezuela.

La ninguneada de Trump no solo fue contra María Corina Machado, sino contra la oposición misma que lleva años intentando tumbar al oprobioso régimen de Maduro, hoy preso en una cárcel gringa. Machado apoyó varias veces una intervención militar en su propio país. Una vez los Estados Unidos atacó militarmente la infraestructura de defensa de Venezuela, Machado pensó que ese era su momento de reclamar como suya la victoria. No contó con que Delcy Rodríguez, la flamante presidenta encargada, hace rato venía negociando con el gobierno norteamericano la entrega de Maduro sin que ello representara la caída total del régimen.

Desde el tres de enero de 2026, conceptos como soberanías estatal y popular, democracia, derecho internacional, conciencia de clase, espíritu latinoamericano y dignidad devienen debilitados por cuenta de la actitud arrogante del convicto presidente gringo y de la condición cipaya de una mujer como María Corina Machado, ultrajada por Trump, un vulgar machito, tan bocón e ignorante como Nicolás Maduro Moros.

Adenda: Si la medalla del Nobel de Paz (2025) está en manos de Trump, ¿quién realmente representa-ostenta el controvertido e internacional galardón?

Adenda 2: Dice la escritora Carolina Sanín, en su cuenta de X, que  lo hecho por Machado constituye "un acto de superioridad... Les está faltando tanta sutileza y tanta agudeza como a Trump. Lávense los ojos".





jueves, 15 de enero de 2026

EL PERFIL DEL PRÓXIMO PRESIDENTE

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Después del paso del primer gobierno progresista en Colombia, con sus luces y sombras, y ante la proximidad de la elección presidencial en Colombia, quizás resulte interesante imaginar el perfil del próximo mandatario.

Aunque la idea de proponer este perfil es que sirva para “unir” a los colombianos para que juntos, alrededor de un consensuado proyecto de nación lleve al país a estadios de modernidad, se necesitará de todas maneras de un profundo cambio cultural en todas las esferas de la sociedad. Justamente, el talante del próximo mandatario estaría atado a su interés y capacidad de liderar ese cambio que necesitamos para alcanzar un desarrollo sostenible[1] y un progreso colectivo que en algo o en mucho se parezca a las condiciones de vida de países como Noruega y Dinamarca, entre otros.

Así las cosas, el próximo presidente[2] debería de insistir en consolidar las reformas sociales propuestas por el gobierno saliente, como punto de partida para avanzar hacia el deseado cambio cultural. Un cambio de esa naturaleza requiere abandonar cualquier práctica o discurso que promueva el odio entre las clases sociales. Si le apostamos como sociedad a proscribir el clasismo, el machismo, la misoginia, la homofobia, la transfobia, el racismo, la aporofobia y el arribismo, estaremos dando el primer paso para avanzar como sociedad civilizada capaz de afrontar los conflictos y transformarlos en oportunidades de mejoramiento como seres humanos.

Se necesita de un presidente que asuma el Estado como un actor responsable - no el único- para que con su legitimidad e incluso con ejercicios de violencia simbólica y física si fuese necesario, asegure  que nadie, en lo consecutivo, viva en condiciones de miseria y pobreza. No se trata de que todos sean ricos. No. Se trata de que todos tengan las mismas oportunidades y condiciones para desarrollar sus vidas. Que la disciplina, el trabajo y el ingenio sean las armas para competir, en lugar de las palancas políticas, al amiguismo, la pertenencia a clanes políticos o el clientelismo.

Para lograr lo anterior, el próximo presidente debe apostar a desprivatizar el Estado. No se trata de cambiar de contratistas-mecenas que aportan millonarias sumas de dineros a la campaña a cambio de recibir el doble o hasta el triple de lo invertido. Un gobierno que haga operar el Estado bajo ese ethos mafioso jamás logrará meter al país en el camino de la modernidad.

Un presidente egocéntrico siempre terminará escuchando solo a los aduladores de oficio y despreciando a sus críticos. La vida es corta y el poder relativo y efímero. Cuando el poder presidencial es adornado con las lisonjas lanzadas desde específicos sectores societales pierde el sentido de lo colectivo. Entonces, no se gobierna para todos, así sea insista en que representa al pueblo que lo eligió. Ese asunto del "triunfo de las mayorías" alude a una idea caduca y reducida de democracia. 

Si Usted amigo lector llegó hasta este punto, espero que haya llegado a la conclusión de que ninguno de los candidatos y precandidatos presidenciales se acercaría al talante que entre líneas y de manera explícita aquí se propone. Y es así porque seguimos enfrascados en la idea de vencer, derrotar, destripar y aplastar al contradictor político. Ninguno le ha planteado al Establecimiento y al resto de la sociedad hacer una pausa para reconocer que el ethos mafioso es ya una tara civilizatoria que debemos superar cuanto antes. Todos andan metidos en una carrera frenética por llegar al Solio de Bolívar para gobernar bajo las mismas condiciones que impiden hacerlo con eficacia, efectividad y eficiencia.

No es a través de asambleas constituyentes, ni de discusiones políticas en el Congreso y mucho menos con violentas manifestaciones callejeras que lograremos proscribir ese ethos mafioso. A lo mejor la salida es más sencilla. No es apelando al discurso patriotero que lo vamos a lograr. Como tampoco con posturas tibias y medrosas propias de un político calculador. Pongámonos de acuerdo en lo fundamental: necesitamos deponer intereses de clase y odios para sacar adelante al país. 




[1] De carácter sistémico, que no priorice e imponga la variable económica y que incluya variables o asuntos como la cultura, la ecología, la ecología política y factores socioambientales.

[2] Hablo de presidente (hombre), porque aún estamos lejos de que una mujer por primera vez gobierne a Colombia. Estoy seguro de que siempre existieron y existen hoy mujeres capaces de gobernar este complejo país. Pero el modelo patriarcal, el machismo y los miedos de los hombres poderosos de ceder el poder no permitieron la llegada de una mujer a la Casa de Nariño.

miércoles, 14 de enero de 2026

PALOMA O DE LA ESPRIELLA: LOS CARGA MALETAS DE URIBE

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Bastó una declaración del expresidente Uribe para que la mascarada de la Gran Consulta de la centro derecha se cayera estrepitosamente. Esto dijo el expresidiario: “Si Abelardo es el que pasa a la segunda vuelta, estaremos con él; si es Paloma, él le cargará maletas”.

Así las cosas, Uribe Vélez mantendría su rol de Gran Titiritero esta vez con dos nuevas marionetas: Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. Ya el país sabe qué pasó con el gobierno de Iván Duque, el primer títere que manipuló el expresidente con el saldo negativo conocido.  

Por los niveles de obsecuencia de Valencia y De la Espriella lo más probable es que el país regrese a los tiempos en los que desde la prensa internacional se advertía de la llegada a la Casa de Nariño de un puppet.  Baste con recordar el titular de la BBC para comprender lo que pasaría si Paloma o De la Espriella llegan a la presidencia: Colombia's new president Iván Duque: ¿Puppet or rock star?

Sin duda alguna los efectos político-electorales del “negocio” que logró Uribe afecta de manera directa la candidatura presidencial de Sergio Fajardo Valderrama, quien decidió irse a primera vuelta de manera directa.

Si la campaña de Fajardo quiere de verdad tomar distancia del uribismo y mostrarse como una opción de poder alejada de la lucha entre Petro-Uribe, debería usar el “negocio” político logrado por el expresidente antioqueño para decirle al país que no es bueno que se repita la amarga historia de Iván Duque como el consagrado títere de Uribe. ¿Se atreverá Fajardo a desafiar de esa manera al exmandatario antioqueño? ¿O su reverencial respeto hacia el político antioqueño se lo impide?

Ya veremos qué sucede. Lo cierto es nuevamente queda en evidencia que la centroderecha en Colombia es un fantasma: no existe. Aquí hay derecha y ultraderecha, cuyos límites cada vez son más borrosos. Al final, no se trata de si Paloma Valencia le cargará las maletas a De la Espriella o viceversa. El asunto de fondo está en la disposición de los dos de prestarse para ser los monigotes, fantoches, títeres, marionetas, puppet, bufones y peleles del Gran Titiritero. Eso sí,  los dos desde ya cargan con la pesada maleta de una figura desprestigiada, aborrecible y violenta como la de Uribe.



Imagen tomada de Semana.com

martes, 13 de enero de 2026

MATADOR ATACA A PALOMA

 


La violencia política en las redes sociales, en particular en X, tiene su capítulo aparte cuando se usa el cuerpo femenino para ridiculizar y atacar desde una estética profundamente patriarcal y machista.

Después de escuchar al expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez dar la tenebrosa orden de “hacer llorar” a la tuitera María José Gómez, por estos días en la red X, petristas y uribistas están agarrados por las burlas a las que fue sometido el cuerpo de la precandidata presidencial Paloma Valencia Laserna. Otros, desde orillas distintas también entraron en la reyerta digital exigiendo respeto por las mujeres.

El caricaturista Matador usó a Jaime Garzón en su innoble propósito de atacar a Paloma por su corporalidad en la que, de acuerdo con el juicio de valor, le “sobran unos kilos”. “Como diría Jaime Garzón, Paloma Valencia no se "dirige" al país, se "digiere" al país” publicó en su cuenta de X el reconocido ilustrador.

En el pasado el cuerpo y las “pintas” (el outfit) de la vicepresidenta Francia Elena Márquez Mina fueron sometidos a las mismas valoraciones estéticas machistas y patriarcales. Entre las que se mofaron de la vicepresidenta se encuentran la propia Paloma Valencia y María Fernanda Cabal. También varias tuiteras de las mesnadas del Pacto Histórico sufrieron el matoneo digital porque sus cuerpos "resultaban estéticamente repulsivos". Las hijas de Petro también han sufrido el mismo matoneo. La derecha y la izquierda; los uribistas y los petristas comparten esas mismas evaluaciones, lo que los iguala en perversidad, misoginia, estupidez y machismo.

Ese nivel tan bajo en el que cayeron unos y otros aleja cualquier posibilidad de que la próxima contienda electoral se desarrolle en medio de discusiones conceptuales. La exministra Susana Muhamad recriminó a Matador: “Esto es absolutamente fuera de lugar, irrespetuoso, estigmatiza y ofensivo. No se puede descalificar a una mujer por su corporalidad. Qué tiene que ver eso con su capacidad. @matador debe retractarse, ofrecer disculpas y reflexionar sobre su machismo”.

Definitivamente las redes sociales seguirán siendo las cloacas y trincheras ideológicas desde donde se destila odio, machismo y misoginia. Así no, Matador, así no.


domingo, 11 de enero de 2026

"QUE LA HAGAN LLORAR": LA ORDEN DE URIBE VÉLEZ CONTRA MARÍA JOSÉ GÓMEZ

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Al expresidente Álvaro Uribe Vélez se le señala de tiempo atrás de ser paramilitar («paraco»), responsable político de las masacres del Aro y La Granja, de la muerte del defensor de derechos humanos, José María Valle, incluso del «accidente» del helicóptero donde pereció su exsecretario de Gobierno en la gobernación de Antioquia. También se le señala de haber dado la orden a las brigadas del Ejército Nacional de “producir más y mejores resultados operacionales”, objetivo que impulsó la política de seguridad democrática y produjo el fatal resultado de por los menos 6.402 jóvenes asesinados a sangre fría y presentados falsamente como “guerrilleros caídos en combate”.

Y ahora, por cuenta de lo que sería un “error al no cuidar las comunicaciones”, se le escuchó en un evento proselitista ordenarle a la tuitera Julia Correa Nuttin, en referencia a la también tuitera María José Gómez (@MajoDoriaT), “que la hagan llorar» en las redes con los comentarios”. En el audio se escucha a Correa decir “yo he hecho videos de ayer de usted y se los paso para mover con los bodegueros”.

La orden de Uribe se habría dado porque María José Gómez confrontó públicamente a la precandidata presidencial Paloma Valencia por sus actitudes aporofóbicas consistentes en oponerse, desde el Congreso, a las reformas sociales impulsadas por el gobierno Petro.  Del fuerte reclamo que Gómez le hizo a Valencia, dentro de un avión comercial, habría sido informado al exmandatario y expresidiario. Ello explicaría su orden de atacar en las redes sociales a la osada María José Gómez. Esta última le contestó a Uribe: «El expresidente @AlvaroUribeVel manda a su ejército de bots a intimidarme y “hacerme llorar”, porque su método siempre ha sido el miedo, el hostigamiento y la amenaza. Mientras tanto, Paloma Valencia va finca por finca a pedirle el voto a los jornaleros de Córdoba, gente que pasó toda la vida trabajando sin derechos, sin estabilidad y sin poder cotizar pensión, porque su esfuerzo solo sirvió para enriquecer a los mismos de siempre, los poderosos y terratenientes». (Ver trino).

Lo espetado por Uribe deja claro que hay bodegas uribistas encargadas de atacar-hostigar de manera sincronizada a influenciadoras y tuiteras petristas. El uribismo siempre negó la existencia de esas bodegas, al tiempo que denunciaba la operación de una cadena de bodegueros petristas dispuestos a atacar con fiereza a las toldas uribistas.  

La orden dada por Uribe de hacer llorar a María José Gómez permitió que cientos de tuiteros lo identificaran como el jefe de las bodegas uribistas que usan las redes sociales para generar estados de opinión basados en el odio, la inquina y las emocionalidades que rayan con lo ilegal y lo primitivo. Sin duda alguna, estamos ante una actitud misógina, paleolítica, vulgar y propia de «matoncitos digitales» que andan buscando camorra en las redes sociales. 

Las redes sociales son las nuevas trincheras ideológicas- verdaderas cloacas- desde donde grupos de poder, de la mano de los llamados influenciadores y bodegas se lanzan improperios, se cuestionan mutuamente, amenazan, estigmatizan, se persiguen y se hostigan con dos fines: de un lado, generar daños emocionales y por el otro, generar visualizaciones que además de actividades de monetización, logren mover a la opinión para que tome decisiones electorales basadas en emocionalidades y no en la razón.  

El final de la carrera política y de la azarosa y cuestionada vida del expresidente Uribe resulta a todas luces lamentable. En lugar de estar dando debates conceptuales o proponiendo soluciones reales a los problemas, dedica tiempo a dar instrucciones para que una tuitera sea atacada en su persona e imagen pública hasta “que la hagan llorar”.

Escuchar a Uribe dando esa orden lo gradúa como el vulgar jefe de las bodegas uribizadas.





sábado, 10 de enero de 2026

ICE EN LOS ESTADOS UNIDOS: UNA FUERZA PARA RACIAL

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Las actividades criminales del ICE en los Estados Unidos están atadas a la postura supremacista del presidente Trump. Aunque creada en el 2003, el violento comportamiento de sus miembros parece alinearse con el pensamiento del presidente. 

Mientras que, en la franja de Gaza, Israel, con el visto bueno de USA, le apuesta a esclavizar o eliminar al pueblo gazatí, al interior de la tierra del Tío Sam los agentes del ICE, una especie de estructura para racial, están interesados en perseguir, estigmatizar, expulsar o eliminar a inmigrantes latinos considerados malandros, escoria y estéticamente repudiables (gente fea).

En palabras del propio presidente norteamericano, en referencia al pueblo venezolano: “Son las personas más feas que he visto en la vida. Son los más feos que he visto. Esta gente es un desastre, es de lo más feo que vi en mi vida". Ser feo y latino es un grave delito federal en la democracia Trumpista. 

Las protestas ciudadanas en varias ciudades y estados de los Estados Unidos, aunque puntuales, pueden estar alimentando un descontento generalizado que termine consolidando un movimiento social y político capaz de poner en riesgo la estabilidad y la legitimidad del gobierno de Donald Trump. Los ataques y crímenes contra ciudadanos norteamericanos perpetrados por los agentes de ICE constituyen una muestra clara de la degradación del sentido de la autoridad de una fuerza que obedece directamente al carácter dictatorial con el que el presidente está manejando delicados asuntos internos en su particular objetivo de Make America great again.

Los norteamericanos e incluso los propios latinos con estatus migratorio legalizado siempre se sintieron orgullosos de vivir en un país en el que la policía jamás hizo operativos para exigirte el pasaporte o cualquier otra prueba de ser ciudadano de ese país. Lo máximo que podrían hacerles era imponer una multa por tener una luz defectuosa del vehículo, parquear al lado de un hidrante o por violar el límite de velocidad al atravesar una zona escolar.

Los rasgos latinos e incluso el tener un inglés con acento despiertan las conductas criminales de los agentes del ICE, quienes atacan por igual a puertorriqueños, indígenas y afroamericanos e incluso a ciudadanos gringos que se atrevan a defender a vecinos inmigrantes con su estatus migratorio regularizado o no.

A pocos meses de iniciar el Mundial de Fútbol, los operativos del ICE podrían generar miedo y zozobra en turistas y migrantes que desean ver los partidos programados para jugarse al interior de los Estados Unidos. Se teme una poca asistencia e incluso el fracaso económico del certamen planetario por lo menos en las sedes norteamericanas. Ya veremos.

Las valoraciones estéticas de Trump, seguidas por ICE, son ya un nuevo elemento dentro de la supremacía racial, pues supera el color de piel, el lenguaje nativo y la nacionalidad. Hablar español o inglés con acento, ser feo, no tener ojos azules e incluso oponerse a las arbitrariedades de los fascistas de ICE son motivos suficientes para morir a manos de esa fuerza para racial que Trump creó a su imagen y semejanza. El águila imperial ataca dentro y fuera del país. Y al parecer no hay jaguar latino o animal asiático capaz de enfrentarla.




agentes de ICE asesinan a ciudadana americano - Búsqueda Imágenes

¿HABRÁ CONSULTA DEL CENTRO POLÍTICO?

  Por Germán Ayala Osorio   Sergio Fajardo Valderrrama y Claudia López Hernández se venden como candidatos presidenciales de “centro”, s...