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domingo, 31 de mayo de 2026

¿CEPEDA PUEDE GANAR EN SEGUNDA VUELTA?




Por Germán Ayala Osorio

El inesperado resultado de la primera vuelta presidencial no puede terminar alimentando la pugnacidad política y social y mucho menos trasladarla a las calles en formas de estallido social y/o en encarnizados enfrentamientos mediados por una latente pero contenida lucha de clases.

El presidente Petro no aceptó la victoria de Abelardo de la Espriella. En su cuenta de X, el mandatario dijo que “el llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante. Sus datos no son norma pública. Como presidente no acepto los resultados del pre-conteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado”.

En esa misma línea se expresó Iván Cepeda Castro, quien recogió lo expresado por Petro y aplazó el reconocimiento de la derrota hasta que las comisiones escrutadoras confirmen o desestimen cualquier irregularidad o fraude electoral. No reconocer la victoria de la ultraderecha fascista que representa Abelardo de la Espriella puede terminar distrayendo a la campaña y al propio Iván Cepeda del gran objetivo: darle vuelta al resultado y superar el medio millón de votos con los que De la Espriella reclamó la victoria parcial. 

Además, manda un mal mensaje al país a propósito de "respetar las instituciones y de confiar en su transparencia". Existen los mecanismos reglados para hacer las reclamaciones. Petro debe insistir en que el software debe estar en manos del Estado y no en manos de particulares. Hay que pedirle a la justicia, a las altas cortes que se pronuncien al respecto. 

Petro y Cepeda confrontan a la institucionalidad electoral blindada por la entrega de los resultados en tiempo récord y la aprobación de su transparencia por los agentes internacionales desplegados para acompañar la operación de la Registraduría en la trascendental campaña presidencial sobre la que el gobierno de los Estados Unidos posó sus intereses geopolíticos.

Mientras se registran las impugnaciones a las que haya lugar, Cepeda y sus asesores deben emprender las siguientes acciones políticas: 1. Invitar a Claudia López, Sergio Fajardo y Roy Barreras a que se sumen a la campaña, acogiendo reclamos como el llamado a una Asamblea Nacional Constituyente. En política electoral no existe la transferencia automática de votos. Sin embargo, Cepeda debe enviar mensajes de apertura ideológica y política por una razón: evitar que el fascista Abelardo de la Espriella llegue a la Casa de Nariño.

2. Aceptar debates con el candidato de Uribe y de la ultraderecha. Es tiempo de que Cepeda le muestre al país la solidez de su oratoria y la férrea formación conceptual y filosófica. El objetivo es uno solo: desnudar a De la Espriella y exponerlo ante el país como lo que realmente es: un vulgar machito, con visos claros de misoginia y una evidente incomprensión de los problemas del país.

3. La campaña de Cepeda debe enfilar baterías en contra de todo lo que representa Abelardo de la Espriella. Referirse en términos catastrofistas alrededor del proyecto de país que tiene en mente el abogado cordobés: autoritarismo, regreso de los crímenes de Estado (falsos positivos), desregulación laboral, pérdida de conquistas sociales; minería y ganadería extensiva con efectos negativos y disruptivos en y para los ecosistemas naturales, lo que aseguraría graves problemas socioambientales y ecológicos, como, por ejemplo, afectar los páramos por la explotación de oro.

Así como el uribismo metió miedo cuando ganó Petro con aquello de que “nos volveríamos como Venezuela”, ahora toca aterrorizar a los colombianos con la posibilidad de que en un tiempo van a comer carne de caballo o de burro, y a trabajar más de 8 horas. La Argentina de Milei es una realidad que puede usarse para generar miedo entre los colombianos indecisos y los que no salieron a votar. 4. Cepeda debe ajustar su discurso pacifista a las exigencias de cientos de miles de colombianos que exigen mano dura contra los bandidos de camuflado y los malandros que roban celulares y secuestran en las principales ciudades del país. Hablar de diálogos de paz con estructurales criminales desprovistas de un proyecto político no resulta conveniente hoy en Colombia. Y 5, Cepeda debe mostrarse menos parco, pues todos saben que no tiene el arrollador carisma de Gustavo Petro. 

Hay asesores de imagen que pueden ayudar a que “se suelte” un poco más, a que sonría y muestre una faceta más terrenal y popular, pues finalmente hay sectores societales que aún no alcanzaron "la mayoría de edad", de ahí el ascenso y la aceptación de un personaje tan básico como De la Espriella. 

Ante la pregunta, de si Cepeda puede ganar en segunda vuelta, la respuesta es sí, siempre y cuando ajusten la campaña y reconozcan que llegaron confiados de ganar en primera. Craso error. Llenar plazas públicas ya no es garantía de nada. Hay que ir a las redes, debatir y diseñar una verdadera estrategia que atraiga, convenza y enamore. 

miércoles, 13 de mayo de 2026

EXTRADITAR A PETRO



Por Germán Ayala Osorio

La condición de expresidiario con la que cargará hasta sus últimos días el expresidente Álvaro Uribe Vélez es, además de una mácula más en su agitada y oscura vida política, una razón para que específicos agentes del Establecimiento le hayan apostado durante casi cuatro años a desestabilizar al gobierno Petro y atacarlo como persona: le han dicho borracho, consumidor de sustancias psicotrópicas y de llevar una vida privada licenciosa. Además, el lawfare seguirá operando hasta el 7 de agosto.

Una vez Petro abandone la Casa de Nariño, bien para que llegue a ésta Iván Cepeda, Paloma Valencia o Abelardo de la Espriella, será objetivo paramilitar, judicial y político para aquellos sectores de poder afectados por las decisiones adoptadas por el “exguerrillero comunista”. Más claro: buscarán abrirle un proceso penal y una eventual extradición a los Estados Unidos.

El jefe del Estado acaba de decirlo: "La paz de Colombia no es renunciable; están tratando de convertir los procesos de paz para que los colombianos no se maten entre sí como pruebas para meterme preso en Estados Unidos; pueden hacerlo, pero no voy a faltar a mi palabra de paz (…) Dialogar siempre es mejor que matar”.

Es posible que Petro exagere, fruto de la paranoia resultante de haberse atrevido a tocar a miembros de una élite parásita acostumbrados a hacer lo que les daba la gana con el Estado y a consolidar una relación de sometimiento a los intereses de los norteamericanos. La reciente solicitud que elevó a la Fiscalía de suspender órdenes de captura contra 29 integrantes del Clan del Golfo, grupo narco paramilitar y terrorista, podría servir para encausar al mandatario por “colaborar” con estructuras criminales al impedir la extradición, por ejemplo, de alias “Chiquito Malo”.

Aunque concentrar a los bandidos en una Zona de Ubicación Temporal para evitar que interfieran en la jornada electoral del 31 de mayo es un propósito político loable, las autoridades gringas, azuzadas por actores uribistas, lo pueden ver como una acción de nula colaboración judicial por la no extradición del criminal Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias “Chiquito Malo”. En cualquier caso, se trata de un error de cálculo electoral y político haber elevado semejante solicitud, por los cuestionamientos a la Paz Total, el deterioro del orden público, la sensación de miedo inoculada desde la prensa hegemónica cuya narrativa está atada a la reducción de los problemas del país al tema de la seguridad y la crisis del sistema de aseguramiento en salud. En ese punto, el gobierno Petro se equivocó.

A modo de venganza moral y política la institucionalidad judicial defensora de los intereses de la derecha uribizada buscará procesar a Petro una vez asuma la condición de expresidente de la República. De esa manera, el Establishment colombiano logrará vengarse de los efectos políticos que les produjo el procesamiento y la condena en primera instancia contra Álvaro Uribe, el más avezado y obsecuente de las fichas que vienen poniendo de tiempo atrás en la Casa de Nari, como llamó a la casa de gobierno el criminal alias Job.

Así registró la prensa la entrada del bandido a las instalaciones oficiales: “Las cámaras de seguridad de la Casa de Nariño dejaron registrada la tarde del miércoles 23 de abril de 2008, pasadas las 18:30, el ingreso por el área de sótanos de Antonio López, alias Job, asesor político de “don Berna” – Diego Fernando Murillo-, cabeza de la llamada oficina de Envigado, y de su abogado Diego Álvarez. Estaban allí para entrevistarse con el entonces secretario Jurídico de la presidente, Edmundo del Castillo, y con el jefe de prensa del presidente Uribe, César Mauricio Velásquez”.

Procesar y meter preso a Petro bien puede convertirse en un objetivo político para aquellos sectores de poder que harán todo lo que esté a su alcance para equiparar a Uribe con el hijo de Ciénaga de Oro. Por ahora, la condición de expresidiario es exclusiva del expresidente antioqueño, el político que más daño le hizo y le sigue haciendo a los colombianos.

jueves, 7 de mayo de 2026

PALOMA VALENCIA “DEBATIÓ” CON UN HOLOGRAMA DE IVÁN CEPEDA

 


Por Germán Ayala Osorio

Ante las dificultades[1] para organizar debates entre los candidatos presidenciales, a la campaña de Paloma Valencia Laserna le pareció genial apoyarse en la IA (Inteligencia Artificial) y recrear un “debate” con Iván Cepeda Castro. El ejercicio les salió bastante mal: fracasaron con rotundo éxito al diseñar una imagen holográfica de Iván Cepeda, convertido este último en la obsesión-preocupación de la derecha ante la posibilidad de que el progresismo triunfe en primera vuelta.

Una vez la moderadora lanzaba preguntas a ese fantasmal y difuminado candidato presidencial, la imagen se esfumaba del escenario dejando un humo gris. De inmediato, Paloma Valencia, la “hija” del expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez, respondía los interrogantes mirando a un imaginado y ausente Iván Cepeda. Una exposición de ideas propias de un frenético soliloquio.  

Por supuesto que Valencia Laserna se notó segura, confiada y empoderada en el imaginado escenario. Y era apenas lógico que la obsecuente candidata del uribismo contestara de buena manera las preguntas: no estaba Cepeda para debatir sus propuestas. Resulta bastante fácil “debatir” con una imagen holográfica.

En el pasado, el títere de Uribe que pernoctó por cuatro años en la Casa de Nari se auto entrevistó en su fluido inglés. En esta ocasión, Valencia Laserna “debatió” sola y “ganó” el debate: venció a un Cepeda inexistente.

Por estos días jugar con la IA hace ya hace parte de las dinámicas de las redes sociales e incluso de sectores de la producción. Y la verdad es que logran productos que causan hilaridad. Lo hecho por la campaña de Paloma Valencia logró llamar la atención de las audiencias, las entretuvo e hizo reír con un producto audiovisual que da cuenta del verdadero talante del uribismo y de la derecha: (re) crear realidades especialmente catastróficas para manipular a las audiencias que piensan que efectivamente esas circunstancias sucedieron o se pueden dar si el progresismo logra continuar en el Casa de Nariño. También tienen la facultad de engañar: baste con recordar una de las propuestas de la campaña de Duque presidente: “menos impuestos, más salarios”. Años después, llegaría el primer presidente de “izquierda” (progresista, realmente) a reivindicar los derechos de los y las trabajadores: subió el salario mínimo e intentó que los ricos pagaran más impuestos, pero la institucionalidad judicial lo impidió.

Llevan casi cuatro años con su maliciosa y maledicente “inteligencia” diciendo que a Colombia llegaría el neocomunismo, que caería en una crisis social y económica jamás vista; que Petro se convertiría en un dictador tipo Videla, Massera, Galtieri, Stroessner o Pinochet. Mientras que los tozudos hechos sociales y los indicadores del DANE desmienten la realidad catastrófica recreada, Paloma Valencia Laserna confirma que efectivamente han tenido poca inteligencia al momento de ser y hacer oposición. Siguen leyendo mal el país y una parte de este, cambió. Le apuestan a seguir jugando con el país y la inteligencia de los colombianos. Como dicen por ahí, “sigan con esa yuca”. Ahora usan la IA para desvanecer a Iván Cepeda Castro, el candidato que les quita el sueño y la tranquilidad.

 

Adenda: siguiendo con la capacidad de los uribistas para generar risa, reapareció en los medios la precandidata del Centro Democrático, María Fernanda Cabal. Dijo que Uribe Vélez no era de “derecha”, que era un “socialdemócrata”. Hay que reconocer que Cabal tiene un gran sentido del humor. El exmandatario antioqueño tiene de “socialdemócrata” lo que Iván Duque tuvo de presidente de la República.



[1] El candidato Iván Cepeda exigió garantías para asistir a debates. Además, redujo la posibilidad a debatir a un encuentro con los dos candidatos de la derecha, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. Dichas garantías consisten, básicamente, a la presencia de un moderador-periodista “neutral”. También, a que no se hagan ataques personales y calumniosos como los que a diario recibe de la derecha: que es el heredero de las Farc, por ejemplo. A pocos días de la primera vuelta, la posibilidad de que se dé un debate entre los candidatos se desvanece.

jueves, 16 de abril de 2026

CIRO RAMÍREZ: EL CONDENADO QUE "DEFIENDE" LAS INSTITUCIONES

 

Por Germán Ayala Osorio

El congresista Ciro Ramírez hace presencia en el Congreso con una condena en primera instancia encima. Sin duda, un hecho ético-político en el que confluyen el cinismo del procesado, la permisividad de la justicia soportada ésta en las exageradas condiciones garantistas de las que gozan los aforados, así como el burdo y asqueante colegaje de sus compañeros de bancada que le mantienen el apoyo bajo el principio ético que el dueño del Centro Democrático impuso años atrás: “les voy a pedir a los congresistas que voten los proyectos mientras los meten a la cárcel”.

El ladino político, involucrado en la red criminal llamada las Marionetas 2, justificó su presencia en el Congreso diciendo que iba a “defender las instituciones”. Lo primero que hay que preguntar es si aquellas están en riesgo de colapso o de ser sometidas a un tirano o algo parecido. La respuesta es apenas obvia: la separación de poderes opera normalmente en Colombia y Petro se va el 7 de agosto.

Por supuesto que estamos ante una burla de Ciro Ramírez, quien fuera en el pasado uno de los mimados del expresidente y expresidiario Álvaro Uribe Vélez. Recordemos lo que dijo el exmandatario antioqueño en diciembre de 2023 cuando se dio la captura de Ramírez: “Me duele la captura del joven senador Ciro Ramírez. Ojalá pueda salir adelante. Ese tipo de problemas es lo único que deja la “maldita” mermelada”.

Eso de “defender las instituciones” me hizo recordar la famosa expresión del entonces coronel Plazas Vega, comandante del operativo de retoma del Palacio de Justicia: “aquí, defendiendo la democracia maestro”, espetó en su momento el oficial de Caballería.

Plazas Vega y Ciro Ramírez parecen compartir el mismo principio ético-político con el que logran reducir las instituciones y la institucionalidad derivada a una insulsa discursividad funcional a sus particulares y pérfidos intereses. Plazas Vega no defendió la democracia, lo que defendió y legitimó fue el golpe de Estado que por 48 horas los militares le dieron al cobarde presidente de la República, Belisario Betancur Cuartas. En cuando a Ciro Ramírez hay que decir que él no asiste al Congreso a “defender las instituciones”, sino a burlarse de estas gracias en gran medida a las excesivas garantías legales de las que goza como aforado.

Sin duda alguna, lo de Ramírez es una provocación moral y ética a la que respondió el candidato Iván Cepeda Castro quien, por supuesto, fustigó la presencia del condenado en el recinto en el que se redactan las leyes. “Usted es una vergüenza”, espetó Cepeda, lo que provocó la réplica del procesado. Ese tipo de rifirrafes sirven para consolidar la imagen negativa del Congreso de la República en la medida en que los colombianos no escuchan debates conceptuales y discusiones políticas de alto nivel. No. Solo reclamos y cruce de improperios que ocultan la degradación moral de la sociedad y el diseño institucional que anima el carácter circense de las instituciones colombianas. Resulta a todas luces inaceptable que un condenado ocupe su curul. Es vergonzoso. Pregunta final: ¿Qué tipo de instituciones le puede interesar defender a un condenado?



Imagen tomada de Infobae


domingo, 15 de marzo de 2026

PETRO, PARTICIPACIÓN EN POLÍTICA Y FRAUDE ELECTORAL

 


Por Germán Ayala Osorio

 

¿Habrá algo más ridículo que el marco legal que prohíbe al presidente y a otros servidores públicos “participar en política” cuando, justamente, la llegada a esos cargos es el resultado de actividades y acciones electorales y políticas?

Al presidente Petro lo quieren censurar porque insiste en que hubo fraude en las pasadas elecciones y lo fustigan por “tirar línea” desde su cuenta de X e incluso a través de sus alocuciones. Para el caso del posible fraude, circulan en las redes sociales actas y los famosos E14 posiblemente adulterados. Desde las huestes del Pacto Histórico se habla de la recuperación de por lo menos una curul para el senado. Se trate o no de hechos fraudulentos cometidos por algunos jurados de votación, lo que le corresponde a la Registraduría es garantizar que se corrijan los “errores” y se investigue a quienes los cometieron para descartar si hubo dolo. Para eso es el escrutinio. Vigilar que se haga de manera transparente es un acto político. Y los actos ilocutivos de Petro hacen parte de la política.

El fraude electoral, de comprobarse, constituye un hecho prepolítico alentado por decisiones políticas tomadas desde sectores de poder (partidos y movimientos, gamonales y líderes políticos) interesados en desconocer la voluntad política de millones de sufragantes.

Que Petro exponga sus reservas en torno al software y al posterior manejo de los datos hace parte de la Política en la medida en que desde la presidencia se confronta a un poder administrativo atado de tiempo atrás a los intereses privados que también hacen parte del juego de la política. Además, están en juego los derechos políticos de millones de ciudadanos que votaron por el Pacto Histórico. Y los derechos políticos hacen parte del ejercicio de la Política.

De hecho, los llamados de atención al jefe del Estado que le hacen desde la Procuraduría constituyen un hecho político. El Procurador Eljach es un actor político que vigila las actuaciones políticas y administrativas de los funcionarios estatales. Bajo esa condición, Eljach también estaría participando en política, aunque investida de la natural legitimidad de un ente de control. Petro, en su condición de jefe del Estado, todo el tiempo hace política porque toma decisiones, confronta poderes privados y públicos.

Urge entonces reformar ese marco legal por inaplicable y a todas luces antidemocrático. Otra cosa muy distinta es violar la ley de garantías, instancia jurídica que todos los gobiernos encuentran la forma de hacerle el esguince.

Con la partida del filósofo Jürgen Habermas vuelve a ponerse de presente la necesidad de consolidar los procesos democráticos, la democracia misma y la institucionalidad democrática derivada a través de la deliberación y el diálogo simétrico entre actores capaces de discutir con argumentos. En esa medida, la mejor forma de confrontar a Petro no es censurándolo, sino controvirtiendo sus ideas con argumentos sólidos. Lo que ha pasado en estos casi cuatro años es que la Oposición, muy pobre para exponer argumentos, sus más visibles voceros y líderes prefirieron “caer” en la falacia ad hominen, en la que se ataca a la persona y no al argumento.

Es mejor que se redacte una ley que  conmine a todos los políticos profesionales  a que se lean los dos tomos de la Teoría de la Acción Comunicativa del filósofo alemán. Paz en su tumba. 


martes, 2 de diciembre de 2025

TRUMP AMENAZA A COLOMBIA Y EL ÚNICO QUE RESPONDE ES PETRO




Por Germán Ayala Osorio 


El presidente de los Estados Unidos amenaza con violar la soberanía colombiana y la prensa hegemónica registra semejante exabrupto como si se tratara de un asunto cotidiano o menor.  Y lo que es peor es que esa misma prensa, en particular Caracol Noticias, presenta la respuesta dada por el presidente Petro al inminente ataque militar contra los laboratorios de producción de cocaína como una indebida provocación del jefe del Estado. “El presidente Donald Trump dice que Colombia puede ser sujeto de ataques por la producción de cocaína, en medio del temor creciente por una intervención terrestre en Venezuela. Así tradujo Última Hora Caracol lo que espetó el temerario e irresponsable presidente norteamericano: “He oído que Colombia produce cocaína. Tienen plantas de fabricación de cocaína y luego nos la venden (...) Cualquiera que haga eso y la venda en nuestro país está expuesto a ataques".

Ante semejante ultimátum, la prensa está obligada editorialmente a asumir una postura política frente a la amenaza lanzada por el convicto presidente Trump y de paso, exigirles a los presidentes de las altas cortes, al Congreso, a las universidades, fuerzas armadas, partidos políticos y a los agentes económicos más visibles de la sociedad civil a que salgan a defender la soberanía y la institucionalidad que tanto dicen defender en asuntos domésticos. Lo dicho por el Sheriff anaranjado no puede simplemente registrarse en titulares y textos noticiosos, sin advertir la gravedad de semejante anuncio del presidente Trump interesado en actuar como una especie de sicario internacional al que le urge atacar y ver correr la sangre en su patio trasero.

La respuesta de Petro se mueve entre un tono diplomático y el de un jefe de Estado convencido de que ante un escenario de esa naturaleza dará las órdenes que sean necesarias para defender la dignidad y la soberanía de una nación que históricamente se hincó ante el poder norteamericano, de ahí los silencios de las instituciones estatales y privadas frente a semejante intimidación. Esto dijo Petro:

Venga señor Trump a Colombia, lo invito, para que participe en la destrucción de los 9 laboratorios diarios que hacemos para que no llegue cocaína a EEUU. Sin misiles he destruido en mi gobierno 18.400 laboratorios, venga conmigo y le enseño como se destruyen, un laboratorio cada 40 minutos, pero no amenace nuestra soberanía, porque despertará el Jaguar. Atacar nuestra soberanía es declarar guerra, no dañe dos siglos de relaciones diplomáticas. Ya me calumnió, no continúe por ahí. Si un país ha ayudado a detener miles de toneladas de cocaína para que no la consuman los norteamericanos, es Colombia”.

¿A qué está jugando Trump? Para el caso de la amenaza proferida contra el país, el convicto mandatario norteamericano está “tanteando” al presidente Petro en su calidad de comandante supremo de las FFAA y a los propios comandantes militares frente a un ataque terrestre de tropas gringas en las condiciones unilaterales planteadas por Trump. Ya Petro le devolvió la amenaza con la sugestiva e indescifrable frase que, en respuesta a la violación de la soberanía, habla del eventual “despertar del Jaguar”.

 El perverso e intimidante juego político-militar y psicológico de Trump tiene un componente ideológico-electoral que alimentaron congresistas, precandidatos presidenciales como Vicky Dávila, Juan Carlos Pinzón y Abelardo de la Espriella y el congresista republicano, de origen colombiano, Bernie Moreno, quienes en una actitud cipaya alentaron al gobierno norteamericano a que descertificara a Colombia e incluyera a Petro en la Lista Clinton. No se descarta que la posibilidad de una intervención militar gringa en el país haya sido idea de alguno de los emisarios de la derecha colombiana que viajaron a USA a refrendar el carácter lacayo con el que siempre entendieron el concepto de soberanía.

Por cuenta de los complacientes y medrosos tratamientos periodísticos de la prensa colombiana que le hace oposición a Petro, defender la soberanía es un asunto ideológico propio de “comunistas y socialistas” porque lo dicho por Trump no debe considerarse como una amenaza sino como una desinteresada colaboración unilateral de los Estados Unidos.

Ya veremos cómo reaccionan la ONU, China, Rusia, la Unión Europea y otros países de América Latina ante la intención de Trump de someter a Venezuela, Colombia y a México a sus caprichos imperiales atados al espíritu sicarial de un presidente convicto que se cree el amo del mundo.



lunes, 24 de noviembre de 2025

EL ESCÁNDALO CON ALIAS CALARCÁ AMERITA UNA ALOCUCIÓN PRESIDENCIAL

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El informe periodístico presentado por Noticias Caracol en el que se divulgan vínculos de las disidencias al mando de alias Calarcá con el general del Ejército, Juan Miguel Huertas y Wilmar Mejía, director de operaciones de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) golpea directamente al presidente Petro, a su gobierno, a la institucionalidad castrense y la credibilidad de la inteligencia y contrainteligencia.

Por tratarse de un asunto que involucra la seguridad nacional el presidente de la República debería dirigirse al país a través de una alocución que controvierta con documentos y hechos fácticos irrefutables el sentido de ese informe. No basta con la respuesta dada por el presidente Petro en su cuenta de X, por una razón: la prensa tradicional amplifica lo publicado por el señalado noticiero y los expresidentes, así como los precandidatos presidenciales usan política y electoralmente lo dicho por Caracol Noticias para construir la narrativa con la que se advierte de una insoportable e insondable crisis institucional que involucra al Ejército, al gobierno y a la Fiscalía solo superable en el 2026 con el regreso de la derecha al poder.

Baste con leer una nota de El Espectador para entender el uso electoral de los escandalosos hechos divulgados: “La revelación de posibles nexos de altos funcionarios del primer gobierno de izquierda, al mando del presidente Gustavo Petro, con una de las narcodisidencias que hoy negocia en la estancada “paz total”, la de “Calarcá Córdoba”, sacudió al Ejecutivo a un punto que dejó en silencio al jefe de Estado por más de 22 horas

En la primera respuesta de Petro, después de un inexplicable silencio de más de 20 horas sin “tuitear” el jefe del Estado respalda a Huertas y Mejía; después, en un segundo mensaje el presidente de la República confronta de manera directa al periodista, descalificando a la fuente que según Petro le entregó la información de inteligencia a la Unidad Investigativa de Caracol Noticias: La fuente del periodista es la CIA, que tiene la costumbre de tender redes para afectar a la opinión pública de acuerdo a los intereses del gobierno de su país en todo el mundo. Es una forma de exhibir poder extranjero dentro de los países. A la CIA también la engañan. La alta corrupción en el país producto del narcotráfico hace que existan bandas delincuenciales en el ejército dirigidas por oficiales de alto rango. Utilizan la inteligencia, los polígrafos e informes de inteligencia que resultan falsos para sacar del camino injustamente a oficiales de alto rango que representan un peligro para sus carreras o que no son cómplices de sus actividades criminales. Hoy la CIA tiene razones para atacar a mi gobierno, desprestigiándolo, las órdenes vienen desde su gobierno. No he querido sacarla del país, esperando que el gobierno de Trump reaccione y se dé cuenta que los informes que recibe vienen es del mismo narcotráfico buscando romper las relaciones”.

Lo dicho por Petro en su segunda respuesta desde su cuenta de X es suficiente razón para hablarle al país. Nuevamente se expone la débil estrategia comunicativa del gobierno Petro para responder a los graves señalamientos. No es suficiente con promover el numeral #CaracolMiente y desgastarse contestando trinos a diestra y siniestra. No. Háblele al país, presidente, claro y de frente. 

La alocución presidencial en horario prime time es un recurso valioso, mas cuando hay un aprovechamiento político y electoral de lo divulgado por Caracol Noticias que bien puede dar al traste con las aspiraciones de quienes le están apostando a la continuidad del proyecto progresista en 2026. 

Si el informe presentado por Caracol deviene con un tufillo de venganza, tal como lo sugiere el presidente Petro, de parte de actores como la CIA, políticos y militares afectados por la sistemática purga al interior de las fuerzas armadas adelantas por este gobierno, el jefe del Estado está obligado a presentar las pruebas que así lo demuestren.  



Imagen tomada de Semana.com 

martes, 11 de noviembre de 2025

LA REACCIONARIA “DOCTRINA TRUMP”

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Más allá de la carpeta y la imagen generada por la IA en la que aparece el presidente Petro vestido de naranja, la “Doctrina Trump” no existe como una nueva idea o un novedoso conjunto de ideas políticas encaminadas a favorecer a la región, obedece más bien a los viejos planes injerencistas e intervencionistas de los Estados Unidos a lo largo de la historia de sus relaciones exteriores, con un agravante: no está atada a razones políticas surgidas de lecturas razonables de actuales coyunturas o quizás de ejercicios prospectivos alrededor de para dónde va el mundo y en particular este hemisferio, sino a los caprichos personales de un presidente convicto egocéntrico, violento, homofóbico, xenófobo y patrocinador del genocidio en Gaza perpetrado por Israel contra el pueblo palestino. Como experimento, lo hecho en Gaza es el norte, el sustento ideológico y la idea étnico-cultural de la llamada “Doctrina Trump” que bien puede aplicarse en cualquier momento en América del Sur. Por lo anterior se trata de un plan prepolítico fundado en el desprecio de todo lo que huela a inmigrantes latinos y a pueblos ancestrales vistos como “enemigos” del desarrollo y del único modelo económico, social y político que inspira a la élite tradicional colombiana: el de la gran plantación.

La “Doctrina Trump” es reaccionaria, supremacista y militarista que me hace recordar al Plan Lasso que se aplicó en Colombia, pero, eso sí, “recargado” en o por la figura de Gustavo Petro y bajo la batuta del presidente de los Estados Unidos, Marco Rubio y la bancada republicana en el Congreso de la que hacen parte congresistas de origen colombiano como Bernie Moreno, enemigo de Petro y de la mayoría de los colombianos.

Ese “renovado” Plan Lasso está fundado en el regreso del fantasma del “socialismo” y de la lucha que la derecha colombiana y gringa quieren dar combatiendo y “destripando” a partir del 2026 a todo lo que huela a progresismo y petrismo porque hay un “poderoso líder capaz de irrigar por todo el mundo” esas dañinas ideas socialistas y comunistas. Sin haber tocado el modelo económico en el país, Petro es visto como una “amenaza” para los Estados Unidos. No es, por ningún motivo, una nueva Alianza para el Progreso, pensada para “desarrollar” económicamente a los países de América Latina, sino para mantener las condiciones oprobiosas de colonias sometidas gracias en gran parte al carácter cipayo de sus élites.

Por supuesto que se trata de una lectura amañada de los gringos y en particular de Trump y Rubio, dos fanáticos que están convencidos de que volverán “a hacer grande a América” insistiendo en el viejo modelo de intervenciones e injerencias en los asuntos internos de los países que hacen parte de su enorme “patio trasero”. Olvidan que China está ahí a la expectativa, pero, sobre todo, interesada en hacer negocios con América Latina. La Ruta de la Seda asusta a quienes por más de 30 años se dedicaron a generar conflictos y guerras por todo el mundo, mientras que la China desarrollaba tecnología, sacaba a millones de chinos de la pobreza  e inundaba al planeta con sus manufacturas.

Las peticiones de intervención, solicitudes de sanciones económicas y quizás el derrocamiento del gobierno Petro caracterizan muy bien a lacayos como los expresidentes colombianos Uribe, Pastrana, Santos y Duque, a empresarios y congresistas uribistas que insisten en que el país “se volvió socialista”, confundiendo las apuestas políticas y económicas del actual gobierno atadas a los fundamentos de lo que se conoce como progresismo.

Estos personajes e incluso varios precandidatos presidenciales guardan silencio cómplice frente a la imagen de Petro vestido de naranja. No salieron a defender las instituciones y la institucionalidad como es costumbre por una razón fundamental: el presidente Petro les arrebató la Casa de Nariño, tocó sus intereses, confrontó sus políticas y expuso sus equivocaciones en materia macroeconómica y lo que es peor, los amenazó con “tirarles el pueblo encima”. Ese mismo pueblo que, reducido al mundo de la opinión pública (publicada), siempre fue manipulado por la prensa hegemónica atada a los intereses de la sempiterna clase política (élite) tradicional. 

En parte lo que está sucediendo hoy con las relaciones USA vs Colombia es responsabilidad del presidente Petro por haber llevado al plano personal su relación con el convicto Donald Trump. Trump es un criminal, y con los criminales se establece otro tipo de relaciones y más cuando uno de esos está sentado en la Casa Blanca. Y no se trata de hincarse frente al carcamal gringo: bastaba con haber reaccionado con sagacidad, aplomo y madurez pues en el fondo lo que hoy está en riesgo es la continuidad del proyecto progresista por los miedos y los odios que desató dentro del país y en el Salón Oval desde donde despacha el más peligroso Sheriff de la historia reciente de los Estados Unidos.


Imagen tomada de ‘Petro preso’: la fotografía que desató nueva crisis diplomática entre Colombia y Estados Unidos - ELHERALDO.CO

 

domingo, 2 de noviembre de 2025

HOLOCAUSTO DEL PALACIO DE JUSTICIA Y EXTERMINIO DE LA UP: ¿PODREMOS PASAR LA PÁGINA?

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Hay hechos de la violencia política de Colombia que parecen ser los mayores obstáculos para que como sociedad allanemos el camino en aras de consolidar relaciones sociales y políticas respetuosas en medio de las diferencias en el ya caldeado ambiente electoral de cara a las elecciones de 2026.

La toma y retoma del Palacio de Justicia y el casi exterminio de la Unión Patriótica (UP) sirven por estos días para discurrir  alrededor de  si esos dos particulares y dolorosos hechos políticos y prepolíticos en sí mismos impiden que podamos como sociedad “pasar la página” o si son las interpretaciones jurídico-políticas que todavía circulan sobre ambos sucesos las que hacen prácticamente imposible allanar esa ruta que nos lleve como colectivo a perdonar a todos los responsables y a tratar de entender a quienes pretenden reivindicarlos por representar las luchas políticas que daban cuenta de una realidad superior: la existencia de un conflicto armado interno que terminó degradándose  y evitando la discusión sensata y argumentada en torno a su naturaleza social, económica y política y por supuesto sus dinámicas.

Los enfrentamientos políticos, discursivos e incluso los choques entre el presidente Petro y miembros de la familia Gaona, víctimas del Holocausto del Palacio de Justicia; y por supuesto, la grosería con la que María Fernanda Cabal trató al sumiso periodista Daniel Pacheco en reciente entrevista a propósito de la responsabilidad del Estado colombiano en el genocidio político de la UP hacen pensar en que los hechos en sí mismos no impiden el entendimiento y el diálogo respetuoso, y que más bien el pétreo obstáculo está atado a la concepción que cada uno tiene de la Verdad y de la Memoria, elementos que al devenir contaminados por intereses e ideologías, facilitan y promueven la irritabilidad, la construcción de nuevos enemigos, la negación comunicativa del Otro como un interlocutor válido, los deseos de reescribir la historia negando los fallos de la justicia e incluso el aplauso del saldo trágico de víctimas fatales aludiendo al “bien superior del Estado”, forma de dominación que arrastra graves problemas de legitimidad.

En este discurrir hay que señalar que como animal simbólico el presidente Petro ha exagerado en la exhibición de la bandera del M-19 y en la reivindicación de su lucha como guerrillero y revolucionario en una sociedad que a pesar de procesos de paz fallidos y otros exitosos, sigue viendo su consecución como un desgaste innecesario no solo por los elevados costos económicos de los diálogos de paz, la rebaja de penas y las desmovilizaciones de los grupos al margen de la ley, sino porque al no producirse la eliminación física de los excombatientes se asume como una derrota social y política de aquellos que defienden la institucionalidad estatal sin el más mínimo asomo de responsabilidad política por haber evitado la construcción de una verdadera República.

Por todo lo que representa para el país el presidente de la República, al agitar en varias ocasiones la bandera del M-19 reabre heridas, alimenta los reduccionismos conceptuales que al final evitan la comprensión de las lógicas de los llamados “revolucionarios” y las propias de los “contrarrevolucionarios y la circulación de versiones oficiales y no oficiales que extienden en el tiempo las dudas sobre la Verdad y la Memoria en torno a los dos hechos que provocaron la escritura de esta reflexión.

Lo mejor que podemos hacer como sociedad es dejar que “hablen” las historias, las memorias y las verdades, judiciales y las versiones populares construidas sobre los vergonzosos hechos de la toma y retoma del Palacio de Justicia y la eliminación de los militantes de la UP. No es necesario estar de acuerdo alrededor de quiénes fueron los responsables directos e indirectos; bastaría con sentirnos avergonzados por esos dos episodios que dicen mucho de lo que somos como ciudadanos y colectivo. Quizás a partir de ese momento estemos listos para “pasar estas dos y otras páginas de nuestra vergonzante historia como pueblo aparentemente civilizado.


 


petro, los gaona y el palacio de justicia - Búsqueda Imágenes


viernes, 31 de octubre de 2025

MARTHA LUCÍA RAMÍREZ Y SU DESAFORTUNADO TRINO

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El ofrecimiento de bala para Petro y Quintero que volvió famosa a la entonces Señorita Antioquia hizo reaccionar a las huestes de la derecha que vieron en lo dicho por Laura Gallego Solís como una especie de reivindicación de las mujeres colombianas sometidas por la ya entronizada cultura machista. Cientos de colombianos le compraron el confuso discurso con el que Gallego dio a conocer su renuncia irrevocable a representar a su departamento en el Reinado Nacional de la Belleza. Al final, vieron en la modelo a una “mujer empoderada” y digna representante de la “mujer antioqueña”.

En apoyo a la vociferante “abogada” (al parecer, aún no se gradúa, pero se presenta como tal) salió la exvicepresidenta Martha Lucía Ramírez, quien en su cuenta de X se atrevió a decir que Gallego Solís es una “colombiana empoderada. Nunca más las lindas como decoración y su criterio silenciado por órdenes superiores”. Sin duda alguna, la curtida política conservadora le compró todito el vago discurso con el que dimitió la reina.

El trino resultó tan desafortunado que Ramírez, política conservadora, lo borró sin explicación alguna. Sin embargo, lo expresado por la vicepresidenta de Iván Duque y ministra de defensa de Uribe entre 2002 y 2003 sirve para señalar que la violencia verbal y la apología a cometer un homicidio de la Señorita Antioquia es bien vista por la derecha tradicional de la que hace parte Martha Lucía Ramírez por una única razón: iba dirigida exclusivamente hacia Petro y Daniel Quintero, los dos grandes enemigos del uribismo y de las mesnadas godas de las que hace parte la exministra de Defensa del primer gobierno de Uribe Vélez. Más claro: al decir Ramírez que la reina es una “mujer empoderada” desestimó la gravedad de la amenaza de muerte contra el presidente de la República y el exalcalde de Medellín.

Por haber sido ministra en varios gobiernos y vicepresidenta del homúnculo de Iván Duque, Martha Lucía Ramírez está obligada a defender la institucionalidad y en particular la dignidad presidencial a la que Gallego Solís amenazó con el ofrecimiento de una bala. A Ramírez y a la destronada reina las une el odio y la animadversión hacia todo lo que huela a izquierda y progresismo.

Haber borrado el trino confirma el carácter ladino y los acomodaticios valores éticos y morales de Martha Lucía Ramírez, la flamante exvicepresidenta de la República. Ramírez no puede hablar de mujeres empoderadas porque su llegada a esos cargos obedece a transacciones políticas (burocráticas) lideradas por hombres acostumbrados a minimizar a las féminas. Ramírez jamás fue y será una mujer empoderada. Siempre será una ficha del sistema político, correlato del sistema patriarcal y del machismo que las usa y las exhibe en los reinados de belleza, y de la mano de la publicidad sexista como si se tratara de “semovientes” en cualquier feria agrícola. Y en la política las pone siempre de segundonas o de adornos para simular que se cumple con la política de paridad de género.




lunes, 20 de octubre de 2025

EXPRESIDENTES COLOMBIANOS CIERRAN FILAS EN FAVOR DE TRUMP

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El calificativo de líder de narcotraficantes que lanzó Trump contra el presidente Petro sirvió para probar la cohesión y la coherencia de la institucionalidad estatal y la visión de Estado de los expresidentes Samper, Pastrana, Uribe, Santos y Duque.

La Defensora del Pueblo, Iris Marín y el Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach rechazaron el pronunciamiento del presidente de los Estados Unidos en contra del presidente colombiano. Dichas posturas contrastan con el silencio de los presidentes de las altas cortes que a la fecha no rechazaron la irrespetuosa y temeraria arremetida verbal del convicto Donald Trump. Parece ser que los togados temen que el pederasta presidente norteamericano les quite la visa, documento que la clase política y empresarial asumen como un invaluable tesoro con el que suelen justificar las arrogantes, desafiantes y desobligantes posturas asumidas por las autoridades gringas en contra de Colombia. Lo que queda claro es que los líderes de esas altas corporaciones judiciales no tienen una clara visión de Estado.

La misma miope y empobrecida visión del Estado la exhibieron los exmandatarios Andrés Pastrana Arango y Álvaro Uribe Vélez. En la carta que enviaron a Petro dejaron ver que su condición de expresidentes está alejada y no se conecta con la dignidad del cargo de jefes del Estado que ostentaron en el pasado. Pastrana estuvo en la Casa de Nariño en calidad de cipayo de los Estados Unidos. La aprobación del Plan Colombia en el Congreso americano y su nula discusión en el Congreso colombiano y el diseño mismo de dicho plan de intervención militar de los gringos en el conflicto armado interno dan cuenta del nivel de estulticia y de la actitud lacaya del genuflexo presidente conservador, quien jamás actuó como un verdadero estadista.

En esa misma línea inmoral y pasmosa indignidad actuó Álvaro Uribe Vélez, de quien las autoridades gringas tienen información de sus andanzas en el pasado que lo enredan con paramilitares, masacres como las del Aro y la Granja, el asesinato de José María Valle y relaciones con narcotraficantes, de acuerdo con investigaciones periodísticas, procesos penales a los que está vinculado y su aparición en una lista de una autoridad americana en la que aparecen narcotraficantes. Uribe aparece en ella bajo el número 82. El país recuerda que el mismo Pastrana acusó de ser paramilitar a Uribe. Hoy, años después, cogidos de las manos le hacen oposición al gobierno Petro.

Esa actitud lacaya de Uribe y Pastrana, ambos eficientes y obedientes criados apoyados por la Casa Blanca en sus nefastos periodos presidenciales se confirmó con la reciente misiva que le enviaron a Petro. En lugar de exigir explicaciones y rechazar el señalamiento de Trump, estos dos consagrados mercaderes de las soberanías popular y estatal y ladinos políticos dicen en su carta que “con sentido patriótico y profunda preocupación, los expresidentes de Colombia abajo firmantes demandamos del señor presidente Petro la definición clara de su relación con el jefe del Cartel de Los Soles, Nicolás Maduro Moros, así como una explicación del llamado Pacto de La Picota y la consecuente coincidencia de las posteriores conversaciones llamadas Paz Total con grupos de las organizaciones criminales del narcotráfico disfrazadas con estatus político”.

Sin duda alguna, estamos ante una vergonzosa actitud de dos expresidentes que gobernaron al país sin saber qué es eso de ser jefe del Estado. En su abierta y clara actitud lacaya e incoherente, estos dos exmandatarios se atreven en la misma carta a “exigir serenidad, prudencia y sentido nacional, por encima del egoísmo, en el manejo de esta crisis que pone en riesgo la seguridad, el bienestar del pueblo y sectores claves de la economía colombiana”. ¿Sentido nacional? ¿Sabrán qué significa aquello del sentido nacional este par de politicastros? La verdad, no lo creo.

La respuesta de Petro, en su calidad de jefe del Estado, fue contundente: “Por respeto a la juez y a la justicia de Colombia esta carta no debe ser contestada, por dos expresidentes del que se tienen sospechas de vínculos con uno de los negocios más grandes de Colombia, y dos: porque uno ha sido condenado y paga condena por la justicia”.

Entre tanto, Iván Duque Márquez, el pasante que pernoctó por cuatro años en la Casa de Nariño, reaccionó con la misma indignidad de Pastrana y Uribe. Por su condición de títere de Uribe y eterno aprendiz de presidente no se le puede exigir que oficie como exjefe de Estado. Duque Márquez será recordado por su mediocridad, su infantil discurso en inglés, en particular aquella alusión que hizo en un evento internacional a los 7 enanitos y por supuesto su inolvidable auto entrevista en la misma lengua.

El expresidente Santos sin exhibir una visión integral de Estado, por lo menos reconoció que tanto Trump como Petro se han insultado. El único expresidente que asumió una postura cercana a la visión de Estado que en esta columna se reclama fue Ernesto Samper Pizano, político que frente a los gringos ha mantenido una actitud digna desde antes de que le retiraran la visa americana.



Imagen tomada de la red X. 

domingo, 19 de octubre de 2025

TRUMP CONTRA PETRO Y EL SÍNDROME DE EPSTEIN

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El irresponsable, indebido, irrespetuoso, infundioso y calumnioso señalamiento de Trump hacia el presidente de la República, Gustavo Petro nuevamente ponen a prueba la unidad nacional, la institucionalidad estatal y por supuesto a las ya tensas y narcotizadas relaciones entre Washington y Bogotá.

Al señalar que “Petro es el líder del narcotráfico”, el gobierno de los Estados Unidos estaría allanando el camino para derrocarlo, con la decidida anuencia de candidatos, periodistas y dirigentes gremiales que, en lugar de rechazar la amenaza y el artificioso calificativo, atinaron a decir que “Trump mordió el anzuelo que Petro le lanzó”. De esa manera, redujeron la gravedad de la amenaza del republicano a un asunto electoral y al crispado ambiente político que vive Colombia.

El exministro Cárdenas Santamaría, ficha del Establecimiento, señaló en su cuenta de X que “se veía venir. El país inundando de coca y un presidente que no quiere entender que la financiación y ayuda de Estados Unidos es fundamental para Colombia. Es urgente revertir el daño que Petro le ha hecho a la reputación del país.

A la indigna postura del cipayo exministro de Hacienda se sumaron las de Abelardo de la Espriella y Vicky Dávila, consumados lacayos del “imperio” del norte. El primero, validó el señalamiento del carcamal gringo e insistió en que efectivamente Petro tiene relaciones con la mafia, mientras que la periodista uribista se limitó al registro de la ofensa. Juan Manuel Galán también asumió la misma actitud cipaya. 

Entre tanto, el Procurador General de la Nación señaló que “debería conocerse alguna evidencia fáctica, que no la creo, para hacer tan radical afirmación contra un presidente de un Estado que funciona en democracia”. Una declaración tibia y medrosa de un ladino funcionario que muy seguramente valora más tener la visa americana, que salir a rechazar la vulgar y peligrosa intromisión y amenaza de Trump.

Es probable que el presidente de USA esté sufriendo del poco estudiado Síndrome de Epstein, una especie de trastorno en el que hombres con poder económico y político aceptan a regañadientes el ocaso de su vida sexual, pero buscan desesperadamente conflictos para poner a prueba sus ya bajos niveles de testosterona. También es posible que sueñen con intervenciones militares que, para el referido caso clínico, inconscientemente las asumen como formas de penetración o violaciones, aunque se trate de “simples” transgresiones a soberanías estatales y populares de países cuyas sociedades, enfermos como Trump se las representan como “menores de edad” sometidas a todo tipo de vejámenes como los que sufrieron cientos de niñas en la famosa Little Saint James, propiedad del multimillonario pedófilo y pederasta Jeffrey Epstein. 





sábado, 11 de octubre de 2025

MARÍA CORINA MACHADO, NOBEL DE PAZ 2025 (II)



Por Germán Ayala Osorio

Las críticas que generó la entrega del Nobel de Paz 2025 a María Corina Machado “obligó” al Comité Noruego a exponer los motivos que llevaron a sus miembros a tomar la polémica decisión.  “Es un ejemplo extraordinario de valentía civil. Venezuela vive bajo una dictadura. Nuestro mensaje a Maduro es claro: escuchen al pueblo y hagan una transición pacífica.”

Lo expresado por el presidente del Comité Noruego del Premio Nobel confirma la existencia de una motivación política en la decisión, hecho que ratifica la histórica naturaleza política del importante galardón, con un matiz ideológico atado a la calificación de dictadura a lo que sucede en Venezuela, a pesar de los continuas elecciones democráticas en los que el régimen de Maduro Moros alcanzó varias victorias electorales. Eso sí, que haya constantes votaciones no es garantía de que la democracia como régimen de poder funcione bajo deseables estándares de legitimidad y legalidad; por cierto, en la última votación presidencial el lío con las actas que jamás publicó la institucionalidad electoral venezolana le restó legitimidad y transparencia a ese ejercicio democrático.

Además, el presidente del Comité Noruego se mete en la discusión de qué es la democracia y cuáles son los criterios válidos para evaluar y comparar por ejemplo la democracia norteamericana hoy, cuando las autoridades migratorias, siguiendo instrucciones de Trump, violan los derechos humanos de los migrantes latinos en el marco de la limpieza étnica promovida por el gobierno republicano. Colombia es considerada “la democracia más antigua de América Latina” y durante los gobiernos de Turbay Ayala y Uribe Vélez se violaron los derechos humanos con el Estatuto de Seguridad y la política de seguridad democrática.

Que la Nobel de Paz sea una mujer valiente no tiene discusión, de allí que el argumento expuesto por el Comité Noruego es válido, pero no suficiente para calmar a la opinión pública global que rechazó la entrega del galardón a María Corina Machado. Lo que hizo el señalado Comité Noruego fue personalizar el Premio Nobel de Paz, usando a la líder opositora para mandarle un mensaje al presidente Nicolás Maduro Moros. Al hacerlo, el Comité se entromete de forma indebida en los asuntos internos de Venezuela.

Con esa exhortación a que Maduro y su séquito “escuchen al pueblo y hagan la transición pacífica” el Comité Noruego tomó partido y se alineó con los Estados Unidos y países de Europa que vienen exigiendo lo mismo, más por los intereses que rodean la venta del petróleo venezolano, que por una genuina preocupación por la violación de los derechos humanos a los presos políticos y por el futuro de los millones de venezolanos que viene expulsando el régimen de Maduro Moros desde hace varios años. Insisto en que son los venezolanos los que deben encontrar la salida a sus problemas internos expresados en una inocultable crisis política.

Además, el presidente del Comité espetó que “la democracia es la base de la paz duradera. Este premio es también un mensaje a todos los líderes autoritarios del mundo: elijan votos, no violencia”. Este último razonamiento deviene con un carácter eufemístico con el que se esconde la real motivación política e ideológica del Comité Noruego del Nobel: alinearse con los Estados Unidos, pero lo más preocupante, legitimar la presión militar sobre el régimen venezolano y quizás el derrocamiento de Maduro a manos de los marines norteamericanos.

domingo, 5 de octubre de 2025

ÁLVARO URIBE “PREOCUPADO” POR LA SELVA AMAZÓNICA

 

Por Germán Ayala Osorio

 

En Colombia no existe en estos momentos un partido político que tenga como propósito afrontar la pluricrisis ambiental que en el marco del cambio climático ya se manifiesta en la escasez de agua en varias zonas del país, fruto de un desarrollo económico insostenible. La Alianza Verde, por ejemplo, jamás pudo madurar un discurso ambiental.

En plena campaña electoral de cara a las elecciones de 2026 el ganadero, latifundista y propietario del partido Centro Democrático, Álvaro Uribe Vélez hizo un llamado a sus precandidatos presidenciales para que le pongan cuidado a la selva amazónica, ecosistema natural amenazado por actividades económicas como la ganadería extensiva de baja producción, la siembra de coca y  la apertura de carreteables sin consideraciones técnicas y ecológicas, entre otras que ponen en riesgo los servicios ambientales que le presta al país y al planeta dicho frágil y valioso ecosistema.

La revista Semana, medio oficial del uribismo, titula así una nota en la que se advierte de la pose ambiental que el expresidente y expresidiario antiqueño con la que quiere engañar al electorado: “El expresidente Álvaro Uribe Vélez hizo un llamado a los cinco precandidatos del Centro Democrático para que atiendan la crisis en la Amazonía”.

Queda claro que Uribe quiere apropiarse de la discusión ambiental y la preocupación que el presidente Petro viene exponiendo sobre el futuro del ecosistema selvático y la conexión que tienen las negativas actividades antrópicas implementadas en la Amazonia con la crisis de agua que vivió Bogotá durante varios meses, por aquello de los “ríos voladores” que desaparecen por cuenta de la deforestación.

Entre el 2002 y el 2010, el entonces presidente Uribe Vélez jamás mostró interés por conservar, restaurar y cuidar ecosistemas selváticos. Por su condición de ganadero y latifundista apoyó el desarrollo de monocultivos como la caña de azúcar y palma africana, sectores económicos y políticos que reclaman su regreso al poder así sea en cuerpo ajeno con el claro interés de copar la Orinoquia con esos dos “ecosistemas emergentes” como los llaman los defensores de esos disruptivos monocultivos.

Baste con recordar algunas de las decisiones tomadas por Uribe para entender que su “preocupación” por el futuro de la Amazonia no es genuina. Como suele hacerlo, el expresidente antioqueño, miente. “En sus ocho años de gobierno, entre el 2002 y el 2010, Uribe entregó 8.53 millones de hectáreas a empresas mineras. Muchas de esas hectáreas incluso estaban en páramos y en lugares de reserva natural. En su momento esto se conoció como “La piñata de títulos mineros. Uribe fue un desastre entregando títulos mineros a diestra y siniestra”. Se estima que en los ocho años que duró su gobierno se concedieron 7.869 títulos mineros, casi 984 anuales. Muchos de estos títulos se dieron en el suroeste antioqueño, en donde Uribe sigue siendo admirado con fervor”.

A lo que hay que sumar el debilitamiento de la institucionalidad ambiental, la politización de la ANLA y la fusión del Ministerio de Ambiente con la cartera de Vivienda. Los daños que en materia ecológica y ambiental dejaron los ocho años de Uribe son inocultables. Así las cosas, la derecha uribizada posará de aquí a las próximas elecciones de tener la solución no solo a la pobreza y al desempleo, sino al cambio climático y las crisis que ya manifiesta la selva amazónica.

Tanto en materia de defensa de los derechos humanos y el cuidado de ecosistemas naturales estratégicos para la vida el uribismo vende la imagen de ser ecologistas y democráticos, pero los ocho años de Uribe demuestran lo contrario. Con su seguridad democrática violó los derechos humanos, fueron asesinados 6402 jóvenes y vulneró y persiguió a quienes se atrevieron a pensar diferente en uso de sus libertades de prensa y expresión; y con su nula comprensión sistémica de los efectos de particulares  actividades antrópicas como la ganadería y los monocultivos de caña y palma africana, el uribismo representa el modelo económico depredador de ecosistemas naturales y de las relaciones étnico-ecológicas e inmanentes establecidas por comunidades negras e indígenas. ¿Uribe ambientalista? Da risa el condenado.



durante el gobierno de uribe se entregaron más licencias mineras en las selvas - Búsqueda Imágenes


lunes, 29 de septiembre de 2025

"SER DE IZQUIERDA DEBERÍA SER ILEGAL": MARÍA FERNANDA CABAL

 

Por Germán Ayala Osorio 



"Ser de izquierda debería de ser ilegal" espetó la uribista precandidata presidencial María Fernanda Cabal Molina en su cuenta de X. Aunque borró el trino, varios usuarios de la red X lo guardaron y usaron para cuestionarla por semejante exabrupto que confirma el peligroso talante antidemocrático de la senadora, así como su cercanía a las toldas del fascismo criollo caracterizado por estigmatizar, perseguir y eliminar a todo aquel que piense diferente. Entre quienes fustigaron a Cabal por lo espetado en la red social está el exgobernador de Nariño, Camilo Romero, quien expresó lo siguiente: "Le recordamos este mensaje a la precandidata Cabal. Lo borró hace unas horas pero es claro que demuestra lo que es y lo que piensa. Es el talante antidemocrático del uribismo: destripar al distinto y aniquilar la diferencia. Ese ha sido el camino de la violencia política en Colombia. Su lógica de Estado criminal es la que la gente vencerá de nuevo en 2026"

El unanimismo ideológico y político que vivió el país en los tiempos del Embrujo Autoritario (2002-2010), correlato del Pensamiento Único, estaría de regreso una vez la señora Cabal se instale en la Casa de Nariño. Genera verdadero terror imaginar que Cabal Molina llegue a la presidencia de la República con semejante idea en la cabeza pues por su condición de comandante supremo de la fuerza pública daría pie para que dentro la institucionalidad castrense se impulse el regreso a los tenebrosos tiempos del Estatuto de Seguridad con el que el gobierno de Turbay Ayala  persiguió a todos los que tuvieran ideas de izquierda o sobre los cuales recayeran sospechas por defender los derechos humanos o criticar al gobierno. En aquella época la doctrina del enemigo interno se hizo extensiva a los civiles a los que el régimen fascista de Turbay Ayala terminó por violarles los derechos humanos. 

Los estereotipos con los cuales fueron violentados cientos de miles de civiles durante la administración de Turbay Ayala e incluso durante la aplicación de la Seguridad Democrática de Uribe Vélez (2002-2010) estuvieron asociados a los prejuicios construidos sobre los hombres y mujeres que tuvieran tatuajes, usaran el pelo largo, fumaran maracachafa, llevaran mochilas terciadas, leyeran libros prohibidos como Las Venas Abiertas de América Latina y escucharan a Mercedes Sosa, Víctor Jara, Silvio Rodríguez y Violeta Parra, entre otros más. 

El deseo de la precandidata presidencial bien podría alentar a miembros de la inteligencia del Estado, así como a militares y policías para actuar en contra de los "mamertos" como los suele llamar la congresista uribista, bajo una política pública que aunque espuria, contaría con la aprobación de la presidenta de la República María Fernanda Cabal. 

Baste con recordar las maneras en las que Cabal se refiere a la gente que no piensa como ella. “Me ha tocado enfrentar tanta mamertería en debates que uno dice: ‘Esto no es posible’, porque es como una plaga". Y en su interesada lucha contra el impuesto a las bebidas azucaradas y a la comida chatarra, Cabal expresó hace poco que  “cuando yo sea presidente y que tumbar el impuesto saludable, lo tenemos que tumbar. Quebró los tenderos, imagínese pues ahora uno pedirle permiso a los mamertos a ver si se puede comer algo. Nos falta que nos claven el sello aquí, como le he dicho, uno se come lo que le da la gana.

La precandidata uribista borró el trino, pero su animadversión hacia la gente de izquierda y progresista a los que llama "mamertos" es evidente, de allí que declarar como ilegal ser de izquierda no es una salida en falso o un lamentable error: es un sueño que ella quiere hacer realidad cuando llegue a la Casa de Nariño en el 2026. Eso sí, surge una pregunta: si no hay suficientes cárceles para encerrar a criminales de todo tipo, ¿qué hará con los millones de mamertos que logren identificar los agentes estatales bajo su mando? Solo veo una opción: eliminarlos, porque además de estar en la ilegalidad, son una plaga. 

sábado, 20 de septiembre de 2025

PEDRO VIVEROS: DE ANALISTA POLÍTICO A "BODEGUERO URIBISTA"

 

Por Germán Ayala Osorio


Inicio esta columna con una imagen que empobrece el debate político al tiempo que crea falsos y moralizantes dilemas  electorales, montados sobre el siempre engañoso patriotismo que suele la derecha uribizada enarbolar con el fin de presentar a sus candidatos como los "salvadores de la Patria", esto es, políticos probos, patriotas, respetuosos de la institucionalidad y defensores del pueblo

En el pasado fue la imagen de Uribe con su mano en el corazón y la fingida pero temida frase patriotera Mano Firme, Corazón Grande; ahora, el "tigre" Abelardo de la Espriella, conocido por sus amigos como "Papucho", aparece como el "nuevo Mesías" capaz de "destripar a la izquierda", esto es, derrotar en las urnas a Iván Cepeda Castro, el precandidato presidencial del Pacto Histórico señalado por el uribismo de ser el "candidato de las Farc".

Estamos ante una  temeraria insinuación que se explica por dos razones: la primera, por el odio que  profesan contra Cepeda desde las mesnadas uribistas por el hecho de ser el congresista que denunció penalmente a Uribe por tres graves delitos que lo tienen hoy condenado en primera instancia; y la segunda, porque contra todos los pronósticos, Cepeda Castro produce miedo por su impoluta trayectoria política  fundada en un ejercicio político respetuoso de las diferencias. A lo que se suma su compromiso con las víctimas de las dinámicas del conflicto armado, su defensa del proceso de paz de La Habana y en particular de las madres de los jóvenes asesinados en el marco de la política de seguridad democrática, aplicada entre el 2002 y 2010 y en gran medida animadora institucional para presentar como bajas en combate a jóvenes inermes, hechos que se conocen como los "falsos positivos". 

La imagen en sí misma es provocadora, estigmatizante y grotesca, pero "normal" dentro de las lógicas de las redes sociales, convertidas en trincheras y calderas ideológicas en las que no hay límites éticos. Pues bien, el analista político de Caracol y Blu radio, Pedro Viveros, en su cuenta de X puso a circular la imagen con el siguiente texto: "Ninguna de las dos. Nos quieren sacar a “votar emberracados” por eso valoremos que muchas opciones para escoger bien y mejor, no caigamos en la trampa de los extremos". Viveros creyó que al tomar distancia electoral y política del mensaje era suficiente para matizar el garrafal error que cometió al divulgar la fotografía (se trata de un montaje) con la que se insiste en alinear a Cepeda Castro con las Farc, situación sobre la que no existen pruebas que demuestren que efectivamente el congresista hizo o hace parte de esa estructura armada ilegal. 

Viveros termina legitimando el señalamiento contra Cepeda. El analista pro establecimiento se alineó con los hijos de Uribe que insisten en decir que el congresista es el candidato presidencial de las extintas Farc. Como el país sabe, Cepeda Castro instauró acciones legales contra los vástagos del condenado expresidente antioqueño por injuria y calumnia. La misma decisión acaba de tomar el precandidato presidencial del Pacto Histórico en contra de Pedro Viveros. Así lo anunció en su cuenta de X: 

"Denuncia Penal contra Pedro Viveros. Señor Viveros: El uso arbitrario de mi imagen manipulada para endilgarme falsamente la pertenencia a un grupo armado ilegal es injurioso y calumnioso. Por tanto, será ante la Fiscalía que deberá explicar si este fotomontaje es suyo o no. En todo caso, le recuerdo que el artículo 222 del Código Penal contempla el delito de injuria y calumnia indirectas, para quienes publican, reproducen y repiten falsas imputaciones hechas por otros". 

Más allá de si la demanda interpuesta prospera, aquí hay que cuestionar la actitud de Viveros. Es apenas lógico pensar que Viveros defenderá su "acción informativa" basada en su derecho a la libre expresión e incluso a la libertad de prensa que le otorga el hacer parte de un equipo periodístico y de ser generador de estados de opinión pública desde Blu radio. Aquí lo reprochable es que el analista político no cuestionó la imagen y su dañino mensaje. Al reproducirla, le dio sentido de realidad a una insinuación calumniosa. Además, validó los sentimientos y los mensajes de odio que desde las huestes uribistas se vienen lanzando en contra del precandidato presidencial, lo que claramente cuestiona su rol de analista político. Varios tuiteros, incluso, lo rebajaron a la condición de "bodeguero" por divulgar la señalada imagen. No, Pedro Viveros, así no. 

El montaje pone al electorado a escoger entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda Castro; el primero, un civil que piensa y habla como un chafarote, mascarada con la que se presenta como un patriota tal y como en su momento lo hizo ante la opinión pública Álvaro Uribe; y el segundo, un comandante guerrillero (un terrorista) que desconoce la autoridad del Estado y odia a la Patria, razones suficientes para no solo negarle el voto, sino eliminarlo físicamente. Además, se le niega la condición civil a Cepeda. Este tipo de disquisiciones y otras más posibles debió hacer Viveros antes de poner a circular la indignante imagen. 

¿En dónde quedó el analista político, señor Viveros? Usted reproduce no solo una imagen perversa, dañina y mentirosa, sino que promueve la desinformación, el matoneo y la violencia política. Vergonzoso.


domingo, 14 de septiembre de 2025

VUELTA A ESPAÑA, PROTESTAS PRO PALESTINA Y EL SUPERHOMBRE

 

Por Germán Ayala Osorio 


La suspensión de la última etapa de la Vuelta a España por culpa de los manifestantes que protestan por el genocidio israelí en Gaza constituye un hecho político que además de efectista, pone de presente que dicha acción colectiva se da en el espacio público, en las calles, en las que suelen rodar los ciclistas en carreras grandes como la ibérica, el Giro de Italia y el Tour de Francia. Ese no es un asunto menor, aunque no es el tema central de esta columna. 

Ahora, más allá de las molestias y los efectos económicos y políticos de dicha acción colectiva, hay que advertir que el ciclismo de alta competencia y el genocidio perpetrado por Israel en Gaza comparten elementos clave en la historia de la humanidad: la superación de los límites de la finita y aviesa condición humana y las sempiternas luchas étnico raciales. Mientras que el ciclismo y otras disciplinas deportivas le apuntan a la construcción del "superhombre", Netanyahu y su ejército sionista hacen lo propio basados en la idea y principio que señala que los miembros del pueblo judío hacen parte de una "raza superior". Hace poco la precandidata presidencial por el Centro Democrático, Paloma Valencia expresó su adoración y respaldo al pueblo judío al que calificó como "superior en todo". Justamente, ese tipo de posturas son las que alimentan la particular lucha étnico-racial que vivimos en Colombia entre quienes se creen "blancos, arios" y las comunidades y pueblos ancestrales. 

En el desempeño de ciclistas, tenistas y otros deportistas de alto rendimiento aparecen jugando a las escondidas las farmacéuticas, los laboratorios, la biotecnología, la ciencia médica y deportiva y los dispositivos y la institucionalidad anti dopaje, sin olvidar por un solo momento la idea del "superhombre" que los anima a seguir inventando medicamentos, suplementos alimenticios y tratamientos para lograr el sorprendente desempeño de figuras como Vingegaard, Pogacar y Primoz Roglic asumidos por expertos como "superdotados" fruto de <<una superselección natural>> de los individuos, que sometidos a "condiciones extraordinarias de entrenamiento y alimentación puedan llegar a superar sus límites" (tomado de El Espectador). Pocos son los ciclistas nacidos en el Sur Global que puedan llegar a hacer parte del corto listado de esos hombres superdotados (arios) capaces de romper cronómetros y coronar las más empinadas cumbres europeas superando por minutos e incluso por  horas a sus rivales. 

De la misma manera como aquellos ciclistas son hijos de una "superselección natural", el pueblo judío que aplaude el genocidio en Gaza lo hace porque cree a pie juntillas que son el "elegido" por Dios, lo que les permite y casi que obliga querer borrar del mapa a los palestinos porque son seres inferiores, de piel opaca e infieles. 

Quizás las prácticas genocidas en Gaza y las actividades de formación de los ciclistas de élite terminen confluyendo en la idea de agentes científicos y políticos  de crear un ser humano superdotado, bello y blanco. A lo mejor las grandes vueltas a España, Francia e Italia y el genocidio en Gaza sirven de  "laboratorios" en los que esa idea del superhombre se va haciendo realidad. 




Foto tomada de la red X. 

EL DECÁLOGO DEL MILLÓN DE VOTOS DE FAJARDO

  Por Germán Ayala Osorio   La tibieza y el ego de Sergio Fajardo Valderrama resultan inconmensurables. Después de la estruendosa derrot...