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martes, 2 de diciembre de 2025

TRUMP AMENAZA A COLOMBIA Y EL ÚNICO QUE RESPONDE ES PETRO




Por Germán Ayala Osorio 


El presidente de los Estados Unidos amenaza con violar la soberanía colombiana y la prensa hegemónica registra semejante exabrupto como si se tratara de un asunto cotidiano o menor.  Y lo que es peor es que esa misma prensa, en particular Caracol Noticias, presenta la respuesta dada por el presidente Petro al inminente ataque militar contra los laboratorios de producción de cocaína como una indebida provocación del jefe del Estado. “El presidente Donald Trump dice que Colombia puede ser sujeto de ataques por la producción de cocaína, en medio del temor creciente por una intervención terrestre en Venezuela. Así tradujo Última Hora Caracol lo que espetó el temerario e irresponsable presidente norteamericano: “He oído que Colombia produce cocaína. Tienen plantas de fabricación de cocaína y luego nos la venden (...) Cualquiera que haga eso y la venda en nuestro país está expuesto a ataques".

Ante semejante ultimátum, la prensa está obligada editorialmente a asumir una postura política frente a la amenaza lanzada por el convicto presidente Trump y de paso, exigirles a los presidentes de las altas cortes, al Congreso, a las universidades, fuerzas armadas, partidos políticos y a los agentes económicos más visibles de la sociedad civil a que salgan a defender la soberanía y la institucionalidad que tanto dicen defender en asuntos domésticos. Lo dicho por el Sheriff anaranjado no puede simplemente registrarse en titulares y textos noticiosos, sin advertir la gravedad de semejante anuncio del presidente Trump interesado en actuar como una especie de sicario internacional al que le urge atacar y ver correr la sangre en su patio trasero.

La respuesta de Petro se mueve entre un tono diplomático y el de un jefe de Estado convencido de que ante un escenario de esa naturaleza dará las órdenes que sean necesarias para defender la dignidad y la soberanía de una nación que históricamente se hincó ante el poder norteamericano, de ahí los silencios de las instituciones estatales y privadas frente a semejante intimidación. Esto dijo Petro:

Venga señor Trump a Colombia, lo invito, para que participe en la destrucción de los 9 laboratorios diarios que hacemos para que no llegue cocaína a EEUU. Sin misiles he destruido en mi gobierno 18.400 laboratorios, venga conmigo y le enseño como se destruyen, un laboratorio cada 40 minutos, pero no amenace nuestra soberanía, porque despertará el Jaguar. Atacar nuestra soberanía es declarar guerra, no dañe dos siglos de relaciones diplomáticas. Ya me calumnió, no continúe por ahí. Si un país ha ayudado a detener miles de toneladas de cocaína para que no la consuman los norteamericanos, es Colombia”.

¿A qué está jugando Trump? Para el caso de la amenaza proferida contra el país, el convicto mandatario norteamericano está “tanteando” al presidente Petro en su calidad de comandante supremo de las FFAA y a los propios comandantes militares frente a un ataque terrestre de tropas gringas en las condiciones unilaterales planteadas por Trump. Ya Petro le devolvió la amenaza con la sugestiva e indescifrable frase que, en respuesta a la violación de la soberanía, habla del eventual “despertar del Jaguar”.

 El perverso e intimidante juego político-militar y psicológico de Trump tiene un componente ideológico-electoral que alimentaron congresistas, precandidatos presidenciales como Vicky Dávila, Juan Carlos Pinzón y Abelardo de la Espriella y el congresista republicano, de origen colombiano, Bernie Moreno, quienes en una actitud cipaya alentaron al gobierno norteamericano a que descertificara a Colombia e incluyera a Petro en la Lista Clinton. No se descarta que la posibilidad de una intervención militar gringa en el país haya sido idea de alguno de los emisarios de la derecha colombiana que viajaron a USA a refrendar el carácter lacayo con el que siempre entendieron el concepto de soberanía.

Por cuenta de los complacientes y medrosos tratamientos periodísticos de la prensa colombiana que le hace oposición a Petro, defender la soberanía es un asunto ideológico propio de “comunistas y socialistas” porque lo dicho por Trump no debe considerarse como una amenaza sino como una desinteresada colaboración unilateral de los Estados Unidos.

Ya veremos cómo reaccionan la ONU, China, Rusia, la Unión Europea y otros países de América Latina ante la intención de Trump de someter a Venezuela, Colombia y a México a sus caprichos imperiales atados al espíritu sicarial de un presidente convicto que se cree el amo del mundo.



lunes, 24 de noviembre de 2025

EL ESCÁNDALO CON ALIAS CALARCÁ AMERITA UNA ALOCUCIÓN PRESIDENCIAL

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El informe periodístico presentado por Noticias Caracol en el que se divulgan vínculos de las disidencias al mando de alias Calarcá con el general del Ejército, Juan Miguel Huertas y Wilmar Mejía, director de operaciones de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) golpea directamente al presidente Petro, a su gobierno, a la institucionalidad castrense y la credibilidad de la inteligencia y contrainteligencia.

Por tratarse de un asunto que involucra la seguridad nacional el presidente de la República debería dirigirse al país a través de una alocución que controvierta con documentos y hechos fácticos irrefutables el sentido de ese informe. No basta con la respuesta dada por el presidente Petro en su cuenta de X, por una razón: la prensa tradicional amplifica lo publicado por el señalado noticiero y los expresidentes, así como los precandidatos presidenciales usan política y electoralmente lo dicho por Caracol Noticias para construir la narrativa con la que se advierte de una insoportable e insondable crisis institucional que involucra al Ejército, al gobierno y a la Fiscalía solo superable en el 2026 con el regreso de la derecha al poder.

Baste con leer una nota de El Espectador para entender el uso electoral de los escandalosos hechos divulgados: “La revelación de posibles nexos de altos funcionarios del primer gobierno de izquierda, al mando del presidente Gustavo Petro, con una de las narcodisidencias que hoy negocia en la estancada “paz total”, la de “Calarcá Córdoba”, sacudió al Ejecutivo a un punto que dejó en silencio al jefe de Estado por más de 22 horas

En la primera respuesta de Petro, después de un inexplicable silencio de más de 20 horas sin “tuitear” el jefe del Estado respalda a Huertas y Mejía; después, en un segundo mensaje el presidente de la República confronta de manera directa al periodista, descalificando a la fuente que según Petro le entregó la información de inteligencia a la Unidad Investigativa de Caracol Noticias: La fuente del periodista es la CIA, que tiene la costumbre de tender redes para afectar a la opinión pública de acuerdo a los intereses del gobierno de su país en todo el mundo. Es una forma de exhibir poder extranjero dentro de los países. A la CIA también la engañan. La alta corrupción en el país producto del narcotráfico hace que existan bandas delincuenciales en el ejército dirigidas por oficiales de alto rango. Utilizan la inteligencia, los polígrafos e informes de inteligencia que resultan falsos para sacar del camino injustamente a oficiales de alto rango que representan un peligro para sus carreras o que no son cómplices de sus actividades criminales. Hoy la CIA tiene razones para atacar a mi gobierno, desprestigiándolo, las órdenes vienen desde su gobierno. No he querido sacarla del país, esperando que el gobierno de Trump reaccione y se dé cuenta que los informes que recibe vienen es del mismo narcotráfico buscando romper las relaciones”.

Lo dicho por Petro en su segunda respuesta desde su cuenta de X es suficiente razón para hablarle al país. Nuevamente se expone la débil estrategia comunicativa del gobierno Petro para responder a los graves señalamientos. No es suficiente con promover el numeral #CaracolMiente y desgastarse contestando trinos a diestra y siniestra. No. Háblele al país, presidente, claro y de frente. 

La alocución presidencial en horario prime time es un recurso valioso, mas cuando hay un aprovechamiento político y electoral de lo divulgado por Caracol Noticias que bien puede dar al traste con las aspiraciones de quienes le están apostando a la continuidad del proyecto progresista en 2026. 

Si el informe presentado por Caracol deviene con un tufillo de venganza, tal como lo sugiere el presidente Petro, de parte de actores como la CIA, políticos y militares afectados por la sistemática purga al interior de las fuerzas armadas adelantas por este gobierno, el jefe del Estado está obligado a presentar las pruebas que así lo demuestren.  



Imagen tomada de Semana.com 

martes, 11 de noviembre de 2025

LA REACCIONARIA “DOCTRINA TRUMP”

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Más allá de la carpeta y la imagen generada por la IA en la que aparece el presidente Petro vestido de naranja, la “Doctrina Trump” no existe como una nueva idea o un novedoso conjunto de ideas políticas encaminadas a favorecer a la región, obedece más bien a los viejos planes injerencistas e intervencionistas de los Estados Unidos a lo largo de la historia de sus relaciones exteriores, con un agravante: no está atada a razones políticas surgidas de lecturas razonables de actuales coyunturas o quizás de ejercicios prospectivos alrededor de para dónde va el mundo y en particular este hemisferio, sino a los caprichos personales de un presidente convicto egocéntrico, violento, homofóbico, xenófobo y patrocinador del genocidio en Gaza perpetrado por Israel contra el pueblo palestino. Como experimento, lo hecho en Gaza es el norte, el sustento ideológico y la idea étnico-cultural de la llamada “Doctrina Trump” que bien puede aplicarse en cualquier momento en América del Sur. Por lo anterior se trata de un plan prepolítico fundado en el desprecio de todo lo que huela a inmigrantes latinos y a pueblos ancestrales vistos como “enemigos” del desarrollo y del único modelo económico, social y político que inspira a la élite tradicional colombiana: el de la gran plantación.

La “Doctrina Trump” es reaccionaria, supremacista y militarista que me hace recordar al Plan Lasso que se aplicó en Colombia, pero, eso sí, “recargado” en o por la figura de Gustavo Petro y bajo la batuta del presidente de los Estados Unidos, Marco Rubio y la bancada republicana en el Congreso de la que hacen parte congresistas de origen colombiano como Bernie Moreno, enemigo de Petro y de la mayoría de los colombianos.

Ese “renovado” Plan Lasso está fundado en el regreso del fantasma del “socialismo” y de la lucha que la derecha colombiana y gringa quieren dar combatiendo y “destripando” a partir del 2026 a todo lo que huela a progresismo y petrismo porque hay un “poderoso líder capaz de irrigar por todo el mundo” esas dañinas ideas socialistas y comunistas. Sin haber tocado el modelo económico en el país, Petro es visto como una “amenaza” para los Estados Unidos. No es, por ningún motivo, una nueva Alianza para el Progreso, pensada para “desarrollar” económicamente a los países de América Latina, sino para mantener las condiciones oprobiosas de colonias sometidas gracias en gran parte al carácter cipayo de sus élites.

Por supuesto que se trata de una lectura amañada de los gringos y en particular de Trump y Rubio, dos fanáticos que están convencidos de que volverán “a hacer grande a América” insistiendo en el viejo modelo de intervenciones e injerencias en los asuntos internos de los países que hacen parte de su enorme “patio trasero”. Olvidan que China está ahí a la expectativa, pero, sobre todo, interesada en hacer negocios con América Latina. La Ruta de la Seda asusta a quienes por más de 30 años se dedicaron a generar conflictos y guerras por todo el mundo, mientras que la China desarrollaba tecnología, sacaba a millones de chinos de la pobreza  e inundaba al planeta con sus manufacturas.

Las peticiones de intervención, solicitudes de sanciones económicas y quizás el derrocamiento del gobierno Petro caracterizan muy bien a lacayos como los expresidentes colombianos Uribe, Pastrana, Santos y Duque, a empresarios y congresistas uribistas que insisten en que el país “se volvió socialista”, confundiendo las apuestas políticas y económicas del actual gobierno atadas a los fundamentos de lo que se conoce como progresismo.

Estos personajes e incluso varios precandidatos presidenciales guardan silencio cómplice frente a la imagen de Petro vestido de naranja. No salieron a defender las instituciones y la institucionalidad como es costumbre por una razón fundamental: el presidente Petro les arrebató la Casa de Nariño, tocó sus intereses, confrontó sus políticas y expuso sus equivocaciones en materia macroeconómica y lo que es peor, los amenazó con “tirarles el pueblo encima”. Ese mismo pueblo que, reducido al mundo de la opinión pública (publicada), siempre fue manipulado por la prensa hegemónica atada a los intereses de la sempiterna clase política (élite) tradicional. 

En parte lo que está sucediendo hoy con las relaciones USA vs Colombia es responsabilidad del presidente Petro por haber llevado al plano personal su relación con el convicto Donald Trump. Trump es un criminal, y con los criminales se establece otro tipo de relaciones y más cuando uno de esos está sentado en la Casa Blanca. Y no se trata de hincarse frente al carcamal gringo: bastaba con haber reaccionado con sagacidad, aplomo y madurez pues en el fondo lo que hoy está en riesgo es la continuidad del proyecto progresista por los miedos y los odios que desató dentro del país y en el Salón Oval desde donde despacha el más peligroso Sheriff de la historia reciente de los Estados Unidos.


Imagen tomada de ‘Petro preso’: la fotografía que desató nueva crisis diplomática entre Colombia y Estados Unidos - ELHERALDO.CO

 

domingo, 2 de noviembre de 2025

HOLOCAUSTO DEL PALACIO DE JUSTICIA Y EXTERMINIO DE LA UP: ¿PODREMOS PASAR LA PÁGINA?

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Hay hechos de la violencia política de Colombia que parecen ser los mayores obstáculos para que como sociedad allanemos el camino en aras de consolidar relaciones sociales y políticas respetuosas en medio de las diferencias en el ya caldeado ambiente electoral de cara a las elecciones de 2026.

La toma y retoma del Palacio de Justicia y el casi exterminio de la Unión Patriótica (UP) sirven por estos días para discurrir  alrededor de  si esos dos particulares y dolorosos hechos políticos y prepolíticos en sí mismos impiden que podamos como sociedad “pasar la página” o si son las interpretaciones jurídico-políticas que todavía circulan sobre ambos sucesos las que hacen prácticamente imposible allanar esa ruta que nos lleve como colectivo a perdonar a todos los responsables y a tratar de entender a quienes pretenden reivindicarlos por representar las luchas políticas que daban cuenta de una realidad superior: la existencia de un conflicto armado interno que terminó degradándose  y evitando la discusión sensata y argumentada en torno a su naturaleza social, económica y política y por supuesto sus dinámicas.

Los enfrentamientos políticos, discursivos e incluso los choques entre el presidente Petro y miembros de la familia Gaona, víctimas del Holocausto del Palacio de Justicia; y por supuesto, la grosería con la que María Fernanda Cabal trató al sumiso periodista Daniel Pacheco en reciente entrevista a propósito de la responsabilidad del Estado colombiano en el genocidio político de la UP hacen pensar en que los hechos en sí mismos no impiden el entendimiento y el diálogo respetuoso, y que más bien el pétreo obstáculo está atado a la concepción que cada uno tiene de la Verdad y de la Memoria, elementos que al devenir contaminados por intereses e ideologías, facilitan y promueven la irritabilidad, la construcción de nuevos enemigos, la negación comunicativa del Otro como un interlocutor válido, los deseos de reescribir la historia negando los fallos de la justicia e incluso el aplauso del saldo trágico de víctimas fatales aludiendo al “bien superior del Estado”, forma de dominación que arrastra graves problemas de legitimidad.

En este discurrir hay que señalar que como animal simbólico el presidente Petro ha exagerado en la exhibición de la bandera del M-19 y en la reivindicación de su lucha como guerrillero y revolucionario en una sociedad que a pesar de procesos de paz fallidos y otros exitosos, sigue viendo su consecución como un desgaste innecesario no solo por los elevados costos económicos de los diálogos de paz, la rebaja de penas y las desmovilizaciones de los grupos al margen de la ley, sino porque al no producirse la eliminación física de los excombatientes se asume como una derrota social y política de aquellos que defienden la institucionalidad estatal sin el más mínimo asomo de responsabilidad política por haber evitado la construcción de una verdadera República.

Por todo lo que representa para el país el presidente de la República, al agitar en varias ocasiones la bandera del M-19 reabre heridas, alimenta los reduccionismos conceptuales que al final evitan la comprensión de las lógicas de los llamados “revolucionarios” y las propias de los “contrarrevolucionarios y la circulación de versiones oficiales y no oficiales que extienden en el tiempo las dudas sobre la Verdad y la Memoria en torno a los dos hechos que provocaron la escritura de esta reflexión.

Lo mejor que podemos hacer como sociedad es dejar que “hablen” las historias, las memorias y las verdades, judiciales y las versiones populares construidas sobre los vergonzosos hechos de la toma y retoma del Palacio de Justicia y la eliminación de los militantes de la UP. No es necesario estar de acuerdo alrededor de quiénes fueron los responsables directos e indirectos; bastaría con sentirnos avergonzados por esos dos episodios que dicen mucho de lo que somos como ciudadanos y colectivo. Quizás a partir de ese momento estemos listos para “pasar estas dos y otras páginas de nuestra vergonzante historia como pueblo aparentemente civilizado.


 


petro, los gaona y el palacio de justicia - Búsqueda Imágenes


viernes, 31 de octubre de 2025

MARTHA LUCÍA RAMÍREZ Y SU DESAFORTUNADO TRINO

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El ofrecimiento de bala para Petro y Quintero que volvió famosa a la entonces Señorita Antioquia hizo reaccionar a las huestes de la derecha que vieron en lo dicho por Laura Gallego Solís como una especie de reivindicación de las mujeres colombianas sometidas por la ya entronizada cultura machista. Cientos de colombianos le compraron el confuso discurso con el que Gallego dio a conocer su renuncia irrevocable a representar a su departamento en el Reinado Nacional de la Belleza. Al final, vieron en la modelo a una “mujer empoderada” y digna representante de la “mujer antioqueña”.

En apoyo a la vociferante “abogada” (al parecer, aún no se gradúa, pero se presenta como tal) salió la exvicepresidenta Martha Lucía Ramírez, quien en su cuenta de X se atrevió a decir que Gallego Solís es una “colombiana empoderada. Nunca más las lindas como decoración y su criterio silenciado por órdenes superiores”. Sin duda alguna, la curtida política conservadora le compró todito el vago discurso con el que dimitió la reina.

El trino resultó tan desafortunado que Ramírez, política conservadora, lo borró sin explicación alguna. Sin embargo, lo expresado por la vicepresidenta de Iván Duque y ministra de defensa de Uribe entre 2002 y 2003 sirve para señalar que la violencia verbal y la apología a cometer un homicidio de la Señorita Antioquia es bien vista por la derecha tradicional de la que hace parte Martha Lucía Ramírez por una única razón: iba dirigida exclusivamente hacia Petro y Daniel Quintero, los dos grandes enemigos del uribismo y de las mesnadas godas de las que hace parte la exministra de Defensa del primer gobierno de Uribe Vélez. Más claro: al decir Ramírez que la reina es una “mujer empoderada” desestimó la gravedad de la amenaza de muerte contra el presidente de la República y el exalcalde de Medellín.

Por haber sido ministra en varios gobiernos y vicepresidenta del homúnculo de Iván Duque, Martha Lucía Ramírez está obligada a defender la institucionalidad y en particular la dignidad presidencial a la que Gallego Solís amenazó con el ofrecimiento de una bala. A Ramírez y a la destronada reina las une el odio y la animadversión hacia todo lo que huela a izquierda y progresismo.

Haber borrado el trino confirma el carácter ladino y los acomodaticios valores éticos y morales de Martha Lucía Ramírez, la flamante exvicepresidenta de la República. Ramírez no puede hablar de mujeres empoderadas porque su llegada a esos cargos obedece a transacciones políticas (burocráticas) lideradas por hombres acostumbrados a minimizar a las féminas. Ramírez jamás fue y será una mujer empoderada. Siempre será una ficha del sistema político, correlato del sistema patriarcal y del machismo que las usa y las exhibe en los reinados de belleza, y de la mano de la publicidad sexista como si se tratara de “semovientes” en cualquier feria agrícola. Y en la política las pone siempre de segundonas o de adornos para simular que se cumple con la política de paridad de género.




lunes, 20 de octubre de 2025

EXPRESIDENTES COLOMBIANOS CIERRAN FILAS EN FAVOR DE TRUMP

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El calificativo de líder de narcotraficantes que lanzó Trump contra el presidente Petro sirvió para probar la cohesión y la coherencia de la institucionalidad estatal y la visión de Estado de los expresidentes Samper, Pastrana, Uribe, Santos y Duque.

La Defensora del Pueblo, Iris Marín y el Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach rechazaron el pronunciamiento del presidente de los Estados Unidos en contra del presidente colombiano. Dichas posturas contrastan con el silencio de los presidentes de las altas cortes que a la fecha no rechazaron la irrespetuosa y temeraria arremetida verbal del convicto Donald Trump. Parece ser que los togados temen que el pederasta presidente norteamericano les quite la visa, documento que la clase política y empresarial asumen como un invaluable tesoro con el que suelen justificar las arrogantes, desafiantes y desobligantes posturas asumidas por las autoridades gringas en contra de Colombia. Lo que queda claro es que los líderes de esas altas corporaciones judiciales no tienen una clara visión de Estado.

La misma miope y empobrecida visión del Estado la exhibieron los exmandatarios Andrés Pastrana Arango y Álvaro Uribe Vélez. En la carta que enviaron a Petro dejaron ver que su condición de expresidentes está alejada y no se conecta con la dignidad del cargo de jefes del Estado que ostentaron en el pasado. Pastrana estuvo en la Casa de Nariño en calidad de cipayo de los Estados Unidos. La aprobación del Plan Colombia en el Congreso americano y su nula discusión en el Congreso colombiano y el diseño mismo de dicho plan de intervención militar de los gringos en el conflicto armado interno dan cuenta del nivel de estulticia y de la actitud lacaya del genuflexo presidente conservador, quien jamás actuó como un verdadero estadista.

En esa misma línea inmoral y pasmosa indignidad actuó Álvaro Uribe Vélez, de quien las autoridades gringas tienen información de sus andanzas en el pasado que lo enredan con paramilitares, masacres como las del Aro y la Granja, el asesinato de José María Valle y relaciones con narcotraficantes, de acuerdo con investigaciones periodísticas, procesos penales a los que está vinculado y su aparición en una lista de una autoridad americana en la que aparecen narcotraficantes. Uribe aparece en ella bajo el número 82. El país recuerda que el mismo Pastrana acusó de ser paramilitar a Uribe. Hoy, años después, cogidos de las manos le hacen oposición al gobierno Petro.

Esa actitud lacaya de Uribe y Pastrana, ambos eficientes y obedientes criados apoyados por la Casa Blanca en sus nefastos periodos presidenciales se confirmó con la reciente misiva que le enviaron a Petro. En lugar de exigir explicaciones y rechazar el señalamiento de Trump, estos dos consagrados mercaderes de las soberanías popular y estatal y ladinos políticos dicen en su carta que “con sentido patriótico y profunda preocupación, los expresidentes de Colombia abajo firmantes demandamos del señor presidente Petro la definición clara de su relación con el jefe del Cartel de Los Soles, Nicolás Maduro Moros, así como una explicación del llamado Pacto de La Picota y la consecuente coincidencia de las posteriores conversaciones llamadas Paz Total con grupos de las organizaciones criminales del narcotráfico disfrazadas con estatus político”.

Sin duda alguna, estamos ante una vergonzosa actitud de dos expresidentes que gobernaron al país sin saber qué es eso de ser jefe del Estado. En su abierta y clara actitud lacaya e incoherente, estos dos exmandatarios se atreven en la misma carta a “exigir serenidad, prudencia y sentido nacional, por encima del egoísmo, en el manejo de esta crisis que pone en riesgo la seguridad, el bienestar del pueblo y sectores claves de la economía colombiana”. ¿Sentido nacional? ¿Sabrán qué significa aquello del sentido nacional este par de politicastros? La verdad, no lo creo.

La respuesta de Petro, en su calidad de jefe del Estado, fue contundente: “Por respeto a la juez y a la justicia de Colombia esta carta no debe ser contestada, por dos expresidentes del que se tienen sospechas de vínculos con uno de los negocios más grandes de Colombia, y dos: porque uno ha sido condenado y paga condena por la justicia”.

Entre tanto, Iván Duque Márquez, el pasante que pernoctó por cuatro años en la Casa de Nariño, reaccionó con la misma indignidad de Pastrana y Uribe. Por su condición de títere de Uribe y eterno aprendiz de presidente no se le puede exigir que oficie como exjefe de Estado. Duque Márquez será recordado por su mediocridad, su infantil discurso en inglés, en particular aquella alusión que hizo en un evento internacional a los 7 enanitos y por supuesto su inolvidable auto entrevista en la misma lengua.

El expresidente Santos sin exhibir una visión integral de Estado, por lo menos reconoció que tanto Trump como Petro se han insultado. El único expresidente que asumió una postura cercana a la visión de Estado que en esta columna se reclama fue Ernesto Samper Pizano, político que frente a los gringos ha mantenido una actitud digna desde antes de que le retiraran la visa americana.



Imagen tomada de la red X. 

domingo, 19 de octubre de 2025

TRUMP CONTRA PETRO Y EL SÍNDROME DE EPSTEIN

 

Por Germán Ayala Osorio

 

El irresponsable, indebido, irrespetuoso, infundioso y calumnioso señalamiento de Trump hacia el presidente de la República, Gustavo Petro nuevamente ponen a prueba la unidad nacional, la institucionalidad estatal y por supuesto a las ya tensas y narcotizadas relaciones entre Washington y Bogotá.

Al señalar que “Petro es el líder del narcotráfico”, el gobierno de los Estados Unidos estaría allanando el camino para derrocarlo, con la decidida anuencia de candidatos, periodistas y dirigentes gremiales que, en lugar de rechazar la amenaza y el artificioso calificativo, atinaron a decir que “Trump mordió el anzuelo que Petro le lanzó”. De esa manera, redujeron la gravedad de la amenaza del republicano a un asunto electoral y al crispado ambiente político que vive Colombia.

El exministro Cárdenas Santamaría, ficha del Establecimiento, señaló en su cuenta de X que “se veía venir. El país inundando de coca y un presidente que no quiere entender que la financiación y ayuda de Estados Unidos es fundamental para Colombia. Es urgente revertir el daño que Petro le ha hecho a la reputación del país.

A la indigna postura del cipayo exministro de Hacienda se sumaron las de Abelardo de la Espriella y Vicky Dávila, consumados lacayos del “imperio” del norte. El primero, validó el señalamiento del carcamal gringo e insistió en que efectivamente Petro tiene relaciones con la mafia, mientras que la periodista uribista se limitó al registro de la ofensa. Juan Manuel Galán también asumió la misma actitud cipaya. 

Entre tanto, el Procurador General de la Nación señaló que “debería conocerse alguna evidencia fáctica, que no la creo, para hacer tan radical afirmación contra un presidente de un Estado que funciona en democracia”. Una declaración tibia y medrosa de un ladino funcionario que muy seguramente valora más tener la visa americana, que salir a rechazar la vulgar y peligrosa intromisión y amenaza de Trump.

Es probable que el presidente de USA esté sufriendo del poco estudiado Síndrome de Epstein, una especie de trastorno en el que hombres con poder económico y político aceptan a regañadientes el ocaso de su vida sexual, pero buscan desesperadamente conflictos para poner a prueba sus ya bajos niveles de testosterona. También es posible que sueñen con intervenciones militares que, para el referido caso clínico, inconscientemente las asumen como formas de penetración o violaciones, aunque se trate de “simples” transgresiones a soberanías estatales y populares de países cuyas sociedades, enfermos como Trump se las representan como “menores de edad” sometidas a todo tipo de vejámenes como los que sufrieron cientos de niñas en la famosa Little Saint James, propiedad del multimillonario pedófilo y pederasta Jeffrey Epstein. 





sábado, 11 de octubre de 2025

MARÍA CORINA MACHADO, NOBEL DE PAZ 2025 (II)



Por Germán Ayala Osorio

Las críticas que generó la entrega del Nobel de Paz 2025 a María Corina Machado “obligó” al Comité Noruego a exponer los motivos que llevaron a sus miembros a tomar la polémica decisión.  “Es un ejemplo extraordinario de valentía civil. Venezuela vive bajo una dictadura. Nuestro mensaje a Maduro es claro: escuchen al pueblo y hagan una transición pacífica.”

Lo expresado por el presidente del Comité Noruego del Premio Nobel confirma la existencia de una motivación política en la decisión, hecho que ratifica la histórica naturaleza política del importante galardón, con un matiz ideológico atado a la calificación de dictadura a lo que sucede en Venezuela, a pesar de los continuas elecciones democráticas en los que el régimen de Maduro Moros alcanzó varias victorias electorales. Eso sí, que haya constantes votaciones no es garantía de que la democracia como régimen de poder funcione bajo deseables estándares de legitimidad y legalidad; por cierto, en la última votación presidencial el lío con las actas que jamás publicó la institucionalidad electoral venezolana le restó legitimidad y transparencia a ese ejercicio democrático.

Además, el presidente del Comité Noruego se mete en la discusión de qué es la democracia y cuáles son los criterios válidos para evaluar y comparar por ejemplo la democracia norteamericana hoy, cuando las autoridades migratorias, siguiendo instrucciones de Trump, violan los derechos humanos de los migrantes latinos en el marco de la limpieza étnica promovida por el gobierno republicano. Colombia es considerada “la democracia más antigua de América Latina” y durante los gobiernos de Turbay Ayala y Uribe Vélez se violaron los derechos humanos con el Estatuto de Seguridad y la política de seguridad democrática.

Que la Nobel de Paz sea una mujer valiente no tiene discusión, de allí que el argumento expuesto por el Comité Noruego es válido, pero no suficiente para calmar a la opinión pública global que rechazó la entrega del galardón a María Corina Machado. Lo que hizo el señalado Comité Noruego fue personalizar el Premio Nobel de Paz, usando a la líder opositora para mandarle un mensaje al presidente Nicolás Maduro Moros. Al hacerlo, el Comité se entromete de forma indebida en los asuntos internos de Venezuela.

Con esa exhortación a que Maduro y su séquito “escuchen al pueblo y hagan la transición pacífica” el Comité Noruego tomó partido y se alineó con los Estados Unidos y países de Europa que vienen exigiendo lo mismo, más por los intereses que rodean la venta del petróleo venezolano, que por una genuina preocupación por la violación de los derechos humanos a los presos políticos y por el futuro de los millones de venezolanos que viene expulsando el régimen de Maduro Moros desde hace varios años. Insisto en que son los venezolanos los que deben encontrar la salida a sus problemas internos expresados en una inocultable crisis política.

Además, el presidente del Comité espetó que “la democracia es la base de la paz duradera. Este premio es también un mensaje a todos los líderes autoritarios del mundo: elijan votos, no violencia”. Este último razonamiento deviene con un carácter eufemístico con el que se esconde la real motivación política e ideológica del Comité Noruego del Nobel: alinearse con los Estados Unidos, pero lo más preocupante, legitimar la presión militar sobre el régimen venezolano y quizás el derrocamiento de Maduro a manos de los marines norteamericanos.

domingo, 5 de octubre de 2025

ÁLVARO URIBE “PREOCUPADO” POR LA SELVA AMAZÓNICA

 

Por Germán Ayala Osorio

 

En Colombia no existe en estos momentos un partido político que tenga como propósito afrontar la pluricrisis ambiental que en el marco del cambio climático ya se manifiesta en la escasez de agua en varias zonas del país, fruto de un desarrollo económico insostenible. La Alianza Verde, por ejemplo, jamás pudo madurar un discurso ambiental.

En plena campaña electoral de cara a las elecciones de 2026 el ganadero, latifundista y propietario del partido Centro Democrático, Álvaro Uribe Vélez hizo un llamado a sus precandidatos presidenciales para que le pongan cuidado a la selva amazónica, ecosistema natural amenazado por actividades económicas como la ganadería extensiva de baja producción, la siembra de coca y  la apertura de carreteables sin consideraciones técnicas y ecológicas, entre otras que ponen en riesgo los servicios ambientales que le presta al país y al planeta dicho frágil y valioso ecosistema.

La revista Semana, medio oficial del uribismo, titula así una nota en la que se advierte de la pose ambiental que el expresidente y expresidiario antiqueño con la que quiere engañar al electorado: “El expresidente Álvaro Uribe Vélez hizo un llamado a los cinco precandidatos del Centro Democrático para que atiendan la crisis en la Amazonía”.

Queda claro que Uribe quiere apropiarse de la discusión ambiental y la preocupación que el presidente Petro viene exponiendo sobre el futuro del ecosistema selvático y la conexión que tienen las negativas actividades antrópicas implementadas en la Amazonia con la crisis de agua que vivió Bogotá durante varios meses, por aquello de los “ríos voladores” que desaparecen por cuenta de la deforestación.

Entre el 2002 y el 2010, el entonces presidente Uribe Vélez jamás mostró interés por conservar, restaurar y cuidar ecosistemas selváticos. Por su condición de ganadero y latifundista apoyó el desarrollo de monocultivos como la caña de azúcar y palma africana, sectores económicos y políticos que reclaman su regreso al poder así sea en cuerpo ajeno con el claro interés de copar la Orinoquia con esos dos “ecosistemas emergentes” como los llaman los defensores de esos disruptivos monocultivos.

Baste con recordar algunas de las decisiones tomadas por Uribe para entender que su “preocupación” por el futuro de la Amazonia no es genuina. Como suele hacerlo, el expresidente antioqueño, miente. “En sus ocho años de gobierno, entre el 2002 y el 2010, Uribe entregó 8.53 millones de hectáreas a empresas mineras. Muchas de esas hectáreas incluso estaban en páramos y en lugares de reserva natural. En su momento esto se conoció como “La piñata de títulos mineros. Uribe fue un desastre entregando títulos mineros a diestra y siniestra”. Se estima que en los ocho años que duró su gobierno se concedieron 7.869 títulos mineros, casi 984 anuales. Muchos de estos títulos se dieron en el suroeste antioqueño, en donde Uribe sigue siendo admirado con fervor”.

A lo que hay que sumar el debilitamiento de la institucionalidad ambiental, la politización de la ANLA y la fusión del Ministerio de Ambiente con la cartera de Vivienda. Los daños que en materia ecológica y ambiental dejaron los ocho años de Uribe son inocultables. Así las cosas, la derecha uribizada posará de aquí a las próximas elecciones de tener la solución no solo a la pobreza y al desempleo, sino al cambio climático y las crisis que ya manifiesta la selva amazónica.

Tanto en materia de defensa de los derechos humanos y el cuidado de ecosistemas naturales estratégicos para la vida el uribismo vende la imagen de ser ecologistas y democráticos, pero los ocho años de Uribe demuestran lo contrario. Con su seguridad democrática violó los derechos humanos, fueron asesinados 6402 jóvenes y vulneró y persiguió a quienes se atrevieron a pensar diferente en uso de sus libertades de prensa y expresión; y con su nula comprensión sistémica de los efectos de particulares  actividades antrópicas como la ganadería y los monocultivos de caña y palma africana, el uribismo representa el modelo económico depredador de ecosistemas naturales y de las relaciones étnico-ecológicas e inmanentes establecidas por comunidades negras e indígenas. ¿Uribe ambientalista? Da risa el condenado.



durante el gobierno de uribe se entregaron más licencias mineras en las selvas - Búsqueda Imágenes


lunes, 29 de septiembre de 2025

"SER DE IZQUIERDA DEBERÍA SER ILEGAL": MARÍA FERNANDA CABAL

 

Por Germán Ayala Osorio 



"Ser de izquierda debería de ser ilegal" espetó la uribista precandidata presidencial María Fernanda Cabal Molina en su cuenta de X. Aunque borró el trino, varios usuarios de la red X lo guardaron y usaron para cuestionarla por semejante exabrupto que confirma el peligroso talante antidemocrático de la senadora, así como su cercanía a las toldas del fascismo criollo caracterizado por estigmatizar, perseguir y eliminar a todo aquel que piense diferente. Entre quienes fustigaron a Cabal por lo espetado en la red social está el exgobernador de Nariño, Camilo Romero, quien expresó lo siguiente: "Le recordamos este mensaje a la precandidata Cabal. Lo borró hace unas horas pero es claro que demuestra lo que es y lo que piensa. Es el talante antidemocrático del uribismo: destripar al distinto y aniquilar la diferencia. Ese ha sido el camino de la violencia política en Colombia. Su lógica de Estado criminal es la que la gente vencerá de nuevo en 2026"

El unanimismo ideológico y político que vivió el país en los tiempos del Embrujo Autoritario (2002-2010), correlato del Pensamiento Único, estaría de regreso una vez la señora Cabal se instale en la Casa de Nariño. Genera verdadero terror imaginar que Cabal Molina llegue a la presidencia de la República con semejante idea en la cabeza pues por su condición de comandante supremo de la fuerza pública daría pie para que dentro la institucionalidad castrense se impulse el regreso a los tenebrosos tiempos del Estatuto de Seguridad con el que el gobierno de Turbay Ayala  persiguió a todos los que tuvieran ideas de izquierda o sobre los cuales recayeran sospechas por defender los derechos humanos o criticar al gobierno. En aquella época la doctrina del enemigo interno se hizo extensiva a los civiles a los que el régimen fascista de Turbay Ayala terminó por violarles los derechos humanos. 

Los estereotipos con los cuales fueron violentados cientos de miles de civiles durante la administración de Turbay Ayala e incluso durante la aplicación de la Seguridad Democrática de Uribe Vélez (2002-2010) estuvieron asociados a los prejuicios construidos sobre los hombres y mujeres que tuvieran tatuajes, usaran el pelo largo, fumaran maracachafa, llevaran mochilas terciadas, leyeran libros prohibidos como Las Venas Abiertas de América Latina y escucharan a Mercedes Sosa, Víctor Jara, Silvio Rodríguez y Violeta Parra, entre otros más. 

El deseo de la precandidata presidencial bien podría alentar a miembros de la inteligencia del Estado, así como a militares y policías para actuar en contra de los "mamertos" como los suele llamar la congresista uribista, bajo una política pública que aunque espuria, contaría con la aprobación de la presidenta de la República María Fernanda Cabal. 

Baste con recordar las maneras en las que Cabal se refiere a la gente que no piensa como ella. “Me ha tocado enfrentar tanta mamertería en debates que uno dice: ‘Esto no es posible’, porque es como una plaga". Y en su interesada lucha contra el impuesto a las bebidas azucaradas y a la comida chatarra, Cabal expresó hace poco que  “cuando yo sea presidente y que tumbar el impuesto saludable, lo tenemos que tumbar. Quebró los tenderos, imagínese pues ahora uno pedirle permiso a los mamertos a ver si se puede comer algo. Nos falta que nos claven el sello aquí, como le he dicho, uno se come lo que le da la gana.

La precandidata uribista borró el trino, pero su animadversión hacia la gente de izquierda y progresista a los que llama "mamertos" es evidente, de allí que declarar como ilegal ser de izquierda no es una salida en falso o un lamentable error: es un sueño que ella quiere hacer realidad cuando llegue a la Casa de Nariño en el 2026. Eso sí, surge una pregunta: si no hay suficientes cárceles para encerrar a criminales de todo tipo, ¿qué hará con los millones de mamertos que logren identificar los agentes estatales bajo su mando? Solo veo una opción: eliminarlos, porque además de estar en la ilegalidad, son una plaga. 

sábado, 20 de septiembre de 2025

PEDRO VIVEROS: DE ANALISTA POLÍTICO A "BODEGUERO URIBISTA"

 

Por Germán Ayala Osorio


Inicio esta columna con una imagen que empobrece el debate político al tiempo que crea falsos y moralizantes dilemas  electorales, montados sobre el siempre engañoso patriotismo que suele la derecha uribizada enarbolar con el fin de presentar a sus candidatos como los "salvadores de la Patria", esto es, políticos probos, patriotas, respetuosos de la institucionalidad y defensores del pueblo

En el pasado fue la imagen de Uribe con su mano en el corazón y la fingida pero temida frase patriotera Mano Firme, Corazón Grande; ahora, el "tigre" Abelardo de la Espriella, conocido por sus amigos como "Papucho", aparece como el "nuevo Mesías" capaz de "destripar a la izquierda", esto es, derrotar en las urnas a Iván Cepeda Castro, el precandidato presidencial del Pacto Histórico señalado por el uribismo de ser el "candidato de las Farc".

Estamos ante una  temeraria insinuación que se explica por dos razones: la primera, por el odio que  profesan contra Cepeda desde las mesnadas uribistas por el hecho de ser el congresista que denunció penalmente a Uribe por tres graves delitos que lo tienen hoy condenado en primera instancia; y la segunda, porque contra todos los pronósticos, Cepeda Castro produce miedo por su impoluta trayectoria política  fundada en un ejercicio político respetuoso de las diferencias. A lo que se suma su compromiso con las víctimas de las dinámicas del conflicto armado, su defensa del proceso de paz de La Habana y en particular de las madres de los jóvenes asesinados en el marco de la política de seguridad democrática, aplicada entre el 2002 y 2010 y en gran medida animadora institucional para presentar como bajas en combate a jóvenes inermes, hechos que se conocen como los "falsos positivos". 

La imagen en sí misma es provocadora, estigmatizante y grotesca, pero "normal" dentro de las lógicas de las redes sociales, convertidas en trincheras y calderas ideológicas en las que no hay límites éticos. Pues bien, el analista político de Caracol y Blu radio, Pedro Viveros, en su cuenta de X puso a circular la imagen con el siguiente texto: "Ninguna de las dos. Nos quieren sacar a “votar emberracados” por eso valoremos que muchas opciones para escoger bien y mejor, no caigamos en la trampa de los extremos". Viveros creyó que al tomar distancia electoral y política del mensaje era suficiente para matizar el garrafal error que cometió al divulgar la fotografía (se trata de un montaje) con la que se insiste en alinear a Cepeda Castro con las Farc, situación sobre la que no existen pruebas que demuestren que efectivamente el congresista hizo o hace parte de esa estructura armada ilegal. 

Viveros termina legitimando el señalamiento contra Cepeda. El analista pro establecimiento se alineó con los hijos de Uribe que insisten en decir que el congresista es el candidato presidencial de las extintas Farc. Como el país sabe, Cepeda Castro instauró acciones legales contra los vástagos del condenado expresidente antioqueño por injuria y calumnia. La misma decisión acaba de tomar el precandidato presidencial del Pacto Histórico en contra de Pedro Viveros. Así lo anunció en su cuenta de X: 

"Denuncia Penal contra Pedro Viveros. Señor Viveros: El uso arbitrario de mi imagen manipulada para endilgarme falsamente la pertenencia a un grupo armado ilegal es injurioso y calumnioso. Por tanto, será ante la Fiscalía que deberá explicar si este fotomontaje es suyo o no. En todo caso, le recuerdo que el artículo 222 del Código Penal contempla el delito de injuria y calumnia indirectas, para quienes publican, reproducen y repiten falsas imputaciones hechas por otros". 

Más allá de si la demanda interpuesta prospera, aquí hay que cuestionar la actitud de Viveros. Es apenas lógico pensar que Viveros defenderá su "acción informativa" basada en su derecho a la libre expresión e incluso a la libertad de prensa que le otorga el hacer parte de un equipo periodístico y de ser generador de estados de opinión pública desde Blu radio. Aquí lo reprochable es que el analista político no cuestionó la imagen y su dañino mensaje. Al reproducirla, le dio sentido de realidad a una insinuación calumniosa. Además, validó los sentimientos y los mensajes de odio que desde las huestes uribistas se vienen lanzando en contra del precandidato presidencial, lo que claramente cuestiona su rol de analista político. Varios tuiteros, incluso, lo rebajaron a la condición de "bodeguero" por divulgar la señalada imagen. No, Pedro Viveros, así no. 

El montaje pone al electorado a escoger entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda Castro; el primero, un civil que piensa y habla como un chafarote, mascarada con la que se presenta como un patriota tal y como en su momento lo hizo ante la opinión pública Álvaro Uribe; y el segundo, un comandante guerrillero (un terrorista) que desconoce la autoridad del Estado y odia a la Patria, razones suficientes para no solo negarle el voto, sino eliminarlo físicamente. Además, se le niega la condición civil a Cepeda. Este tipo de disquisiciones y otras más posibles debió hacer Viveros antes de poner a circular la indignante imagen. 

¿En dónde quedó el analista político, señor Viveros? Usted reproduce no solo una imagen perversa, dañina y mentirosa, sino que promueve la desinformación, el matoneo y la violencia política. Vergonzoso.


domingo, 14 de septiembre de 2025

VUELTA A ESPAÑA, PROTESTAS PRO PALESTINA Y EL SUPERHOMBRE

 

Por Germán Ayala Osorio 


La suspensión de la última etapa de la Vuelta a España por culpa de los manifestantes que protestan por el genocidio israelí en Gaza constituye un hecho político que además de efectista, pone de presente que dicha acción colectiva se da en el espacio público, en las calles, en las que suelen rodar los ciclistas en carreras grandes como la ibérica, el Giro de Italia y el Tour de Francia. Ese no es un asunto menor, aunque no es el tema central de esta columna. 

Ahora, más allá de las molestias y los efectos económicos y políticos de dicha acción colectiva, hay que advertir que el ciclismo de alta competencia y el genocidio perpetrado por Israel en Gaza comparten elementos clave en la historia de la humanidad: la superación de los límites de la finita y aviesa condición humana y las sempiternas luchas étnico raciales. Mientras que el ciclismo y otras disciplinas deportivas le apuntan a la construcción del "superhombre", Netanyahu y su ejército sionista hacen lo propio basados en la idea y principio que señala que los miembros del pueblo judío hacen parte de una "raza superior". Hace poco la precandidata presidencial por el Centro Democrático, Paloma Valencia expresó su adoración y respaldo al pueblo judío al que calificó como "superior en todo". Justamente, ese tipo de posturas son las que alimentan la particular lucha étnico-racial que vivimos en Colombia entre quienes se creen "blancos, arios" y las comunidades y pueblos ancestrales. 

En el desempeño de ciclistas, tenistas y otros deportistas de alto rendimiento aparecen jugando a las escondidas las farmacéuticas, los laboratorios, la biotecnología, la ciencia médica y deportiva y los dispositivos y la institucionalidad anti dopaje, sin olvidar por un solo momento la idea del "superhombre" que los anima a seguir inventando medicamentos, suplementos alimenticios y tratamientos para lograr el sorprendente desempeño de figuras como Vingegaard, Pogacar y Primoz Roglic asumidos por expertos como "superdotados" fruto de <<una superselección natural>> de los individuos, que sometidos a "condiciones extraordinarias de entrenamiento y alimentación puedan llegar a superar sus límites" (tomado de El Espectador). Pocos son los ciclistas nacidos en el Sur Global que puedan llegar a hacer parte del corto listado de esos hombres superdotados (arios) capaces de romper cronómetros y coronar las más empinadas cumbres europeas superando por minutos e incluso por  horas a sus rivales. 

De la misma manera como aquellos ciclistas son hijos de una "superselección natural", el pueblo judío que aplaude el genocidio en Gaza lo hace porque cree a pie juntillas que son el "elegido" por Dios, lo que les permite y casi que obliga querer borrar del mapa a los palestinos porque son seres inferiores, de piel opaca e infieles. 

Quizás las prácticas genocidas en Gaza y las actividades de formación de los ciclistas de élite terminen confluyendo en la idea de agentes científicos y políticos  de crear un ser humano superdotado, bello y blanco. A lo mejor las grandes vueltas a España, Francia e Italia y el genocidio en Gaza sirven de  "laboratorios" en los que esa idea del superhombre se va haciendo realidad. 




Foto tomada de la red X. 

miércoles, 6 de agosto de 2025

LO QUE SIGNIFICA LA MARCHA URIBISTA DEL 7 DE AGOSTO

 

Por Germán Ayala Osorio

 

La movilización uribista programada para hoy 7 de agosto, en rechazo a la condena a 12 años de prisión domiciliaria contra del expresidente Álvaro Uribe Vélez es, en sí misma, una exhibición de la inmoralidad que rodea al colectivo uribista, caracterizado por la incoherencia política cuando se trata de defender las instituciones, respetar la justicia y la institucionalidad; también será el escenario propicio para que los candidatos presidenciales del fantasmal centro definan de una vez por todas si van a subirse al “bus del condenado” o si serán capaces de sentarse a pensar en los problemas por resolver del país desde ese lugar de enunciación que aún está por construirse.

La marcha de respaldo al Gran Domador de Bestias, encontrado culpable por la jueza 44 de dos graves delitos no políticos, está precedida por una andanada de descalificaciones y amenazas en contra de la jueza Sandra Liliana Heredia por haberse “atrevido” a condenar al temido político antioqueño y del ambiente de polarización política y crispación ideológica que se remonta al plebiscito por la paz de 2016 y que se viene profundizando desde el 7 de agosto de 2022 cuando llegó a la Casa de Nariño el primero gobierno progresista en cabeza de Gustavo Petro Urrego.

La manifestación uribizada comparte el carácter absurdo con el que una parte de la sociedad colombiana asumió el triunfo del No en el malogrado plebiscito por la paz. Dicho carácter se expresa en la siguiente pregunta: ¿Cómo es posible que salgan a marchar para rechazar la condena proferida contra un expresidente que contó con todas las garantías procesales, en un proceso penal generado por él mismo y que completó 13 años, incluidas dilaciones y "jugaditas" por parte de la defensa? Bajo esa misma lógica millones de ciudadanos dentro y fuera del país se preguntan aún: ¿Cómo es posible que una parte de la sociedad haya votado no para poner fin al degradado conflicto armado interno?

Además, la curiosa, insensata, disparatada y llamativa movilización está precedida por el inicio del peregrinaje de personalidades políticas y agentes económicos por la finca-cárcel en la que permanece Uribe Vélez por cuenta de la sentencia que será revisada por el Tribunal Superior de Bogotá. El expresidente Andrés Pastrana Arango visitó a su homólogo a pesar de que en el pasado lo señaló de tener vínculos con los paramilitares. El respaldo al condenado también lo expresó el exalcalde de Bogotá y vendedor de buses, Enrique Peñalosa. Se entiende el apoyo brindado por el vendedor de articulados pues aspira a dirigir el país bajo la agenda neoliberal en la que cree a pie juntillas.

Los agentes gremiales y los precandidatos presidenciales que participarán de la marcha terminarán legitimando el proceso de estigmatización mediática echado a andar en contra de la jueza Sandra Heredia, así como el discurso con el que se viene erosionando la legitimidad de la justicia por cuenta de un fallo en derecho.

De cara a las elecciones presidenciales poco importará si la movilización resulta numerosa. Lo que realmente el país deberá tener en cuenta es quiénes se atreverán acompañar al patriarca, caballista, hacendado y domador de bestias en su “mala hora”. El país recordará que un 7 de agosto cientos de miles de colombianos salieron a marchar a favor de Uribe con un discurso patriotero que, de la mano de otros elementos y circunstancias, sigue evitando la construcción de una verdadera República.

La “doctrina” uribista podrá salir fortalecida hacia adentro, en la medida en que entre sus mesnadas estarán atentos, lista en mano, quiénes fueron los que, a pesar de la ejemplar y legítima condena contra el Gran Patrón, fueron capaces de desconocer un fallo judicial y por esa vía erosionar la majestad de la justicia. Hacia afuera, el uribismo seguirá siendo mirado como un fenómeno sociocultural y político ancorado a un ya naturalizado ethos mafioso con el que no solo se validó el Todo Vale, sino el proceso de captura perniciosa del Estado sobre la que se sustentó su privatización entre el 2002 y el 2022. 

Adenda: nuevamente veremos en las redes sociales el enfrentamiento entre las bodegas uribistas y los influencers petristas alrededor de si la marcha fue o no un fracaso. Y los medios hegemónicos sirviéndole de caja de resonancia al uribismo. 

marcha uribista del 7 de agosto a favor de uribe - Búsqueda Imágenes


lunes, 28 de julio de 2025

POLÍTICOS COLOMBIANOS Y GRINGOS SALIERON EN DEFENSA DE URIBE

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Como era de esperarse, después de que la jueza Sandra Heredia encontrara culpable de los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal al expresidente Álvaro Uribe Vélez, sus áulicos, varios precandidatos presidenciales y agentes políticos de los Estados Unidos salieron en defensa del temido político antioqueño.

La primera en manifestarse fue María Fernanda Cabal, unas de las “tigresas” de Uribe, quien en tono amenazante y desencajada espetó que “si creen que van a amilanarnos, les digo que están despertando un león dormido que defenderá con orgullo y firmeza el legado del mejor presidente de la historia colombiana. El legado del presidente Uribe, mejor presidente de los últimos 100 años en Colombia, está más vivo que nunca. Defenderemos democracia, defenderemos libertad y buscaremos una justicia digna para todos los colombianos”.

El precandidato presidencial Mauricio Lizcano hizo lo propio y defendió de esta manera a su padrino de matrimonio: “Toda mi solidaridad y respeto hacia el expresidente Álvaro Uribe en estos difíciles momentos. Su aporte a la democracia y a la seguridad de este país ha sido innegable”. Aunque Lizcano hizo un llamado a respetar las instituciones, la defensa de Uribe lo ubica como uno más de los áulicos que defienden a dentelladas la ya raída honorabilidad del expresidente de la República. “El respeto a la institucionalidad es la clave para salvaguardar nuestra democracia”, puntualizó Lizcano.

Entre tanto, el candidato presidencial del fantasmal centro político, Sergio Fajardo Valderrama asumió una postura con la que intenta desmarcarse de su cercanía a Uribe y al uribismo. Esto dijo el tibio político: “más allá de cualquier consideración política, los fallos de los jueces deben respetarse y acatarse. La separación de poderes es un pilar central de nuestra democracia. El desacuerdo con una decisión judicial es legítimo, pero debe tramitarse por las vías que la misma justicia establece”.

Si bien aplaudo el llamado que hace Fajardo a que se respete la decisión de la jueza 44, es conocida la incoherencia política del exalcalde de Medellín y su capacidad para acomodarse a las coyunturas. Recordemos que en las pasadas elecciones se acercó al entonces candidato presidencial Rodolfo Hernández, a pesar de que estaba llamado a juicio por corrupción.

Mientras que al interior del país se registraban manifestaciones de regocijo por el fallo condenatorio contra Uribe Vélez y por supuesto, lamentaciones en las huestes uribistas, desde los Estados Unidos llegaban reacciones que claramente constituyen inaceptables intromisiones en los asuntos internos del país, que ameritan que las altas cortes y otros actores del aparato judicial rechacen lo expresado por el congresista Mario Díaz-Balart, quien en su cuenta de X señaló que “como he advertido en numerosas ocasiones, la decisión del juicio falso, la persecución política y la cacería de brujas contra el expresidente @AlvaroUribeVel es una evidente violación del estado de derecho y refleja el avance de fuerzas extremo izquierda que controlan a @petrogustavo . Desde Estados Unidos, es muy preocupante ver día a día el deterioro de la democracia, la seguridad, la creciente violencia política y el aumento de grupos criminales en Colombia bajo Petro”.

Esa intrusión en los asuntos internos de Colombia y la actitud irrespetuosa hacia la jueza 44 deben ser rechazadas por la Cancillería y por los presidentes de las altas cortes. Resulta inaceptable lo expresado por el político cubanoamericano que piensa que Colombia es una colonia o un Estado adjunto de la Unión Americana.

A esa andanada en contra de la soberanía judicial se sumaron otros congresistas como María Elvira Salazar y Carlos A. Jiménez. La señora Salazar, en el mismo tono amenazante de María Fernanda Cabal dijo en su cuenta de X que “hoy no se hizo justicia en Colombia. Se consumó una infamia contra Álvaro Uribe, el hombre que rescató al país del terrorismo y enfrentó a las FARC cuando nadie más se atrevía. Lo condenan porque se negó a pactar con criminales, porque es un obstáculo para la izquierda radical que quiere tomar el poder y convertir a Colombia en otra Venezuela. Es el mismo libreto del castrochavismo: persecución política contra todo el que se oponga a sus agendas radicales. Desde Estados Unidos, alzamos la voz: ¡Uribe no está solo! ¡Los colombianos decentes y amantes de la libertad están con él!”.

Entre tanto, en el mismo tono Jiménez señaló que “hoy presenciamos una injusticia en Colombia. Se ha consumado una persecución política contra el expresidente Álvaro Uribe, un líder valiente que salvó a su país del terrorismo y enfrentó a las FARC con firmeza cuando muchos guardaban silencio. Lo atacan porque representa un obstáculo para la agenda de la izquierda radical que quiere convertir a Colombia en otra dictadura al estilo de Venezuela o Cuba. Este es el mismo libreto castrochavista que hemos visto una y otra vez: usar el sistema judicial para destruir a quienes defienden la democracia, la libertad y el Estado de Derecho”.

Los congresistas americanos insisten en mantener vigente la nomenclatura que Uribe Vélez inventó en los tiempos del plebiscito por la paz: el castrochavismo. Se trata de una “categoría” que solo existe en la suspicaz y resbaladiza mente del expresidente antioqueño. En lugar de ocuparse de los problemas internos que afrontan los Estados Unidos como su decadencia, los altos costos de la comida, el supremacismo y la infame persecución de los inmigrantes latinos que puso en marcha el gobierno de Trump, estos congresistas creen que pueden entrometerse en los asuntos internos del país, sin que nadie los confronte.

Las intromisiones de los agentes gringos y la defensa de la “honorabilidad” de Uribe por parte de candidatos presidenciales confirman el desprecio que la derecha local e internacional sienten por las instituciones, la institucionalidad y la justicia, cuando los fallos no los benefician.



Foto de José Vargas, tomada de El Espectador. 


jueves, 17 de julio de 2025

MURIÓ SANSÓN, EL HÉROE CANINO

 

Por Germán Ayala Osorio

 

Finalmente murió “Sansón”, el canino militar que pisó una mina antipersona a la que sobrevivió por varios días. Un paro cardiorrespiratorio puso fin a la vida del Pastor Belga que hacía parte del equipo antiexplosivos del Ejército Nacional.

El reporte castrense señala que salvó la vida de por lo menos 36 uniformados. Sansón fue despedido con honores como suele hacerse con los Héroes militares que luchan contra las estructuras mafiosas que algunos sectores de la opinión pública y de la institucionalidad política siguen llamando “guerrillas”. Malditos todos los que apelan a esos artefactos para afectar a la tropa y que terminan por asesinar a perros como Sansón.

Conmovedora la nota periodística en Noticias Caracol, pero insuficiente para llamar la atención por el “reclutamiento” de animales no humanos para las actividades militares en un país que soporta múltiples violencias. Hay que pasar del pesar, al rechazo absoluto del “reclutamiento” de perros para esas violentas actividades.

Si hay algún escenario en el que la racionalidad instrumental se manifiesta, con todo y sus lógicas, es la guerra. Para el caso colombiano, caracterizado por las pérfidas dinámicas de sus múltiples violencias, esa misma racionalidad instrumental permite el uso de perros para detectar minas y por esa vía hacer posible que en el desarrollo de las operaciones militares, quienes pierdan extremidades y la vida sean los perros y no los soldados.

Ya la guerra en sí misma es estúpida y expresa con inusitada claridad la aviesa condición humana. La presencia de caninos  y el uso específico dentro de las dinámicas de nuestro “conflicto armado interno” confirma el poder de la mirada antropocentrista que nos permite exponer la vida y el bienestar psicológico de los perros, por una “razón fundamental”: la existencia de los animales humanos uniformados vale más que la de los pastores belgas caídos en combate o a los que se los traga la manigua como a Wilson, el canino que participó de la operación militar e indígena que encontró a los niños que sobrevivieron durante 40 días en las selvas del Guaviare.

La congresista y defensora de los animales Andrea Padilla se refirió al crimen de Sansón en estos términos: 

"Los perros de las fuerzas armadas que mueren en la guerra no “dan su vida por la patria”, ni mueren “cumpliendo con su deber”. Mueren porque son usados, pues no pueden elegir. Duele en el alma la muerte agónica de #Sanson. Ojalá el fin de la guerra en Colombia -o el desarrollo tecnológico- implique el fin de su explotación".

Cuántas estupideces seguiremos cometiendo como especie privilegiada y dominante bajo las lógicas de la racionalidad instrumental con la que le ponemos precio a la vida, subvaloramos las de perros y gatos, para hablar solo las de los animales domésticos (animales no humanos). Insisto en que somos una especie estúpidamente inteligente. No nos merecemos a seres como Sansón o Wilson. Paz en la tumba de ese hermoso peludo que murió cumpliendo un deber inventado por la estupidez humana.


https://www.bing.com/search?pglt=931&q=el+perro+Wilson+que+se+perdio&cvid=e9a9c1dfefcf43a8adf2b8406642b26d&gs_lcrp=EgRlZGdlKgYIABBFGDkyBggAEEUYOTIGCAEQABhAMgYIAhAAGEAyBggDEAAYQDIGCAQQABhAMgYIBRAAGEAyBggGEAAYQDIGCAcQABhAMgYICBAAGEDSAQg4MTg3ajBqMagCALACAA&FORM=ANNTA1&PC=LCTS&ntref=1

sábado, 5 de julio de 2025

SILENCIOS POLÍTICOS Y PERIODÍSTICOS FRENTE A LOS DESEOS GOLPISTAS DE LEYVA DURÁN

 

Por Germán Ayala Osorio

 

La intentona golpista liderada por Álvaro Leyva Durán contra el presidente Petro deja notorios hechos políticos y periodísticos que dicen mucho del talante de los actores involucrados. Por ejemplo, resulta preocupante el silencio de los expresidentes Uribe, Gaviria, Duque y Pastrana frente a los audios publicados por El País de España en los que se escucha decir al excanciller Leyva que hay que sacar al presidente de la Casa de Nariño: “hay que sacar a ese tipo”.

El expresidente Ernesto Samper, por el contrario, rechazó la conspiración del señor Leyva Durán: “No es la primera vez que el exministro @AlvaroLeyva intenta armar una conspiración contra un gobierno legítimamente elegido. En mi caso también lo hizo tratando de fraguar una siniestra alianza entre: las FARC, el paramilitar Carlos Castaño, el esmeraldero Víctor Carranza, algunos militares, la ingenua bendición de tres expresidentes, algunos prelados de la iglesia y un vicepresidente. Se le olvidó que en Colombia los golpes no prosperan mientras no se involucren los Estados Unidos –que no lo hacen, al menos públicamente, desde el derrocamiento de Allende– y los militares en ejercicio que en este país son civilistas desde la independencia de la República”.

La misma actitud silente la asumieron gremios económicos y reconocidos agentes económicos y políticos de la sociedad civil colombiana, quienes, en lugar de salir en defensa de las instituciones y la institucionalidad, optaron por pasar de agache ante semejante deseo de desestabilizar al país, rompiendo el orden legal y constitucional. Eso sí, al unísono salieron a rechazar lo dicho por el jefe del Estado en el sentido en que hay un “complot internacional” para sacarlo del poder del que participa un “jefe gremial”.

Del mutismo de los expresidentes también se contagiaron empresas mediáticas como Blu radio, La FM, La W, El Colombiano, El Tiempo, El País de Cali y la revista Semana, así como los noticieros de televisión RCN y Caracol, entre otros medios corporativos que bien pudieron asumir una postura de rechazo frente a la propuesta golpista del exministro de Relaciones Exteriores, quien en reciente entrevista concedida a la revista Semana insistió en que el presidente Petro debe entregar el poder.

Aunque asumir posturas políticas a través de editoriales es propio de diarios como El Tiempo o El Espectador, publicaciones hebdomadarias como Semana e incluso noticieros de televisión y radio también pueden apelar a ese género periodístico para rechazar o legitimar acciones políticas. Los medios “suelen hablar” a través de los editoriales.

El Espectador es hasta el momento el único medio masivo que rechazó a través de un editorial los devaneos golpistas de Leyva Durán. El titular del editorial es contundente: Rechazo total al intento golpista de Álvaro Leyva.  

Con el nacimiento y consolidación de medios alternativos que le hacen contrapeso a la influencia social y política de los llamados medios hegemónicos, la pluralidad informativa en Colombia viene mejorando de la mano de nuevos medios, plataformas informativas en YouTube y los influencers que, aunque suelen defender la gestión gubernamental, constituyen ejercicios de contra discurso frente a las acciones desinformativas y de autocensura de los medios tradicionales.  

Dentro de esas nuevas opciones de periodismo informativo y análisis destaco a TEP (Todo es Política) por haber asumido recientemente una postura editorial frente a la propuesta y deseos de Leyva Durán y de otros actores políticos y mediáticos que le apuestan a la ruptura institucional que significaría impedir que el presidente Petro termine su mandato. Dicha postura la pueden escuchar dando clic en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=01BRAU2qz-g

Todo es Política” es una plataforma de periodismo narrativo que va más allá del hecho: investiga sus raíces. No entendemos la política como espectáculo electoral, sino como el sistema que regula la vida cotidiana, define derechos, distribuye silencios y moldea la dignidad. Nuestras historias desarman la apariencia de lo “normal” para revelar relaciones de poder, vacíos del Estado y mecanismos de exclusión. No informamos para contar qué pasó, sino para entender por qué pasó y quién se beneficia. Contamos con una mirada crítica, estructural y profundamente humana, porque lo realmente transformador es comprender los hilos invisibles que sostienen la realidad.


expresidentes pastrana, uribe, gaviria y duque - Búsqueda Imágenes

¿HABRÁ CONSULTA DEL CENTRO POLÍTICO?

  Por Germán Ayala Osorio   Sergio Fajardo Valderrrama y Claudia López Hernández se venden como candidatos presidenciales de “centro”, s...