Por Germán Ayala Osorio
Durante los dos gobiernos de Álvaro
Uribe Vélez se sugirió prohibir entrevistar
a los líderes de las guerrillas. Quienes así lo hicieron fueron macartizados
como auxiliadores o amigos del terrorismo. En la práctica, los medios afectos
al uribismo acataron la sugerencia. Esto decía el senador del CD, Alfredo
Rangel: "es antiético dialogar con un grupo criminal que no ha cesado
sus acciones violentas contra el Estado y la sociedad". En este sentido
recordó que el Centro Democrático ha insistido que es una condición
indispensable que antes de conversar con "grupos terroristas" es que
previamente hayan cesado todas sus acciones violentas”.
En los ocho años de la Seguridad Democrática quedó la sensación que dicha política de guerra se aplicaba exclusivamente a las Farc-Ep, estructura armada a la que Uribe se refería en los peores términos porque de acuerdo con la versión del político antioqueño, miembros de esa guerrilla asesinaron a su padre. Circula una versión contraria a la expresada por Uribe que no vale la pena recordar.
El entonces presidente de la
República los llamaba terroristas, narcotraficantes y a sus campamentos los
señalaba de ser guaridas. En la posesión de su primer mandato, el ataque con
morteros por parte de “lafar” contra la Casa de Nariño fue el preámbulo de
una relación militar y política compleja.
Mientras que contra “lafar”
se desplegó todas las capacidades que heredó Uribe del Plan Colombia de
Pastrana, con el ELN se buscó dialogar. Incluso, se habilitó una casa en
Medellín para esos efectos.
Después del proceso de paz de La
Habana, las dinámicas del conflicto armado interno se modificaron
sustancialmente. Al salir las Farc-Ep de la ecuación, tanto sus disidencias como
el ELN confirmaron su transformación en estructuras mafiosas poco interesadas
en firmar un armisticio. Con la llegada de Petro a la Casa de Nariño y a pesar
de haber anunciado que buscaría pacificar al país, los señalamientos del
presidente hacia esos grupos armados ilegales iban en la dirección contraria. En varias ocasiones Petro los calificó de ser
carteles de la droga, de ser traquetos con camuflados. Incluso, un
sector de la prensa ya los llama grupos o estructuras postguerrilleras.
En la efectiva transformación
político-militar de esos grupos armados ilegales en estructuras que viven de la
minería ilegal, del contrabando y del tráfico de cocaína viene circulando en
redes sociales un imaginario y su narrativa que señala que cada vez que el
uribismo necesita visibilizarse, cuenta con el apoyo del ELN. Más claro: que el
ELN es de tiempo atrás “el brazo armado” del uribismo. Cierta o no esa
narrativa, los fragmentos de una entrevista que Noticias Caracol le hizo a unos
comandantes elenos, justamente van camino a darle asidero a ese imaginario. Matador parece recoger en una caricatura el
sentido de ese imaginario.
Noticias Caracol dio a conocer
apartes de una entrevista con comandantes del Ejército de Liberación Nacional
(ELN). Un encuentro periodístico que tiene un tufillo político con el que
claramente el noticiero privado ataca la Paz Total de Petro, usando lo dicho
por los comandantes de esa “guerrilla” como argumento de autoridad para deslegitimar
la apuesta política del actual gobierno de pacificar al país.
La periodista que presenta la
nota desde el estudio identifica a los comandantes, una mujer y un hombre y
señala lo siguiente: “la primera afirmación que hicieron es que el ELN ya
no firmará la paz con este gobierno y que tampoco se iba a dar en tres meses
como la había prometido el presidente Petro”. A renglón seguido habla
la señora “guerrillera”: “…Uribe nunca se expresó de la manera como lo
está haciendo Petro. Se excede un poco Petro en las declaraciones que da a los
medios… debería de ser más cuidadoso”. Luego entra el testimonio
del “guerrillero”: “paz total se convierte en guerra total”. El
periodista en terreno le pregunta si es posible alcanzar la paz con Petro. A lo
que responde el ilegal: “No. Le recomendaría a Petro que vaya al
psiquiatra, que se haga revisar porque va en contravía por lo que fue elegido”.
Quedó claro que Noticias Caracol
está en campaña y que apoyará, nuevamente, la causa uribista. Al jugársela
mediática y políticamente por el regreso de Uribe al poder así sea en las carnitas
y huesitos de Vicky Dávila de Gnecco, María Fernanda Cabal, Sergio Fajardo,
Claudia López o Miguel Uribe Turbay, Noticias Caracol está dispuesto como actor
político a darle vitrina y vocería a los miembros de la narcoguerrilla del ELN.
Lo que hace el noticiero privado es legitimar la lucha armada de los elenos y
por esa vía darles un respiro político, al tiempo que deslegitima la pretenciosa
y maximalista apuesta de la Paz Total de un presidente que siempre dudó del carácter
revolucionario del ELN.
Caricatura de Matador.